lunes, 5 de julio de 2021

Los vendedores de enciclopedias



 Los vendedores de enciclopedias


“Los profesores nos volvieron locos 

a preguntas que no venían al caso 

¿cómo se suman números complejos, 

hay o no hay arañas en la luna,

cómo murió la familia del zar,

es posible cantar con la boca cerrada, 

quién le pintó bigotes a la Gioconda, 

cómo se llaman los habitantes de Jerusalén,

hay o no hay oxígeno en el aire,

cuántos son los apóstoles de Cristo, 

cuál es el significado de la palabra consueta.

cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz, 

quién es el autor de Madame Bovary, 

dónde escribió Cervantes el Quijote, 

cómo mató David al gigante Goliat, 

etimología de la palabra filosofía, 

cuál es la capital de Venezuela, 

cuándo llegaron los españoles a Chile?


Nadie dirá que nuestros maestros 

eran unas enciclopedias rodantes 

exactamente todo lo contrario: 

unos modestos profesores primarios 

o secundarios no recuerdo muy bien 

—eso sí que de bastón y levita 

como que estamos a comienzos de siglo— 

no tenían para qué molestarse 

en molestarnos de esa manera 

salvo por razones inconfesables: 

a qué tanta manía pedagógica 

¡tanta crueldad en el vacío más negro!”.


“Los Profesores” de Nicanor Parra


En mis tiempos juveniles había siempre alguien de la familia o conocido cuyo oficio era  "viajante de comercio".  Esta ocupación consistía en vender, ya fuera al menudeo o al por mayor, los artículos que ofrecían por todas partes del país.  Algunos hacían buenos negocios, mientras que otros no vendían nada, pero al menos dejaban en cada pueblo una mercancía o una novia.  Los más prósperos tenían un carro y hasta llevaban en ellos una buena parte de los artículos para así ahorrarse el flete, mientras otros llevaban una vida llena de incertidumbres y penurias.


Había viajantes de todo tipo: los novatos que no eran previsores y se veían obligados a compartir el cuarto del hotel con otro despistado como él y pasar la noche recelosos de su compañero, a la vez que otros eran más previsores y preparaban debidamente su viaje y su estancia en los pueblos que visitaban.


Existían otros muy habilidosos, con un extenso repertorio de cuentos simpáticos y con cada cuento hacían una venta; y otros que emborrachaban al cliente y más tarde cuando éste recibía  la mercancía ni se acordaba de cuándo había hecho esa compra.


Todos los viajantes eran amigos de los cirqueros, porque como ellos, se encontraban en el camino más de una vez en esa vida ambulante que llevaban.


Como este era un oficio que no dejaba muchos dividendos, los había ahorrativos y organizados, los que al acostarse lavaban su ropa interior en el hotel y ponían los pantalones debajo del colchón para que no se arrugaran.  También estaban los llamados de “Vía Ancha”, que despilfarraron todo lo que ganaban, andaban en Cadillac, pagaban invitaciones en todas las cantinas y en todos los hoteles y a veces se llevaban al viaje a una amiguita de La Habana, por lo que al final todo lo que ganaba lo dejaba en el camino.  Y estaban los de “Vía Estrecha”, que trabajaban sin comisión y sin dieta, por lo que se veían obligados a conocer los precios de todos los hoteles y las fondas a donde iban, las que buscaban en las afueras del pueblo y eran asiduos a las fondas de chinos para gastar menos y al final nunca lograron salir de la miseria en que vivían, a pesar de pasarse toda la vida ahorrando para cuando llegara la vejez poder comprarse una finquita y pasar ahí su jubilación.  Tristemente en este grupo estaba la mayoría de los viajantes de comercio.

                          Lo de la "finquita" lo lograban muy pocos


El éxito de su gestión muchas veces dependia de la oportunidad y la casualidad (la suerte es el pretexto de los fracasados), porque un ejemplo nos lo va a mostrar: podía uno estar achicharrandose del calor y si aparece en los anuncios del periodico que ya llegó el Otoño y está a la venta la ropa para esa temporada, aunque en Cuba no supiéramos qué es el otoño, porque no es perceptible ese cambio de las estaciones de otras latitudes, la gente se sentirá impulsada a comprar lo que ofertan para esta temporada que llega.  Y con lo que venden los viajantes de comercio ocurría lo mismo, por lo que tenían que aprovechar la moda.


Pero los viajantes de comercio que más de cerca conocí fueron dos:  los vendedores de cepillos Fuller y los vendedores de enciclopedias.  Esos eran los más abundantes y los más persistentes.  También tuve una tía que vendía máquinas de coser de una marca que le hacía la competencia a la Singer, si la memoria no me falla era Regina, Andrea o algo parecido, pero creo que vendió muy pocas y tuvo que seguir dedicándose a coser, donde la iba mejor.


Pero las enciclopedias eran otra cosa.  Ellas son en buena parte las responsables del dicho de que “el que lleva consigo su niñez, nunca envejece” y mi niñez guardó para siempre dos cosas: los cómics o muñequitos y los libros, dentro de los que destacaban las enciclopedias, esas que nos lo enseñaban todo.



La popularidad de las enciclopedias


Llegó un momento en que no era nada raro que tocaran a la puerta, allí estaba un vendedor y entre ellos no faltaban los de enciclopedias.  Pero el vendedor de enciclopedias no era un vendedor cualquiera, era alguien que tenía que fascinar con su producto, porque lo que vendía eran ilusiones disfrazadas de conocimientos.


En muchas casas a las que llegaban no había un solo libro y solamente se podían encontrar unas revistas bohemias y si acaso algunas Selecciones del Reader 's Digest, por lo que a pesar de no existir el hábito, también era muy difícil crear la necesidad. 


Tener en la casa una enciclopedia, aunque apenas se hojeara y mucho menos se leyera, era un símbolo de distinción y de cultura, y ese fue un punto a favor de los vendedores de esas obras.  Desde la década de los años 50 a los 70 se popularizó la tenencia de enciclopedias, por lo que la gente se hipotecara para contar con una. 


Como los vendedores llevaban la conversación hasta convencer a los clientes de que era imprescindible que tuvieran una, sobre todo si tenían hijos pequeños, a ello le sumaban el que algunas editoriales regalaban los armarios o libreros, lo que le daba más valor a la adquisición.


Mucha gente rica, pero inculta, buscaba que el color de la encuadernación combinara con las cortinas del lugar donde iban a ubicarla, porque les importaba más que el contenido y el valor intelectual del bien adquirido, conscientes de que muchos nunca iban a abrir una página de ella más allá de la portada o alguna lámina llamativa.


Pero le habían hecho caso al vendedor cuando les dijo que una casa sin enciclopedia nunca estaría completa.


Cuando terminaban de pagarlas ya estaban desactualizadas, aunque seguían conservando mucho valor, el que muchos no concebían más allá de lo estético que resultaba tener una biblioteca para mostrar a los visitantes.


Tal vez piensen que hoy en día están obsoletas y no son necesarias, ya que es extremadamente fácil recopilar información a través de Internet, y muy pocos puede que cambien de idea cuando tengan en sus manos alguna enciclopedia antigua que es una verdadera joya.


La Enciclopedia


Cuando dicen "fulano es una enciclopedia", lo están señalando como una persona de mucha cultura y sabiduría, aludiendo a todo el conocimiento que se encuentra en ese tipo de obra.


La palabra “enciclopedia” viene del griego “enkyklios paideia”, que significa “conocimiento general”, que es una definición bastante fiel de lo que es realmente ese compendio de conocimientos, y de lo cual vale la pena conocer sus orígenes.


Desde miles de años atrás el hombre ha ido registrando los conocimientos en formatos escritos que contienen las diferentes ramas del saber humano, por lo que se ha ido nutriendo de forma acumulada de información y por tanto aumentando los volúmenes donde estos temas se registran de forma ordenada.


Las más antiguas enciclopedias se remontan al siglo I, con la obra de 37 capítulos de Plinio el Viejo, que abarcaba información sobre historia natural, medicina, geología, arte, arquitectura y geografía, entre otros.  Otra reseña histórica es la obra de San Isidoro de Sevilla, que sobre el año 630 compiló en veinte libros temas de dialéctica, matemática, religión, medicina, agricultura, y gramática y fue uno de los principales textos educativos de la Edad Media.


Los verdaderos impulsores: Diderot.


Es en el siglo XVIII, cuando se desarrolla el concepto de enciclopedia que tenemos en la actualidad, con un propósito general y de uso masivo y en ello tuvo un papel importante la obra de dos escritores y científicos franceses:   Denis Diderot, Jeand’Alembert y Louis de Jaucourt, quienes en 1750 en París, se dieron a la obra de traducir un diccionario del inglés al francés y vieron cómo su proyecto iba creciendo, convirtiûndose en la mayor empresa editorial de esos tiempos, una obra gigante de 27 volúmenes, la famosa Encyclopédie, que compiló todos los conocimientos científicos para intentar ver al mundo desde una perspectiva diferente a la acostumbrada por la religión y la Metafísica.


Ese proyecto, que duró un cuarto de siglo en concluirse, tuvo la participación de otros grandes intelectuales, François-Marie Arouet (Voltaire) y Jean-Jacques Rousseau, convirtiéndose en el mayor plan intelectual del siglo XVIII.  A partir de lo que expresaba la enciclopedia, fue amenazada por el Papa con ser excomulgados, la prisión y hasta la muerte, porque querían evitar que los conocimientos que divulgaba no se impusieran sobre los dogmas religiosos.  La Enciclopedia de Diderot no fue la primera ni la más reconocida, sin embargo, al ser concebida en la era de la ilustración, trajo nuevas ideas en cuanto a política, economía y ciencias, oponiéndose a la Iglesia y la Corona como una victoria del pensamiento libre y la ciencia, presagiando la Revolución Francesa y sus valores de libertad, fraternidad e igualdad que todavía siguen vigentes.


