martes, 2 de diciembre de 2014

CADENA DE TIENDAS CARACOL.



CADENA DE TIENDAS CARACOL.

En 1994, surge la cadena de tiendas Caracol con identidad propia y una casa matriz radicada en Ciudad de La Habana y adscripta al Ministerio de Turismo. Esta cadena de tiendas se crea para dar servicio de ventas de productos al turismo extranjero y a la comunidad cubana en el exterior, incluido la compra mediante las remesas enviadas a Cuba; también podían hacer uso de estas tiendas los estudiantes extranjeros residentes en Cuba.

Caracol Operaba y desarrollaba redes de tiendas en locales propios o arrendados tanto en Cuba como en el extranjero en asociaciones, franquicias u otras modalidades, para la venta minoristas de mercancías incluyendo la oferta de otros servicios comerciales y actividades promocionales, en pesos cubanos convertibles, entonces equivalentes al dólar norteamericano.

En abril de 1997 comienzo a trabajar como Subdirector Económico de la Distribuidora de la Cadena de Tiendas Caracol. Me encuentro que mi amigo Benjamín, neófito completo en el tema económico me había dejado de herencia una verdadera "candela". La Distribuidora efectuaba los trámites de importación, transportación, almacenaje y venta a complejos comerciales de la mercancía destinada a la venta minorista. Para ello contaba con especialistas, almacenes modernos, una base de transporte y sus talleres y participaba activamente en el proceso de compra de mercancías.

El "show room", o salón de muestras de las mercancías disponibles para la venta era visitado por los especialistas comerciales de todas las dependencias del país, donde solicitaban las cantidades que le interesaran y se les abastecía centralmente. Quiere decir que de los decenas de miles de artículos disponibles siempre había uno en el show room hasta completar su venta, por lo que existía un inventario de más de 1,8 millones de pesos convertibles de los cuales existía físicamente menos del 30%.

 TIENDA CARACOL EN EL HOTEL NACIONAL DE CUBA.

Por otra parte había faltantes del orden de los casi 3 millones de pesos convertibles en múltiples partidas. Mi primer acción fue contratar una consultoría externa para que depurara esas cuentas, lo que se logró en el lapso de unos 6 meses.
La distribuidora contaba con un centro de cálculo donde diariamente se actualizaba el inventario. También se logró depurar el mismo y llegar mediante la introducción de nuevos sistemas automatizados, a un control más estricto.

Las condiciones de trabajo eran magníficas, sobre todo teniendo en cuenta en que en esos años el cubano estaba como se dice popularmente "comiéndose un cable" por lo que era bien codiciado trabajar en un lugar donde podías desayunar, almorzar abundantemente y con calidad, merendar y
hasta comer si tenías que trabajar hasta tarde. Además a los trabajadores se le vendían en moneda nacional y a precios bajos muchos artículos con fecha de vencimiento próxima. También anualmente se le vendía a los trabajadores a precio de costo mercancías por un valor de 100 dólares equivalentes a 100 pesos cubanos.

No había restricciones con insumos para el trabajo, papel, aire acondicionado, gasolina, piezas para los carros, etc. Por lo que la exigencia no podía faltar si uno tenía asegurado todo lo necesario.

También si eras comisionado a un viaje al exterior tenías una asignación para compra de ropa y calzado necesarias para el mismo, a un costo de 1 dolar x 1 peso moneda nacional.

A los 7 u 8 meses de estar en Caracol me comunica Mario Guillén que es promovido a Vicepresidente Comercial en la oficina central de la Cadena, pero una semana después me llama el Presidente, Emiliano Morales para designarme Jefe de la Unidad de Servicios Técnicos Informáticos de la Cadena (USTI).

Me alegro mucho sobre todo por dejar atrás una actividad tan compleja como la economía en un lugar con tantos recursos y con tanta gente ávida de ellos, así que asumo mis nuevas funciones con todo el odio del defenestrado jefe y sus acólitos, que en su mayoría vivían sin sudar mucho.

La USTI tenía la responsabilidad de administrar la Red Central de Caracol y su interacción con otras redes, el diseño, programación e implantación de sistemas automatizados y otros programas, la administración de la telefonía, la explotación de las Plantas de Radio con que contaba la Cadena, la instalación de alarmas en todas las dependencias y la compra de medios, equipos e insumos para todas esas tecnologías.

Rápidamente me puse en función con los especialistas y otros técnicos entre ellos algunos que yo había traído, a ordenar también la actividad, reforzando sus controles y precisando los temas que requerían la mayor prioridad, entre ellos la adquisición de recursos, la definición de un sistema automatizado integral para el control de todas las actividades y el rediseño del sistema de control de la codificación interna de los artículos para la venta o insumos.

En todo ello se trabajo a profundidad y conmunadamente con las áreas económica y comercial.

Se me comisionó viajar a México a adquirir repuestos para reactivar, en lugar de renovar, un parque de más de 200 impresoras rotas o defectuosas, así como tomar experiencia en Cadenas de tiendas de ese país. La comisión encargada de definir el Sistema Integral de Administración concluía sus laboras y elaboraba sus recomendaciones y definía el sistema SENTAI, empleado en CIMEX como el idóneo y acorde con el financiamento disponible para ello y se comenzaba a programar los ajustes y diseño
aprobados para el sistema de codificación.

Pero como la alegría en casa del pobre dura poco. Sucedió lo impensable.


Varios funcionarios gubernamentales descubrieron que José Herrera y José Royo eran los enlaces claves del momento para resolver algunos de los miles de problemas de un Estado atollado en la escasez y la incomunicación con el mundo exterior. Entre los participantes en una reunión con los citados personajes, estaba  el presidente de la Cadena de Tiendas Caracol S.A, que maneja todas las tiendas de los hoteles en  Cuba, Emiliano Morales Herrera; el presidente de Esicuba, Ramón Martínez Carrera, el licenciado José Herrera Campos, director para Europa de GMS, Financial Group,
Patricia Díaz Vilches, gerente de la división internacional del Banco Financiero Internacional.
Con todos ellos los empresarios españoles relataron un encuentro.

GFA, que fue creada en Panamá por los españoles y sería usada para canalizar el dinero hacia Caracol con el aval de Fintur, ambas entidades del gobierno de la isla. Las primeras reuniones para coordinar el plan se hicieron en la segunda mitad de 1998 en las oficinas de Caracol.
El cerebro de la operación por la parte cubana era Humberto Pérez González, presidente de Fintur, la financiera de todas las empresas turísticas del gobierno

A pesar de que existen documentos en los que aparecen los funcionarios cubanos impulsando la operación, cuando estalló el escándalo de la droga por parte de los dos españoles y con lo que Caracol solo tenía un préstamo, Fidel Castro dio su propia interpretación de cómo terminó el negocio e incineró a todos los participantes en dicha negociación, misteriosamente exceptuando a Humberto Pérez, parece que no quería hacerlo talco dos veces.

Emiliano Morales fue sustituido inmediatamente y todo se paralizó en Caracol. Después de muchos meses de investigaciones, Emiliano fue absuelto de toda culpa, pero quedó en voz de todos y ello fue el principio del fin de una empresa eficiente.

Manuel Vila Sosa quien fuera de 1982 a 1995 Ministro de Comercio Interior y experto como su compinche Lusson en destrucción de cosas que funcionan, fue designado como Presidente de Caracol S.A. Vila Sosa había vegetado los últimos años en la división de Gaviota, empresa militar para el turismo en la provincia de Holguín. La funesta decisión fue de otro militar entonces Ministro del Turismo, Osmany Cienfuegos, hermano del desaparecido Comandante, y famoso por su ineptitud, su falta de educación y sobre todo por su dipsomanía (hasta en los Consejos de Dirección del Ministerio tomaba bebidas alcohólicas) y del cual fue separado por deficiencias en el cargo.

Recuerdo que el día de mi cumpleaños, 1ro. de marzo de 1999 estaba en la tienda El Gallo de Caracol, comprando ropa para el viaje a México y ahí conocí a Vila Sosa. El mismo me dijo que no paralizaba el viaje (partía al día siguiente) pero que cualquier otra cosa que hubiera, fuera detenida.

Regresé del viaje y lo primero que hizo fue, al estilo de los escopeteros como él y lo que conté de Lussón, daba por concluido cualquier trabajo que hubiera y que todo se haría de nuevo, además me imponía dos trabajadores, para los cuales no tenía plaza, a fin de que me
ayudaran. Uno de ellos era hija de un viejo amigo militar y otro venía del ejército. Además impuso en la Cadena a los tristemente famosos "detectives" que se encargaban de vigilar a todos y a todo, sobre todo para ver que se podían robar.


La definición del sistema integral de administración, colegiado con todos los factores de Caracol fue suspendido a partir de que trajo al nuevo director de Informática del Ministerio de Turismo, proveniente de las FAR y que argumentó que el sistema SENTAI era un sistema con el "corazón negro" porque no estaba soportado en Windows, a pesar de su exitosa aplicación en la Corporación CIMEX.  Increiblemente este individuo, todavía con las charreteras, no conocía Unix, un sistema operativo portable, multitarea y multiusuario  con un altísimo grado de seguridad y empleado en soportar prestigiosos sistemas como Solaris de Sun Microsystems, AIX de IBM, HP-UX de Hewleet Packard, IRIX de Silicon Graphics, y Mac OSX entre otros.

