sábado, 12 de octubre de 2019

El Prado habanero

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El Prado habanero

Sin duda que cuando nos hablan del Paseo del Prado nos viene a la mente el más famoso, el bulevar madrileño que va desde la plaza de Cibeles hasta la plaza del Emperador Carlos V, conocida como la Glorieta de Atocha y que junto con los paseos de la Castellana y Recoletos es uno de los principales ejes viales de Madrid.  En el Prado están los Museos del Prado, el Thyssen-Bornemisza y muy cerca el Centro de Arte Reina Sofía.  También en el Prado está el Real Jardín Botánico, el Palacio y Jardines del Buen Retiro, la Real Academia Española, la Estación de Atocha y los conjuntos de esculturas de las fuentes de Cibeles, Apolo y Neptuno, el Palacio de Comunicaciones, el Edificio del Banco de España de Madrid y decenas de construcciones históricas y hoteles emblemáticos como el Ritz y el Palace.

Con ese nombre existen residenciales y asentamientos en algunos países latinoamericanos pero un Prado a la imagen y semejanza del madrileño, salvando las distancias, solo existe en La Habana, la siempre fiel Isla de Cuba, como se le llamaba a nuestro país en la madre patria.

La Habana es una ciudad impactante donde se pueden encontrar incontables lugares que llaman la atención, tanto por su carácter histórico, monumental o simplemente por su belleza y majestuosidad.  Una ciudad de medio milenio de existencia y asentada en un lugar bendecido por la naturaleza y el clima sin duda tiene mucho que ofrecer, tanto en lo antiguo como en lo moderno, en lo simple como en lo solemne.  Y uno de esos atractivos es el Paseo de Martí o Paseo del Prado, como lo conocemos.
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Este amplio paseo ha tenido varias denominaciones como son Paseo del Prado, Alameda de Extramuros, Alameda de Isabel II, Paseo del Nuevo Prado, Paseo del Conde de Casa Moré y Paseo de Martí, que es su nombre oficial.  El parecido del paseo habanero con el madrileño que va desde la fuente de la Cibeles hasta la estación ferroviaria de Atocha, hizo que fuera nombrado como Paseo del Prado.

Con su hermosa senda central de terrazo, con sus pavimento de granito y trozos de mármol aglomerados con cemento y excelsamente pulimentado, sus farolas, adornos, bancos, leones y estatuas, así como los laureles sembrados a sus lados, fue inaugurado en 1928 y posteriormente mejorado con el tiempo y milagrosamente ha sobrevivido al cataclismo socialista.

El Paseo comienza en el Malecón, en la explanada y Castillo de la Punta en la misma entrada de la bahía de La Habana y frente al Castillo del Morro y termina en la calzada de Monte con la emblemática Fuente de la India, tras atravesar íconos habaneros como el Parque Central, el Capitolio Nacional y sus jardines y el Parque de la Fraternidad y decenas de otras curiosidades que es imprescindible repasar.
                     La Habana extramuros 1855 -  https://upload.wikimedia.org

Cuando un habitante del interior del país llegaba a La Habana, lo que históricamente y casi siempre se hacía por la vía ferroviaria, caminaba pocas cuadras desde la Terminal de Trenes y llegaba al final del Paseo y área de visita obligada era caminar a lo largo de su extensión y sobre todo retratarse frente al Capitolio, donde abundaban los fotógrafos ambulantes.  El turismo de antes de 1959, casi todo norteamericano, tenían en el Prado y sus cercanías toda una parafernalia de riqueza y disfrute a su alcance.

Muchas veces cuando niño, en los llamados viajes “a La Habana”, aunque uno vivía en La Habana, pero se traducía en ir de compras a las tiendas que abundaban en parte de La Habana Vieja, la calle Monte, Belascoaín, Galiano, Reina, San Rafael y Neptuno, pasé incontables veces por el Paseo del Prado, a lo que se sumó el concurrir para ver los paseos del Carnaval habanero, que era exclusivo de esa avenida, pero realmente cuando pude apreciar la majestuosidad de este lugar fue cuando comencé a trabajar en La Habana Vieja y con mi curiosidad innata, ayudada por el tipo de trabajo que realizaba, me permitieron caminar y conocer las maravillas que mostraba la capital cubana y en particular el Prado y sus calles colindantes, llenas de sorpresas insospechadas.

Esta avenida de doble vía de casi un kilómetro de extensión, compuesta fundamentalmente por un parque arbolado que divide ambas vías y que permite disfrutar del paseo, protegidos del sol cubano sigue siendo uno de los lugares más céntricos e icónicos de La Habana.  La obra destructiva de la Revolución ha dañado a muchas de sus instalaciones pero el Paseo, su fama y su historia permanecen incólumes.  Por algo Chanel lo escogió para su desfile de modas en La Habana.

                         Fragmento de la muralla - https://ecured.cu

Origen.

Hasta los años posteriores a la toma de La Habana por los ingleses, La Habana solamente  contaba con dos vías principales de comunicación, por lo que estaba atrasada respecto a otras ciudades desarrolladas a pesar de la importancia que representaba para España este enclave estratégico sin el cual hubiera sido muy difícil la conquista de América.  Estas rústicas vías eran la que comenzaba en la puerta de la Punta de la Muralla, donde está el antiguo Palacio Presidencial y llegaba hasta la Caleta de San Lázaro, donde está ahora el hospital Hermanos Ameijeiras y que después se constituyó en la calle San Lázaro y el otro era el que comenzaba en la puerta de Tierra de la Muralla, aledaño a la Estación Terminal de Trenes de La Habana y donde termina la calle Muralla (curiosamente había o hay un restaurante llamado Puerta Tierra) y que atravesaba lo que es hoy la calle Monte y llegaba a la actual calle Reina.

En 1772 La Habana no tenía ningún teatro, no se había edificado la Catedral ni el Palacio de los Capitanes Generales y donde estaban la Plaza de la Catedral y la Plaza de Armas había unas ciénagas.  La Habana era una ciudad aburrida muy militarizada y el único entretenimiento era el participar en los desfiles o paradas militares y las procesiones o ceremonias religiosas.

Ya La Habana se había ido desbordando fuera de los límites que le imponía la Muralla, por lo que los espacios públicos eran insuficientes y el crecimiento de la ciudad requería de un desarrollo acorde con su carácter de capital.

Es por ello que la construcción de esta vía fue comenzada por el Marqués de la Torre  en 1772 y los sucesores Gobernadores Generales la mejoraron, especialmente don Luis de Las Casas. Más tarde en el XIX, durante el mandato de Tacón, la antigua Alameda de Extramuros pierde su carácter campestre y se convierte en una ancha avenidas y en una principal vía de comunicación y además en ella se construyeron edificios públicos como el Teatro Tacón y los Juzgados de Instrucción y Primera Instancia de La Habana con la Cárcel y el Presidio.  El gobierno de la isla por el gobernador Miguel Tacón, que duró dieciocho años, fue tan destacado en mejoras y obras públicas, sobre todo en La Habana, como ensombrecido por sus despotismo y su fomento de la trata de esclavos.

La estructura con la que fue diseñado el Prado permaneció sin cambios, pero fue mejorando en la medida en que sus alrededores se hacían obras constructivas. Su parte central para transeúntes originalmente era de tierra y sin pavimento, aunque tenía árboles frondosos a sus lados y durante la ocupación norteamericana entre 1899 y 1902 fueron sembrados álamos.

Durante todo el siglo XIX se acostumbraba a pasear con quitrines por toda la vía hasta el mar y regresar, por lo que el número de estos carruajes abiertos, de dos ruedas, con una sola fila de asientos y cubierta de fuelle, que se usaba en Cuba y era apropiado para su clima, era altísimo, lo que hacía peligroso cruzar la vía.  Se le fueron construyendo aceras y bancos y llegó un momento en que en cinco lugares del Paseo se situaban simultáneamente bandas de música.

Estas bandas fueron una extensión del éxito de cuando al comienzo del Paseo, en lo que hoy es el inicio del Malecón, había situada una glorieta en la que se efectuaba una retreta semanal por la Banda del Estado Mayor del Ejército.
                              Fuente de la India - https://upload.wikimedia.org

El Prado fue llenándose de elegantes mansiones y grandes edificios de sociedades de recreo y más tarde de hoteles, cines, teatros, restaurantes y comercios de todo tipo.

El desarrollo obligó a realizar un reordenamiento urbano, dividiéndolo en tres secciones

Una zona arbolada peatonal con calles laterales que iba desde Neptuno al Malecón.
Una zona vinculada al Parque Central. Una zona vial con parqueos y que en uno de sus extremos tenía la Plazoleta de la Fuente de la India, el Parque de la Fraternidad y el Capitolio Nacional y sus jardines.

El inicio del año 1929 coincidió con el emplazamiento de ocho majestuosos leones de bronce sobre sus pedestales a lo largo del Paseo. La Habana, que era el puerto más importante para España en el Nuevo Mundo, estaba protegida de corsarios y piratas por varias fortificaciones que contaban con cientos de cañones que ya en el siglo XX resultaban obsoletos, por lo que fueron destinados a ser fundidos para conformar las esculturas de los leones.

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Y como si fuera poco, el Paseo del Prado también fue la primera calle asfaltada de La Habana.

Pero hay muchas curiosidades de la historia cubana que ocurrieron en el Prado.

Curiosidades y hechos

En el Paseo del Prado y en muchas otras obras, dejó su huella Carlos Miguel de Céspedes, ministro de Obras Públicas durante el gobierno de Gerardo Machado, el que se empeñó, y logró, convertir a La Habana en una ciudad moderna.  Bajo su dirección se construyó el Capitolio, la Avenida de las Misiones, la Plaza de la Fraternidad en el antiguo Campo de Marte, el Hotel Nacional de Cuba y el que nos ocupa, el Paseo del Prado tal y como lo vemos hoy, y donde la población notó que una noche se acostaron con los pinos en el Prado y al día siguiente estaban sembrados los laureles que conocemos hoy, el piso de terrazo del paseo central se construyó, se mejoró la iluminación con las farolas eléctricas, se colocaron adornos y se ubicaron los famosos leones.

Asesinatos en el Prado

El Paseo también ha sido testigo de muchos hechos criminales, entre ellos varios asesinatos.  Probablemente el más divulgado fue el que los cubanos conocemos como “Los sucesos del Prado” y que tuvieron lugar el 9 de julio de 1913 cuando en horas de la tarde, tras haber sido suprimido el juego y el cierre de todos los garitos habaneros por el jefe de la Policía, Armando Riva, le hicieron un atentado que no sólo acabó con su vida sino que puso en peligro a sus dos pequeños hijos que iban con él.

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También fue sonado el crimen cometido por la bailarina exótica Patricia Schmidt, con el nombre artístico de Sátira, que asesinó a tiros a su amante, también norteamericano, en una historia relacionada con el famoso Hotel Saratoga.  Jack Lester Mee era el amante de Patricia, la cual se quedó sin trabajo y tuvieron que irse a vivir al yate del norteamericano y abandonar el Hotel Saratoga por falta de pago.

Patricia consiguió un contrato para presentarse en el Teatro Fausto y se relaciona con el mafioso Amleto Battisti, propietario del hotel Sevilla y que controlaba uno de los polos del juego de azar y el tráfico de drogas, el cual se entusiasmó con la bailarina y le permitió presentarse en el Roof Garden el Hotel, acompañada de Jack como pianista.  Pronto los celos hicieron de lo suyo y a bordo del yate fondeado en la bahía habanera Jack fue herido por un disparo en el cuello.  Patricia declaró que había sido un accidente mientras su amante limpiaba la pistola, pero se descubrió que había sido un homicidio y Patricia fue acusada y condenada por asesinato y recluida en la cárcel de mujeres de Guanabacoa.

Era el año de 1947 y uno de los más famosos cantantes del momento, que se convirtió en un inmortal, Daniel Santos, el Inquieto Anacobero, hizo famosa una canción que decía:

“Siempre acuérdate que un Dios hay en el cielo. Nunca pierdas la fe ni la esperanza. No lo hiciste por odio ni venganza. Defendiste bravamente tu debilidad y honor”.