Por supuesto que a las limitaciones a la libertad de expresión impuestas por la iglesia y el régimen monárquico, la publicación de una enciclopedia que reflejara la verdad en todos los sentidos y tuviera un sustento científico, era una tarea muy compleja al no existir bases de datos ni compendios que ayudaran a ello, por lo que se sustentó en miles de colaboradores, cuya información tuvo que ser analizados, recopilados y editados por Diderot y de Jaucourt, los que a su vez fueron auxiliados por más de mil tipógrafos, impresores y encuadernadores en Francia, Londres y San Petersburgo.


Por tanto las enciclopedias modernas nacieron en Francia en 1751 con la “Encyclopédie raisonné des Sciences et des Arts”, elaborada bajo la dirección de Denis Diderot, con la que buscaba que el ser humano comprendiera mejor su entorno mediante un compendio universal del saber.


Según las palabras del historiador holandés Hans Koning. "La Encyclopédie de Diderot provocó una tormenta que hizo volar pelucas y pociones de amor de alquimistas, sacudió los salones de la Corte y las Cámaras de obispos y parlamentarios".


A partir de ellas surgieron otras enciclopedias, las que se fueron actualizando con los nuevos conocimientos científicos y los logros artísticos, los sucesos de todo tipo y el desarrollo y los cambios sociales, constituyéndose en un elemento primordial contra la ignorancia, la superstición, representando el triunfo de la ciencia sobre el oscurantismo.


Y con los avances tecnológicos, en el siglo XX, el empleo de enciclopedias se hizo más popular y masivo.


Muy diverso fue el desarrollo de enciclopedias en varios países, entre las que destacaron la "Encyclopaedia Britannica", que conserva el nombre original en latín, la más antigua en inglés, editada en Edimburgo desde 1768 y que se publica desde 1920 en Estados Unidos, y goza de mucho prestigio; la McGraw-Hill, la Merriam-Webster, The Random House y la Simon & Schuster, todas norteamericanas y la la alemana Brockhaus, pero vamos a centrarnos en la enciclopedias en idioma español.



Enciclopedias más conocidas en Cuba


En la Cuba de antes de la revolución las enciclopedias no estaban al alcance de todos, pero de todas formas todos sentían un especial respeto por este tipo de obras y eran muy reconocidos los nombres de Espasa, UTEHA, Sopena, Salvat y sobre todo por El Tesoro de la Juventud.  Sin duda es interesante repasar algunas características de este tipo de obra editorial.


Montaner y Simón Editores


Una de las casas editoriales más relevantes del siglo XIX, fue fundada en 1861 en Barcelona y se dedicó a obras especializadas, aunque destacó por su “Diccionario enciclopédico hispano-americano de literatura, ciencias y artes”, de 1887-1910 con el que inauguraron un nuevo género de obra, el diccionario enciclopédico. Tiene un total de 26 volúmenes.  El diccionario enciclopédico en adelante se denominó DEHA y se publicaba por entregas consistentes en cuarenta páginas semanales, sentando un precedente importante.


Enciclopedia Espasa


La obra de Montaner y Simón fue reemplazada en extensión y cobertura temática por la “Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana”, de la editorial Espasa, cuyo primer tomo es de 1908, aunque su publicación, también en fascículos comenzó en 1905. Espasa llegó a ser una de las editoriales más respetadas y su enciclopedia de las más vendidas.



Enciclopedia Sopena


La exitosa editorial de Barcelona se hizo famosa por editar diferentes tipos de enciclopedias, siendo la más destacada la “Nueva Enciclopedia Sopena” de 1958 en cinco tomos.  Su creador, Ramón Sopena, que de propietario de una imprenta se convirtió en editor de revistas y libros y al cual la literatura erótica le proporcionó el capital necesario, para llegar a ser un productor de literatura y textos para la enseñanza, creando la Biblioteca Infantil con clásicos de la literatura hasta llegar a la famosa Biblioteca Sopena. Sus obras fueron editadas y tuvieron presencia en todos los países hispanoparlantes, siendo muy conocido su diccionario ilustrado Aristos.


UTEHA


La Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana (UTEHA), fue una editorial establecida en México, D.F., fundada por el emigrado gallego José González Porto; quien venía de Cuba donde se había dedicado al negocio editorial. Llegó a tener 18 sucursales en varios países de América Latina, así como en Alemania y Japón. 


En 1949 la editorial publicó la primera edición de su Diccionario Enciclopédico UTEHA, producto de más de diez años de trabajo en el que participaron gran cantidad de especialistas latinoamericanos y españoles, así como un numeroso cuerpo de redacción. Su mayor mérito fue que no era una traducción de otros diccionarios y que estaba totalmente producido por especialistas de habla hispana. Para ello se nutrió de expertos en cada disciplina a quien encargó la escritura original de los artículos.


Enciclopedia Salvat


Editorial Salvat, también radicada en Barcelona y con sedes en,Argentina, México, Chile, y Perú, es ampliamente conocida por sus enciclopedias, pero en particular por su Diccionario Salvat: enciclopédico popular ilustrado (inventario del saber humano), que contiene además de todos los vocablos que se hallan en la última edición del Diccionario de la Real Academia Española, las voces técnicas de ciencias, artes y oficios; las palabras más corrientes en los países de América y las extranjeras adoptadas por el uso; frases, modismos y refranes más conocidos; artículos y notas geográficas, históricas, de ciencias físicas y naturales, literatura, bellas artes, deportes, y otras disciplinas, haciéndola una de las más prestigiosas y usadas.


La empresa Espasa Hermanos y Salvat, fue precursora de las editoriales Espasa y Salvat.  Entre 1906 y 1914 se publicaron los nueve volúmenes del “Diccionario Salvat Enciclopédico Popular Ilustrado” y los doce volúmenes del “Diccionario enciclopédico Salvat” y una edicion dedicada a los niños, publicando después la “Enciclopedia Salvat de la fauna” dirigida por Félix Rodríguez de la Fuente, y la “Biblioteca Básica de clásicos universales”. 



El Tesoro de la Juventud: un ícono juvenil


Esta fue sin duda la enciclopedia que más influyó a los de mi generación y en mí en particular todavía sigue influyendo.


El Tesoro de la Juventud era una enciclopedia dirigida específicamente a los niños, editada en la década del 20, por Walter M. Jackson, siendo la versión en castellano de la enciclopedia infantil inglesa “The children 's encyclopedia”, publicada desde 1920 hasta 1964.


Contaba con 20 tomos encuadernados que contenían mucho texto, fotos, ilustraciones, juegos, pasatiempos, curiosidades, narraciones, y entre sus mayores atracciones estaban “El Libro de los porqué”, “Juegos y Pasatiempos”, “Narraciones interesantes”, “Cosas que deseamos saber” “Países y sus costumbres”,”El libro de hechos heroicos”, “El libro de Américas Latina” y otras secciones de gran interés juvenil.asombro al conocer las maravillas de la naturaleza, los adelantos técnicos y la historia de la tierra.


Con el tiempo se fueron realizando ediciones de editoriales internacionales y otras de México, Madrid, Montevideo, Nueva York, Santiago de Chile y Buenos Aires.  En 1970 cambió su nombre por el de “Nuevo Tesoro de la Juventud”, cambiando el enfoque que consideraba a Europa como el punto de referencia de la sociedad, la cultura, la ciencia la moda, símbolo de la modernidad y el desarrollo económico, lo que se trasladó, lógicamente hacia los Estados Unidos.


También el enfoque moralista dejó de ser exclusivamente religioso y se amplió y se centró en las narraciones de personas reales que tuvieron comportamiento heroico y virtuoso.


Pero lo más importante es que nos muestra cómo el hombre ha sido capaz de emplear su inteligencia y creatividad para lograr alcanzar un mayor desarrollo que le permita vivir una vida más plena y cómoda, empleando los recursos naturales en su favor.


En mi casa no había enciclopedias y los libros eran los de texto de mi hermano y míos de la escuela y algunos pocos que había conseguido.  Eso sí había cientos de muñequitos y muchas revistas Bohemia, Selecciones y Vanidades.  Pero tenía un amigo, hijo de un oficial del Ejército, que tenía El Tesoro de la Juventud, así que cada vez que podía, me iba hasta su casa, en el reparto Casino Deportivo, no muy lejos de donde vivía y ambos nos deleitábamos con la enciclopedia, que nos invitaba a conocer otros temas en otros tomos de la misma.  


También, como socio del Centro Asturiano y la Quinta Covadonga, iba los domingos al Centro a  jugar billar y después estaba un buen rato en la biblioteca disfrutando del Tesoro.


Probablemente El Tesoro de la Juventud me haya enseñado que es muy importante no dejar de aprender nunca, no perder esa curiosidad infantil que nos hizo mejores y seguir adquiriendo conocimientos.


Y por eso no puedo dejar de volver a cuando comencé a trabajar y tuve la oportunidad de percatarme lo que representó para la cultura cubana la calle Obispo.



La calle Obispo, las editoriales y las enciclopedias


Ya he narrado en otros posts mis primeras experiencias laborales, que tuvieron que ver con el mundo del libro y en donde en particular conocí la actividad editorial.


El lugar más impactante fue sin duda La Moderna Poesía y su editorial Cultural S.A.  No solo era la mayor librería de Cuba, sino también un hito dentro de ese giro.  Su dueño José López Rodríguez, la inició como librería e imprenta en 1890 y en 1910 inauguró el primer y único taller de grabado en acero en Cuba, donde se imprimieron los sellos de correo y billetes de la lotería nacional.  La librería llegó a ser la más importante del país y estuvo al nivel de las mejores del mundo y su editorial e imprenta fue inaugurada en 1935.


También estaba la librería y editorial Rambla y Bouza, que imprimía la Gaceta Oficial de la República y el Diario de Sesiones del Congreso, así como a muchos autores cubanos.  La librería Minerva, justo frente a La Moderna Poesía, fue muy apreciada y gran competidora de la citada, por su gran oferta de autores cubanos y textos escolares.


Y está José González Porto, gallego, quien llegó a La Habana en 1910 y años después abrió una librería y editora en Obispo entre Compostela y Aguacate. Cuando la crisis económica de los años 30 se fue a México y allí se estableció. Abrió otra editora con su apellido, la que años más tarde se convertiría en la legendaria UTEHA, especializada en libros de arte, literatura, diccionarios y enciclopedias. 