Impuso en su lugar a un sistema mexicano que después sería tristemente famoso por su introducción en la corporación Copextel con resultados desastrosos. Pero seguro que los vendedores de ese sistema daban jugosas comisiones y el SENTAI sólo conocimientos y eficiencia.

Con el sistema de codificación ocurrió lo mismo y con el espionaje la cosa se tornaba bien fea. La supuesta especialista que trajo todos los días iba a rendirle un parte a las 7 de la mañana.

Pero lo peor fue su descaro con las jugosas comisiones. Antes que todo lo anterior me preguntó cuánto había de presupuesto para equipamiento y qué hacía falta. Le respondí que 300 mil dólares y le entregué un listado de las necesidades, el cual me respondió sin revisar (supongo que aquello estaría en chino o en árabe para él) y me indicó que fuera a ver a determinado personaje de una empresa cuyo nombre no recuerdo, y propiedad de un Mexicano de Monterrey y el cual me indicó que el tema lo iba a atender Aldito, que resultó ser hijo de un personaje que fue Viceministro cuando Vila Sosa ocupó la cartera, al igual que ocurrió con Emiliano Morales, lo que pasa es que este último no era su incondicional.

A los pocos días Aldito me hace la propuesta y con mis especialistas hacemos un análisis de calidad-precio, desechando los artículos similares que se podían obtener más baratos con otros proveedores, haciendo salvedad de la mala calidad de otros y en fin haciendo una evaluación para que el presupuesto rindiera lo más posible.

La respuesta del flamante Presidente fue: "no te di esta indicación para que lo evaluaras, sino para que lo compraras a esa empresa". Por supuesto así se lo hice saber al Comercial, al Económico y al Partido, todos los cuales estuvieron en desacuerdo con la decisión, pero al final se hizo lo que él quería.

Pocos días después recibí una invitación del propietario de la firma y este me invitó a almorzar en el restaurante El Palenque y me regaló una botella de tequila. El y Aldito conversaban a ratos de deudas de otras empresas y del buen negocio que habían hecho con Caracol y todo ello regado con abundante cerveza. Varias cervezas más tarde, y casi en la despedida, el mexicano soltó una frase que acabó conmigo pues hubiera deseado no escucharla. Dijo: "Dile a Vila que ya tiene lo de él en su cuenta".

No hay que ser muy inteligente para entender de que se trataba. Sumado a eso Vila Sosa se había confrontado con Manolito, Jefe de Compras de la Cadena porque imponiendo su autoridad había decidido una compra de más de 2 millones de dólares en ropa y zapatos que según los especialistas era una mala oferta porque tendría poca salida. Manolito sufrió un infarto y murió, la cadena quedó endeudada con artículos que no se vendían y Vila Sosa se embolsó otra comisión.
  EN CUBA LOS GRANDES CORRUPTOS COMO EL DELINCUENTE TOTAL DE VILA SOSA
  QUEDAN IMPUNES.

Es conocido internacionalmente que Manuel Vila Sosa. Presidente de Caracol, después de Rumbos S.A.  y Ex ministro de Comercio Interior durante muchos años, estuvo percibiendo comisiones fundamentales de suministradores de México y de Argentina y tiene cuentas en el exterior por alrededor de 5 millones de dólares. No una sóla fuente, muchas lo han publicado y conocerlo en Cuba, era un pecado mortal.

A partir de ese momento, las normales relaciones entre Vila Sosa y yo se fueron deteriorando porque se mostraba agresivo conmigo y me exigía imposibles. Comenzaron los cuadros a irse de Caracol: Alfaro, director Económico desde la fundación de Caracol renunció, Mario Guillén se jubiló y se dedicó a atender los negocios familiares, la disquera Ahinamá,  y fue notorio el encuentro con Jesús Cura.

Cura y yo nos conocimos en el año 1962 en la Escuela de Artes Gráficas de Guanabacoa. Juntos entramos a la UJC y el continuó el trabajo político, llegando a ser Secretario Municipal del Partido en La Habana Vieja, donde nos encontramos en los años 80. Hacía varios años era el Administrador de la casa Matriz de  Caracol, consistente en 6 o 7 edificios de 2 pisos en la misma esquina de 1ra y 20 en Miramar, así como una casa de Visitas para sus empleados del interior del país sita en Santa María del Mar.

Pues una de las primeras decisiones de Vila Sosa fue desalojar una de las "casitas", precisamente una que se encontraba al final, y reubicar a sus trabajadores en otras, para poder disponer de ese inmueble con "casa de visita exclusiva" para sus compinches de Gaviota en Holguín, los que se destacaban por tener estancia gratis en la Habana con abundante comida y bebida y sin tener relación alguna con la
gestión de Caracol.

Cura se lleva un aire acondicionado dado de baja para arreglarlo para su uso personal y Vila, aupado por las intrigas del detective, lo llama a contar. Cura le responde que sí, que se llevó el equipo el cual esta roto, ante lo cual es amenazado. Cura entonces le precisa que él no gasta 2000 dólares mensuales en fumar tabacos Cohiba como hace Vila y tampoco invita a sus socios a comelatas y borracheras y le hace saber la abultada cifra dedicada a esos asuntos extralaborales, así como los exagerados consumos de combustible que incluían a un carro de un hijo de Vila.. Ahí se quedó el asunto, sin embargo, sabiamente Cura es otros de los que se retira de Caracol.

La persecución llega a su climax a partir de que uno de los programadores, el mejor de los que trabajan conmigo, va de visita a Ecuador a ver a su hermano y se quedó en ese país. Soy acusado de culpable y decido irme de Caracol. Me entrevisto con el personaje de la contrainteligencia que atiende Caracol y le explico lo que ha pasado con Vila Sosa, su corrupción y le doy detalle de todas sus comisiones.

Fue peor el remedio que la enfermedad.


 Ya meses antes había estado gestionando otros trabajos y los tenía bien focalizados y solamente esperando un momento como el que se propició. Vila trata de impedir a través del Partido mi salida y no tiene éxito, por lo que me voy por mi decisión personal sin otro impedimento. Después persigue a los técnicos con mayor afinidad a mí, los cuales también de van de Caracol. Mis más cercanos, Pedro, el especialista en cajas registradoras, se va para CIMEX y Horacio, mi brazo derecho, se va para Bélgica.

Acorralado.

Mis primeros pasos son ir a Copextel, donde estaba siendo procesado como Director de una empresa que iban a crear dedicada a las tarjetas magnéticas y control de peajes. Me comunican que el proceso de cuadros está concluido y que me presentara unos días después. En la nueva entrevista me dicen que no tengo ningún impedimento pero que no puedo trabajar en Copextel y no me pueden dar explicación. Yo la obtuve enseguida, Sordo el director de Copextel, era militar y amigo personal de Vila Sosa. El Vicepresidente de Copextel que gestionó mi entrada en esa Corporación me recomendó que dejara las cosas así, que no podía explicarme.

Voy a una segunda opción, donde apenas había comenzado trámites y me niegan cualquier posibilidad. Entonces me llama Alfaro, el ex director económico de Caracol que a la sazón era Asesor del Director de una empresa de Cubanacán, otra corporación importante del turismo, la cual atendía todos los Hoteles con administración Mixta. Ahi me propone que vaya a ver a la
Directora del Hotel Parque Central, el entonces recién construído, en Neptuno, justo frente al Parque Central, Hotel 5 estrellas administrado por la Cadena holandesa Golden Tulip.

Me explica la Directora, de origen francés, que hay 4 aspirantes y yo sería el quinto y que debía someterme a varios test, uno de matemáticas, otro de habilidad mecánica, otro de lógica, otro de cultura general y otro de inglés. Paso exitosamente las pruebas y soy citado alrededor de un mes después de tener la primera entrevista, a primera hora de la mañana. A las 8 de la mañana en punto la Directora nos presenta al Vicepresidente de la Golden Tulip, Grupo de hoteles de lujo con presencia en todos los continentes, el cual se entrevista con cada uno de los aspirantes. El primero fuí yo y la conversación se desarrolló toda en inglés. Me interrogó acerca de mis estudios, experiencia laboral, experiencia en el turismo y experiencia hotelera, vida personal, y otros temas

Al concluir casi una hora después me pidió me fuera al bar, tomara lo que quisiera y que me invitaba a almorzar. Bien nervioso vi, como el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto oponentes salían de la entrevista bien rápido y salían del hotel.
Alrededor de las once, el personaje me pasa la mano por el hombro, me lleva a almorzar y me dice que yo soy el elegido, que tendría que pasar un entrenamiento de unos 6 meses en varios hoteles del grupo en Holanda e Inglaterra. Salgo bien contento y en espera de la decisión de la parte cubana, que suponía no tendría reparos.
                                                       HOTEL PARQUE CENTRAL.

Tenía a Alfaro medio loco, todos los días lo llamaba, hasta que me citó para verlo. Me entrevisté con el Director de la empresa de Hoteles Mixtos y este me explicó que no sabía que pasaba pero que había una mano que vetaba mi selección y que ellos pedían explicación y no se la daban. Me sentí acorralado por haber desenmascarado a un delincuente como Vila Sosa, el cual por azares de la vida, volví a ver muchos años después en el ICRT visitando a Ernesto López otro militar como él del que hablaré en su momento e intentó saludarme y yo le hice un gesto obsceno, aunque me hubiera gustado ahorcarlo, pero la vida le ha cobrado algo de su maldad, está paralizado de una pierna y un brazo. Los delincuentes como él se escudan en su "lealtad" a la revolución para hacer el  mal.