Gracias a la popularidad de la canción y lo oscuro del hecho, la opinión pública se puso de parte de la bailarina y en octubre de 1948, antes de dejar la presidencia, el presidente Ramón Grau San Martín le concedió el indulto.  Se refugió con el italiano Battisti, pero fue secuestrada y golpeada, por lo que de inmediato abandonó el país y no se supo más de ella.

Hubo también, por lo concurrido del lugar, otros crímenes menores, pero el más sonado hecho criminal de todos los tiempos fue el asalto al Royal Bank of Canada, en Prado 307 entre Ánimas y Virtudes.

El grupo de bandidos liderados por Jesús Rivero Prendes (el chino Prendes) y Enrique Dobarganes Jorrín (Guarina) acompañado de otros, asaltaron el 11 de agosto de 1948 la Sucursal de The Royal Bank of Canadá, ubicada en Paseo de Martí Nº 807 de donde se robaron la cuantiosa suma de $576727.62 (más de medio millón de pesos, equivalentes al dólar y que al valor actual sumaría alrededor de diez millones de dólares), el mayor robo de dinero en efectivo jamás realizado en Cuba.

A las tres de la tarde quedaban en el banco pocos clientes, los asaltantes serenamente y sin mucha violencia amenazaron a clientes y banqueros y de forma muy fácil y diligente recaudaron el dinero de los cajeros y de la bóveda.  Habían calculado, según las informaciones que poseían, que las operaciones diarias estaban alrededor de los cien mil pesos, pero se asombraron al ver la cantidad multiplicada casi seis veces, lo que los obligó a emplear, aparte de las bolsas que llevaban, los tapacetes de las máquinas de escribir y de calcular.

Salieron lentamente sin llamar la atención hasta llegar a donde estaba el auto en que se movían, tras amenazar a los rehenes que no salieran hasta pasados treinta minutos.  Fueron dejando a participantes en distintos lugares y repartiendo el dinero en distintos sitios.

Varios carros patrulleros llegaron al banco y detuvieron a todos los que estaban sentados o paseando en el Prado, pero no tuvieron ningún resultado con ello.

El Banco informó que se habían robado alrededor de doscientos mil pesos y que ese dinero estaba respaldado por una compañía de seguros, pero un arqueo dio como resultado que había 365 mil pesos en la bóveda y 197 mil en las ventanillas, más de medio millón.

Todos los participantes fueron detenidos, juzgados y enviados al Presidio Modelo en Isla de Pinos, pero el chino Prendes, Guarina y otros escaparon, pero exceptuando al chino Prendes, que desapareció, fueron asesinados.  Al ser detenidos solamente se pudo ocupar $ 256353.62, menos de la mitad de lo robado y del resto nunca se supo.   Pero otras fuentes, probablemente más confiables duplica esa cifra y la lleva hasta un millón ciento veinticuatro mil doscientos noventa y seis pesos, algo así como veinte millones de dólares al valor actual.  Como quiera que haya sido, fue un récord.

Igualmente se afirma que el atraco fue organizado por el representante a la Cámara Armando Fernández Jorva, ex alcalde de Güines y le debía mucho dinero al banco canadiense y para lo cual contrató a cinco delincuentes muy conocidos y gatillos alegres.  Nada rado, los políticos si se han caracterizado y siguen caracterizándose por algo es que todos son unos delincuentes.

El Banco del Caribe estaba en Prado 152 esquina a Refugio, pero este era de menor volumen de operaciones y no fue objeto de ningún asalto, que yo conozca.

Pero ahí no pararon los hechos de sangre.  En agosto de 1933 en Prado y Virtudes ejecutaron al coronel Antonio Jiménez, jefe del grupo paramilitar creado por el dictador Gerardo Machado para eliminar a sus opositores y conocido como La Porra.  En esa misma esquina protagonizaron una discusión los legisladores Collado y Quiñones y cuando parecía haber terminado la discusión Quiñones, al retirarse, fue baleado a traición por la espalda por Collado.

En Animas y Trocadero el sargento Lutgardo Martín Pérez, quien sería después coronel y jefe de la policía motorizada en los años 50 con el gobierno de Batista, junto con Rolando Masferrer, otro sicario conocido, mataron a tiros a Emilio Grillo, alias “pistolita”, un gangster de la época.  En el tiroteo mataron a Francisco Madariaga, el que se encontraba allí en mal momento y lugar pues iba a comprar un pasaje para ir a Aruba, donde vivía.

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Y para no dejar de imponer su huella, los revolucionarios terroristas pusieron una bomba en Prado y Trocadero, lugar altamente concurrido, el día de la huelga del 9 de abril de 1958

Y algo que llamaba la atención era la proliferación de agencias de viajes y de aviación que allí se asentaron.

                                              Guía telefónica La Habana 1958

Agencias de Aviación a lo largo del Prado

El Prado se convirtió a partir de los años 40 y durante el siguiente decenio, en la sede de las oficinas de las crecientes compañías de aviación, donde se hacían gestiones de venta y reserva de boletos de viaje o de envío de carga.  Ya a mediados de los cincuenta fue la Rampa en el Vedado el lugar escogido para este tipo de servicios.

Una de las pioneras fue la American Express, sita en Prado No. 20, de alcance mundial y que brindaba reservas de pasajes de líneas aéreas, buques, ómnibus y trenes de cualquier parte del planeta, así como ofertaba itinerarios y excursiones, fueran personales o grupales, una verdadera agencia de viajes, escasas en esos tiempos.  También en esa época estaba en los bajos del Centro Gallego la agencia Dussaq Company Limited, que llegaría a ser la más antigua empresa cubana de viajes y transporte y que había sido fundada en 1876 y se especializaba en viajes internacionales y excursiones a Europa y a otros lugares del mundo.

A su vez Canadian Pacific Airline, estaba en Prado 454 y dominaba los viajes a Canadá, Australia, Hawaii, Japón y Hong Kong, Europa y Sudamérica.   SAS. líneas aéreas escandinavas, ofertaba pasajes aéreos a Suecia y Noruega.  La Braniff International Airways dominaba los boletos al oeste y medio oeste de Estados Unidos y a sudamérica.  La British European Airways se especializaba en viajes a Londres y las posesiones británicas en las Antillas. La Aeropostal, de Venezuela, situada en los bajos del Hotel Sevilla, ofrecía boletos a Caracas y conexiones a toda sudamérica y fue la primera en hacer viajes con los lujosos Super G Constellation.

La famosa aerolínea holandesa KLM Royal Dutch Airlines, en Prado #251 esquina Trocadero, o se ubicaba en el edificio adjunto al Hotel Sevilla.  También estaba en Prado y en la esquina de Trocadero la especializada en carga Cubana Aero Expreso que viajaba a varios países y a otras ciudades de Cuba.


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La cubana Aerovías Q, en Prado 12, volaba a Cayo Hueso, Miami, Palm Beach e Isla de Pinos y fletaba aviones a todas partes, con una flota de Douglas DC-3 de 28 pasajeros que la hacía de las más exitosas y solicitadas.

Air France tenía igualmente sus oficinas en Prado y Trocadero, La BOAC, British Overseas Airways Corporation, en Prado 252  y Delta Airlines en Prado 301 mientras TAN Airlines estaba en Prado 62.  En Prado 252 estaba la Asociación de Pilotos Aviadores Profesionales

Cubana de Aviación y PANAM (Pan American World Airways) que fuera la mayor compañía aérea del mundo hasta 1991, radicaban en el Vedado, en 23 y O.  Hacia ese lugar, denominado La Rampa, migraron después casi todas las oficinas de aerolíneas.
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Prensa y Radio.

El Diario de la Marina, periódico fundado en 1832, el más antiguo superviviente de los diarios, tuvo nueve domicilios hasta su emplazamiento definitivo en Prado y Teniente Rey en un majestuoso edificio frente al Capitolio.

El Hotel Saratoga fue sede de la emisora Radio García Serra, donde cantaron y tocaron en vivo importantes músicos de la Isla desde los llamados “Aires Libres”.

El llamado Palacio de la Radio estaba en Prado 53 que era la sede de la popular RHC Cadena Azul y la Cadena Roja, propiedad ambas de Amado Trinidad, fundador de la firma de cigarros Trinidad y Hermanos y creador de la primera red nacional cubana de radiodifusión sonora,  las emisoras del interior enlazadas por el hilo telefónico para lanzar al aire las señales, y de la industria radial, la que convirtió en la mayor empresa mediática de la época y de la que llegó a ser el único propietario, desplazando a los anunciantes de las industrias menores hacia  emisoras de poco alcance y concentrando las empresas receptoras, almacenistas y  distribuidores de productos extranjeros, necesitadas de un mercado creciente en las emisoras de mayor cobertura. Un verdadero zar de la radio en Cuba.

En Prado 206 estaba Radio Continental y CMCA Radio Mambí en Prado 107, más tarde tras la revolución comenzó a transmitir en inglés como The Friendly Voice of Cuba y más tarde Radio Cordón de La Habana, hasta convertirse en Radio Metropolitana.  Radio Caribe, con siglas CMCO que desde el edificio del Club de Cantineros en Prado 111 transmitía 24 horas en un estilo similar a Radio Reloj, noticias y la hora en punto cada minuto.  Radio Continental, en el 206, y Radio García Serra, en el 260.  Radio Cadena Habana transmitía desde los bajos del Centro Gallego.

Radicaban asimismo la corresponsalía de la Prensa Unida en Prado 158 y las redacciones de Diario de Cuba en el 412 y la revista Lux en el 615.

Y de la naciente televisión, el pionero de la TV en Cuba, Gaspar Pumarejo, transmitía todas las noches Escuela de Televisión desde el local del cine Prado en el número 210.


En primer plano el Telégrafo, le sigue el Inglaterra y después el Centro Gallego, ahora Gran Teatro de La Habana - https://upload.wikimedia.org

Los grandes Hoteles del Prado

A finales del siglo XIX y gran parte del XX, los mejores hoteles de la ciudad tenían sus puertas sobre el Paseo del Prado, el lugar donde acudían los turistas extranjeros y los visitantes del interior del país. Muchos cayeron en desgracia con la revolución y otros han tenido mejor suerte porque se mantuvieron funcionando o han sido modernizados y recuperados, algo de moda en los últimos años por el boom turístico.

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Saratoga

En 1911 se inauguró como Hotel Gran Alcázar y en 1933 pasa a llamarse Saratoga, alcanzando gran popularidad y las guías turísticas lo registran como uno e los mejores de La Habana.  En su terraza, conocida como los Aires Libres se reunía lo mejor del talento musical cubano y su fama llega hasta 1960 cuando el gobierno revolucionario interviene el inmueble y lo convierte en edificio de vecindad, siendo rescatado y reconstruido con categoría de Cinco Estrellas Plus en 2005 y donde se han hospedado personajes famosos del mundo y ganado nuevamente su fama.
Hotel Parque Central al centro, a su derecha la Manzana de Gómez antes de ser convertida en Hotel.
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Iberostar Parque Central

Elegante hotel 5 estrellas en La Habana ubicado en el mismo centro de la ciudad. Su estilo colonial español combinado con modernismo, que recoge la cultura de las calles, se complementa con la reputación de ser el mejor hotel de La Habana.  Se construyó aprovechando toda la manzana que colinda con Neptuno, el Parque Central y el hotel Plaza y está conformado por dos edificios, uno colonial y otro moderno que están unidos por un túnel bajo tierra.  Fue operado inicialmente por la Golden Tulip y habiendo sido aceptado yo como Gerente de la parte cubana, fui vetado por influencias de Vila Sosa, un corrupto dirigente de la esfera militar con el que tuve diferencias.  La Golden Tulip, por hechos como este que se fueron acumulando, se retiró de su presencia en Cuba.  Hasta finales de los años noventa, cuando fue construido, el lugar estaba ocupado por inmuebles casi en ruinas.