Los abogados y estudiantes de derecho contaron con la librería de la editorial Montero de propiedad de Jesús Montero, sita en Obispo 521, especializada en textos de derecho y jurisprudencia.


No se puede dejar de mencionar la casa editorial Lex, fundada por un español republicano exiliado en La Habana, Mariano Sánchez Roca. En su taller, de donde salieron muchos títulos relevantes, se imprimieron las Obras completas de José Martí y las de Simón Bolívar y en  su librería de Obispo 465 se vendían libros de leyes, literatura cubana y extranjera.


Victoria, librería establecida en Obispo entre Habana y Compostela de Tomás Rodríguez Prieto vendía libros y revistas de literatura impresos en España, México y Argentina y se caracterizaba por tener lo último que salía de las prensas de importantes editoras de esos países.  Y estaba la Editorial Madiedo, en O’Reilly entre Habana y Compostela, que se especializaba en libros de bajo costo y de pequeño formato, revistas y los populares cómics o muñequitos.


En ese ambiente conocí a varios vendedores de enciclopedias, que entonces eran bastante exitosos en su oficio, en particular porque ofrecían facilidades de pago, como si se tratase de un televisor u otro equipo costoso.


Un famoso fue vendedor de enciclopedias


Gabriel García Márquez, tuvo la fortuna de pasar de ser un fracasado vendedor de enciclopedias a un escritor no solo ganador del Premio Nobel de Literatura, sino a uno de los más leídos y admirados en el mundo.


Tras trabajar como periodista, escribe su libro “La hojarasca”, cuya publicación es rechazada por la Editorial Losada de Buenos Aires y le sugiere se dedique a otra cosa menos a escribir.  Supongo que esa editorial haya andado el resto de su vida con un cubo en la cabeza por haber sido tan poco inteligentes.


Un editor le ofrece convertirse en vendedor ambulante de libros de medicina y enciclopedias en la zona del Caribe colombiano, lo que a su vez aprovechó para, sumado a su infancia y juventud en Aracataca, donde conoció a los muertos y memorias de su casa llena de espíritus y donde los vivos de la familia eran tan extraordinarios como los muertos y a la cercana finca Macondo,  pertrecharse de elementos para  el proyecto ambicioso que ansiaba escribir, el que tituló como “La casa” y que después, con el nombre de “Cien Años de Soledad”, lo lanzaría a la fama.


Pero aparte de su periplo por La Guajira con un maletín a cuestas tratando de vender libros de medicina  la enciclopedia UTEHA, lo hicieron conocer a profundidad Aracataca, El Copey, La Paz, Villanueva, Fonseca, Riohacha, Barrancas y sobre todo Valledupar.  Allí no vendió mucho, en muchos casos nada, pero conoció la música vallenata, sus orígenes, tradiciones y leyendas.  Evaluó que el vallenato, al igual que el son cubano, narraba hechos reales y los hacía conocer cantando, lo que le recordó a los cuentos que le hacía su abuelo, pero con música.

De día caminaba y pasaba mucho calor y muy pocas veces vendía algo, pero de noche se nutría de la enciclopedia y apuntaba lo que iba conociendo de la música vallenata y compartía con los acordeoneros y sus historias musicalizadas.


García Márquez, vivió durante un tiempo, de la venta de enciclopedias, no fue un oficio muy bien remunerado económicamente, pero intelectualmente lo llevó a escribir “Cien años de soledad”, libro al que calificó como un vallenato de casi 500 páginas y que le cambió la vida por completo.


Pero no todos los vendedores de enciclopedia eran un García Márquez.


Vendedores de enciclopedias


La enciclopedia contaba con un gran aliado, las ganas de tener acceso al conocimiento, sobre todo de los jóvenes, y un gran enemigo, el costo del producto.


Pero el éxito de dedicarse a esa empresa radicaba en ser un vendedor extrovertido, capaz de convencer a los posibles clientes, mediante la estrategia adecuada, de que era no necesario, sino imprescindible contar con una enciclopedia, argumentando miles de razones, sobre todo cuando había niños o jóvenes en la casa.  Subrayaban que la enciclopedia, aparte de llenar las expectativas de los padres preocupados por la educación de sus hijos, les permitía superarse en la tranquilidad hogareña, sin necesidad de ir a bibliotecas a buscar la información.  Y después de convencer al consumidor, venían las visitas periódicas para ofertar los últimos volúmenes o actualizaciones, y todo en una encuadernación muy lujosa.


Después se flexibilizó la venta con el sistema a crédito, lo que dio inicio a la época de oro de las enciclopedias, encabezada por varias editoriales prestigiosas y nadie se dio cuenta que cuando terminaran de pagar ya la enciclopedia estaba en buena parte desactualizada, si no habían seguido adquiriendo los nuevos volúmenes.  Las editoriales compitieron en dar descuentos, facilidades de pago y novedosos sistemas de venta y de pago.


Se desarrollaron programas de ventas que incluian más de una enciclopedia, por ejemplo El Tesoro de la Juventud, la obra clásica que todos los niños queríamos tener, se acompañaba de Diccionarios Enciclopédicos, Enciclopedias especializadas de Cultura, Deportes o Ciencias y Obras Clásicas de la literatura, que no solo fueron fuente de consultas y entretenimiento familiar, sino también un símbolo de estatus social.


Para muchos, vender enciclopedias era un trabajo miserable al que tuvieron que acceder al no encontrar otro empleo, mientras que otros preferían trabajar a comisión que por un sueldo fijo y éstos fueron los más exitosos, los que desarrollaron estrategias de venta y dedicaron largas jornadas a ello, pero consiguieron ingresos muy jugosos que les permitieron no solo comprarse casas y carros, sino hacer relaciones para obtener un mejor empleo, por lo que su sacrificio en un trabajo tan agotador les rindió frutos.


Pero como todo, pasó su tiempo dorado y el gusto por las enciclopedias fue perdiendo la preferencia, lo que hizo que las visitas de los vendedores de enciclopedias se hicieran más alejadas, hasta que desaparecieron.  Estoy seguro que no murieron de hambre, si fueron capaces de vender cientos de miles de enciclopedias, voluminosas, caras y que hipotecaban a los compradores durante un buen tiempo, seguramente serían capaces de vender cualquier cosa, hasta un refrigerador a un esquimal.


No había entonces una estrategia de venta, ni identificación de mercado o clientes, aquella era una lucha contra todos con tal de vender, por lo que aquellos que contaban con más carisma y facilidad de convencimiento eran los ganadores.


A modo de ejemplo de las habilidades de estos viajantes, se cuenta que lo primero que preguntaban los vendedores de enciclopedias es si tenían hijos en edad escolar, si la respuesta era afirmativa le responden que la suerte había llamado a su puerta, al dejarlo pasar comentan que hace mucho frío y que el dueño de la casa no tiene guantes, por lo que también le propone que le compre unos guantes.  Le pregunta si ve mucha televisión en lugar de leer y en dependencia de la negativa de comprar la enciclopedia le vende un televisor y así sucesivamente según se encamine la conversación es capaz de venderle cualquier cosa aunque no pueda encasquetarle la enciclopedia.


A pesar de todo ello, existieron personajes muy brillantes en su esfera, como Yogi Berra, el inolvidable catcher y director de los Yankees de New York, que entre las frases famosas que dijo estaba esta: “No compraré a mis hijos una enciclopedia. ¡Que caminen a la escuela como yo hice!“.


Yogi Berra fue un ídolo para todos los muchachos de mi generación, pero probablemente no se leyó un libro en toda su vida y mucho menos se puso a hojear una enciclopedia.


Lawrence Peter Berra, recordado como receptor o catcher que es como se decía entonces, tuvo muchas virtudes, entre ellas la versatilidad.  Podía jugar casi cualquier base, según fuera necesario pero durante veinte años fue el más destacado en su posición, bateaba a la zurda y conectaba cualquier bola, y al respecto decía: "si se pueden conectar son bolas buenas". Ganador de nueve anillos de campeón de la Serie Mundial, era tan difícil de ponchar que era un suceso cuando ocurría, en 1950 se ponchó doce veces en 656 turnos al bate, un récord no igualado.


Un compañero de equipo le dijo que se parecía a un fakir haciendo yoga, de ahí surgió el nombre de Yogi, lo que dio lugar a que fuera inspiración para el famoso personaje de dibujos animados, el oso Yogi, el comilón del parque Yellowstone. 


Pero aparte de todo eso, Berra fue muy reconocido por sus frases, definidas como yoguismos y que algunos comparan con las de Cantinflas, pero que sin duda reflejan una forma muy particular e inteligente de ver la vida.  Solo algunos ejemplos nos dan fe de ello:


- Comprendo por qué Sandy Koufax ganó 25 juegos en 1963. Lo que nunca me he explicado es cómo perdió cinco.


- ¿Pensar? ¿Cómo diablos se puede pensar y batear al mismo tiempo?.


- En el béisbol todo ocurre de un momento a otro… y a veces antes.


- Nadie va ya al Yankee Stadium, porque siempre está lleno.


- Pero sin duda la más famosa y la más repetida es:  “El juego no termina hasta que se termina”, cubanizada como "esto no se acaba hasta que se acaba" y que resume magistralmente su filosofía, que va más allá del juego de pelota.  A veces pensamos que todo está perdido y en el último momento todo cambia, por lo que ratifica otra de sus frases:  “Si no sabemos hacia dónde vamos, terminaremos en cualquier otro lugar”


Yogi Berra probablemente haya sido el único catcher sin careta, así que le podemos perdonar lo de las enciclopedias.


AVON llama: un precursor


Toda la gente de mi generación recuerda a los vendedores de AVON, la popular empresa de productos de belleza y perfumería que fundara David Hall McConnell con el nombre de California Perfume Company, que despues sería nombrada como AVON.


El eslogan o consigna de este negocio era:"Avon llama a su puerta", que fue simplificándose hasta llegar a ser:  "AVON llama".


Este negocio sin duda fue muy exitoso, tal es así que su fundador, McConnell, que era realmente un vendedor de enciclopedias, de esos que iban de pueblo en pueblo tocando a las puertas de todas las casas para que no quedara un solo niño sin acceso a la mejor base de datos de consulta y una gran fuente de conocimientos.