Tampoco puedo olvidar que poco tiempo después que me fui de Caracol, Vila Sosa fue asignado a dirigir la Empresa Rumbos, de restaurantes y recreación y la cual terminó hasta peor que Caracol, pues fue desintegrada por la ineficiencia en que cayó. Antes de dejar Caracol dio un misterioso viaje a Ginebra para obtener un préstamo. Viajó en Primera y su acompañante fue el defenestrado y aparentemente delator de las situaciones que ocurrieron en Caracol, Humberto Pérez.

Para no dejar de hacer mal, el pobre Benjamín, entonces jefe comercial de Rumbos en La Habana, sufrió un infarto y murió también por los disgustos derivados de  problemas con Vila Sosa, que yo conozca acabó con dos empresas, indirectamente mató a dos hombres y muchos otros como yo sufrieron su intriga y tuvieron que dejar un buen trabajo.

El Grupo Empresarial Comercial Caracol se fundó en noviembre del 2004 como resultado de la unión de dos cadenas de tiendas, Caracol y Universo, ambas pertenecientes al Ministerio del Turismo,  y con un mismo objeto social: realizar ventas minoristas dirigidas al sector turístico.  Al final se mantuvo el nombre de Caracol pero solamente eso, la dirección completa era de Universo porque el coronel Vila destruyó una empresa altamente rentable y la desmembró de sus principales jefes.

No me quedaba otra opción que buscar algo aunque fuera desconocido y me encaminé a otra corporación que al igual que Cubanacán pasó a mejor vida: la poderosa Cubalse, que tenía una agencia empleadora para dirigentes y otra para trabajadores en general. Me dirigí a la primera, pero esa es otra historia.















lunes, 1 de diciembre de 2014

EN EL ICRT, MAS CONOCIDO POR ICR.


EN EL ICRT, MAS CONOCIDO POR ICR.

Como había comentado anteriormente, mis gestiones para trabajar en el Instituto Cubano de Radio y Televisión se demoraron por causa de la burocracia del aparato "ideológico" del Comité Central del Partido. Por suerte pocos días después, la vicepresidenta del ICRT, Josefa Bracero me comunicó que ya podía incorporarme a trabajar. Yo le había hablado del tema de la demora para que nuestros asuntos fueran transparentes y entendió mi premura y por qué había comenzado a laborar en Publicitur, pero fiel a su actuar en la vida, a pesar de lo que la había dicho, no paró el proceso de trámites para yo asumir el cargo de Director de Recursos Humanos en la entonces flamante Dirección de la Radio Cubana, una especie de estado libre asociado dentro del ICRT y que no solo justificaba su existencia sino propugnaba su independencia de ese organismo con una gestión eficiente de la cual era Josefa la inspiradora.

La Radio Cubana.

La Radio en Cuba no solo ha sido pionera en muchas cosas sino también tiene un arraigo popular que se mantiene hasta nuestros dias a pesar de la fuerte competencia de la Televisión, Internet y el acceso a tantos medios audiovisuales. A pesar de todas las imposiciones ideológicas a las que ha sido y es sometido el medio en detrimento de su audiencia por lo poco atractivo y repetitivo del mensaje, este sigue constituyendo el medio preferido de la población para su información y entretenimiento.

Cuba fue una de las primeras naciones del mundo en tener transmisiones radiales propias. Aunque anteriormente se venían captando en la isla la señales emitidas desde los Estados Unidos, y se intentaban algunas desde ella, sin grandes resultados; fue el 22 de agosto de 1922 cuando surcó el éter por primera vez una señal cubana. Esa primera planta radial llevó las siglas 2LC, al ser propiedad del músico Luis Casas Romero (considerado el padre de la radio cubana), pero, la inauguración oficial de la radio en Cuba tuvo lugar el 10 de octubre del propio año, para la celebración del aniversario del grito de Yara (inicio de la contienda independentista). Fue la PWX, propiedad de la Cuban Telephone Company, la emisora elegida para tal ocasión,  que se produjo en el edificio de la compañía, sito aún en la esquina de Águila y Dragones en Centro Habana. Luego de escucharse las notas del himno nacional, interpretado por la orquesta que dirigía Luis Casas Romero, el presidente de entonces, Alfredo Zayas, pronunció un discurso en español e inglés.

Las primeras programaciones comprendían el estado del tiempo, las últimas noticias, la hora y la interpretación de piezas musicales en vivo. El propósito principal de quienes llevaron adelante las primeras señales, fue su ascenso en las esferas política y social.

Luego de una primera etapa de afición, vino un gran boom comercial. En este periodo, Cuba alcanzó facturas ejemplares, al nivel de los países más desarrollados, como el propio Estados Unidos; de igual modo, sirvió de paradigma para otras radios del continente que recibieron en la práctica su asesoría. La radionovela, así como otros frutos de los radio apasionados cubanos, saldrían de la isla por esos años para inscribirse en la historia de la radio universal.
1922.  Dos años más tarde, el 22 de Agosto de 1922, hacia su aparición en forma experimental la Radio en Cuba  !.  Se trata de la Estación 2LC, ubicada en Animas 99 (actual N° 457) de La Habana; con tan solo 10 vatios de potencia operando en la Banda de 360 metros (aproximadamente en la frecuencia de 933 khz).  Sus programas se iniciaban a las 9 de la noche, con espacios musicales, el estado del tiempo y el servicio de la hora.

El 24 de febrero de 1958, sale al aire desde la Sierra Maestra, en las montañas del oriente cubano, Radio Rebelde, emisora de la Revolución y con ella comienza una nueva etapa en la historia de la radiodifusión en Cuba. El 24 de mayo de 1962, mediante la Ley 1030 del Consejo de Ministros de Cuba, se crea el Instituto Cubano de Radiodifusión (de ahi parte el que se conozca como ICR), con el objetivo de difundir y orientar las emisiones de la radio y televisión para todo el territorio nacional. En 1975 el nombre sufre un cambio y pasa a denominarse INSTITUTO CUBANO DE RADIO y TELEVISIÓN (ICRT), con las mismas atribuciones.
Después del triunfo revolucionario se trabajó para que la señal de radio pudiera ser captada en todo el territorio nacional y que esta estuviera al servicio del desarrollo socioeconómico, con una red de emisoras nacionales, provinciales, municipales y locales que integran el Subsistema de la Radio Cubana.

GOAR MESTRE


PUMAREJO, PIONERO DE LA TV CUBANA A LA DERECHA.

La Televisión Cubana.

El inicio de la televisión en Cuba está marcado por dos nombres: Gaspar Pumarejo y Goar Mestre, y por la representación de dos monopolios transnacionales: Dumont y RCA Víctor. Gaspar Pumarejo era el dueño de la Unión Radio Televisión y se propuso traer la televisión a Cuba antes que Goar Mestre, que llevaba meses o quizás años fabricando el gran edificio de 23 y M.
Mientras Goar Mestre, formado en la Universidad de Yale, fabricaba un edificio, el de Radiocentro, concebido como un complejo de cine, radio y televisión, con una galería de tiendas, al estilo de Radio City de Nueva York, Pumarejo improvisaba unos estudios de televisión, en su propia casa de Mazón 52, esquina a San Miguel.
Era una carrera entre la Dumont, con quien Mestre tenía negocios, y la RCA que le enviaría los equipos a Pumarejo.

Fue Unión Radio Televisión, quien lanzó al aire la primera señal de televisión comercial en Cuba el 24 de octubre de 1950 por el Canal 4, una de las primeras en América. En 1957 cuando alrededor de 50 países tenían televisión, en Cuba ya contaba 7 años de edad.
La primera imagen televisada por el Canal 4 fue una cajetilla de cigarros Competidora Gaditana con un jingle de Ñico Saquito, y la inauguración contó con el primer control remoto en TV desde el Palacio Presidencial, con las palabras del entonces Presidente de la República, Carlos Prío.
Por la noche se transmitió una gran fiesta en los jardines de la casa, a la cual asistieron estrellas mexicanas, como Pedro Almendáriz y cubanas como Carmen Montejo y Raquel Revuelta, y, por supuesto, Gaspar Pumarejo en primer plano, ya famoso como locutor de radio. El 18 de diciembre de ese mismo año salió al aire el Canal 6, de Goar Mestre, con un programa dramático de tensión escrito por Marcos Behmaras y protagonizado por Alejandro Lugo.
La televisión en Cuba está marcada por tres hombres: Gaspar Pumarejo, Goar Mestre y Fidel Castro. Los dos primeros la crearon. El último la usó para alimentar su mito. Le puso un ejército de censores y la convirtió en la más politizada y aburrida del continente.

Cuba fue de los primeros paises de latinoamerica en tener television (se habla erróneamente de ser el segundo cuando ya en México y en Brasil existían desde unos meses antes) y el segundo país del mundo después de USA en transmitir emisiones de televisión en colores. Ocurrió en 1958 y permitió a Cuba tener el tercer canal de TV a color de la historia del mundo.Cabe mencionar que también fueron los pioneros al transmitir en remoto la primera serie mundial de baseball en 1955 en vivo desde un avión, todo un logro tecnológico para la época.