Hotel Inglaterra con el Teatro Tacón a la izquierda y delante el Parque Central con la estatua de Isabel II. - https://historiacuba.wordpress.com
         Hotel Inglaterra en la actualidad - https://upload.wikimedia.org

Hotel Inglaterra

Es el establecimiento hotelero en activo más antiguo de la Isla. Data de 1875 y se ubica frente al Parque Central. No se explica por qué se llama Inglaterra un hotel que se caracteriza por mostrar el encanto de la bella época española con vistosos azulejos sevillanos, los mosaicos valencianos y alicantinos, losas importadas de Andalucía, esculturas hispánicas, y con una fachada llena de elementos ornamentales criollos de época como  balcones con barandas de hierro fundido y vitrales.  El Café Louvre, lugar de encuentro para simpatizantes de las causas independentistas cubanas y turistas de la elegante ciudad del siglo XIX.  Allí pronunció Martí un discurso y Maceo se hospedó en él por seis meses. Fueron huéspedes ilustres Federico García Lorca, Anna Pavlova, José Raúl Capablanca, Ramón Fonst, Winston Churchill, Rubén Darío, Luis Mazzantini y Sarah Bernhardt. Para finales del siglo XIX, el hotel se calificó como uno de los mejores del mundo.

El Hotel Telégrafo en los años 50.  A la derecha el restaurante Miami en Prado y Neptuno.
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Hotel Telégrafo

El Hotel Telégrafo fue fundado en 1860, en la calle Amistad y en 1888 se traslada a su ubicación en la esquina de Prado y Neptuno. Reconstruido totalmente en 1911, y calificado en su época como el hotel más moderno de la Habana Vieja y entre los once mejores de América Latina. Hacia 1914 todas sus habitaciones y el restaurante tenían teléfonos que brindaban a los huéspedes servicios de llamadas nacionales e internacionales, y en una época en que hasta los baños públicos eran una rara y lujosa novedad, ya este Hotel en la Habana contaba con ellos. Todo ello  lo que lo hizo el preferido de hombres de negocio y periodistas extranjeros de paso por la Isla.  Al triunfo de la revolución era una casa de huéspedes y después se convirtió en una ciudadela, y por fortuna fue recuperado hace pocos años.
                                      El Hotel Sevilla en 1931 - https://upload.wikimedia.org

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Hotel Sevilla

Es un Hotel muy famoso en La Habana y en el mundo se conoce por aparecer sus personajes en la película basada en la novela de Graham Greene, Nuestro Hombre en La Habana.  Construido en 1908 en estilo neoárabe con cuatro plantas, fue rebautizado en 1919 como Hotel Sevilla-Biltmore y en 1924 se construyó de diez plantas y una azotea. En 1939 lo compró el mafioso Amleto Battisti el cual montó un casino vinculado a la mafia, pasando más tarde al imperio de Santo Trafficante Jr., siendo destruido por las multitudes en enero de 1959 con el triunfo de la revolución y reconstruido más tarde.

El Sevilla fue la comandancia de un capo mafioso encubierto, que reinaría en un mundo de vicio y negocios turbios como lo fue Amleto Battisti y Lora que se apoderó de su administración a partir de 1939.  Desde esta casa de descanso, Battisti expandió su interés sobre todo en materia de juego, carreras de caballos, casinos, prostitución organizada, compañías de bancos y nexos con la mafia internacional. Fue tal su engarce con esa época que incluso se inclinó hacia la política cubana del momento.

El calabrés Amadeo Barletta Barletta que enraizó la delincuencia en Cuba, de cuello blanco. Y por si fuera poco, representó los intereses de Benito Mussolini en América, hasta incluso figurar para los historiadores como doble agente de inteligencia.  Es perseguido en 1942 por el FBI y logra escapar abandonando su escenario cubano, en particular el Hotel Sevilla, a donde regresa en 1946 para representar también a la General Motors.

Gran Hotel Manzana Kempinski

La famosa Manzana de Gómez, el primer complejo comercial de estilo europeo en Cuba con dos calles diagonales interiores, edificación emblemática de la capital, y que fuera abandonada casi hasta su derrumbe por el régimen, fue reconstruida e inaugurada en 2017 como Gran Hotel Manzana Kempinski, una instalación de lujo Cinco Estrellas Plus.

Packard

Fundado como Hotel Biscuit en 1911, en 1931 adquirió el nombre de Packard porque en sus bajos radicó el concesionario de los automóviles Packard, el carro de lujo de la época.  En 2018 fue rescatado de las ruinas y re inaugurado como hotel de lujo.  Con excelentes  vistas de la capital hacia el malecón y la bahía de La Habana, así como al castillo del Morro.  En este mítico hotel se alojaron en los años 50 personajes como Marlon Brando o Pablo Neruda.
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Pasaje

El hotel Pasaje consistía en un edificio de dos plantas construido hacia 1871 y  fue el primer establecimiento hotelero dotado en la Isla con un elevador hidráulico. En esa época no existían hoteles y los visitantes se alojaban en hostales, posadas, conventos o casas de huéspedes, por lo que a partir de 1850 comienzan a surgir estos establecimientos.  Su frente daba al Paseo del Prado y el fondo a la calle Zulueta y en este pasaje, cubierto con un techo de hierro y vidrio, había comercios y establecimientos de servicios.  Ese pasaje o corredor de una calle a su paralela daba nombre al hotel.  Ese lugar tan céntrico, al lado del Payret y a pocos metros del Parque Central se hizo famoso por su ubicación y también por su lujo. Allí se hospedaron los generales norteamericanos Grant y Sherman, el expresidente Grover Cleveland y el multimillonario William K. Vanderbilt.  Se derrumbó en los años ochenta y ahora está en construcción un hotel en toda la manzana, incluyendo el teatro Payret.

Caribbean

Hotel modesto construido en los años cincuenta y que asombrosamente se ha mantenido y modernizado y que cuenta con una ubicación envidiable.


El nuevo hotel Paseo del Prado, donde estuvo el Miramar - https://www.ecured.cu

Miramar

El hotel Miramar, en la esquina con Malecón, era el más caro de la ciudad. Era un hotel pequeño, pero muy lujoso, con chefs de cocina franceses y un orden y limpieza extremados.  La esquina fue asiento del Hotel Miramar y, más tarde, del Miramar Garden, centro de reunión de la juventud bailadora de la época y donde también había peleas de boxeo.  Después fue quedando en ruinas y durante muchos años se especuló sobre la construcción a ejecutarse allí.

Finalmente se construyó el Hotel Paseo del Prado que tiene una ubicación privilegiada entre todos los hoteles habaneros en el final del malecón habanero, justo en la intersección con el Paseo del Prado y desde donde se puede observar la bahía, el malecón, la explanada de la Punta y el Castillo del Morro, la Fortaleza de la Cabaña y el Cristo de La Habana. Lo que lo hace un inicio inigualable del Malecón.

Forma un triángulo con la intersección con la calle San Lázaro, lo que le da una imagen de la proa de un barco, muy a tono con la entrada de la bahía y el faro. Desde cualquier parte del hotel se tendrá una excelente vista del océano desde sus balcones y puentes.  Igual que el Packard, el Saratoga y el Manzana, apto solo para ricos y no para cubanos.

Regis

En 1953  se transforma de casa de huéspedes en hotel y se unen los números 161 y 163 de Prado.  El nuevo hotel estaría en Paseo del Prado y Colón en la esquina del costado del Teatro Fausto y sus obras fueron terminadas en 1955 con comercios en la planta baja.  Con el triunfo de la revolución decayó y ahora está en fase de reforma y se convertirá en un hotel con categoría de boutique.

Areces

Ramón Areces, el fundador del imperio comercial español "El Corte Inglés", emigró a Cuba y allí aprendió el oficio que lo volvería un millonario al trabajar en la gran tienda El Encanto, cuyos métodos comerciales llevó a España.  Y fue Areces el que construyó el Edificio Areces, que funcionó como Hotel hasta años después de su regreso a la Madre Patria.

Y no mencionamos la pléyade de hoteles que existen en sus calles paralelas o laterales como son el Plaza, el Lido y las decenas de hostales de lujo en la cercana Habana Vieja así como los cientos de ofertas de Airbnb.  Ese encanto el tiempo no ha podido borrarlo, todo lo contrario.
              Antiguo Centro Gallego, ahora Gran Teatro de La Habana - https://upload.wikimedia.org

Sociedades y restaurantes.

Centro de la Habana en el siglo XIX y primera mitad del XX, fue el sitio escogido para las sedes de las asociaciones regionales españolas y de otros países, así como de restaurantes famosos.

Los centros Andaluz y Montañez, así como la Asociación Canaria, tenían su sede en los números 104, 362 y 201, respectivamente.  El Casino Español, la primera gran asociación, se ubicó en Prado y Ánimas, se creó en 1869 y era la decana de las sociedades regionales españolas.  Después del triunfo revolucionario se convirtió en el Palacio de los Matrimonios y allí me casé.

En 1901 en el hotel Pasaje, se constituía oficialmente el American Club, que pasaría a sesionar, con sus socios fundadores, en el edificio de Prado y Virtudes, a partir de lo cual
se juntaron norteamericanos, cubanos y españoles muy ricos y mostró la presencia de una vigorosa e influyente colonia norteamericana en Cuba.

El Centro Vasco, en los inicios del Prado, después fue trasladado al Vedado, y las comidas de la Tasca Española, en el número 51 del Paseo eran famosas.  El senador Eduardo Chibás, que nunca dio propinas, salvo en un restaurante llamado La Maravilla en la calle Villegas, donde dejaba cuarenta centavos, en Los Tres Ases, en Prado 356 era aficionado a las costillas de cerdo Badén que allí preparaban pero no daba propinas.

La poco conocida comida italiana tuvo en el Frascati en Prado 357 un pionero de la cocina italiana, además insuperable en calidad entonces.  En Prado 355 estaba la Unión Hebrea Chevet Ahim con platos de la gastronomía judía, mientras en el 216 estaba la Asociación Libanesa de La Habana y en el 258 la Asociación Sirio-Libio-Palestina. El Club Prado 86 estaba en Prado 264, como se conocería después a una famosa pizzería.  En el 260 está ahora la Unión Árabe de Cuba.

Cerca de Trocadero estaba la casa del mayor general José Miguel Gómez, sede hoy de la Alianza Francesa.  Allí estuvo la casa de Marta Abreu, que el caudillo liberal demolió para construir la suya.

En Prado y Neptuno estaba mi favorito: el restaurante Miami. Era sitio obligado para ir a almorzar un steak de jamón a la hawaiana y una cerveza Guinness Cabeza de Perro los sábados después de cobrar.

El Anón de Virtudes

La champola de guanábana que degustó Federico García Lorca en “El anón de Virtudes”, durante su visita a La Habana en 1930, le hizo escribir: “No hay refresco en todo el mundo que tenga nombre más eufónico y altisonante, ni que sepa mejor”.  Hoy sólo algunos ancianos recuerdan el sabor de la champola. Y al viajero que pretenda experimentar el deleite que sintió Lorca al conocerla en una cafetería habanera, no le quedará otro remedio que seguir viaje hacia Miami, para allí encontrarse con algo parecido, nunca el mismo que tomó Lorca y que tomaron los de mi edad.

Ahora existen algunos restaurantes, sobre todo pertenecientes a sociedades españolas,
Los Nardos y el Asturianito ambos en Prado 563 frente al Capitolio, tienen comida española de la buena.  En Prado 303 uno que se ha hecho muy famoso: “Había una vez”.  En Prado 264 la que una vez fuera famosa pizzería ahora tiene mala evaluación en Tripadvisor.  Otro restaurante nuevo está en el 115, “Tatagua”, comida española y muy buena reputación.  Havana Gourmet con buena comida cubana, italiana y caribeña en donde ahora radica el Centro Asturiano de La Habana.  También asturiano está en el 309 esquina a Virtudes “La Terraza”, con la mejor evaluación de los restaurantes situados en el Paseo del Prado y que se especializa en comida caribeña, latina y mariscos.
                                  Héctor Valdés - https://upload.wikimedia.org

Otras curiosidades del Paseo del Prado.

Las tiendas de souvenir para turistas eran numerosas, sobre todo las que anunciaban “Alligator Goods”, ofreciendo artículos hechos con piel de cocodrilo. Era famosa la tienda el Waterloo en Prado 569 frente al Capitolio y muy cerca El Machetazo, ambas de muy bajos precios y por tanto muy populares.