De día vendía las enciclopedias y en sus tiempos libres, cuando no estaba de viaje, fabricaba sus perfumes y cosméticos, los que promocionaba regalándoselos a las amas de casa que lo recibían y atendían, aunque no le compraran una enciclopedia.


Llegó un momento en que no tuvo duda que el perfume que regalaba eran más exitosos, sobre todo porque eran más baratos, que las enciclopedias, por lo que le dijo adiós al mundo del libro y se dedicó a aquello por lo que es conocido AVON.  Pero sin duda alguna gran parte de su éxito se debió a el adaptar es esquema de venta puerta a puerta que empleaba con las enciclopedias, a la venta de productos de belleza.



La informatización de la sociedad


Comienza la era digital y el desarrollo de las telecomunicaciones, dando lugar a la sociedad informatizada de hoy que abarca todas las esferas de la acción del hombre.  Y en este mundo informatizado, los libros y como parte de ellos las enciclopedias, no podían quedar ajenos al proceso de digitalización e informatización, lo que ha transitado por diferentes etapas, hasta que se llegó a un producto que estableció un antes y un después: Encarta.



Microsoft Encarta


Encarta probablemente se puede ubicar como uno de los mejores productos de Microsoft y que muchos disfrutamos.  Esta enciclopedia digital se publicó entre 1993 y 2009 y se destacó por ir creciendo de año en año, ofreciendo contenidos multimedias muy atrayentes, componentes  interactivos, atlas geográficos y numerosas herramientas útiles para estudiantes.  Se publicó en varios idiomas y se descontinuó en 2009 por haberse hecho más fáciles los accesos on line.


Sin duda sus versiones “Mi Primer Encarta”, dirigidas a los niños, el Diccionario Encarta y el aparte sobre Matemáticas de Microsoft, fueron productos estrella, lo que hizo que Encarta fuera durante muchos años la enciclopedia digital más vendida del mundo, ofreciéndose en formato CD o DVD. Anualmente se disponía de una nueva edición de Encarta, en versiones económica o Premium y se pasó a una versión limitada en la Web con suscripción para acceder a todo el contenido, incluyendo el Club Encarta y cursos en línea.



Sin duda un proyecto que cumplió con creces su papel en su momento.


Paralelamente hicieron aparición un grupo de enciclopedias on line en español, como la Enciclopedia Universal Micronet, la CiberEnciclopedia Océano y multitud de otras más especializadas.   


La gran Enciclopedia Británica sacó su versión digital, acompañada de la Enciclopedia Brockhaus (Brockhaus Encyclopädie): la más completa de las enciclopedias alemanas, la Gran Enciclopedia Soviética (Bolshaya Sovietskaya Entziklopedia): una de las más extensas publicaciones de saber en idioma eslavo, y la Enciclopedia Larousse (Grand Larousse) y Encyclopedia Universalis, de alto reconocimiento avalada por sus magníficos diccionarios.


Más tarde comenzó un proyecto para crear una enciclopedia libre y gratuita en español por Internet, la Enciclopedia Libre Universal en Español.


Todos estos fueron esfuerzos loables, hasta que apareció Wikipedia.


Encarta versus Wikipedia


Todos los que hemos estado cerca del mundo del software y de Internet, siempre llegamos a una conclusión: la calidad y el éxito de un programa pagado siempre es más seguro que cualquiera de los llamados open source o código abierto, es decir de uso libre.


Pero algunos expertos aseguran que Wikipedia demostró lo contrario al oponerse a Microsoft con su exitosa enciclopedia Encarta.


Microsoft realizó un inmenso proyecto con Encarta basándose en otras enciclopedias, contratando a expertos en todos los campos para que abundaran en los temas y aportaran elementos adicionales mejorando el contenido.


A diferencia de la considerada mejor de todas, la  Enciclopædia Britannica, que se vendía en 1100 Euros, mientras Encarta costaba sesenta dólares y fue rebajando su precio.


Pero Wikipedia, pese a tener muchas limitaciones y errores en los que no incurría Microsoft, cuenta el primero de julio de 2021 contaba con 1 697 182 artículos con un promedio de 1590 palabras por artículo y en 12 idiomas, mientras Encarta brindaba poco más de sesenta mil.


No obstante que Wikipedia ha logrado que nos olvidemos de Encarta muchos conservamos los discos y de vez en cuando los utilizamos, porque confiamos mucho en esa información.



Wikipedia versus Enciclopedias online.


Se define a Wikipedia como una enciclopedia on line redactada por miles de colaboradores anónimos, por lo que es una enciclopedia libre, que es donde radica su principal deficiencia.  Para que algo sea fiable, y me refiero a todo lo que aparece en Internet, es necesario verificar quién lo dice, qué dice y cuáles son sus argumentos para decirlo.


Se dice que Wikipedia es la enciclopedia moderna, y el hecho real es que las enciclopedias hicieron posible la aparición de la Wikipedia, ya que un gran número de personas copiaron los datos de las ellas a la Wikipedia, un proceso que no ha terminado aún.


Hoy en día cuando queremos encontrar cualquier información, vamos directamente a la Wikipedia, a pesar de que sus datos no son necesariamente exactos y si nos ponemos a investigar en otras páginas, sitios o en libros, comprobamos que no tienen el rigor de las viejas enciclopedias, por lo que es recomendable, si lo que necesitamos es seriedad y rigor, lo recomendable es acceder a una de las tantas enciclopedias online reconocidas, como son por ejemplo:  Wolfram Library Archive, Encyclopedia Britannica, Encyclopedia Smithsonian, Scholarpedia, la Open Library, Library of Congress, Biblioteca Nacional de España, BBC Country Profiles, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española o Wordreference, un diccionario multi idioma.  Todos ellos son sitios de gran precisión y escrupulosidad en la información que nos brindan.


Al respecto hay que precisar que de ellos es conveniente saber qué y quién los avala:



La Encyclopedia Smithsonian, esa institución cultural tan famosa y respetada por sus diecinueve museos en Washington y que nos ofrecen lo mejor en cultura, historia, ciencia, tecnología y arte.


La Open Library con su proyecto The Internet Archive, cuenta con millones de libros y trabaja por reunir todos los libros publicados en el mundo, por lo que su base de datos es una fuente infinita de conocimientos.


La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos es probablemente el mayor poseedor de información sobre la cultura norteamericana y su versión online nos permite acceder a libros, imágenes, música, manuscritos, mapas y otros documentos.  


La BBC de Londres, famosa cadena de medios de comunicación británica y que es la más antigua en su tipo, también nos ofrece en su web información de todo tipo, pero en particular datos referidos a todos los países del mundo, su historia, personajes, noticias y eventos importantes y todo de fácil acceso.


Word Reference es un diccionario de muchos idiomas con soporte para los más hablados en el mundo con traducciones, definiciones, modismos, sinónimos y foros donde puedes aclarar tus dudas.


Del mismo corte es The Free Dictionary, el Diccionario Libre, con secciones de especialidades tales como medicina, económica, expresiones, pronunciación y traducción y disponible en varios idiomas.


El Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española, es sin duda el más completo en español y el más actualizado de nuestra lengua.  Y para aclarar dudas sobre el correcto uso de las palabras está Fundéu, que es mucho más práctico y rápido que el de la RAE en cuanto a palabras y expresiones actuales y aclara dudas lingüísticas.


Ahora, si quieres saber exactamente cómo se pronuncia una palabra en cualquier idioma, entonces está disponible Forvo, el diccionario especializado en pronunciación en más de 200 idiomas.


Y de la antigua y prestigiosa Enciclopedia Británica, surgió su versión online, que aunque no es tan rápidamente actualizada como Wikipedia, probablemente sea la más precisa en sus contenidos y un sitio muy especializado con un buscador excelente respaldado por una gigantesca base de datos.


Ahora si lo que quieres es una aproximación a saber de algo que no conoces, entonces ve a la Wikipedia, aunque en muchas ocasiones vas a salir confundido o hasta engañado, si no buscas otra fuente.


Justamente, Wikipedia carece de esta cualidad de exactitud y minuciosidad, peligrosamente se ubica en un lugar preponderante en un mundo y en una época de extrema abundancia informativa, donde podemos resolver cualquier inquietud, pero a su vez donde cada vez es más fácil no obtener la respuesta exacta de lo que queríamos saber. 


Alguien escribió que “la certidumbre sólo es posible para las personas que tienen una sola enciclopedia.“  Si buscamos información en otras fuentes, vamos a llegar a la incertidumbre pero ella nos va a llevar a la verdad.



Enciclopedia digital cubana


Trotski describió en una ocasión a los perdedores como "los depositados en el cubo de la basura de la historia”.  Esa filosofía hizo que las ediciones de la Gran Enciclopedia Soviética, omitieran a personas, hechos y cosas que el régimen comunista considerara nocivas para mantenerse en el poder, especialmente sobre Trotski después de su separación de Stalin.


Y por supuesto la implantación de un régimen de ese tipo en Cuba reforzaría las inexactitudes informativas que aparte de ser parte de nuestra historia, tomaron un cauce alejado de la realidad hasta el extremo para crear una realidad alternativa que le convenga a sus intereses.


La historia de Cuba, desde los tiempos de Cristóbal Colón, que regresó a España preso y encadenado, ha estado dominada por la ambición sin límites, el abuso, la soberbia, la envidia, la traición y la arrogancia y trajo consigo alzamientos, conspiraciones, golpes de estado, motines y levantamientos, principalmente encabezados por demagogos oportunistas apoyados  en el crimen, y el mejor ejemplo, aparte de los muchos que existieron en nuestra corta vida republicana, y hasta en nuestro gobierno de la república en armas, ha sido el de la dictadura de Fidel Castro y su legado de una mafia militar que se ha perpetuado en el poder y a la que no le importa para nada un pacto social con el pueblo, el que ha sido excluido y relegado de todo lo que signifique libre pensamiento y acción y que además se pliega a los designios del régimen en una inexplicable negación al que se consideraba un pueblo rebelde.


Y la enciclopedia que se supone brinde la información universal a los cubanos mediante Internet, llamada Ecured, no podía ser de otra forma, sino un instrumento más al servicio del régimen.