La Radionovela y la Telenovela.

Ese género, para mi gusto lo considero de arte menor, pero se que tiene la mayor audiencia, pues reporta emociones que el oyente quisiera vivir. Altamente predecible en sus conclusiones y repetitivo a más no poder, tuvo su origen en la radiodifusión cubana. El nombre soap opera significa "obras de jabón", literalmente. Este nombre tan peculiar tiene como origen que en Estados Unidos las primeras soap operas eran dirigidas a las amas de casa que se quedaban en su hogar en las mañanas mientras sus esposos iban a trabajar. Los patrocinadores, conscientes de su mercado, interrumpían la transmisión regularmente para anunciar productos de limpieza como jabón.

 El padre de las telenovelas (culebrones o soap opera) que atrapan a muchos frente a las pantallas de la tele, fue un cubano nacido en el santiaguero municipio de San Luis. Su nombre, Félix Benjamín Caignet Salomón. Vino al mundo, para suerte de la radio y la televisión, el 31 de marzo de 1892.
 Su formación fue completamente autodidacta. Muy temprano comenzó a laborar escribiendo noticias de los espectáculos, introduciéndose así en el medio cultural. Más tarde escribiría para medios tan populares como “El diario de Cuba”, “El Fígaro”, y “Bohemia” .

En la década de 1930 entra a formar parte del colectivo de la emisora CMKC, realizando el programa infantiles, donde acometió la narración de amenos y divertidos cuentos de su inspiración y de temáticas muy desiguales.  Al comenzar a transmitirse la serie para niños “Chilín y Bebita”, comienzan a darse los sustanciales aportes de Félix B. Caignet a la radio. Aquel espacio llevaba un alto contenido didáctico. Y fue así como introdujo en la radio el “género episódico”, enganchando a sus jóvenes oyentes con la curiosidad de saber cómo continuarían aquellas historias,una fórmula vigente aún hoy en dia con gran éxito en telenovelas y seriales.
Através de la CMKD inicia las transmisiones de “Chan-Li-Po”, primer espectáculo seriado detectivesco que se radiaba en Cuba. El primero de los capítulos llevó por nombre “La serpiente roja”, introduciendo la figura el “narrador” dentro del espectáculo radial, adquiriendo un dominio pleno del suspenso y el falso suspenso; dejando a miles de radioyentes con la ansiedad de escuchar el próximo capítulo.

En 1947, Caignet tuvo una idea brillante. Mezcló todos estos ingredientes, pero añadiendo un fondo sentimental. Y ya en 1948, comienza a radiarse la reconocida internacionalmente como primera “radionovela” de Latinoamérica, “El derecho de nacer”, la que se convertiría en paradigma para este género que aquí nacía, en esta radio de una ciudad cubana, y que se extendería rápidamente a otras naciones del continente, y el mundo, y que sirviera de base para el nacimiento de las telenovelas, que más tarde, con su prolongada extensión de interés puramente comercial, llegarían a ser llamadas “culebrones”.

 “El derecho de nacer”, se estrenó en Cuba el 1 de abril de 1948. En 1952, para la radio se hicieron dos versiones internacionales y otra en 1966. Los primeros en llevar “O Direito do Nascer” a la televisión fueron los brasileños, en 1964, con episodios desconocidos. Después de su muerte se realizaron dos versiones televisivas en español (1981 y 2001), y dos en portugués (1978 y 2001).

En los tiempos actuales la radionovela cubana se mantiene pero ha declinado considerablemente en el resto del mundo, sin embargo la telenovela tiene un auge espectacular y una producción escandalosa en países tales como Estados Unidos (en español), México, Colombia, Argentina, Venezuela y el campeón indiscutible: Brasil.
Pero como se explica en la magnífica obra "Llorar es un Placer" de Reynaldo González, sin Félix B. Caignet no existiría ese género, al menos como lo conocemos.

Recuerdos de infancia.

A finales de los años 40 y principios de los 50 en los que transcurrió mi infancia, el entretenimiento por excelencia y alrededor de los cuales se reunía toda la familia despues de la comida, era escuchar la Radio.
En la casa comenzaba la rutina radial con Divorciadas a las once, seguía con los Tres Villalobos, Jackie el Pecoso y Tamacún,  Chicharito y Sopeira , Angeles de la Calle, Tierra adentro hasta llegar a las tres de la tarde a la Guantanamera, historias de crónica roja dramatizadas y con guajiras interpretadas por Joseito Fernández y cuyo tema musical se haria mundialmente famoso al incorporársele los versos sencillos de José Martí.

La noche comenzaba a las 7 con Leonardo Moncada, el Folletin Hiel de Vaca y otras novelas, pero siempre se desechaban por Cascabeles Candado con Mamacusa Alambrito la genial interpretación de Luis Echegoyen y que denominaba como Mamacusa Alambrito, la del alma grande y el cuerpo flaquito y su único vestido dominguero llamado el mameyón. Después venían las paginas sonoras de la Novela del Aire.
Las mas escuchadas y largas fueron Collar de Lagrimas y por supuesto El Derecho de Nacer.
Después comenzó la televisión pero ni todos podían tenerla ni se perdió la afición por la radio.

EL CABARET REGALIAS CON EL INCOMPARABLE ALVAREZ GUEDES.

Llegó el televisor.

En el año 1957 mi padre compró, a plazos por supuesto, un televisor Motorola de 14 pulgadas. Creo que éramos los únicos en la cuadra que teníamos ese aparato y muchos amiguitos venían a ver tal maravilla, sobre todo los "muñequitos" o dibujos animados, repetidos hasta la saciedad pero que no nos aburrían. El resto del día era de las amas de casa viendo Reina por un Día, Cocina al minuto y programas similares. Después de los muñequitos había programas añorados por los muchachos como las series americanas La Ley del Revólver, Bat Masterson, Tombstone, Arizona, Pájaros de Acero y Patrulla de Caminos. La noche era de los programas musicales y cómicos: Jueves de Partagás, La Taberna de Pedro, El Cabaret Regalías, Dick y Biondi, y otros que eran delicia de todos.

La Revolución.

Con la Revolución y el monopolio estatal de la Radio y la Televisión se fue politizando de forma extrema la programación, aunque subsistieron buenos programas entre los que se destacaron los musicales, de los cuales ya hable en el articulo sobre música cubana (Nocturno, Sorpresa Musical en la Radio y Para Bailar, Todo el Mundo Canta, Juntos a las Nueve y otros en la TV). Sin embargo en los primeros años de la revolución el artista más seguido era Fidel Castro. Sus interminables discursos eran acompañados por toda la familia delante del televisor comiendo chocolate con galletas y dando por ciertas todas sus evaluaciones y profecías.

Después quedó atrás ese furor, como una telenovela que se repite y no acaba nunca y entonces los preferidos fueron programas sin muchos recursos pero con excelsos actores, actrices y directores, como fueron San Nicolás del Peladero y muchas aventuras juveniles.

SAN NICOLAS DEL PELADERO, UN CLASICO.

De la época actual prefiero no hablar de la Televisión. Viví de cerca el mundo de los informativos de televisión y ellos son una total burla al televidente y a ellos mismos. Solo pueden decir lo que les dijeron que dijeran.

El resto de la programación, salvo muy contadas excepciones, un desastre. Los musicales más vulgares no pueden ser, lo único que brilla es lo que se toma de programación extranjera y se le añade un comentario, como el caso de Pasaje a lo Desconocido. Y lo único que evolucionó un poco, la programación deportiva, se ve empañada por unos comentaristas deportivos que debían ser adoctrinadores políticos y no narrar un juego de pelota o de boxeo. Estos últimos creo que son peores que los pobres periodistas a los que obligan a decir lo que ellos saben que es mentira.

La Radio, sin embargo, y sobre todo por las personas que la han dirigido, ha mantenido un perfil más obligado hacia los intereses y gustos de sus oyentes, por supuesto sin dejar de repetir la cantaleta oficial, porque no  hay otra forma de mantenerse en el aire, pero yo diría que con otra dignidad.
JOSEFA BRACERA, LA MEJOR CONOCEDORA DE LA RADIO EN CUBA.

La Dirección de la Radio.

Comencé en 1989 en la Dirección de la Radio Cubana como Director de Recursos Humanos. Pronto me di cuenta de que la Radio dentro del ICRT era un mundo aparte, por suerte mucho más organizado, disciplinado y reconocido y además respetado. Todo ello se debía a Josefa Bracero y al trabajo de equipo que había logrado con su colectivo de dirección.

Creo que se ordenar y pusieron en su lugar y se desarrolló una cultura general radial beneficiosa para el país y para el desarrollo profesional de sus locutores, actores, directores, asesores y técnicos. Se trabajó e implantó un sistema salarial dependiente de la formación profesional y resultados del trabajo, se efectuó la evaluación del personal artístico y se implantaron o reformularios reglamentos para casi todas las esferas de acción del medio.

En 1985 asumí las funciones de Director General de Economía y Administración y se perfeccionaron aspectos relacionados con la economía y se logró, pese al rechazo inaudito de muchos periodistas, introducir los equipos de computación en Radio Reloj, lo que después fue extensivo.