Lo mismo ocurría con los bares, como Partagás, en el 359; Wonder Bar, en el 351, y la Barrita de Don Juan, en el 567.  Y ni hablar de las calles adyacentes, donde muy cerca se podían encontrar lugares para comer “fueras de liga” como La Zaragozana, el Castillo de Farnés, el Baturro e icónicos como El Floridita y el Sloppy Joe’s.  A pocas cuadras estaba La Casa de los Vinos, la famosa casa de productos españoles de Santos y Parapar en Esperanza y Factoría a un costado de la Terminal de Trenes, famosa por su exhibición de jamones y embutidos. Y también cerca en Consulado 221 la Piccola Italia, que se anunciaba como la Prima Installata in Cuba.  Puerto Tierra estaba en Egido 495 y Puerto de Sagua en Acosta y Monserrate.

El primer anuncio lumínico en La Habana se instaló en el Hotel Telégrafo y era una bandera cubana hecha a partir de bombillos incandescentes con sensación de movimiento que anunciaba la cerveza La Tropical.

A su vez el primer sistema de alumbrado eléctrico de Cuba, creado con lámparas de arco, fue inaugurado en La Habana en marzo de 1889 e iluminaba algunas calles, el Parque de Isabel II (actual Parque Central) y el Paseo de Isabel la Católica. (actual Paseo del Prado).

El final del Prado, contrario a su comienzo en el mar, fue durante mucho tiempo el símbolo más popular de La Habana, la Fuente de La India o la Noble Habana, una inspiración que dio nombre a la ciudad.  Este lugar fue el de mayor vida a finales del siglo XVIII con bailes y retretas y por allí pasaban constantemente carruajes paseando.

El Parque Central fue el sitio escogido para erigir un monumento a José Martí y realizado por cuestación popular y en su inauguración habló Máximo Gómez y a partir de ahí el Prado se denominó oficialmente Paseo de Martí.
            Los Aires Libres comenzaban en el Saratoga - https://historiacuba.wordpress.org

Aires libres

Los famosos Aires Libres del Prado, que comenzaban en la calle Dragones y Prado, justo al lado del Hotel Saratoga y frente a la Fuente de la India, se extendían hasta la calle San José, donde se encuentra ubicado el cine Payret, fueron por mucho tiempo el principal centro de diversión de La Habana. Este sitio tenía un portal espacioso donde estaba una tarima de cristal con bocinas para el exterior orquestas en vivo, acompañando a los intérpretes vocales más famosos de Cuba.

La esquina de Prado y Neptuno se hizo famosa en la década de los años 50, con la pieza musical "La Engañadora", que gozó de gran popularidad.  En una sala de bailes en ese lugar surgió, con la autoría de Enrique Jorrín, el primer chachachá.

Y muy recientemente el Paseo del Prado ha sido el primer lugar en Cuba donde se celebró una pasarela de moda de alto lujo y fue la elección de la casa francesa de alta costura Chanel, la que decidió presentar su colección Crucero 2016-2017, un gran espectáculo de opulencia en un ambiente caribeño y que cerró con una conga con un contraste inesperado.
                                        Cine Teatro Fausto - https://www.ecured.cu

Los cines del Prado.

Por supuesto que por su importancia también el cine tiene mucho que ver con este Paseo, comenzando porque la primera función cinematográfica realizada en Cuba se produjo el 24 de enero de 1897, en un local ubicado en Prado 126, entre San Rafael y San José.  Después se hicieron proyecciones en el Teatro Tacón, hoy Gran Teatro de La Habana y antiguo Centro Gallego situados en ese mismo lugar.

El cine Nueva Inglaterra en San Rafael y Consulado, se edificó, contiguo al Hotel Inglaterra, siendo inaugurado en 1913 y para su época era amplio, con 150 butacas y con una confitería, la primera en este tipo de instalaciones y que después se haría imprescindible en los cines.

Y para no ser menos también fue en un cine del Paseo, el teatro Fausto, considerado entonces el más lujoso de la capital, donde se proyectó por vez primera una película sonora.

El Cinematour, estuvo en Ánimas entre Prado y Zulueta y construido en 1913, era toda una curiosidad, pues consistía en un vagón de ferrocarril en el cual eran exhibidas filmes sobre viajes y que asemejaba un viaje en tren con tickets similares a los de los ferrocarriles, asientos de pajilla y cobradores con uniformes de ferroviarios.

En la esquina de Trocadero, en los bajos del Centro de Dependientes, estaba el cine Negrete, así nombrado en honor al actor y cantante mexicano jorge Negrete, bastante desagradable como persona por cierto y era largo y estrecho.

El Lara en Prado 353 entre Neptuno y Ánimas se inauguró en 1919, en una casa adaptada con ese propósito, para hacerle competencia a más de diez salas similares.  Este cine fue uno de los primeros en Cuba que empleó ventiladores, cuando se reformó en 1924.

El Montecarlo se construyó en 1915 en Prado entre Dragones y Teniente Rey, muy próximo al teatro Payret, en un lote estrecho y profundo, como era costumbre para aprovechar casas o locales con ese fin comercial.

En el 563 estaba el cine Capitolio, justo frente a esa edificación emblemática y casi al lado de la famosa tienda El Machetazo y exhibía filmes para adultos. En el número 210 de Prado existió el cine Prado, en la esquina con Trocadero y que se renombró como Margot a partir de 1918.  El Maxim, en Prado y Virtudes, y el Galatea, en Prado y San José, eran los dos cines de más categoría en la capital.  En 1921 se inauguró el cine Maxim, con capacidad para mil quinientas personas, con muy buena ventilación de su salón y cuyas funciones eran al aire libre.

Se edificaron cines en el interior de los lujosos hoteles Sevilla y Miramar.  En 1909 se inauguró el Miramar Garden, en Prado y Malecón, primera sala al aire libre, algo que con el tiempo se hizo muy popular, ya que entonces el cine era silente y los ruidos exteriores no lo afectaban. En Prado, entre Ánimas y Virtudes se construyó en 1919 el cine Royal, también al aire libre que tenía la apariencia de una carpa de circo.
Vista desde el Gran Teatro de La Habana. A la izquierda el Payret, le sigue el antiguo hotel Pasaje, ambos serán demolidos para construir un hotel de lujo.  Al fondo el edificio del Diario de La Marina y el Hotel Saratoga, a la derecha del cual está la Fuente de la India - https://upload.wikimedia.org

Pero el más famoso de todos fue el teatro Payret, en la esquina de San José, que se inauguró en 1877 y por cuyo escenario desfilaron famosos cantantes de ópera, actrices como Sarah Bernhardt y bailarinas como Anna Pavlova, en él se dieron espectáculos circenses como Pubillones y Santos y Artigas y actuaron los mejores cantantes y actores y actrices cubanos.  Esta emblemática sala ahora está condenada a la desaparición, pues será construida en toda la manzana que ocupa, un hotel de lujo y del resto de los cines mencionados solo se mantiene en funcionamiento el Fausto.

Y ni hablar de los alrededores del Prado, donde pululaban las salas importantes muchas de ellas, como el Campoamor, Actualidades, Verdún con su techo que se abría y cerraba, Majestic, Niza, Cinecito, Duplex y Rex, el Alkázar donde más tarde funcionó el Teatro Musical de La Habana, y otros cercanos.
Antonio Schubert - https://upload.wikimedia.org

El Prado de hoy

El Paseo del Prado  hoy en día es muy diferente al que conocí en los años cincuenta.  Hoy El Prado es un paseo bastante maltratado, descuidada su alameda central y sus árboles, en mal estado sus aceras y sucios sus portales. Rodeado en muchas partes por edificaciones ruinosas o simplemente por ruinas, transitado por pocos turistas y un ejército de cazadores de divisas, convertido desde la calle Neptuno hasta Dragones en un gran parqueo de vehículos, con filas interminables de gente en espera de ómnibus o boteros (autos con recorridos fijos en los que van todos los que pueden) en que moverse.

Atrás quedaron sus aires libres que en el pasado lo hicieron famoso, ya no hay acompañamientos musicales, ni existen los desfiles y actos cívicos que los estudiantes realizaban cada 28 de enero en honor a José Martí en el Parque Central.
                                                                           http://cubasi.com

También se siente nostalgia por cuando aquí eran los paseos del carnaval, cuando las comparsas de los sábados de forma totalmente libre, espontánea y popular, hacían sus evoluciones coreográficas frente al Capitolio, donde se encontraba el jurado que daba premios a las mejores; y en particular los paseos de los domingos que, viniendo del Malecón, hacían el recorrido de ida y vuelta desde la Punta hasta la Fuente de la India, con sus fabulosos desfiles de carrozas, donde iban la reina, sus damas, hermosas mujeres y hasta el rey Momo, autos convertibles con gente disfrazada y camiones adornados, acompañados por la música de las orquestas, las serpentinas y los confetis, en un derroche de alegría y colorido donde participaba toda la familia, sin borracheras ni broncas callejeras.

No por gusto el Prado comienza justo frente al Morro y el Malecón, símbolos habaneros por excelencia y a lo largo de él se asientan otros íconos habaneros como el Parque Central, los Centros Gallego y Asturiano y el Capitolio Nacional, por mencionar algunos.
                                                   http://www.juventudrebelde.cu

Y tampoco por gusto Enrique Jorrín se inspiró en él para escribir el emblemático chachachá La Engañadora:

"A Prado y Neptuno
Iba una chiquita
Que todos los hombres
La tenían que mirar..."

Un lugar sin par en la hermosa Habana que no ha sido derrotado por el tiempo ni la desidia.

                                                       https://upload.wikimedia.org

jueves, 10 de octubre de 2019

Frida


Frida

Saber que una perrita que ha compartido su vida con uno se muere es triste, pero más triste es cuando uno la deja atrás, sabiendo y teniendo la certeza de que no la vas a ver más.  Y eso es lo que me ha ocurrido con otro pedazo de mi corazón que me abandona.  Frida, la perrita cojita infeliz, que pudo ser feliz con nosotros los últimos seis años de su vida, ha muerto.

Esto ocurrió hace más de tres meses y Carlitos, mi hijo mayor, el que vive en México, no se atrevía a decírmelo y hasta en el momento en que tuvo el coraje de dármelo a conocer, su voz se rajó.  Y es que nosotros somos de los que sienten a los perros como parte de nosotros, son también nuestra familia y como tal los amamos y sentimos su partida.  Y este es un hecho de mi memoria que no puedo dejar de narrar. 

Un día se apareció debajo del carro en el parqueo.  No quería salir a pesar de que le pusimos agua y comida y era un día muy frío.  Al segundo día ante mi requerimiento se acercó y tomó agua y un pedazo de carne que le di con la mano.  Era una perrita muy peluda y que se arrastraba con mucho trabajo.  A los pocos días salió de debajo del carro y vimos que le faltaba la patica derecha trasera, en la que le quedaba un muñón.

Le seguimos dando agua y comida, la que devoraba rápidamente y volvía a acostarse bajo el carro.  Pero un día comenzó a llover muy fuerte y hacía mucho frío, así que la llamamos, nos siguió y la acostamos dentro de la casa en unos trapos.  Recelaba porque en la casa estaban Tequila, Lía y Mupy, tres perras en un pequeño apartamento, pero ninguna de ellas, salvo Tequila, como buena Chihuahua, sintieron celos de ella.

Los días siguientes, cuando varias veces al día sacábamos a las cuatro perritas a hacer sus necesidades, la perrita coja salía junto con las otras, pero hacía rápidamente sus necesidades y regresaba corriendo primero que ninguna otra, como temiendo que la volvieran a dejar afuera.

Le curamos la patica, la bañamos, la pelamos y le pusimos como nombre Frida, nombre muy mexicano y que se le ocurrió a mi nuera Pilar, como mera mexicana.  Frida resultó ser una perra tranquila, que le gustaba dormir pegada a Mupy y que era muy delicada para comer, porque lo hacía muy lentamente igual que ella, pero no se dejaba dar cañona por otras perras a las que ronroneaba cuando pretendían, como Lía, la glotona mayor, quitarle lo que no se había comido.

Y Frida, con fuertes rasgos de Schnauzer, tenía una virtud insospechada: cuando alguien llegaba a la casa, no tomaba ninguna acción, si era una niña o una mujer no había problemas, pero ante un niño o un hombre, al retirarse, justo en la entrada de la casa, se le tiraba a los tobillos a morderlo.