Eso es  precisamente Ecured, un bodrio de la información, cuya falsedad, imprecisiones abordamos en reciente artículo sobre la existencia de alguien que nunca existió y al que se le atribuyen haber sido pieza clave en la construcción de la Torre Eiffel y que por supuesto, era cubano.


Así que el que emplee Ecured, buscando informaciones sobre Cuba, está en riesgo casi total de ser embutido con falacias, engaños, enredos, falsificaciones, patrañas y calumnias.


Pero en el orden general, donde es más fácil acceder a la información, cualquiera que sea, a través de Internet, soy de los que piensa a la antigua y creo que nada es comparable a echar mano a una buena enciclopedia, las que tanto nos enseñaron.











domingo, 27 de junio de 2021

El personaje cubano que nunca existió

 


El personaje cubano que nunca existió


Un buen libro y una excelente película basada en esa obra literaria más un comentario de un lector de este blog me dan pie para este artículo, por la similitud de los hechos, al menos en que en ambos casos se trató de personajes que nunca existieron.


El libro Operación Mincemeat (Operación picadillo) de Ben MacIntyre dio pie al filme inglés The man who never was (1956) El Hombre que nunca existió, con la actuación de Clifton Webb, Gloria Grahame y Stephen Boyd, que cuenta la historia real de un hombre que nunca existió, el comandante británico William Martin, que mediante el empleo un cadáver de otra persona,  sirvió para engañar a los nazis sobre los planes de desembarco de los aliados en Sicilia, haciéndoles creer que la invasión sería por Grecia.  Una de las historias de espionaje más destacadas de la Segunda Guerra Mundial que además evidenció la complicidad del gobierno de Franco con los nazis.



Esta historia me hizo reflexionar sobre el caso de que hay muchos personajes de la historia que son muy famosos y que en realidad nunca existieron.  Y no me refiero a aquellos resultantes de la ficción literaria o de otras manifestaciones artísticas, sino de aquellos que muchos dan por sentado que realmente existen o existieron.


Ejemplos más corrientes son el del Tío Sam, el ícono patriótico estadounidense creado por una campaña del Senado y la Cámara de Representantes de ese país como símbolo nacional.


El Rey Arturo, ese tan admirado de la Mesa Redonda, acompañado por el mago Merlín y otros como el Principe Valiente y Lancelot, la espada Excalibur y la isla de Avalon, forman parte de una mágica figura del folclore británico.


Robin Hood, el ladrón que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, un héroe medieval inglés que dominaba el bosque de Sherwood.


John Bull es la personificación del Reino Unido, en particular de Inglaterra y se representa como un hombre grueso de mediana edad que vive en el campo y que aunque es alegre y práctico, muestra poco sus emociones.  No es un símbolo de autoridad, como lo es el Tío Sam, sino un hombre común que prefiere la tranquilidad y una jarra de cerveza.  El apellido de Bull lo asocia con la afición inglesa a la carne de res y además para representarlo como son las reses: fuertes, viriles y tercos como un toro.


A Francia lo representan muy bien, el vino, el queso y el pan, otros dirán que El Arco de Triunfo o la Torre Eiffel, pero sin duda alguna Marianne es la personificación de la República Francesa y con ella los valores de "libertad, igualdad y fraternidad".


Uno de los símbolos de España es Don Juan (Tenorio, no lo confundan con el rey emérito delincuente), para los españoles, el llamado Burlador de Sevilla y famoso por sus aventuras con mujeres; Juan Bobo, es el héroe popular de Puerto Rico, el gaucho Martín Fierro puede considerarse un ícono argentino,  y así sucesivamente.


Al final todos los países cuentan con representantes ficticios que responden a sus estereotipos más visibles, y que a veces no reflejan exactamente sus características, como son el relajamiento de los estadounidenses, la elegancia francesa, el misticismo de los mexicanos o la sangre fría de los ingleses. 


Por otra parte hay un grupo de personajes a los que les damos mucho valor y probablemente nunca han existido, como el caso del Rey Salomón, que no ha sido más que un mito sustentado por textos religiosos, pero no hay ninguna evidencia de que haya existido; Juana de Arco, esa valiente guerrera francesa que murió en la hoguera y que fuera santificada, no hay certeza de que haya existido y su historia asociada se refiera a una de las tantas heroínas que murieron quemadas; otro tanto se pone en duda de personajes muy respetados como Homero, ese autor de obras épicas como la Ilíada y la Odisea y Pitágoras, el famoso matemático, de los cuales no hay ningún registro histórico; el Rey Midas, el que convertía en oro todo lo que tocaba, seguramente es el que menos creemos que haya existido.

                    Juan Pablo II con el dictador paraguayo Stroessner.


Personajes que consideramos buenos y no lo fueron tanto


Hay un grupo de personajes que cuentan con mucho respeto porque lucharon contra la injusticia y la violencia y a favor de la paz y la tolerancia hacia los demás.  Pero la realidad es que aparte de su aporte positivo a la historia, todos tienen muchas facetas negativas que nos hace evaluar que también cometieron crímenes contra la humanidad.  Veamos algunos ejemplos, porque al final son seres humanos, imperfectos como todos y no podemos elevarlos a una altura que nadie alcanza.


No voy a mencionar a los Papas, los llamados representantes de Dios en la Tierra, casi todos de muy mala recordación, como fueron Juan XII, conocido como el violador de peregrinas, asesinado por un hombre que lo sorprendió copulando con su mujer; Rodrigo Borgia que adoptó el nombre de Alejandro VI, llego al papado a base de sobornos, fue asesino desde los 12 años de edad y se dice que tenía diez hijos con tres mujeres diferentes, organizaba orgías, coleccionaba amantes adolescentes y cometió incesto con su hija Lucrecia, siendo asesinado por su hijo César; Inocencio X (1644-1655) odiaba a Francia y usó el nepotismo como nunca antes, nombrando cardenal a un sobrido y su cuñada, con la que se decía tenía una relación amorosa, la que decidía todo por él y con la que hizo una inmensa fortuna; Sixto III fue un violador de religiosas, cometió incesto y mandó a encarcelar y envenenar a sus denunciantes, a pesar de lo cual fue beatificado; Juan XI tuvo un papado conocido como "pornocracia" porque las cortesanas influían en las decisiones papales y hasta cometió incesto con su madre; Inocencio III fue el impulsor de la cruzada y la matanza de los cátaros, de los que fueron asesinados 20 mil sin razón alguna; Gregorio IX creó la Santa Inquisición, uno de los más crueles episodios de la historia de la humanidad, donde miles de sacerdotes exhibieron su poder y su sadismo durante seis siglos; Clemente VI disfrutaba escuchar los lamentos de los torturados por la inquisicion, era amante del lujo y tenía varias amantes; Inocencio VIII también disfrutó y organizó las sesiones de tortura de la Inquisición y aplicó tarifas para los supuestos delitos de herejía; Paulo VI fue uno de las papas mas sanguinarios, gran inquisidor, quemó personalmente a cientos de herejes, judíos y homosexuales junto a miles de libros.


Y hasta lo inconcebible, fue elevada a esa posición la llamada Papisa Juana, Papa entre 855 y 857, resulta que era una mujer y que quedó embarazada durante su papado. Pero veamos otros más cercanos y con más refinada hipocresía.


El Papa Juan Pablo Segundo

La Iglesia Católica, fiel a su tradición, hizo que todos consideráramos a Juan Pablo Segundo un santo y nada más lejos de la verdad.  Realmente fue un encubridor de la pedofilia de miles de curas en todo el mundo, estuvo aliado a las mafias italianas, estuvo envuelto en un gigantesco escándalo financiero con la Banca Vaticana y se le atribuyó un papel que no tuvo en el combate contra el comunismo y encima de ello no apoyó a verdaderos cristianos como Monseñor Arnulfo Romero, que luchó por la libertad y el respeto al hombre.  Realmente es un símbolo de la mayor hipocresía.


Madre Teresa de Calcuta.

Otro ejemplo de la falsedad llevada a extremos.  Nos la pintaron como una santa también y resulta que Agnes Gonxha Bojaxhiu era partidaria del sufrimiento de los enfermos para acercarlos a Dios y sus hospitales eran verdaderos lugares de terror y penurias y las grandes sumas que le fueron donadas no las empleó en aliviar esas penas, porque decía que la pobreza, la miseria y el sufrimiento era obra de Dios y solo él debía corregirla.


Walt Disney

Todos lo admiramos por sus bellas obras, sobre todo por haber llenado la vida de los niños de magia y fantasía, pero en el fondo también la llenó de sus ideas, porque era racista y machista, lo que mostraba en sus obras con el desprecio hacia indios, negros y asiáticos, y en el orden laboral era un explotador arrogante que le pagaba a las mujeres mucho menos que a los hombres por igual trabajo.


Bob Marley

El músico jamaiquino, al que muchos ven como portador de un mensaje de amor, paz y esperanza, aparte de ser un drogadicto, exaltado ahora por los partidarios de la legalización de la mariguana, era un hombre violento que golpeaba y abusaba de de su esposa y que concibió con otras mujeres numerosos hijos, de los cuales jamás se ocupó.


Winston Churchill

Considerado por muchos uno de los hombres más destacados del siglo XX, que lo fue sin duda, se constituyó en una de las piezas principales en la derrota del nazismo, pero contradictoriamente toda su vida fue un defensor de la supremacía blanca y mientras en Europa defendía la libertad, en la India, Sudáfrica y otras colonias británicas impuso políticas criminales no muy diferentes de las de Hitler y Stalin, avaló masacres y represiones que no se olvidan.  Un triste lado oculto para una gran personalidad.




Forest-Yeo-Thomas inspiró a James Bond, mientras que Indiana Jones se sustentó en la s hazañas del profesor Harry Bringham


Personajes ficticios que realmente existieron


Existen personajes muy conocidos que pensamos que eran personajes de novela o ficticios y realmente existieron como John Gray, el que inspiró “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde; Sherlock Holmes, probablemente el más famoso personaje de ficción, inspiración de Arthur Conan Doyle, tuvo su imagen real en Joseph Bell, profesor de la Universidad de Edimburgo y una persona de intuición asombrosa y mente muy aguda; Indiana Jones, el profesor aventurero que nos cautivó en los filmes de Steven Spielberg, está basado en un profesor de Yale, Hiram Bringham III, conocido por sus exploraciones en América Latina.