Tengo muchas anécdotas de esas épocas, pero voy a referirme a unas pocas:

-Desarrollo de la Informática.
Un pequeño equipo de dos Ingenieras Industriales especializadas en Informática, y compañeras mías de la CUJAE, desarrollaban el trabajo de Informática en la Radio Cubana. Marisela y Lucrecia luchaban a brazo partido increíblemente contra el que dirigía la actividad, Calixto Rodríguez, un Ingeniero en Telecomunicaciones que parece que se quedó en la época de Marconi y no avizoraba la importancia y necesidad de la digitalización en un medio como la radio.
Esa desatención trajo como consecuencia que la actividad fuera traspasada a mi subordinación. Ahí comenzó la introducción de equipos y sistemas automatizados en el control de la programación, en la Economía, en los Recursos Humanos y en la producción radial, comenzando como dije en Radio Reloj.

ASI EMPEZO LA COMPUTACION EN LA RADIO CUBANA.
Pues como apoyo a esta actividad visitó Cuba un ingeniero alemán, el cual hablaba perfectamente el español, porque en sus andanzas había trabajado en El Salvador y en Uruguay. Este trajo una donación modesta de equipos los cuales propició instalar. Como parte de su atención lo llevamos a conocer Varadero. Era un frío día de enero, recién entraba un frente frío. No obstante cuando íbamos camino a Varadero, a la altura de Santa María del Mar, las playas del este de La Habana, nos explica que es muy aficionado a nadar y que quisiera ver el mar de cerca.

Las olas eran de casi 3 metros y el frí mortal para un cubano, pero el intrépido nativo de Hamburgo, de aguas congeladas el año entero, nos pidió lo dejáramos entrar al agua y con tremenda preocupación accedimos. ¡Qué agua más sabrosa! Nos dijo al salir de la playa, y nosotros con cuello de tortuga, casi congelándonos.  En Varadero fue similar. Pero por suerte no hubo incidentes que lamentar.

El Focsa.
Como parte de una estrategia de reacomodo de locales, se decidió que mis oficinas radicarían provisionalmente (¡cuidado con la palabrita!) en el edificio FOCSA.  Con carácter aventurero recibí y asimilé la noticia pues en mis visitas allí a otras dependencias del ICRT me daba cuenta del lamentable estado de ese emblemático edificio.

La oficina radicaba en el piso 16, era uno de los apartamentos más grandes con que contaba el edificio y comenzamos a analizar las ventajas: mucha ventilación, cosa buena ante las incesantes reducciones o eliminaciones totales del uso de aire acondicionado en las oficinas del edificio del ICRT; agua abundante para los baños, también crítica en el local donde antes estábamos; mayores espacios indudablemente y menos control directo.  Pero después vinieron los contras: Excesivo viento, problemas serios con los elevadores, pasillos sin luces lo que hacían casi imposible caminar con seguridad en horas nocturnas, el agua era salobre por lo que había que buscar y llevar agua embotellada, lo que en ocasiones era un problema y frecuentes cortes de electricidad.

Casi dos años estuvimos en el FOCSA, durante ese tiempo hubo ciclones cercanos que inundaron la oficina, muchos días sin ascensor lo que nos obligaba a subir 16 pisos por la escalera o tomar uno directo hasta el piso 26 y bajar 12 pisos en una escalera oscura, accidente que dejo varios muertos al caerse un ascensor, y el miedo a ser asaltados, pero por suerte se decidió rehabilitar el edificio y regresamos al edificio central con una ubicación mejor.


PEDRO PEREZ , DIRECTOR DE RADIO TAINO, UN HOMBRE SIN MANCHAS AL QUE NO SE PUEDE OLVIDAR.

Radio Taíno Varadero y Traslado.
Mis relaciones con Josefa siempre fueron las mejores y mi respeto por su trabajo y sabiduría se mantienen hasta hoy en día. Ambos además éramos viciosos fumadores de cigarros suaves o rubios, cuestión que ella pudo abandonar cuando se vió urgida de ser operada a corazón abierto y yo muchos años después a someterme a una angioplastia por el dichoso vicio. Por suerte ambos dejamos eso atrás.

En 1997 se decide extender las transmisiones de Radio Taíno, emisora dirigida al turismo y que representaba la casi única fuente de ingreso en divisas de la Radio Cubana a través de la publicidad, creándose una emisora local denominada Radio Taíno Varadero que tendría similares perfiles que la casa matriz a fin de reforzar el ingreso de financiamiento de la Radio Cubana.

Después se decidiría, ante el éxito de Taíno, transferir esos ingresos a la Dirección del ICRT y crear un fondo único, distribuyéndose los ingresos a través de un órgano colegiado, en el cual me correspondía llevar las necesidades de la Radio semanalmente, y en el cual siempre nos daban la mala, a pesar de ser los únicos que teníamos ingresos sostenidos.

Bueno pues negociamos con varias entidades turísticas y entre ellas la desaparecida cadena hotelera Horizontes, donde laboraba un amigo del Director de Administración, Avila, subordinado a mí, decidió ayudarnos.

Por ello efectué una visita a Varadero a ver los posibles inmuebles que nos ofrecían y seleccionamos uno bastante céntrico, con buen precio y con instalaciones adecuadas para una estación de radio. Una nueva visita a ese lugar ya para posesionarnos del mismo, hace que me encuentre con un viejo conocido, Benjamín, que había sido Director de Relaciones Internacionales del ICRT y al cual le había perdido la pista.

Benjamín me cuenta de sus andanzas por la cadena de tiendas Caracol, del Ministerio del Turismo, donde ocupa el cargo de Director Económico en la Distribuidora de esa cadena, una especie de importadora, almacenera y distribuidora de los productos a vender. Me cuenta que va a trasladarse pronto a la cadena Rumbos, de cafeterías y restaurantes y me propone que vaya a sustituirlo.

No me interesó mucho la idea, salvo las ventajas que representa en Cuba trabajar en el sector turístico, sobre todo entonces con muchos recursos y beneficios, pero el interés se despertó cuando me habló de que me proponía hablara con el Director, muy capaz y buena gente. Cuando dijo su nombre, ya la idea me interesó, y mucho.

Mario Guillén había sido Director de una dependencia de Cupet, la empresa petrolera del Ministerio de la Industria Básica, en el cual hice buena amistad con su esposa, Maggi. La vida me hizo encontrarme con Mario Guillén, ya que fue Vicepresidente Comercial del Instituto Cubano del Libro, y con el mismo tenía las mejores relaciones y el mejor criterio de su persona y capacidad. Así que no desprecié la oportunidad y me fui de nuevo a aventurarme en tierras desconocidas, lo que narraré en un próximo artículo.

Algo así como el suspenso de las telenovelas...



EN LA UNION SOVIETICA.

EN LA UNION SOVIETICA.



Arriba los pobres del mundo.

Casi todos conocen la historia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, su surgimiento a partir de la Revolución de Octubre y el derrocamiento del zarismo en la antigua Rusia, la desgastadora guerra civil y la posterior lucha por el poder entre mencheviques, bolcheviques y rusos blancos, el triunfo del leninismo y la instauración del primer país socialista, la inmensa tarea de pasar de una economía casi feudalista a un país con un alto grado de desarrollo, la dictadura de Stalin y el triunfo sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial (Gran Guerra Patria), que tuvo como conclusión, a partir de la ocupación militar de muchos países de Europa oriental a la creación del bloque de países socialistas, unido a los triunfos derivados de la lucha armanda contra los japoneses y a seguir el ejemplo de la URSS, de la instauración de sistemas socialistas en China, Corea y VietNam, la famosa denominación de Churchill de "la cortina de hierro" y el surgimiento y profundización de la guerra fría con momentos críticos como el bloqueo de Berlín en 1948, la guerra de Corea, la aparición de la OTAN y el Tratado de Varsovia como bloques militares antagónicos, la creación del muro de Berlín en 1961 y la Crisis de los misiles en Cuba de 1962, sin olvidar la rivalidad surgida en la carrera espacial, donde Estados Unidos y la Unión Soviética iniciaron una competencia en la búsqueda de hitos históricos que se justificaron por razones tanto de seguridad nacional como por razones ideológicas asociadas a la superioridad tecnológica.

Esta apretada síntesis resume la existencia de un país durante algo más de 70 años, el cual se desmoronó por si solo, lo que demuestra la fragilidad de sus cimientos. De sus aspectos mas relevantes y mi visita a ese país, vamos a hablar hoy.
LA BATALLA DE STALINGRADO, AHORA VOLGOGRADO.


La Segunda Guerra Mundial, Gran Guerra Patria para la Unión Soviética.

La Gran Guerra Patria es el término dado por los soviéticos a la guerra contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El término surgió por primera vez en el periódico Pravda el 23 de junio de 1941.
Las repúblicas soviéticas perdieron unos 27 millones de personas en una guerra que se inició con la invasión nazi a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, y culminó con la caída de Berlín el 3 de mayo de 1945 a manos del Ejército Rojo.