La causa: o era un sentido de protección a sus amos, o simplemente reminiscencias de aquellos que la habían maltratado a patadas y quizás le habían provocado la pérdida de su patica, por golpes, cohetes o fue arrollada por un carro, quién sabe.

En las películas la gente se pone a llorar desconsoladamente cuando muere una mascota.  Yo pensé que eran exageraciones, pero cuando murió Mupy, y después Lía, entendí el por qué. Ya no estoy cerca de donde dormía o comía, pero igualmente extraño su presencia en cualquier parte de la casa cuando se me acercaba.

No en balde se dice que en particular en Estados Unidos se gastan billones de dólares al año en las mascotas, fundamentalmente perros y muy usualmente le asignan asientos en la mesa y les crean cuentas en las redes sociales.  Su muerte tienen algo más que una justificación como las que había años atrás: era solo una mascota, solo un perro.

La muerte de Frida es también una fuente de tristeza y hay razones para ello.  Cuando una mascota muere no hay se siente que se fue algo que nos hacía la comida o nos cortaba la hierba o nos ayudaba en las tareas domésticas.  No se hace un funeral ni se le brindan los respetos, es solamente una pérdida y queda de ella, visualmente una casita, una camita y un depósito para comer vacíos, pero en el interior nos queda un confundido apego entre lo que somos ahora que no está y lo que éramos cuando estaba a nuestro lado y era nuestra.

Frida, igual que Mupy y hasta que Lía, que fue mucho más en mi vida, era como un hijo más, que nos protegía y a la cual protegíamos por lo que nos brindaba de lealtad y cariño, real y únicos como saben solo darlo los perros.  Agua, comida y cama a cambio de algo que no se puede comprar y no tiene precio: un amor incondicional e ilimitada alegría que parecen irreales.

Somos muy afortunados de haber compartido nuestras vidas con estas preciosas criaturas, como lo fue Frida.  No la olvidaremos y seguro que ella tampoco olvida sus buenos y últimos años que pasó con nosotros.



jueves, 1 de agosto de 2019

El terror siempre presente dentro de un núcleo del Partido


El terror siempre presente dentro de un núcleo del Partido

Cuando era niño, la extraña palabra "ñángaras" era algo incomprensible para mí, aunque siempre que se mencionaba: fulano es ñángara, sabía que se referías a alguien que no servía y del que había que apartarse.  Ya después con los años me di cuenta de que me había quedado corto en mis apreciaciones.

Según los comunistas: ñángara es un luchador infatigable por las causas justas sin importar su condición social, económica, credo político, religión o raza.

Según se conoce en Panamá, es una persona que se cree con poder para hacer lo que le da la gana, un vago, arrogante, escandaloso y presumido que todo lo que hace va en perjucio de los demás.  Esta acepción retrata a Fidel Castro y sus compinches de manera exacta.
En Colombia se refiere a alguien salido del fango, del barro, anarquista, plebe, lumpen, izquierdista, revolucionario, rebelde, escoria de la sociedad.
En Honduras se refiere a un anarquista, desobediente o persona de izquierda.

Según el diccionario dela Real Academia de la Lengua Española es una persona de ideología izquierdista dedicada a armar desorden público, tiene bajo conocimiento teórico, son empleados por los líderes por su fanatismo por lo que son personas de poco conocimiento político, baja educación y que pueden ser facilmente manipulables.

Pero en Cuba, tenemos muy claro, más ahora después de haber proliferado ese estamento social, que un ñángara es la expresión coloquial y despectiva de los comunistas y simpatizantes de izquierda, a los que se identifica con un viejo versito:

Viva el comunismo y la igualdad, si tienes un peso, dame la mitad.


A pesar de que nos criamos con esos conceptos, durante más de medio siglo el pueblo cubano ha sido bombardeado con la afirmación de que el Partido Comunista es el partido de la democracia y los derechos humanos y por ello solamente podrá estar integrado por los mejores y más destacados miembros de la sociedad, los que hará que el país en que viven sea más justa, más digna, más culta, más solidaria y más desarrollada.  El Partido se ha identificado con el que fundara Martí en 1892, el Partido Revolucionario Cubano y como aquel debe garantizar la independencia y crear una sociedad con todos y para el bien de todos y ser la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado como aparece en la constitución acomodada a tales efectos.

Más de medio siglo después de haberse fundado el Partido Comunista de Cuba por Fidel Castro vemos que todo lo dicho anteriormente ha sido letra muerta y una gran estafa.

El primer Partido Comunista, fundado por Julio Antonio Mella y Carlos Baliño en 1925 haciéndose eco de lo que estaba ocurriendo en la Unión Soviética, y que más tarde pasaría a llamarse en 1938 Unión Revolucionaria Comunista y a partir de 1944 Partido Socialista Popular con Blas Roca al frente, pero a esta organización, con el nombre que fuera porque era el mismo perro con diferente collar lo que le interesaba era que se estableciera en Cuba un sistema comunista subordinado y fiel a Moscú para construir un Estado cubano basado en el modelo estalinista de partido único.

Blas Roca para acomodar al trópico las ideas marxistas, escribió “Los Fundamentos del Socialismo en Cuba” en 1943, en donde expresó:

“Con los adelantos que ya tiene Cuba, con la fecundidad prodigiosa de su suelo, con los progresos que le ha traído la revolución, con la inteligencia, la vivacidad y el espíritu emprendedor y fraternal de los cubanos, la aplicación de los principios socialistas producirá milagros, transformando esta tierra en unos pocos años en el paraíso del mundo”.

Era algo así como una nuevo Utopía de Tomás Moro, aún más absurda que la original. Pero la historia de los comunistas cubanos fue solo la de acomodarse lo mejor posible dentro de los gobiernos de turno y no arriesgar mucho, por no decir nada.

Los comunistas tuvieron un papel muy pobre en la revolución popular de 1933 que derrocó al dictador Gerardo Machado.   Entonces el Partido lo presidía Blas Roca y sus decisiones eran consultadas con Stalin, por lo que apoyaron la revuelta en Brasil, al frente Popular en Chile, el programa nacionalista anti norteamericano en México y la alianza con Batista en Cuba en la llamada Unión Revolucionaria.

En 1938 el entonces coronel Batista aprueba oficialmente la publicación del periódico del partido, “Hoy” habiendo acordado previamente con el hombre fuerte de Cuba el adoptar una posición positiva hacia él y denominándolo un defensor de la democracia.

Un partido que se decía humanista, progresista, anti nazi y enemigo de la política antisemita, no movió un dedo para demandar la aceptación de los cientos de refugiados judíos que llegaron en el vapor Saint Louis.  Las pugnas internas en el gobierno hicieron que no fueran aceptados y tuvieran que regresar a Europa.  En uno de los hechos más vergonzosos de la política en Cuba, con la mayor responsabilidad del gobernante de turno, el presidente Laredo Brú, los comunistas fueron cómplices sordos, a pesar de la emigración judía que había llegado al país en los años veinte habían apoyado y hasta debían la  fundación del Partido Comunista a un grupo de judíos del centro de Europa, que dirigieron al reducido grupo de cubanos que ya profesaban las ideas marxistas, incluyendo entre ellos a algunos anarquistas encabezados por Fabio Grobart.


Los comunistas continuaron proponiendo un acercamiento a Batista, con el cual habían mantenido excelentes relaciones como parte de la Coalición Socialista Democrática, que fue el gobierno constitucional cubano entre 1940 y 1944, los años de la Segunda Guerra Mundial.

Como prueba de esa alianza, los líderes comunistas Carlos Rafael Rodríguez y Blas Roca escribieron en 1945 su libro “En Defensa del Pueblo” donde afirmaban que el ídolo del pueblo,  el gran hombre de nuestra política nacional, Fulgencio Batista no se ha ido para siempre y regresará cuando el pueblo lo necesite.

Carlos Prío Socarrás  fue elegido presidente  en 1948 por una exigua minoría, mientras que los comunistas perdieron tres asientos en el Senado.  También en ese año, el Partido criticó a un grupo de estudiantes revoltosos, entre los que se encontraba Fidel Castro, por haber participado en los tumultos y revueltas callejeras ocurridos durante una conferencia internacional en Colombia, el llamado “Bogotazo”.  Y a partir de ese año y hasta 1952, los comunistas perdieron el control de los sindicatos cubanos.

El gobierno de Prío, continuador del de Grau, se caracterizó al igual que el anterior por su corrupción escandalosa, la aparición de bandas armadas de gangsters y una situación de inestabilidad e inconformidad social.  Los comunistas pretendían una especie de golpe de estado de frente único para acabar con ese desgobierno, pero eso no fue lo que ocurrió, su llamado ídolo y hombre fuerte tomó el poder por la fuerza el 10 de marzo de 1952.

Los comunistas en Cuba eran unos camajanes, políticos, y aunque minoritariamente, eran parte integrante de la política y la sociedad cubana. Tenían bienestar económico, eran dueños de la emisora Mil Diez y del periódico Hoy y como todos sabíamos que las posibilidades de implantar un régimen comunista en Cuba eran más remotas que sacarse la lotería dos veces seguidas, la gente los miraba hasta con lástima, los veía como a otros politiqueros, que eran tan peligrosos como los otros, aunque desconocía la siniestra ala secreta y violenta de esa organización al mando de Fabio Grobart.  Lo único que hacían bien los comunistas era hacer mucho ruido, pero al final había pocas nueces.

Ese estatus de Partido Legal y defensa del socialismo con sus medios de prensa duró hasta el momento en que cometieron, probablemente sin quererlo, un error que les costó muy caro.

Mientras Fidel Castro con su grupo de carne de cañón se preparaban en la Granja Siboney para asaltar al cuartel Moncada, el 24 de julio de 1953, la plana mayor del Partido Socialista Popular celebraba en un popular restaurante de Santiago de Cuba el cumpleaños de Blas Roca, su secretario general.  No importaba la Guerra Fría, la Guerra de Corea, el golpe de Estado de Batista y las tensiones con el naciente campo socialista.

Tras el asalto al cuartel Moncada, a pesar de que no había militantes comunistas involucrados en el hecho, la casualidad hizo pensar a Batista que ellos estaban inmersos en la conspiración, por lo que fueron ilegalizados como partido y prohibida su publicación.   Blas Roca defendió no estar inmiscuidos en los hechos, pero de nada sirvió.

De hecho a Fidel Castro no le hacía falta incluir en su movimiento a los desprestigiados politiqueros ni la imagen del comunismo, por lo que no hubo contactos entre las organizaciones.

En la medida en que creció la rebelión contra Batista, los comunistas se dieron cuenta de que el loco que había asaltado al cuartel Moncada y alzado en armas en la Sierra Maestra era una posibilidad única para implantar el sistema comunista en el país.  Pero lo subestimaron y pensaron que alguien joven, inexperto, idealista y ambiciosa podía ser manipulado por ellos y aprovechar su carisma y su ambición para sus intereses.  Sería como un bebé en sus expertas manos y lo enseñarían a hablar, a caminar y a pensar.

Al principio del triunfo de la Revolución y pese a que habían sido muy pocos los comunistas  incorporados a las huestes rebeldes, varios comandantes, encabezados por  Hubert Matos protestaron porque los comunistas estaban tomando posiciones en el nuevo régimen. Lo cierto es que se les había concedido ciertos privilegios, sobre todo cargos importantes en las O.R.I,, Organizaciones Revolucionarias Integradas, engendro para acabar con el poder político de todos los participantes en las luchas contra Batista como eran el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Movimiento de Resistencia Cívica.

Sin duda un hecho sorprendente fue la autodisolución del Partido Socialista Popular, donde deciden integrarse a las ORI, por primera vez un partido comunista  se disuelve por voluntad propia.  No se sabe si este suicidio político fue una decisión interna atendiendo a las posibilidades de formar parte del nuevo gobierno o fue una maniobra diseñada por Moscú.

Ya a los viejos comunistas del PSP Batista los usó como a tantos otros y los desechó cuando ya no le eran necesarios, algunas de sus figuras fueron catalogadas como canchanchanes del dictador, y al final quedaron como como cómplices mediocres de los ataques a la democracia.