James Bond, el espía por excelencia creado por Ian Fleming, está basado en las atrevidas misiones de uno de los agentes de inteligencia más importantes del Reino Unido, Forest Yeo-Thomas; el popular personaje de El Zorro, que han disfrutado todos los niños hasta el cansancio, está inspirado en las peripecias de Joaquín Murrieta, conocido como el Robin Hood mexicano; el archi asesino Hannibal Lecter creado por Tomas Harris, fue inspirado en el Dr.Salazar, un astuto y refinado asesino mexicano; Vito Corleone, El Padrino de Mario Puzo, se basó en la vida del jefe mafioso italoamericano John Gotti.



Hechos históricos que damos por ciertos y tampoco existieron y hechos ciertos que son negados.


Al igual que damos por cierta la existencia de gente que nunca existió, lo mismo ocurre con hechos a los que muchos no dudan de que hayan ocurrido.


El primero es el más increíble: el cuento de Adan y Eva, el paraíso y la parafernalia de la creación de todo lo que existe por Dios en siete días.


A ello le siguió por supuesto la concepción, existencia y crucifixión de Jesucristo y su resurrección.  No hay evidencias científicas de la existencia de Jesús, mucho menos de sus hazañas, y una lectura crítica de lo que dice la Biblia, todas carentes de fundamento y todas completamente ilógicas.  Una prueba científica es un hecho verificable y reproducible y en este caso no se cumple ninguno de ellos.


El monstruo del lago Loch Ness en Escocia, es una leyenda escocesa que hace referencia a una criatura similar a los extintos dinosaurios que aparece en ese lago desde el año 565 hasta nuestros días, pero que la ciencia se ha encargado de desmitificar.


Mientras tanto hay otros que tienen abundante argumentos y sin embargo las conspiraciones negacionistas los ponen en duda como son el Holocausto judío durante la segunda guerra mundial; el cambio climático y el calentamiento global; la llegada del hombre a la luna con el Apolo 11; las causas del Hundimiento del Titanic; el ataque a las Torres Gemelas el 9/11 del 2001; el incidente de Roswell; el virus del SIDA y ahora del COVID-1; y otras cosas cuyo cuestionamiento se sustenta en posiciones religiosas o políticas principalmente sin ningún respaldo científico, aunque otras solamente se basan en la estupidez humana, que es el elemento más abundante en la naturaleza.

                             Seis misiones llegaron a la luna y doce astronautas pisaron la superficie lunar.

El homo sapiens se calcula que existe desde aproximadamente doscientos mil  años, lo que representa que sobre casi el 98 por ciento del tiempo transcurrido, no existe registro alguno y del resto, buena parte se conoce por referencias orales transmitidas de una generación a otra y además vistas desde la óptica de los que lo cuentan o lo documentan, que no son necesariamente la realidad de lo ocurrido.  Todo ello nos lleva a una reflexión: al menos el 97% del tiempo restante que ha transcurrido desde que nuestra especie pisó la Tierra, está perdido y sin registro alguno.


El ícono de Cuba


Para los cubanos la figura más representativa de este tipo sería Liborio.  Es un personaje del imaginario popular que representa al pueblo de Cuba, simbolizando todos los desafíos que ha enfrentado a lo largo de su historia, aunque algunos consideran que este es un personaje sumiso y llorón y que le daba mala fama a los cubanos.  Con su guayabera de hilo, su sombrero de yarey, el pañuelo al cuello y el machete al cinto, es la estampa del campesino cubano, siempre dispuesto a desenvainar el machete, pero que no lo hace.  Pero con el tiempo, para representar verdaderamente al pueblo cubano, aparece con una camisa rota, pantalones desgarrados y descalzo.


Si hay una frase muy de moda en la sociedad cubana, o más bien en lo que queda de ella, es : "eso lo paga Liborio".  Así se decía durante la república cuando se denunciaba la corrupción o el robo de los fondos públicos por parte de algún político, que no fueron pocos, pero ahora hay que repetirlo a toda hora, todo lo paga Liborio, el pueblo, mientras una pequeña cúpula gobernante se enriquece. 


Hay una décima de Samuel Feijóo que alude a Liborio:


"A las puertas de la gloria

está San Pedro sentado

y ve llegar a su lado

a un hombre de cierta historia.

No consigue hacer memoria

y le pregunta con celo:

-¿Quién eras allá en el suelo?

-Era Liborio mi nombre».

-Has sufrido mucho, hombre,

entra, te has ganado el cielo."


Liborio se gana el cielo, del que no hay certeza de que exista o más bien hay certeza de que no existe, mientras que ha llevado una vida de trabajo, miseria y privaciones.


Se puede considerar que Liborio es poco optimista, infeliz, abandonado, ingenuo y que inspira lástima, siendo casi un despojo humano, y sin embargo es el símbolo nacional.  Eso explica un poco el por qué se mantiene en el poder la dictadura castrista.  Al final Liborio representa el sufrimiento y el cansancio del pueblo ante los interminables discursos y mentiras de los políticos y que a pesar de que nunca saca el machete, todavía lo lleva a la cintura, aunque ya no sé para qué.


Hace tres décadas que el campo socialista desapareció sin tirar un tiro y sin embargo Cuba sigue montada en el tren que lo lleva hasta el precipicio, por lo que parece que el machete de Liborio está de más.




Personajes cubanos desaparecidos


No son personajes reales, pero en el otro lado están los que realmente existieron y desaparecieron después del triunfo de la revolución de 1959, como son el hielero o nevero, el lechero, el peletero, el afilador, los despedidores de duelo en el cementerio, tamaleros, vendedores de ostiones, estiradores de bastidores, forrador de botones, heladeros, limpiabotas, mecanógrafos, costureras.  Y los maniceros y tamaleros ya no son los de antes, que vendían su producto caliente.


Y han surgido otros personajes inverosímiles, como raspadores de calderos, rellenador de fosforeras, reparadores de paraguas y sombrillas, reparadores de espejuelos, reparadores de colchones y hasta han resurgido los zapateros remendones.  Pero también aparecieron los detectives privados, cuidadores de mascotas, bici taxistas, mototaxistas, tramitadores de visas y pasajes, organizadores de fiestas con músicos o payasos incluidos, y oficios extintos hace mucho, como serenos y sobre todo pregoneros de cualquier cosa.


El pollo del arroz con pollo


Pero toda esta argumentación no tiene otro fin sino abordar un tema que se repite en la prensa y del cual no existe ningún registro histórico.


Existen cubanos que se destacaron y fueron famosos pero que para nosotros son casi desconocidos, y voy a referirme a un caso: Italo Calvino.  Visto así, su nombre nos da italiano y los que hemos leído alguna de sus obras así lo constatamos.


Sin embargo, Italo Calvino, el famoso escritor admirado en todo el mundo, no es italiano como se cree, sino que nació en Santiago de las Vegas, La Habana, aunque de pequeño sus padres, científicos especializados en temas agrícolas, regresaron a Italia. Son conocidas en Cuba sus obras “El barón rampante”, “Marcovaldo” y “Las ciudades invisibles'', pero sobre todas ellas “Las dos mitades del vizconde”, muy disfrutada por todos.


Y si Calvino hubiera vivido en Cuba más tiempo, probablemente no hubiera podido retratar a la tierra donde nació mejor que como lo hizo en "La oveja negra”"


“Había un pueblo donde todos eran ladrones. A la noche, cada habitante salía con la ganzúa y la linterna, e iba a desvalijar la casa de un vecino. Volvía al alba y encontraba su casa desvalijada.Y así todos vivían en amistad y sin lastimarse, ya que uno robaba al otro, y éste a otro hasta que llegaba a un último que robaba al primero. El comercio en aquel pueblo se practicaba sólo bajo la forma de estafa por parte de quien vendía y por parte de quien compraba. El gobierno era una asociación para delinquir para perjuicio de sus súbditos, y los súbditos por su parte se ocupaban sólo en engañar al gobierno”.


Tal parece que está describiendo a la Cuba de hoy, pero no es ese el origen de este artículo, sino de otro personaje inexistente y que encuentra eco en diversas publicaciones digitales como si realmente hubiera vivido: Guillermo Pérez Dressler.

                                                   Gustave Eiffel y sus colaboradores


El cubano que no construyó la famosa Torre Eiffel


Se asegura y se repite la historia, de que nació en Guanabacoa y que contaba con gran talento para el dibujo y la construcción, pero que por problemas económicos de sus padres no logró terminar sus estudios, pero un profesor le gestionó una beca en la Universidad de La Sorbona en París, a donde llega con 16 años, cambia su nombre por el de Guillaume Dressler y se gradúa de arquitecto. Se convierte en un talentoso arquitecto del que se mencionan haber participado en obras como el puente Peronet, la autopista Vichy-Nantes, el edificio Charpentier y la catedral de Bersy, así como la tumba del rey Ludwig II de Bavaria y en hotel Ciboulette du Lac en Montmartre.


Un profesor le presenta a Gustave Eiffel, que andaba buscando un asistente para la construcción de la torre que es el emblema de París.  Se dice que se convirtió en la mano derecha de Eiffel y que diseñó gran parte de la torre y que le fue encargada la supervisión íntegra del proyecto.


La reina Victoria de Inglaterra lo contrata para erigir The Victoria and Albert Museum and Gardens en las afueras de Londres, por lo que parte en barco, el cual naufraga en la travesía y su cuerpo nunca fue hallado.


Se dice que es injusto que se reconozca a Gustave Eiffel como único creador y constructor de la torre que lleva su nombre, aún cuando le corresponde gran parte de su gloria a un cubano.


Esta es la historia que da vueltas por varios sitios en Internet.   Ahora paso a dar mis consideraciones sobre el asunto.

Maurice Koechlin, Émile Nouguier, Stephen Sauvestre fueron los principales diseñadores y colaboradores de Eiffel.