La batalla de Stalingrado supuso el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial, el momento en que las tropas soviéticas, tras las derrotas iniciales de la Operación Barbarroja, pasaron a la ofensiva contra las fuerzas del Eje. De hecho, la importancia de esta batalla se aprecia en la cantidad enorme de bajas de ambas partes, la destrucción total de la ciudad y las enormes pérdidas de hombres y material sufridas por la Wehrmacht; por ello, la crítica histórica considera que la batalla de Stalingrado fue la derrota militar más dura (y más decisiva) de la Alemania nazi, tras la cual la iniciativa en combate correspondió al Ejército Rojo. La Unión Soviética fue el país combatiente que soportó casi el 80% del ataque de los países del Eje en Europa, por lo que la victoria en la batalla de Stalingrado y la consiguiente contraofensiva significaron el comienzo del desmoronamiento de la máquina bélica alemana.

Los historiadores soviéticos designaron como "Gran Guerra Patria" sólo al enfrentamiento entre la Unión Soviética y la Alemania nazi para darle un significado de un choque de ideologías donde el comunismo había derrotado al fascismo; se prefería utilizar este último término (en vez de nazismo), pues permitía al gobierno soviético abarcar en la lista de agresores vencidos a países aliados del Tercer Reich como la Italia fascista, Rumania, Finlandia, España o Hungría, que habían participado con tropas en el ataque a la Unión Soviética.

Sin duda la victoria soviética agrandó los límites geográficos de la Unión Soviética con las anexiones territoriales principales y la ocupación de los países Bálticos (Lituania, Letonia, y Estonia), del este de Polonia, Besarabia, y algunos otros territorios durante la Segunda Guerra Mundial desde 1945 hasta la disolución, los límites correspondieron aproximadamente a aquellos de la extinta Rusia Imperial, con las exclusiones notables de Polonia, la mayor parte de Finlandia, y Alaska.

La Unión Soviética sufrió enormemente durante la guerra, pero a pesar de ello, surgió del conflicto como una superpotencia militar. Una vez que negó el reconocimiento diplomático del mundo occidental, la Unión Soviética tuvo relaciones oficiales con prácticamente todas las naciones en la década de 1940. Como miembro de las Naciones Unidas durante su fundación en 1945, se convirtió en uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU, que le dio el derecho de veto a cualquiera de sus resoluciones.

La Unión Soviética con la victoria consiguió un estatus como una de las dos superpotencias del mundo durante más de cuatro décadas a través de su hegemonía en Europa oriental derivada de su fuerza militar, su fuerza económica, su ayuda a países en vías de desarrollo y de sus investigaciones científicas, especialmente en tecnología espacial y armamento.

WINSTON CHURCHILL.

La Cortina de Hierro.

La Cortina de Hierro (terminología empleada en América) o Telón de Acero (en España), es un término histórico que proviene de las expresiones alemana Eiserner Vorhang e inglesa Iron Curtain y se refiera a la frontera política, ideológica y física, entre la Europa Occidental y el Bloque Comunista, tras la Segunda Guerra Mundial. Churchill popularizó el término en una conferencia en Estados Unidos en 1946, cuando dijo: "Desde Stettin, en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente (Europa) un telón de acero."

La frontera de la que hablaba Churchill dividía a los Estados socialistas, encabezados política, económica y militarmente por la Unión Soviética, y los Estados capitalistas, alineados con los Estados Unidos. El término había sido utilizado antes por el Ministro de Propaganda de la Alemania nazi Joseph Goebbels, quien declaró el 25 de febrero de 1945 en un artículo titulado «El Año 2000», en el periódico semanal Das Reich:

"Si los alemanes bajan sus armas, los soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Un telón de acero (ein eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas."

Sin duda era una cortina de hierro o un telón de acero donde los ciudadanos de esos países eran prácticamente rehenes dentro de sus propios estados, como pude conocer posteriormente, y casi no me daba cuenta que en un sitio tan lejano como Cuba también existía un telón de acero.

La Guerra Fría.

La Guerra Fría fue un enfrentamiento político, económico, social, militar, informativo y hasta deportivo que tuvo lugar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la desaparición de la URSS desencadenado a partir de 1989 con la caída del muro de Berlín y en 1991 conla extinció de la URSS, entre los bloques occidental-capitalista liderado por Estados Unidos, y el oriental-comunista liderado por la Unión Soviética. Las razones de este enfrentamiento fueron esencialmente ideológicas y políticas.

Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos económicos, políticos e ideológicos, que se comprometieron, marcaron significativamente gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX. Las dos superpotencias ciertamente deseaban implantar su modelo de gobierno en todo el planeta y agotaban todos los recursos para ello.

MISILEN LA FORTALEZA DE LA CABAÑA, LA HABANA, QUE REMEMORA LOS EMPLEADOS EN LA CRISIS DE LOS MISILES.

Cuba y la Unión Soviética.

Por supuesto que toda la ideología anterior al proceso revolucionario satanizaba al comunismo y en particular a la Unión Soviética, a la cual nadie nombraba como tal sino la identificaba como Rusia. Tras el establecimiento de lazos diplomáticos con la Unión Soviética con el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, Cuba aumentó su dependencia del mercado y de la ayuda militar soviética, volviéndose un aliado de la Unión Soviética en la Guerra Fría. En 1972 Cuba ingresa en el CAME, una organización económica entre estados socialistas, diseñada para promover la cooperación mutua entre Estados de economía planificada. Moscú mantuvo un contacto regular con La Habana, manteniendo relaciones estrechas hasta el colapso del campo socialista en 1990.

Por supuesto que la Unión Soviética suministraba a Cuba casi de todo, se creó una dependencia peor que la que existía antes de la revolución con los Estados Unidos. Desde la energía hasta los alimentos, desde las armas hasta la ideología, Cuba se convirtió en un apéndice de la Unión Soviética. No se si en la historia ha existido un lazo dependiente tan fuerte, mucho peor que el monocultivo que Cuba practicó durante siglos con el azúcar.

Es por ello que todo el proceso de entrenamiento, preparación de profesionales, capacitación, se hacía en la Unión Soviética. No había esfera de la sociedad y la economía que no dependiera de los recursos y relaciones con los soviéticos. Cuba era una parte importantísima de la Guerra Fría, sobre todo por ser el primer país socialista en América y por su cercanía geográfica con los Estados Unidos.


La Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre. Uno de los puntos críticos de la Guerra Fría.

A partir de las nacionalizaciones de empresas norteamericanas y el comienzo de las medidas coercitivas contra Cuba, el gobierno revolucionario pidió ayuda a la Unión Soviética. "Quizás hubiera tomado una línea diferente si los estadounidenses hubieran sido más suaves con él", afirma Oleg Troyanovski, un asesor de Jrushchov. "La Guerra Fría estaba en pleno auge. Así que cualquier cosa desagradable para los estadounidenses era bienvenida en este país, y viceversa". Nikita Jrushchov apoyó plenamente al proceso cubano.

Más seguro que nunca dentro de su país, Fidel Castro Buscó exportar la revolución al resto de América Latina. Desde preparación de guerrilleros, soporte económico y militar y envío de entrenadores y especialistas militares a varios países de América Central, en particular Nicaragua y El Salvador, Venezuela, Colombia, Bolivia, Argentina y varios países africanos, se pensaba factible la repetición del triunfo rebelde en Cuba mediante la promoción de las revoluciones violentas al estilo de la cubana. Alarmado, el gobierno de Estados Unidos siguió presionando a Cuba.


Pero los cubanos, creían que Estados Unidos sí tenía intenciones de atacar a Cuba, y pidieron ayuda a Rusia".
La solicitud de Castro inspiró al líder soviético Nikita Jrushchov a extender una osada oferta. Se había jactado ante el mundo del poderío nuclear soviético, pero en realidad conocía bien las limitaciones de sus misiles nucleares de largo alcance. No obstante tenían de mediano alcance.

"Del territorio de la Unión Soviética no tenían manera de alcanzar territorio estadounidense, pero desplegados en Cuba se convertirían en armas nucleares estratégicas", sostiene el general Anatoly Gribkov, que estaba al mando de las tropas soviéticas en Cuba. "Creo que esta, significaba en la práctica, podíamos reducir las diferencias entre nuestras fuerzas".
Se podía apreciar inmediatamente la importancia estratégica que tenía la presencia de estos proyectiles en Cuba.

En julio de 1962, bajo las narices de Estados Unidos, el primero de 150 barcos soviéticos, cargados con misiles nucleares profundamente camuflados y más de 40.000 soldados partió hacia Cuba.

"Los estadounidenses no se dieron cuenta de que pudimos llevar no una, sino 43.000 personas hasta allí, más equipos, armas, y todo lo necesario para el trabajo de instalación", dice el general Nikolai Bieloborodov . "Colocamos todos los autos, camiones y tractores encima, y los equipos militares estaban bajo cubierta".

Pero la CIA había notado el aumento en buques soviéticos que se dirigían a Cuba.El 14 de octubre, un avión espía U-2 sobrevoló toda la isla para descubrir lo que ocurría. La mañana siguiente, el Centro de interpretación fotográfica en Washington comenzó a analizar las fotos tomadas por el U-2.
"Lo soviéticos nunca habían enviado armas nucleares fuera de las fronteras soviéticas, y no se pensaba que iban a hacerlo. La verdad es que nunca se nos ocurrió que tomarían tal riesgo", mantiene Roger Hilsman, jefe del departamento de inteligencia en el Departamento de Estado en Washington.
A las 8:45 de la mañana del 16 de octubre, la CIA informó a Kennedy que, sin duda, había misiles soviéticos en Cuba.