Pero a pesar de ello Blas Roca le entregó al ‘nuevo camarada’ Fidel Castro la organización secreta del Partido a cambio de nada.  Y la nueva traición no se hizo esperar.

A partir de ese momento Aníbal Escalante, Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez y Joaquín Ordoqui Mesa, los principales líderes políticos del PSP tuvieron destinos inciertos.

Aníbal Escalante, tras ocupar cargos cimeros en la dirección del Partido Unido de la Revolución Socialista Cubana (PURSC), sucesor de las ORI, fue acusado y convertido en cadáver político en procesos conocidos como el “sectarismo” y la “microfracción”, dos conspiraciones de Fidel Castro para  socavar el poder de los viejos comunistas.

Blas Roca sufrió una exclusión de la que más tarde pudo salir no se sabe por qué, quizás a instancias de los soviéticos, de los que dependía Cuba totalmente.  Algo parecido ocurrió con Lázaro Peña, líder de la CTC, proscrito que después volvió a las andadas. Si tuviera que apostar, lo haría a la mano de los soviéticos.

Joaquín Ordoqui fue acusado de proteger al delator de los militantes del Directorio Revolucionario asesinados en los sucesos de Humboldt 7 y encarcelado hasta su muerte a pesar de haber sido nombrado Comandante, Viceministro de las Fuerzas Armadas y miembro de la dirección nacional de las ORI.

Se establecieron nuevas reglas de juego.  Para los comunistas lo más importante era el Partido, algo impersonal y eso se mantuvo con las ORI, cuando la gente decía: “la ORI, la ORI, la ORI es la candela, la ORI es el partido de la clase obrera”. Pero a partir de esos momentos, después con el PURS y el nuevo Partido Comunista, Fidel encabeza todo, es quien hace todo lo bueno y nunca se equivoca, está más allá de toda crítica y se le debe obediencia ciega.  Al mejor estilo de ¡Heil Hitler! O del culto a la personalidad de Stalin, la sumisión absoluta al caudillo, llevado a nivel de divinidad, por encima de la imagen del Partido, ocurre por primera vez en la historia de Cuba, tan llena de líderes de gran prestigio y moral.

Y esa obediencia ciega se extendería como un virus a toda la sociedad cubana con carácter obligatorio.  El que no lo entendiera así pagaría las consecuencias y tendría que abandonar el país.

Hay un cuento de un escolta de Fidel Castro en la Sierra Maestra que fue vecino mío, que tenía adoración por el líder y aunque había sido jubilado y desatendido mantenía fidelidad hacia el líder a pesar de que un día hubo un acto de inauguración de una escuela para niños minusválidos al lado de la cual vivía y tomaron su casa como opuesto de mando de la escolta.  El jefe del grupo le dijo a Fidel: ahí vive Nangue y quiere saludarte.  Ya al comandante no le hacía falta Nangue y no fue a verlo.

No se si por eso o porque ya estaba avanzado su Alzheimer, me contó un día que cuando Fidel te daba la mano parecía la de una mujer, porque la tenía muy suave, con uñas cuidadas y su apretón era muy débil, no como el que corresponde a una persona con tanto poder de mando, del que se espera un apretón fuerte y enérgico.

Yo le dije, y no se si me entendió: ocurre igual con el que te habla y no te mira a los ojos. En esa gente no se puede confiar.

Seguramente se estaba entrenando para construir el Partido Comunista de Cuba a su imagen y semejanza.


Organización interna del Partido

Si vamos a hablar de lo que son las reuniones del Partido, es saludable conocer por encima su organización. Al buen estilo sovietico, copiaron las estructuras organizativas internas del PCUS.

Un Buró Político del Comité Central del Partido, que ostenta el máximo poder en la figura de su Secretario General o Primer Secretario.

Le sigue en poder el Comité Central que se auxilia para sus funciones de un Secretariado.

Se le subordinan los Buroes Provinciales del Partido, con una organización parecida en funciones al Comité Central pero con carácter territorial y que siguen los lineamientos del Buró Político. A su vez están los Buroes Municipales del Partido, orientados y controlados por la instancia Provincial.

Como subalternos están los Comités del Partido en lugares donde existen varios núcleos que tienen afinidad por formar parte de una empresa, institución o entidad y que controlan el trabajo de los Núcleos.

Y el Núcleo del Partido Comunista, que es la instancia primaria y que debía ser la más importante en el funcionamiento de un partido político en un país donde está implantado un partido único.

Y como órgano máximo de decisiones están los Congresos y Conferencias del Partido y los Plenos anuales del Comité Central.

-Se establece que es militante del Partido Comunista de Cuba el ciudadano cubano que se
identifica con su política, trazada por los órganos y organismos superiores y acepta sus estatutos, pertenece a uno de sus núcleos, actúa en él, en uno de sus organismos o en ambos, abona la cuota establecida, cumple las decisiones y acuerdos del partido y lucha y trabaja por llevar adelante la construcción del socialismo.

- El ingreso al Partido Comunista de Cuba es voluntario, se realiza mediante
las asambleas de elección de trabajadores ejemplares y por selección individual o por méritos extraordinarios

Conozco a mucha gente que para mantener sus cargos o favorecer a sus hijos o familia han tenido que aceptar ingresar a las filas del Partido y así se lo han hecho saber.  A mi personalmente pocas semanas después de casarme me llamaron al Partido Provincial de La Habana en la calle M en el Vedado y me tuvieron hasta las dos de la mañana instándole a ingresar al Partido y a que fuera a Camagüey a la Columna Juvenil del Centenario y que al regreso tendría ubicaciones muy deseadas en el Partido.

A un amigo, siempre risueño por lo que le apodaban “Risa” y que era un destacado trabajador, lo propusieron para el Partido y sabiendo lo que le esperaba, dijo que él era brujero y que no podía ingresar a la organización.  Eran los tiempos en que se combatían a las religiones, así que con esa mentira, pues no era para nada un practicante religioso, pudo salir del paso.
Y otros que estaban situados en cargos con asignaciones importantes de recursos, incluyendo carros en un país donde nadie pudo durante cincuenta años comprarlos, o viajes al extranjero, tuvieron que aceptar el ingreso al Partido.   Es por eso que la gente decía sobre la gente que viajaba y se quedaban en cualquier parte, que siempre eran militantes del Partido y no trabajadores sin militancia, por lo que era una afiliación de mentiritas para poder irse del país.


-Otro de los aspectos que debe cumplir el militante es defender la Revolución en todos los terrenos, en cada momento y en cualquier circunstancia. Enfrentar con decisión y valentía las situaciones y manifestaciones que en orden de las ideas o en la práctica pueda afectar la marcha de nuestro proceso revolucionario, entorpezcan la aplicación de medidas necesarias o tiendan a crear confusión o irritación en el pueblo.  El militante del partido debe actuar con abnegación, sacrificio y dedicación a la causa revolucionaria y ser un fiel exponente de la política de la Revolución y el partido. Basar sus relaciones en la moral y los principios revolucionarios.

-Ser ejemplo de actitud comunista ante el trabajo y en la responsabilidad social específica que desempeñe, dominar los conocimientos correspondientes a su contenido de trabajo; entregar sistemáticamente su mayor contribución personal a la búsqueda de soluciones a los problemas que se presenten, impulsando a los demás en esa misma dirección. Esforzarse por lograr la mayor eficiencia y calidad en los resultados de su labor, haciendo corresponder en su conducta la palabra con los hechos.

Estos acápites dan risa.  En primera instancia, mientras más lejos se llegue en el escalar  posiciones en el Partido se muestra que menos cumples los aspectos de abnegación, moral y principios y mucho menos en ser ejemplo con tu trabajo.  Todo lo que tienes que hacer es asentir y tratar se saberle algo a los jefes y manipularlos con ese conocimiento.

-Mantener una actitud ejemplar ante la defensa, cumpliendo cabalmente las tareas de la preparación combativa, la vigilancia revolucionaria;

El mejor ejemplo de esto está en las Fuerzas Armadas, la gran fábrica de vagos y borrachos que hay en Cuba.

-Observar y exigir la disciplina partidista, estatal y social, igual y obligatoria para todos los militantes del partido, independientemente de sus méritos personales y de los cargos que ocupan. Cumplir y contribuir a la más fiel observancia de las normas jurídicas vigentes.

Hay cientos o quizás miles de casos de corrupción en el Partido, algunos divulgados y otros que todos lo saben pero que todos evitan hablar de ello, pero por lo regular todos buscan por sobre todo su beneficio personal y explotan los lugares sobre los que tienen esfera de acción, porque a cualquier nivel el Partido es el que manda, así que como el caso del Secretario del Partido en un municipio, hace que le lleven a su casa bolas de carne de res y quesos, el otro construye una casa o reconstruye la que tiene, asigna viviendas a amigos y queridas y así sucesivamente.  Si está en un nivel muy elevado, como  los varios secretarios de la UJC defenestrados o secretarios del Partido Provinciales, entonces el caso sale en la prensa, pero de ahi no pasa.

-Ser objetivo y veraz en los informes que rinda sobre su trabajo o el trabajo de otros, así como sobre el cumplimiento de los planes.  Desarrollar la crítica y la autocrítica, poner al desnudo los defectos y errores en el trabajo y tratar resueltamente de eliminarlos, ser exigente y luchar contra toda manifestación de indolencia ante las cosas mal hechas, contra el formalismo y la tendencia a la exageración de los éxitos.

Este es un cuento que nadie se lo cree en Cuba. Ni siquiera en los núcleos del Partido se maneja la verdad, se manipulan los logros y las estadísticas y solo se llega a conclusiones negativas y se incinera a un chivo expiatorio cuando el escándalo es de grandes proporciones.

-Criticar directamente o en el seno del núcleo, o del organismo donde actúa, los defectos, errores o desviaciones de los compañeros, con el propósito de que los rectifiquen y de contribuir a la educación comunista de los mismos. Ser autocrítico y asumir una actitud receptiva y reflexiva ante la crítica de los demás.

Si se critica a alguien con poder, indefectiblemente van a salir varios guatacas en su defensa, ahora si eres un simple militante y botaste una hoja de papel fuera del cesto, tienes que hacerte una autocrítica, porque una de las cosas que más se practica y que mide la firmeza revolucionaria de un núcleo, es las sanciones que se le impongan a sus miembros.  Mientras más miedo, más sumisión y cumplimiento de las órdenes.

-Al proponer, designar o evaluar a dirigentes, colaboradores o funcionarios, guiarse por la capacidad política y profesional, los méritos y la firmeza ideológica de estos y en ningún caso por razones de amistad, parentesco o relaciones personales.

Probablemente esta sea una de las reglas que menos se cumpla.  En Cuba para una promoción solamente interesa lo ideológico, aunque sea teatro e hipocresía.  Si además de ser un incondicional al sistema sabes algo de lo que vas a dirigir, es muy bueno.  Y del nepotismo y el amiguismo mejor ni hablar, empezando por el burro del hermano de Fidel.

-Las sanciones que el partido aplica a sus militantes tienen el fin de contribuir a su educación comunista, corregir sus defectos y errores e inculcarles la necesidad de la disciplina partidista, estatal y social y de mantener la unidad y la pureza de las filas del partido.  Los núcleos tienen la facultad para decidir sanciones acerca de sus integrantes.  La sanción del partido al militante que viole la Constitución, las leyes u otras disposiciones legales es independiente de la que corresponda imponer, por los mismos hechos, a las autoridades facultadas para ello.

Otra falsedad, las sanciones tienen como objetivo meter miedo, asustar, aterrar y no mantener una pureza que no existe.  Y si la sanción a un militante que violó las leyes es de un personaje con padrinos, después le tiran la toalla sin duda alguna.

-Los núcleos u organismos de dirección del partido o la comisión creada al efecto, pueden acordar la desactivación de un militante cuando este lo solicite o si consideran que no está en condiciones o posibilidades para continuar en el seno del partido. Esta decisión no constituye una sanción.