En una tarja, en los bajos de la torre Eiffel, se encuentran reflejados todos los nombres de los implicados en su construcción y el nombre del cubano Guillermo Pérez Dressler, supuesta mano derecha y supervisor del proyecto, no aparece por ninguna parte.


He buscado incansablemente en Internet elementos que sustenten esto hechos y de ello he logrado lo siguiente:


No aparece el cubano en ningún documento relacionado con las obras citadas y algunas de ellas fueron erigidas en tiempos anteriores a su vida profesional y en el sitio oficial de la Torre Eiffel, se dice que el diseño arquitectónico es obra de Gustave Eiffel y los jefes ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier, así como el arquitecto Stephen Sauvestre, y fue el seleccionado y ejecutado para levantar la torre que se erigiría en ocasión de la Exposición Universal de 1889.  Eiffel concibió como parte del diseño que se grabaran en una placa los nombres de los 72 ingenieros y científicos que participaron en su construcción, y allí no aparece ni Guillermo Pérez Dressler o Guillaume Dressler.


La foto usada para identificar a Dressler en los sitios que lo mencionan, también es falsa, es  una imagen de 1880 del pintor inglés John Singer-Sargent (1856-1925), y otra imagen asociada al relato y publicada en otras Webs fue obtenida de Photofunia, un sitio de efectos especiales.

                    Eiffel en la cima de la Torre que lleva su nombre.

Se alude a que Eiffel padecía de vértigos y por eso requería de la ayuda del cubano, cosa irreal, porque el ingeniero francés estableció una oficina en lo más alto de la torre en la que recibía a sus invitados.  Es famosa la visita a ese lugar de Thomas Edison, el que le ofreció a Eiffel un espectáculo novedoso, escuchar su fonógrafo clase M, cuya escena ha sido reconstruida como de interés histórico y se puede apreciar en la cima de la torre.


Todo parece indicar que la mentira nació, como otras muchas, en Ecured, la enciclopedia cubana online, plagada de inexactitudes, plagios y falsedades, todas salpicadas de elementos políticos e ideológicos sin sustento en la realidad.  Esta es una historia totalmente falsa propagada por Ecured que trata de hacer creer que la Torre Eiffel no se hubiera erigido sin la participación de un hombre que era cubano y que nunca existió: Pérez Dressler.


Nos hubiera gustado que el símbolo de París y de Francia tuviera un componente cubano, pero no es así.  Esta es solamente otra de las mentiras con que nos ha bombardeado el régimen cubano desde hace más de seis décadas y es muy triste que para lograr un efecto panfletario político se trate de desvirtuar la historia de forma tan burda y poco ética.

A estos idiotas hay que recordarles algo que decía Mahatma Gandhi: Si no tienes religión, yo te recomiendo una: la verdad".

Cuando abras este sitio, ya sabes que las probabilidades de que lo que dice es mentira, son muy altas.













jueves, 17 de junio de 2021

La triste suerte de los jubilados en Cuba


 La triste suerte de los jubilados en Cuba  


Durante muchos años estuve pensando cómo sería mi jubilación, por lo que a partir de mis capacidades busqué y pude insertarme en trabajos de buena remuneración, de manera que ello me ayudara a tener una vejez tranquila o más segura que el cubano promedio.


Los últimos años de trabajo alcancé un salario promedio de 1500 pesos mensuales, que entonces representaba tres veces lo que ganaba un médico, gracias a legislaciones especiales que me vinculaban al pago especial en la realización de programas de radio y televisión y el soporte digital en que estaban soportadas, que era mi trabajo.  Ello hizo que me pudiera jubilar con 1278 pesos, una jubilación que cuando la cobraba en las ventanillas de un banco, causaba admiración, porque la media era inferior a trescientos pesos.



Me fui de Cuba hace diez años y el esfuerzo de toda mi vida, la jubilación, se evaporó como el humo, creo que esto es algo que solamente ocurre en nuestro país porque al final la jubilación  no es un regalo ni un privilegio, sino algo que me merezco porque aporté durante decenios para acumularlo y tener derecho a disfrutarlo.  Muchos norteamericanos se van a vivir a otros países, como México, donde su exigua jubilación, para Estados Unidos, les rinde muchísimo y les permite vivir holgadamente en otros lugares y no por ello pierden el derecho a disfrutarla, porque lo trabajaron.


Pero como decía mi amigo Oliva, Cuba es como el planeta Marte, donde todo lo absurdo puede ocurrir y ocurre.


Todos los jubilados, casi sin excepción, poniendo aparte a los que reciben sistemáticamente ayuda de familiares en el exterior, tienen que vivir del invento, de lo que jamás pensaron, para poder sufragar sus necesidades más básicas, entre ellas la comida.  Un lujo es algo impensable y una rotura de un equipo electrodoméstico es toda una tragedia porque no tienen forma de resolverlo.   La calidad de vida de muchos ancianos se ha visto afectada por la subida de los precios en el sector estatal y la ausencia de productos que antes se comercializaban en las tiendas recaudadoras de divisa.  Y no me refiero al momento crítico que se vive en Cuba, sino a dos decenios atrás o más.


No era ninguna casualidad que los conocidos que se jubilaban, en su mayoría, tenían que buscar un medio de vida que les completara la ridícula jubilación que recibian y con la que era imposible afrontar los gastos mínimos para sobrevivir.   Muchos se dedicaban a vender maní, de los cuales algunos se dedicaban a tostar y envasar para vender a peso el cucurucho.  Otros hacían raspaduras u otro tipo de dulces como coquitos acaramelados, o lo que fuera factible según la disponibilidad de materias primas.   Otros se levantaban bien temprano para hacer cola en el quiosco de periódicos y acaparar unos cuantos ejemplares para revenderlos a peso, mientras otros se ubicaban convenientemente para cuidar los baños de restaurantes, ofreciendo papel y jabón a cambio de una propina, y algunos se adueñaron de una calle o parte de ella para ofrecerse a cuidar el carro parqueado para evitar un robo, que al final si ocurría, ellos no podian responder ni lo hacían.



Surgió o más bien se inventó el servicio de mensajero, en tiempos cuando el abastecimiento era mucho mejor que ahora y que representaba ir varias veces al día a la bodega o a otros establecimientos, para llevar los mandados a las casas.  Algunos se especializaron en cargar y rellenar las balitas de gas, cuyo abastecimiento normado normalmente se encuentra en lugares alejados, por lo que era un trabajo, aparte de mas peligroso, de mucho mayor esfuerzo que no todos podían realizar.


Y los más pobrecitos quedaron para vender cigarros sueltos o por cajas, jabitas de nailon, jabón o lo que apareciera, o para hacer colas donde fuera necesario a cambio de un pago, sobre todo cuando aparecía la papa vendida por la libre o en lugares de trámites del registro civil u otros, colas en las embajadas, para entrar a un banco o lo que fuera que les reportara cualquier suma, por ridícula que les pareciera, pero que era un alivia a su inmensa necesidad.



Estados Unidos: el paraíso de los jubilados cubanos.


Sin pensarlo siquiera, yo he sido uno de los jubilados cubanos que he encontrado un paraíso en Estados Unidos.  Mis historias con emigrar de Cuba ya las he narrado varias veces en este blog y sobre todo la disyuntiva que se me presentó en 1980 de irme con mi mujer y mis hijos por el Mariel con mi padre, pero el costo familiar por la situación en ese momento con la salud de mis suegros hizo que determináramos quedarnos, renunciando así a un sueño que probablemente no se repetiría.


Otras posibilidades tuve de quedarme en otros países, pero estaba claro que mi familia no la  dejaba atrás, por muchas consideraciones que hubiera , y que era el pensar de mucha gente, de que estando fuera de Cuba los iban a ayudar económicamente y más tarde a emigrar.  Nunca estuve dispuesto a pagar ese precio, así que todo lo que quedó fue esperar a que mis hijos tomaran su determinación de si querían vivir en un país como Cuba o ser libres en todo sentido.  Yo sabía la respuesta pero les correspondía a ellos esa decisión.   Además ya había vivido la experiencia de mi amigo Jaime que se quedó en Canadá en 1989, su familia se desintegró y vino a ver a sus hijos más de veinte años después.  Eso no podía ocurrirme a mí.


Como he narrado, mi hijo menor Alexander se fue a vivir a Argentina en 2003 y dos años después a Estados Unidos y mi hijo mayor Carlos, fue a México en 2010.  Así y todo sabíamos que iban a comenzar una nueva vida y llevar con ellos a vivir y mantener a sus padres era una distracción importante en lo que les esperaba, por lo que nunca presionamos con eso.


Por supuesto que teníamos esperanzas de viajar de visita a ambos países para saber cómo vivían y volver a verlos, pero ellos tomaron la decisión por nosotros, que fue irnos a vivir un tiempo a México y después a Estados Unidos.


Por supuesto que México, país al que queremos mucho, y al que nos unen muchos lazos afectivos, no solo por mi hijo, sino por mi nuera Pilar, no tiene una política de protección a las personas de la tercera edad y su sistema de salud es mucho más deficiente que el de Cuba.  Eso principalmente, a lo que se le sumó un elemento más importante, la aparición de nuestro primer nieto en Miami, nos hizo decidirnos ir a vivir a Estados Unidos.


Pero allí encontramos mucho más de lo que pensábamos.


Mientras los norteamericanos al jubilarse buscan un país donde el costo de la vida sea menor, los cubanos jubilados tienen en Estados Unidos, a pesar de considerarse por sus ingresos, que su vida está por debajo del umbral de la pobreza, lo que jamás tuvieron en su país, por muy encumbrada que fuera su posición.


Muchos cubanos jubilados vienen a Estados Unidos principalmente para estar con su familia y no quedarse solos, pero se encuentran con una realidad: la familia aquí ya no es lo que era en Cuba, sino básicamente la constituida por los padres y los hijos menores.  El resto debe buscar su ubicación aparte.  No es que sean desatendidos, pero no es lo que acostumbramos.  Los nietos van a visitar a los abuelos pero no comparten su vida completamente como acostumbramos en Cuba.  


Eso para nosotros en particular y para muchos, es una dura realidad y no quiero pensar en aquellos en que la pareja pierde uno de sus miembros.  Es más duro aún. 