Los misiles en Cuba hicieron a Estados Unidos más vulnerable que nunca. La Unión Soviética podía ahora atacar si previo aviso.
Un primer ataque hubiera destruido todas las bases aéreas estadounidenses, bases de bombarderos, bases de misiles y todas las ciudades salvo Seattle, que estaba fuera de alcance. Pero Washington DC, Nueva York, ... todas hubieran quedado en ruinas con el alto costo en vidas humanas.


"Todos nuestros envíos son de carácter defensivo. Si no tiene intención de invadir a Cuba, no debe preocuparse, porque todas las armas son defensivas", le decía el canciller soviético Gromyko a Kennedy.

Kennedy reveló al mundo el descubrimiento de los misiles soviéticos en Cuba, e informó que había impuesto un bloqueo.
Kennedy declaró: "El propósito de estas bases no puede ser otro que obtener la capacidad de un ataque nuclear contra el hemisferio occidental. Para detener esta escalada ofensiva, se está iniciando una cuarentena estricta de todo el equipo militar ofensivo que está siendo embarcado a Cuba. Todo buque de cualquier tipo que se dirija a Cuba desde cualquier nación o puerto será enviado de regreso si se descubre que contiene carga de armas ofensivas".

"Insto al presidente Jrushchov a que detenga y elimine esta amenaza clandestina, irresponsable y provocadora contra la paz mundial, y a las relaciones estables entre nuestros dos países. Él tiene ahora la oportunidad de retirar al mundo del abismo de la destrucción", añadió el presidente.
La primera reacción de Moscú llegó a la mañana siguiente: "Denunciando la cuarentena de armas contra Cuba como un paso hacia la guerra mundial termonuclear, la Unión Soviética hoy ordenó a sus fuerzas armadas que se preparen para el combate, y las fuerzas del Pacto de Varsovia, homólogo comunista de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en seguida hicieron lo mismo".

Mientras las superpotencias se preparaban para un conflicto, Cuba anunció una "alarma de combate". Más de un cuarto de millón de personas esperaban para repeler una invasión estadounidense. La flota estadounidense rodeaba Cuba. Los buques soviéticos mantuvieron su rumbo. Con la inminencia de la confrontación, Kennedy propició un contacto directo con Moscú.

El Pentágono dijo que Estados Unidos estaba listo para hundir todo buque del bloque comunista que se dirigiera a Cuba, que se negara a detenerse y ser registrado bajo el bloqueo. Además, se utilizará la fuerza si es necesario para detener y registrar cualquier buque de cualquier país que se dirija a Cuba".
Ese fue el momento más peligroso, pero a la mañana siguiente comenzaron a cambiar las cosas. Jrushchov intentó lograr un trato mejor, y exigió un canje. Los misiles soviéticos en Cuba a cambio de los estadounidenses en Turquía.

El Presidente Kennedy estaba preparado para retirar los misiles estadounidenses de Turquía... Pero eran parte de la contribución de Estados Unidos a la OTAN, y no podía prometer nada a Jrushchov.
Mientras tanto, la crisis había escalado de nuevo. Un avión espía U-2 estadounidense había sobrevolado una base antiaérea soviética en la parte oriental de Cuba y el comandante soviético ordenó de lanzar un misil tierra-aire contra el avión.


La guerra parecía inminente, o por lo menos un ataque. Castro envió un mensaje a Jrushchov. Dijo que Estados Unidos atacaría en sólo horas, y que, una vez lanzado el ataque, la Unión Soviética debería responder inmediatamente con un golpe aniquilador.
Estos Unidos le hizo saber a la URSS su decisión de atacar y Jrushchov, temiendo que ésta sería la última oportunidad de evitar la guerra, envió un mensaje relámpago a Radio Moscú aceptando las condiciones de Kennedy. Se transmitió a todo el mundo.

La televisión estadounidense daba la noticia: "El gobierno soviético ha ordenado el desmantelamiento de armas en Cuba, su embalaje y devolución a la Unión Soviética". En la cadena CBS, el presentador Charles Collingsworth anunciaba: "Este es el día, y tenemos buenas razones para creerlo, en que el mundo evadió la más terrible amenaza de holocausto nuclear desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".

"Nosotros, realmente, nos sentimos indignados", decía mientras tanto Fidel Castro. "¿Cómo lo sabemos? El día 28, por la mañana, la radio empieza a hablar noticias de que hay un acuerdo. Y que el acuerdo consiste en la retirada de los proyectiles y que Kennedy iba a dar una garantía a Jushchov. Fue realmente un acuerdo bochornoso. A mí no me pasaba eso por la mente, qué sosos pudieron ser".

"El mundo entero tenía la impresión que Jrushchov había perdido, porque había cedido a la presión de un presidente fuerte... Que lo había sacado todo de Cuba y no había recibido nada a cambio", señala Dobrynin. "Nadie sabía del acuerdo sobre los misiles en Turquía. Si usted me pregunta quién ganó o perdió, yo diría que ni Kennedy ni Jrushchov".

Bajo la estricta vigilancia de Estados Unidos, buques soviéticos se llevaron los misiles de Cuba.
Si esta crisis no se hubiera resuelto, Estados Unidos hubiéra invadido Cuba, se habría desatado una guerra nuclear y la cantidad de personas muertas en todo el mundo en esa guerra hubiera sido desastrosa. Esa fue la mayor crisis del siglo XX, y es importante que Kennedy y Jrushchov la hayan resuelto.


CAAD 30.
Mis vivencias personales en esos momentos son inolvidables. Como la mayor parte de los cubanos veía la posición norteamericana como una amenaza a nuestro país y por tanto mucho antes me había incorporado a las Milicias Nacionales Revolucionarias. El 22 de Octubre de 1962 me encontraba terminando un curso militar de 45 días en la fortaleza de la Cabaña, aprendiendo el manejo de los cañones antiaéreos dobles de 30 milímetros de fabricación checa denominados CAAD 30. De veras que ya estaba desesperado por concluir el entrenamiento e irme a casa después de 45 días de vida cuartelaria. Esa tarde, ya anocheciendo, con el cielo bien nublado, recibimos una orden de alarma de combate, con cascos, mochila, fusil FAL y todo lo necesario para una guerra nos llevaron a un gigantesco patio, donde hoy en día se celebran las Ferias del Libro de La Habana, y comenzamos a hervir agua en grandes bidones de 55 galones a partir de fogatas de leña, a su vez otros nos dedicamos a romper los huacales de madera que contenían los CAAD 30 y sus municiones.

Los cañones venían envueltos en grandes cantidades de grasa sólida, por lo que el trabajo se convirtió en interminable, con grandes hisopos con agua caliente fuimos limpiando y armando los cañones. Por supuesto que comenzó a soplar un aire frío y a llover torrencialmente para completar el panorama desolador. Ya casi al amanecer tomamos uno de los cañones y comenzamos a empujarlo hasta aproximadamente unos diez kilómetros, una pequeña playita a un costado del pueblecito pesquero de Cojímar, al que llegamos ya de día con la compañía de la incesante lluvia. Emplazamos el CAAD 30 y en ese momento nos daba lo mismo que explotara una bomba nuclear, que llegara la invasión americana o que no pasara nada, lo único que queríamos era que cesara la lluvia, descansar y comer algo.

Ahi vivimos al pie del cañón otros dos meses más, aunque ya se suponía que había pasado el peligro.

Los misiles finalmente fueron retirados, pero el temor de un enfrentamiento armado entre los Estados Unidos y Cuba no desapareció.
Crecimos con la noción de que iba a haber una guerra.
De lo que ocurrió alguna vez en la campiña de Pinar del Río, sólo queda una placa de metal en mitad de un campo abandonado, la que dice: "Este es el lugar donde un regimiento de misiles soviéticos tuvo su base durante la Crisis de Octubre de 1962".

En un país como la Cuba, que asigna tanta importancia a los acontecimientos históricos, los aniversarios políticos y los monumentos, es sorprendente ver el trato casi despreciativo hacia esta placa. Tal vez sea una muestra de la ambivalencia (por no decir trastorno bipolar, antiguamente llamado psicosis maníaco-depresiva) de los dirigentes cubanos, los mismos que gobernaban en 1962 y que no han tenido tratamiento durante más de medio siglo.

Mucho, por supuesto, ha cambiado desde entonces, no sólo han desaparecido las bases soviéticas, sino que también lo ha hecho la Unión Soviética. No obstante, la crisis que fue considerada como el acontecimiento más peligroso de la Guerra Fría, por lo menos en este hemisferio, tuvo en Cuba un impacto imperecedero. En tiempos recientes, por las vueltas que da la vida, se habla mucho de "el regreso de los rusos", pero eso merece otro comentario.









Visita a la Unión Soviética.

Trabajaba entonces en el Instituto Cubano del Libro, cuando se proyectó un viaje de actualización y entrenamiento en sistemas de Comercio del Libro durante un mes en Moscú y Leningrado. La URSS contaba con un extenso y poderosísimo sistema editorial y de comercio del libro y con editoriales prestigiosas, así que seguramente íbamos a sacar provecho de esa visita.
El entrenamiento estaba previsto durante todo el mes de junio, por ser el más favorable para visitar los cubanos a ese país desde el punto de vista climático.