Está al menos da la posibilidad de quitarse la pesadilla de pertenecer al Partido de una forma civilizada, aunque depende también de los que estudien el caso, pero en los últimos tiempos, a diferencia de años atrás, la gente abandona masivamente las filas, y si no es por esta vía, lo hacen a la fuerza, porque ahora pueden dedicarse a trabajar por cuenta propia y no dependen del Estado como único empleador.

El cuentecito del Centralismo Democrático.

Este es un cuento parecido al de la dialéctica, aunque más sutil.

-El Partido Comunista debe funcionar de acuerdo con los principios del centralismo democrático, que norman toda su vida interna y constituyen la condición esencial de la cohesión ideológica y política y que permite que todos los dirigentes sean democráticamente elegidos desde la base hasta sus instancias máximas y respondan sistemáticamente por su gestión ante los que lo eligieron.

-Las decisiones adoptadas por la mayoría, sobre la base de la más amplia libertad de discusión, son de obligatoriocumplimiento para todos y cada uno de sus integrantes., así como las decisiones de las diferentes instancias del Partido son de obligatorio cumplimiento para sus subordinados y cada uno de sus integrantes.

-En la elección de todos los organismos de dirección del partido se observan los principios de la renovación sistemática de sus integrantes, así como se vela por la continuidad de la dirección.

Todos estos son embustes, en el Partido, al igual que en el gobierno del país, los aspirantes a los cargos de dirección en cualquier nivel, hasta el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros y el Primer Secretario del Partido, son elegidos a dedo y a las correspondientes elecciones llegan las propuestas de candidatura por las que debe votarse.  Y de la renovación, da risa, porque durante más de medio siglo han estado en los cargos clave del Partido y el Estado casi los mismos, salvo aquellos que pudieran haber proyectado sombra sobre los históricos, la gerontocracia que se apoderó del poder en 1959.

-Las organizaciones de base evalúan integral y sistemáticamente a sus militantes.
Esta sin duda es una de las principales tareas del Partido, mantener sobre sus militantes el temor de que le señalen errores y de que por ello lo sancionen y puedan ver afectada su posición laboral.  La política del miedo por encima de todo.

-Las organizaciones de base del partido no pueden actuar como órganos administrativos ni dirigir la gestión administrativa, pero están en el deber de contribuir al cumplimiento eficiente de las tareas económicas y sociales encomendadas a estos y son responsables ante el partido por el mantenimiento de un adecuado estado político, ideológico y moral en el colectivo laboral.
Tienen el derecho y el deber de controlar la actividad de dirección y administración,
sean o no militantes del partido, los que ejercen estas funciones.

Durante muchos años los dirigentes del partido eran a su vez administradores o la máxima figura dirigente de la institución o empresa.  Ya hace tiempo que no es así, pero los dirigentes del Partido siempre, sin excepciones, son aliados de la administración al igual que el sindicato.

-El congreso es el órgano supremo del partido y decide sobre todas las cuestiones más importantes de la política, la organización y la actividad del partido en general y sus resoluciones son definitivas, de obligatorio e ineludible cumplimiento para todo el partido.
El congreso examina y señala las vías para la solución de los problemas más importantes de la construcción del socialismo y aprueba los lineamientos y programas estratégicos para el desarrollo económico, social y cultural de la nación. Son facultades del congreso aprobar el programa o lineamientos programáticos y los Estatutos del Partido, así como elegir el Comité Central.

Los Congresos sólo han sido tribunas para resaltar la figura de Fidel Castro y lanzar campañas, plataformas programáticas, lineamientos y proyectos que ninguno ha conducido a mejorar el bienestar del pueblo.

-El partido orienta y dirige el trabajo de las organizaciones de masas y sociales sobre la base del principio del acatamiento libre y consciente de su papel dirigente y en virtud de la influencia de sus militantes en el seno de las masas y con reconocimiento de la independencia orgánica y la autonomía de dichas organizaciones.

En definitiva los dirigentes de todas esas organizaciones, unos trajinados por las instancias correspondientes del Partido, cumplen a cabalidad con todo lo que se les orienten y buscan destacarse para salir de ese entorno donde actúan y pasar a ser cuadros y funcionarios del Partido, donde tienen más poder y más recursos.  Así dejan de ser marionetas y pasan a ser titiriteros.

Las normas de funcionamiento del Partido no pueden dejar nada a la improvisación que se aparte un milímetro de los dogmas que priman en la organización partidista, como una guía que mantenga sobre todo lo demás la sumisión, la obediencia y el miedo.

 Chistes de militantes y núcleos

Recuerdo un cuento de los tantos que proliferaron durante la etapa de dominación soviética en Cuba, y uno de ellos, retratando qué cosa es un núcleo del Partido, dice:

-En un avión van un americano, un ruso y un cubano, tiene una avería y cae en el medio de la selva, cerca de una tribu de pigmeos que tenían dos características, eran muy cultos y leían mucho y eran caníbales.

Detuvieron a los tres pasajeros y tras comerse a los pilotos, les dijeron que se salvaría el que hiciera una pregunta que ellos no pudieran responder correctamente.

El americano pide que le den una descripción detallada de la Declaración de Independencia, quién la redactó y quiénes participaron en ello, en qué tiempo, cuando la votó el Congreso y cuando fue firmada y por cuantos representantes de cuantas colonias.  Los pigmeos responden que Thomas Jefferson redactó la Declaración en 17 días, auxiliado por Benjamin Franklin, John Adams, Roger Sherman y Robert Livingston.  El 2 de julio de 1776 la votó el Congreso y el 4 de Julio se firmó por 56 representantes de las 13 colonias, por ello el 4 de julio se celebra el Día de la Independencia.

Ese día se comieron al americano.

Al día siguiente le tocó al ruso, el que pidió que le recitaran Ruslán y Liudmila.  Los pigmeos afilaron los cuchillos y pusieron a calentar la olla y recitaron el cuento de hadas épico, con una dedicatoria, seis cantos y el epílogo de Aleksandr Pushkin que narra el rapto de la princesa Liudmila por un mago malvado y su restate por el caballero Ruslán.

Ese día se comieron al ruso.

Después le tocó al cubano, que se había roto la cabeza la noche anterior sobre qué pregunta hacer.  El cubano antes que sacaran los cuchillos, disparó de sopetón:
-Díganme qué cosa es una reunión del núcleo del Partido.

Todo el día estuvieron deliberando, se consultaron unos a otros, convocaron a algunos que no estaban presentes y al llegar la noche se rindieron y a su vez le pidieron les dijera la respuesta, a lo que el cubano dijo:

-Una reunión que un núcleo del Partido es algo similar a lo que ustedes hacen, pasarse horas y horas discutiendo a ver cómo joden a alguien.

Pero aquí no acaban los cuentos, está el muy popular sobre las ejemplaridad de sus miembros.

Un militante regresa de Angola, a donde fue enviado a la guerra.  Era un militante muy callado, que participaba en todo y era muy respetuoso en el cumplimiento de las tareas, pero al que el entusiasmo no se le veía por ninguna parte, sencillamente cumplía y ya.  Un trío de funcionarios del Partido lo llaman y le dicen:

- Tenemos que comunicarle algo muy delicado y esperamos que su reacción sea la de un militante del Partido.  Mientras usted cumplía su deber de militante en Angola, su esposa se acostaba con otro tipo que ni siquiera es militante, un carnicero, por lo que usted debe terminar esa relación de inmediato, botarla de su casa y divorciarse.

El militante respondió que no iba a dejar a su mujer por ninguna causa, así que ahí mismo decidieron separarlo de las filas del Partido.

Aparentemente cabizbajo, llegó a su casa, llamó a su mujer y le dijo que le daba cinco minutos para que recogiera sus cosas y se fuera de la casa.  Tras haberse ido con sus bártulos, el ex militante se sentó en el sofá, abrió una botella de ron y dijo:

- ¡Qué par de paquetes me he quitado de encima!.


Los masones y los comunistas

Siempre entre los miembros del Partido se comenta que los masones son mejores que ellos, que esa es una hermandad y que ellos son gente unidos aparentemente por unos ideales que al final no comulgan, por ello tienen que invocar una disciplina ciega y un acatamiento al llamado centralismo democrático que de democrático no tiene nada porque todo “se cocina” antes de la reunión.

Si alguno de sus miembros se enferma, se hace un listado de quiénes lo van a visitar y con qué periodicidad, como si fuera una guardia militar.  Con las guardias en las diferentes instancias del Partido también ocurre lo mismo, las peores, las de la madrugada, nunca le tocan a los que ocupan cargos de dirección en el núcleo.

Y si hay que participar en alguna tarea de choque, las llamadas así porque nadie quiere chocar con ellas, como son trabajos de construcción o agricultura en sustitución de su jornada laboral, o la peor que ha existido, la de construir túneles por la guerra del todo el pueblo que se avecinaba.  En esos tampocos el secretario y sus ayudantes eran afectados.


Opinión del pueblo

Esta es una de las tareas más ridículas que acomete el Partido.  Se le asigna mensualmente a un grupo de militantes recoger opiniones sobre determinado tema.  Por supuesto que lo deben hacer de forma taimada y hasta semi secreta, pero la gente, conociendo que los que indagan o hablan de un tema son del Partido, no sueltan la lengua o dan evasivas.

Por eso es que muchos de los que han sido encomendados con esa tarea, inventan opiniones de su propia cosecha, las disfrazan y adornan y eso es lo que entregan a la dirección del núcleo y es lo que llega al Municipio del Partido, pero al final, da igual que lo que llegue allí sea una mentira, porque las probabilidades de que se haga algo útil con la información son tan probables como que se nos aparezca de madrugada en la casa un extraterrestre.


La reunión

Cuando va a comenzar una reunión del Partido los que esperan o entran al salón donde se va a efectuar todos, con muy pocas excepciones, tienen las caras largas o preocupadas.  Saben que allí no se reparten dulces ni se dan golpecitos de asentimiento en la espalda, sino que lo que se avecina es una batalla campal donde va a primar la puñalada trapera, la  intriga y ver como se quitan de arriba tareas o sanciones.

Y si eres uno de los que cometiste un error, o un desliz, o simplemente te cansaste de soportar tanta intriga, o estás aburrido de tragar vinagre cada vez que vas a una de esas reuniones, prepárate para sufrir.

Ya previamente se han acumulado no el hecho o la violación de los reglamentos cometidos, te van a sacar hasta cuando de niño te orinaste en la cama o le metiste un sopapo a un niño más chiquito o te sorprendieron siendo infiel o hasta si dijiste algo incorrecto políticamente, que puede ir desde decir que el team Cuba de pelota no sirve o que en tal país capitalista hay algo bueno o hay un nivel de vida mejor que el cubano, o hasta que tal película americana es una obra de arte, o dijiste “ruso” en lugar de “soviético”.

A esa hora y teniendo en cuenta la gravedad del hecho, es posible que cada uno de los militantes pudiera ser convocado a que dé su opinión, como la película del Hombre de Maisinicú cuando dicen: “Pínchalo, coño, pínchalo...” para que todos sean cómplices de lo que va a pasar.

En el núcleo del Partido impera cualquier cosa menos la hermandad y la transparencia.

Para sobrevivir a ese pedazo de infierno “Lo que hay que saber es cogerle la vuelta al sistema”, como se apuntaba en otra película cubana, Los Sobrevivientes.

En esencia estar en una reunión del núcleo del partido es como comparar al comunismo con el capitalismo.  En el capitalismo si te dan una patada por el culo puedes protestar, mientras que en el socialismo si te dan una patada por el culo, estás obligado a aplaudir.  Tienes que aceptar como bueno lo que no te gusta.

Era algo así como el chiste acerca del premio que daba la Embajada Soviética en La Habana por un concurso, donde el primer premio era una semana en la Unión Soviética, el segundo premio era dos semanas en la Unión Soviética y el tercer premio era un mes en la Unión Soviética.

Pero hay reuniones de los núcleos tan memorables que siempre trascienden el secretismo del Partido, veamos algunas de ellas.

El militante X era el Jefe del Almacén de Productos Terminados en el Combinado del Vidrio de La Lisa, un depósito gigante con un nivel de recepción y distribución de gran volumen y con más de treinta trabajadores y medios de transporte y movimiento interno.  Era uno de los pocos lugares donde la gente lo pensaba dos veces antes de robar porque el jefe no dejaba pasar una que no estuviera dentro de la legalidad.  En su vida personal era muy querido porque era a su vez el manager del equipo de pelota de la empresa y participaba con su familia en todas las actividades del centro y del barrio.  Pero un día fue citado para ir a la guerra de Angola y  respondió que allí no tenía nada que buscar, que si era para defender a Cuba él era el primero pero para otros países se negaba.