A pesar de todo están presentes los beneficios que le permiten a los cubanos de la tercera edad pagarse una renta, recibir una ayuda para alimentos, disponer de transporte público y telefonía celular gratis y contar con los servicios de salud desde lo más simple hasta los de mayor gravedad sin pagar nada, incluyendo todo lo relacionado: medicinas, atención dental y de la vista.  A nada de eso se puede aspirar en Cuba, por lo que viene a ser una especie de compensación por la mala vida que tuvimos en nuestro país, además de tener a nuestros hijos relativamente cerca.


Llegar a viejo en Cuba y en Estados Unidos.


La gente de mi generación trabajó toda la vida pensando que al final de la vida tendría su recompensa con una existencia tranquila y segura, al margen de los vaivenes políticos de nuestra islita.


Mientras tanto los americanos no piensan mucho en la jubilación, sino en cómo crear una economía sólida que les permita al fin de la vida no solo contar con un retiro decente, sino también con propiedades, que siempre son un respaldo importante.  Así es que llegan a la edad de retiro con al menos una casa y un carro, una cuenta en el banco y una prestación de seguridad social que les permite vivir.  Como vimos, algunos prefieren irse a vivir a un lugar donde la vida sea más barata, sin tener en cuenta que cosas como la medicina no respaldan el natural deterioro de las personas de mayor edad.  Pero al final son libres de determinar lo que quieran hacer.


En Cuba no hay opciones, con la edad se pierde la autonomía económica, se crea una mayor dependencia y necesidades de cuidado, por lo que los que piensan de forma más “moderna”, desvalorizan a las personas por su edad, sobre todo por la pérdida de valores de la sociedad cubana.


En particular las mujeres, que durante gran parte de su vida conciliaron sus obligaciones laborales con la atención a la familia, en algunos casos abandonando o interrumpiendo el trabajo para hacerse cargo de los padres, esposos o hijos, cuando llegan a la vejez, siguen siendo los principales elementos en la atención de otros, por lo que son las más sacrificadas y muchas veces las menos valoradas.  Como género, la mujer vive más que el hombre, pero no tiene mejor calidad de vida.



Cuba: un país envejecido

Según datos de la ONU, en el año 2018, por vez primera en la historia, mundialmente las personas de más de 65 años, son mayor cantidad que los niños menores de cinco años, lo cual muestra que la población mundial está envejeciendo.


Pero en el caso de Cuba el tema es mucho más grave, ya que nuestro país, al ritmo que va, donde en estos momentos es el país más envejecido de Latinoamérica, se estima que en 2050 será el segundo país más envejecido del mundo, con un tercio de la población con más de 60 años


También hay otro elemento muy gráfico, y es que en Cuba casi el 65 por ciento de las personas mayores dejaron de trabajar antes de cumplir con los requisitos para recibir prestaciones de la seguridad social, siendo mayoría las mujeres que se vieron obligadas a ello por la necesidad de cuidar a hijos, padres o esposos. De ahí que las mujeres cuenten con menos ingresos monetarios, ya que muchas no están ya en el mercado laboral ni tienen ninguna jubilación.


En Cuba, la mayoría de las personas mayores salió del empleo antes de cumplir con los requisitos para acceder a los beneficios de la seguridad social (64,5 %) y esto constituye una práctica más frecuente entre mujeres. Por su parte, existe un porcentaje significativo del total, lo que se compensa por el hecho de que la ayuda de familiares en el exterior están destinados principalmente a mujeres.  


Los ideólogos de la revolución cubana dicen que la población ha envejecido no porque las condiciones de vida sean tan duras que la gente prefiere tener hijos o porque los jóvenes tienen una sola meta en su vida, irse del país, sino porque gracias al sistema socialista la esperanza de vida del cubano ha aumentado hasta 76,5 años y ello se ha conseguido en un lapso menor que lo que demoraron los países europeos (como si en esos países no hubiera existido una guerra tan devastadora y los conflictos posteriores que deterioraron éstos indicadores sensiblemente),


Si algo han aprendido los dirigentes cubanos del antiguo campo soialista, es no solo a mentir descaradamente, sino a encontrarle explicación a su favor a absolutamente todo.


No country for old men


“No es país para viejos” es una película fuerte, como casi todas las de los hermanos Coen, también podía haberse llamado "no es un lugar para los débiles" o " no es un lugar para los jubilados" y todas esas interpretaciones me llevan a pensar que en lugar de haberla ubicado en Texas, perfectamente podía haberse tratado no con su argumento de  la apropiación de dinero ajeno y la persecución para recuperarlo, sino que podía situarse en Cuba, confrontando a dos jubilados que pretenden vender maní en la misma parada de la guagua, o ser los parqueadores o mas bien cuidadores del mismo pedazo de calle y los conflictos derivado de esa lucha por la supervivencia de los viejos en la Isla.


Definitivamente Cuba no es un país para viejos, de hecho no es siquiera para jóvenes y por eso ellos se largan, pero a los viejos, en su inmensa mayoría, no les queda ni siquiera ese recurso.


Solo les queda volver a repasar lo que ya saben, que sus ingresos no les alcanzan para cubrir sus necesidades básicas ni siquiera en un porciento mínimo, por lo que las privaciones, carencias y miserias que lo amenazan, tienen que ser resueltas ya no saben cómo.


Porque  llegar a viejo en Cuba es la última carta de la baraja.


El cuento de la vejez digna en Cuba.


Siempre se dijo por las autoridades gubernamentales que una buena siembra representaba una buena cosecha, pero la triste verdad es que esa no era sino otra frase vacía de las tantas que nos han bombardeado durante más de medio siglo.


Si algo tiene la vejez en Cuba es que es cualquier cosa menos digna.  


Si las personas que trabajan, ya sea para el Estado, o ahora en forma privada, tienen una lucha tremenda para subsistir, qué podía esperarse que sucediera con los ancianos, dependientes mayormente de un monto de seguridad social, sino que cayeran por debajo de la línea de la mayor pobreza, que con las medidas económicas que cada dia van introduciendo para mantener la vitalidad del sistema socialista, o sea, que el régimen pueda mantenerse en el poder, cada día afecta más a los que tienen menos.


Varios especialistas en economía concluyen que la masa de personas en pobreza incluye al 51 por ciento de los habitantes del país, incluyendo casi la mitad de la fuerza de trabajo estatal, los pensionados y los que viven de la asistencia social, es decir 5,7 millones de personas.


Y no son solamente los ingresos, sino la calidad de vida.



La vivienda y otros problemas sociales


Los problemas de la vivienda pueden resultar muy frustrantes para la gente joven que quiere crear una familia y tener hijos, pero sin duda a quien más afecta es a las personas mayores, que además de tener problemas con su privacidad, su comodidad y el espacio, están afectadas, sin poderlo solucionar, por el deficiente estado de los inmuebles, problemas con el suministro de agua y el saneamiento, el suministro de electricidad y el uso de combustibles para cocinar.   


Como es lógico, las personas mayores no se sienten motivadas, ni pueden en su mayoría, dedicarse a mejorar sus condiciones materiales de vida, a lo que se suma que su participación en actividades de entretenimiento y esparcimiento son casi nulas y sin vínculos con otras personas y grupos sociales, lo que se agrava por el elemento que mencionamos del rechazo a los viejos por la pérdida de valores que siempre existieron y que rendían respeto y veneración hacia los más viejos, fueran o no de la familia.


Además los viejos deben ocuparse ellos mismos de resolver sus problemas, por lo que son altamente vulnerables y están obligados a resolver problemas que a los jóvenes les cuesta trabajo como son los derivados de la falta de alimento, de transporte y de medicinas, largas colas e insatisfacción con casi todo.


Si a eso le sumamos la carencia de un sistema efectivo de atención al adulto mayor, que solo tiene algunos visos y no llega al alcance de muchos, pues de veras los viejos, en muchos casos, están sufriendo una especie de muerte en vida.  Y no se trata, como todo en Cuba, de una carencia total de recursos, sino de destinar los recursos a aquellos que más lo necesitan.  Para otras cosas, como actividades políticas, viajes de dirigentes y mantenerles a la nueva clase un nivel de vida holgado, siempre aparecen los recursos, más los que se han robado y tienen en el exterior los grandes personeros del gobierno.


A los viejos, ya vivieron bastante, que los parta un rayo, menos a Radul Castro, que a ese le hemos comprado 16 elevadores personales para ubicarlos en sus distintas mansiones en toda la Isla.   Para eso se hizo una revolución del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, para eliminar a los explotadores.


Si las personas que trabajan, ya sea para el Estado, o ahora en forma privada, tienen una lucha tremenda para subsistir, qué podía esperarse que sucediera con los ancianos, dependientes mayormente de un monto de seguridad social, sino que cayeran por debajo de la línea de la mayor pobreza, que con las medidas económicas que cada dia van introduciendo para mantener la vitalidad del sistema socialista, cada día afectan más a los que tienen menos.


No es que en todos los países del mundo los jubilados vivan cómodamente, pero al menos mi experiencia como jubilado cubano en Cuba, comparado con mi condición de beneficiario de la seguridad social en Estados Unidos, no tiene la más mínima comparación.  Puede haber un millón de problemas y defectos en este país, pero aquí se respeta la dignidad humana.


No se crean mucho la historia de los “homeless” o vagabundos, ellos viven así porque así lo prefieren, no se acogen a los beneficios de los desempleados porque no quieren trabajar y muchos son enfermos mentales o viciosos, desajustados sociales o delincuentes que no tienen cabida en la sociedad.  El umbral de la llamada “pobreza” en Estados Unidos es un escalón muchísimo más elevado que el nivel de vida de los profesionales en Cuba.


Pobreza es otra cosa, es la que vi en Argentina, en México y sobre todo en Cuba, porque además de la miseria está acompañada de la falta de esperanza.   Los que justifican el por qué de la revolución, nos muestran fotos de la pobreza extrema que existía; entonces era un porciento de la población, ahora es casi la totalidad.


Afortunadamente estoy entre ese grupo de cubanos que estamos viviendo la última etapa de la vida en Estados Unidos, un país para viejos.