El núcleo del Partido al que pertenecía convocó una reunión a la cual asistieron representantes del Comité del Partido y hasta del Municipio.  A pesar de que no se debe hablar de los asuntos internos que se debaten en el Partido, muchos de los allí presentes hablaron del humillante trato que recibió el militante X por haberse negado a ir a Angola.  Hicieron cómplice a todos los miembros, algunos de los cuales esbozaron un tímido reproche, lo cual fue criticado después por los funcionarios municipales, pero al final, como ocurre en el Partido en todos sus niveles, las decisiones que lleva la instancia superior, que aparentemente es una propuesta, no contempla otra opción sino que la gente la apruebe unánimemente.  Y así ocurrió.  X no abrió la boca salvo para decir que en Cuba todo y fuera de ella nada, con la esperanza de que no fuera afectado en su ubicación laboral.

Pero los caprichos de Fidel Castro tienen que ser obedecidos ciegamente por los militantes del Partido, por lo que X fue expulsado del Partido y dos días después fue sustituido en su cargo de Jefe del Almacén y ubicado como dependiente del mismo.  El almacén comenzó a caer en una crisis funcional y operativa, aparecieron robos y faltantes, pero eso no le importaba al Partido, sino castigar a los que no obedecieran sus órdenes, costara lo que costara. 

A los que participaron en aquella reunión les quedó un sabor amargo de haber sido partícipes en esa indignidad, y temblaban ante la posibilidad de que a ellos les ocurriera lo mismo si eran convocados y no aceptaban lo decidido por el organismo superior.

Otro caso es el resultado de la envidia y la intriga porque en los propios núcleos existen facciones que desean que alguien con prestigio o poder administrativo sea defenestrado o ridiculizado para ellos alcanzar esa posición y uno de los casos fue el de un jefe de departamento destacado y reconocido al que uno de sus subordinados, uno de los mejores trabajadores de su esfera, fue investigado por el grupo contrario al jefe y encontraron que tenía un título falsificado.  Quisieron implicar al jefe diciendo que éste conocía del fraude y tras una profunda investigación y el testimonio del implicado, fue exonerado de culpa.

Entonces vino la revancha, el jefe de departamento y sus afines tomaron la ofensiva y finalmente lograron que varios de sus oponentes fueran sancionados, algunos con separación de las filas y de sus cargos por hallarse negligencia y falsedad en sus reportes y responsabilidades.

Hay una historia muy simpática sobre el comandante Lussón, que al ser destituido como Ministro de Transporte, aparte de ser categorizado como un “ñame” por haberse encontrado que al asignársele la casa que fuera del fallecido Blas Roca, le puso dieciséis equipos de aire acondicionado y cerró la piscina que antes era sitio concurrente de todos los muchachos del barrio y se convirtió en propiedad exclusiva suya.

Pues al ser trasladado él y su esposa y secretaria al núcleo de administración del Combinado del Vidrio, esta historia se mantuvo en secreto hasta que meses más tarde fuera enviado a Angola.  Los desmadres que dejó desde el punto de vista económico, hicieron que una auditoría detectara miles de violaciones, pero los responsables de la economía se cuidaron de no autorizar nada y todo lo firmaba Lussón.  Pero querían sangre y pidieron sancionar a varios jefes por no alertar a tiempo de lo que ocurría y uno de ellos era el Secretario del núcleo al que pertenecía el ignorante militar.  Pues el secretario reveló los antecedentes de derroche y corrupción de Lussón y ahí quedó el asunto.  Le echaron tierra y le dieron pisón al asunto y no se habló más de ello, pero el Secretario fue sancionado políticamente por no haber llevado el tema a discusión en el núcleo.  El Secretario era hermano de la coreógrafa y bailarina del ICRT, Cristy Domínguez y al poco tiempo, joven aún, murió producto de un infarto provocado por los disgustos que sufrió.

Eso nos reafirma la convicción de que el Partido es cualquier cosa menos una fraternidad cohesionada alrededor de una idea, sino un circo romano donde todos quieren poner al otro en la arena.  Desde el circo más pequeño, el núcleo, hasta el Buró Político, por donde han pasado tanta gente, algunos muy capacitados, pero que en algún momento gozaron de un prestigio y una popularidad que a Fidel Castro no le gustó.  desde Joel Iglesias, comandante ahora tomador de ron en un bar de mala muerte y que permanece en el ostracismo, Luis Orlando Domínguez, conocido como Landy y que fuera condenado a 15 años de presidio, Robertico Robaina, ahora pintor y dueño de una cafetería, Otto Rivero acusado de corrupción por la batalla de ideas y Carlos Lage que todos saben como acabó: matando mosquitos, Felipe Pérez Roque, de Canciller a empleado en una empresa de construcción, Carlos Aldana, de número tres a deportado a Topes de Collantes, Humberto Pérez, ideólogo del Sistema de Dirección de la Economía a especialista financiero y una lista interminable.  Sin duda el peor circo, el que no perdona y siempre tiene el pulgar hacia abajo es el del Buró Político.


Mitin de repudio

Los sucesos del puerto de Mariel en 1980 trajeron un momento de definición, a veces silenciosa y callada, porque la peor cara del comunismo se manifestó en esos instantes con los mítines de repudio.  En los núcleos del Partido se orientó que ante la situación creada con los sucesos de la Embajada de Perú y el Mariel, los verdaderos revolucionarios tenían que manifestarse y por ello todo el que presentara su baja por esa causa tenía que ser llevado  hasta la entrada del centro acompañado de todos los insultos e improperios, empujones y todo lo que desprestigiara su persona.   Que igualmente había que ir hasta su casa y actuar en consecuencia, pintarle la fachada con agravios y ofensas, tirarles huevos y pintura y a su salida hacia el Mariel vejarlos, sojuzgarlos y humillarlos.

Hubo muchos militantes que no dijeron nada en la reunión del núcleo, pero después, cuando se debían producir los hechos, se ocultaron o se fueron del centro para evitar hacerse cómplices de un acto tan denigrante e inhumano, digno de los nazis y no de nuestro país y de nuestra época.

El mitin de repudio se creó por el Partido como la versión cubana del pogrom resultante del asesinato en 1881 del zar Alejandro II del cual se culpó a los judíos y comenzó contra ellos una ola de violencia.  Ampliamente empleado por Stalin y por Hitler, los mítines de repudio se hicieron no contra los judíos, sino contra los que preferían irse de Cuba y en lugar de los camisas pardas estuvieron al frente los comités de defensa de la revolución y los militantes del Partido.

Para ello apareció en  la portada de Granma con grandes titulares: ''Ahora entrará en acción el pueblo'' y en los núcleos se orientó lo que había que hacer, caer en lo más agraviante hacia el ser humano para así defender la revolución.

Eso no quedó allí, los militantes que no fueron vistos en los mítines de repudio fueron cuestionados en las reuniones, algunos dijeron que se negaban a caer tan bajo y que estaban en desacuerdo.  Miles fueron sancionados, pero poco tiempo después, cínicamente el Buró Político explicó que en ningún momento se había orientado el empleo de ese tipo de hechos.  Su reacción ante la opinión pública internacional le hizo dar marcha atrás y negar en público lo que había instigado en silencio, pero en Cuba y en particular en los núcleos, una vez más se dieron cuenta de que el país se manejaba con una mentira tras otra.

Al final tenemos que llegar a una conclusión, no hay quien entienda a los núcleos del partido ni a la sociedad cubana, que se supone se rija por lo que dispone el partido.

En Cuba no hay desempleo, pero nadie trabaja, nadie trabaja pero se cumplen todos los planes, se cumplen todos los planes pero las tiendas no tienen productos, las tiendas no tienen productos pero todo el mundo come y se viste, todo el mundo come y se viste, pero todo el mundo protesta, todo el mundo protesta, pero van a los actos políticos y aplauden a Fidel o a Raúl o a sus títeres.  Aplauden a Fidel y a Raúl o a sus títeres pero todos quieren que el comunismo se acabe pronto.  Cuba es un país surrealista.  García Márquez se quedó corto con Cien Años de Soledad y si hubiera sido miembro de un núcleo del Partido Comunista, quién sabe qué hubiera pasado.  Probablemente hubiera ganado otro Nobel.  La realidad es más rica que el realismo mágico.

El Partido hoy

El socialismo es un sistema que fue en picada no por las acciones de Juan Pablo II ni por las de Reagan, sino por el vuelco que le dió Gorbachov a la política en su país y con la Glasnost y la Perestroika la gente se sintió un poco libre por primera vez en más de siete décadas.  Siempre recordaré al traductor que tuve en mi viaje a ese país y que siendo miembro del Partido me hablaba del odio que le tenía la gente a los dirigentes, al Partido y sobre todo a la KGB, que era la que mantenía al pueblo frenado por su represión y que muchos de sus compañeros de núcleo pensaban igual que él.

Desde la caída del muro de Berlín y sus posteriores hechos con la desaparición de la URSS, la izquierda no tiene un faro que le señale el camino.  El izquierdismo se convirtió en nada y la mayor prueba de ello es Cuba, donde increíblemente y mágicamente surgió otro loco que suplió los subsidios que antes daban los soviéticos y mantuvieron a flote al régimen.

Pero todo va más allá de la economía, porque la economía socialista mostró su fracaso una y otra vez y si país con esos regímenes han podido crecer ha sido gracias a que han introducido la economía de mercado como sistema y desechado las viejas ideas.  No se puede creer en ideales que están más allá de las condiciones materiales.

Para consolar un poco a los bobos que todavía creen en el mito y en la utopía, el Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba sacó un artículo titulado: “Es bello ser comunista, aunque cause dolores de cabeza”.

Pero ese artículo no es completamente inútil, en la triste realidad en la que viven los cubanos, al Granma le pueden sacar beneficios empleándolo para envolver la basura, limpiar los cristales y hasta para su higiene personal, por lo que sería conveniente, si es que el Partido vela por las necesidades del pueblo, que el socialismo le brindara un periódico con diferente textura y con más páginas.  Lastima que el carné del Partido ni siquiera para eso sirvió y su legado será las amarguras que vivieron sus militantes en sus reuniones.

El Partido ha sido tan nefasto para nuestro país que ni para abono queda su legado.  Por suerte, entre toda la escatológica verborrea de Fidel Castro, casi nada tiene sentido ni se cumple, en particular cuando decía: los hombres mueren, el Partido es inmortal.  El Partido está tan muerto como él.

Hoy que el comunismo es una reminiscencias teórica en casi todo el planeta, los cubanos siguen conviviendo con él, donde como en 1984 de Orwell, “quien controla el presente controla el pasado”, por lo que se sigue empleando lo ocurrido en los años cincuenta y el gobierno de Batista para justificar su permanencia en el poder, sin tener en cuenta que la Cuba de hoy no tiene nada que ver el el presidente que estuvo menos de siete años en el poder entonces.  La revolución pregona que uno de sus objetivos principales fue la educación, pero saber leer y escribir no es ser educado cuando sus únicos intereses son la pelota, el fútbol y la telenovela.  Y el que puede, el celular

Pero la dirección política del país se ha quedado congelada en los inicios de la revolución y hace suya otro postulado de 1984: “No existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano”.   Ya Fidel Castro no existe, su hermano demostró ser un incapaz y el estado sigue queriendo controlarlo todo, pero ya no tiene recursos para controlar nada que no sean los que se atreven a desobedecerlo.

Los destinos de la nación se designan de la misma forma como ha sido con los miembros del Comité Central del Partido: “con el dedo”.

Ya las pocas monarquías que existen son simplemente figuras decorativas, y aunque en Cuba nunca ha habido reyes, un autotitulado emperador que dice que había renunciado a las prerrogativas y las mieles del poder, la destruyó y nos deja una herencia funesta, entre las que se halla el Partido, que como todos sus similares en otros países, irá a parar al basurero de la historia.