En esos momentos se encontraba en reparaciones la terminal internacional del aeropuerto José Martí de la Habana, por lo que sus servicios se prestaban en el centro turístico Río Cristal del que ya he hablado, muy cercano a mi casa en el reparto Fontanar. Pues como ocurre siempre hubo confusión en la hora de salida y llegué tarde al chequeo del vuelo, por lo que tuve que irme al día siguiente. Ese mismo día concluía uno de los numerosos encuentros que sostuvieron Mijail Gorbachov y Ronald Reagan y este último abandonaba Moscú.

Viajé en Aeroflot en un vuelo en el que había bastantes asientos vacíos, así que me acomodé en la fila de tres que me correspondía en los últimos asientos situados al lado de los motores de los incómodos y ruidosos IL-62 y así, sin ningún entretenimiento, hice el viaje de casi 14 horas hasta Moscú, escala incluida. La escala fue en el aeropuerto de Shannon, en Irlanda. Acostumbrado al humilde aeropuerto de La Habana, aquello me pareció fantástico, me asombré cuando con precisión británica a las 8 de la mañana en punto se abrieron simultáneamente todas las cortinas de seguridad de mas de cien metros de comercios y dejaron ver las mercancías, sobre todo vajillas y adornos de cerámica de la mayor calidad. Por supuesto que el único que no tenía un centavo para tomarse una cerveza o comer un bocadillo era yo, solo llevaba rublos que no tenían valor en ninguna parte que no fuera la URSS. Como buen cubano no deje de pedir una bolsa plástica en una tienda, para al menos tener un recuerdo.

Llegue a Moscú casi al atardecer y no había nadie esperándome. Ni gota de ruso sabía y por señas logré me regalaran dos kopecs o centavos para hacer una llamada telefónica al Agregado Cultural de la Embajada, el ¿notable? poeta Pablo Armando Fernández, encargado de la visita. El mismo nunca me respondió, solo una ayudante y me dijo que tomara un taxi. Su gestión fue tan notable como su poesía, que ya es decir.

Tomé un taxi, después de ver como discutían los taxistas para disputarse el viaje. Me tocó una mujer taxista de más de 6 pies de altura, con piernas más peludas que las mías y que al salir del aeropuerto por poco aplasta a un borracho que tenía en la mano un pomo de colonia, al que le dijo quien sabe cuantas cosas.

A duras penas llegué al hotel y el dinero de bolsillo que traía no me alcanzó, así que suerte que algunos de mis compañeros estaba en el lobby del hotel y me ayudaron a pagar.

Al registrarme tomaron y retuvieron mi pasaporte y me dieron una tarjeta de identificación de dicho hotel.
MAUSOLEO DE LENIN Y MURALLA DEL KREMLIM.

Hotel Ural.

El Hotel Ural era un hotel no muy viejo por dentro, pero de arquitectura similar a la de Los Rascacielos de Stalin, popularmente conocidos también como las Siete hermanas, que es un conjunto de siete rascacielos construidos en una elaborada combinación de estilo barroco ruso y gótico. El hotel tenía unos diez pisos y cuando se abría uno de los dos raquíticos ascensores, daba acceso a una especie de pequeña sala desde la que se divisaban los pasillos del hotel. En ese lugar había una señora mayor que vendía agua saborizada, te, caramelos y cigarros.
Pero ese no era su función fundamental, sino era la de constituirse en la espía principal de cada piso, controlando todos los movimientos de los que al hotel tenían acceso y por supuesto reportarlo.

Mi habitación era la última de una esquina a una céntrica calle y por ir yo al frente del grupo de veinte cubanos, era la única que contaba con servicio sanitario y baño propio. El resto debían ir a un baño colectivo existente en cada piso y en el caso de querer bañarse tenían que pagar 30 kopecs por su uso. Por supuesto que no tenía tranquilidad, todo el mundo iba a hacer sus necesidades y a bañarse a mi habitación, y por supuesto que la persona que nos atendía indagó por qué había tanto movimiento hacia mi habitación. Los rusos no comprendían que los cubanos tienen que bañarse todos los días.

Antes de pasar a otro tema voy a hablar del una anécdota simpática. Nos habían dado una asignación monetaria bastante generosa de lo cual hablaré más adelante, pero el cubano siempre quiere más, así que un par de pinareños (el Director Provincial de Comercio del Libro y su técnico comercial) se pusieron de acuerdo para vigilar a la vigilante del piso y robarle las botellas vacías de agua consumidas por los huéspedes y que ellas vendían después a dos centavos o kopecs cada una. Era bien temprano cuando salí a estirar las piernas mucho antes que los demás (como contaré prácticamente no anochecía), cuando veo a los dos personajes citados con un saco cada uno. Los sorprendí, los regañé y les dije que no repitieran el hecho. Ahora tenían que cuidarse de la cuidadora y de mí.

VODA FAMOSO MUNDIALMENTE, STOLICHNAYA.
Escuela Superior del PCUS de Moscú.

La Escuela Superior del Partido Comunista de la Unión Soviética de Moscú era igualmente un edificio impresionante. Cuando el ómnibus que nos recogía nos dejó en ese lugar nos parecía estar en un búnker visto tantas veces en películas de la segunda guerra mundial. De inmediato surgió un personaje que se identificó como nuestro traductor y me buscaba a mí. Era un muchacho joven, medio pelirrojo, medio rubio, de bigote rubio, alto y que hablaba con un español completamente castizo.

Me contó que había estudiado español en la URSS pero que estuvo siete años como traductor en la embajada de la Unión Soviética en Madrid, así que de ahí su forma de hablar. Se me haría inseparable durante casi todo el mes de nuestra estancia. Me llevó a conocer al Director de la Escuela, un personaje supongo que de altas esferas, pues tenía, a diferencia de casi todos los demás, un traje de corte impecable, una oficina propia de un magnate y disponía de un automóvil Chaika, distintivo de poder. Me recibió muy afectuosamente y en forma misteriosa, sacó de una gaveta cerrada con llave, una botella de vodka Stolichnaya, bien conocido en Cuba y dos copas.

Hizo un brindis conmigo y lanzó la copa contra una chimenea existente. El traductor me indicó que hiciera lo mismo y así fue. Era un brindis a que gracias a mi presencia podía tomarse una copa de vodka, prohibido por la Ley Seca que imperaba en el país y de la que solo se exceptuaban los extranjeros.

A su vez me hizo entrega de un sobre con una suma tres veces superior a la entregada al resto de los miembros de la delegación y que ya era representativa, como conocí después de dos o tres meses de trabajo de un profesional como un abogado o un médico.
De ese dinero entregado solamente teníamos que pagar lo que comiéramos y de eso voy a hablar ahora.


UN LUJOSO CHAIKA SIMILAR AL QUE TENIA EL DIRECTOR DE LA ESCUELA.

El curso era realmente un bluff, un engaño. Muy pocas materias de comercio del libro y casi todas políticas, y a tono con los tiempos, todas criticando el sistema soviético, sobre todo la doble moral, la falta de democracia, el atraso económico y tecnológico, males que se repiten en todos los lugares donde el socialismo ha dirigido la sociedad.
Lo curioso es que sobre un tema del que conozco un poco, la informática, hacían presunción de adelanto. Un aula con unas 20 computadoras personales marca Robotron de la extinta República Democrática Alemana y una impresora de punto les parecía un gran adelanto técnico.

Crearon un documento y lo mandaron a imprimir y aquello parecía que no iba a materializarse nunca, cuando al fin comenzó el zumbido de la impresora. Por prudencia no hablé de que en mi oficina contaba con dos computadoras personales, una NEC y otra Sony las que funcionaban en esa fecha a una velocidad muchas veces superior a la muestra.
Por supuesto siempre hubo cubanos extremistas que le salieron a discutir al profesor sus expresiones de la falta de información y de libertad de expresión que había existido en la URSS y que no permitían otro punto de vista que no fuera el oficial. Las revistas Life y Selecciones del Reader's Digest decían muchas verdades, según el profesor, y eso un cubano enceguecido no podía pasarlo.

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE MOLOKO.

Vamos a caerle al "morococo".

La delegación o participantes en el entrenamiento estaba integrada por veinte personas, tres técnicos de la Distribuidora Nacional del Libro, y el resto eran Directores Provinciales de Comercio del Libro o técnicos en dicha especialidad. No obstante tratarse de una actividad cultural había un amplio abanico de personas con cultura elevada, cultura media y hasta perfectos anormales. En esta última categoría estaban el Director de Pinar del Río y su técnico, de los cuales ya hablé había sorprendido arañando centavos y después los mencionaré por algo más denigrante.

Pero fue el técnico Comercial de Pinar del Río, que hasta el momento dudo si sabe hablar bien el español y como entró a trabajar en algo relacionado con la literatura, el que puso un punto jocoso en nuestra estancia allí.

El primer día llegamos sobre las 8 de la mañana a la Escuela y el traductor nos explicó que había un restaurante y dos cafeterías donde podíamos desayunar y almorzar. Los precios eran bien módicos, una carne con papas o un biste, 25 kopecs, un canapé de jamón o chorizo, 15 kopecs (los soviéticos no habían descubierto aún el sandwich y solo comían una parte del pan con el relleno adentro sin tapa), leche o chocolate con leche cinco kopecs, y así todo un abanico de comidas bien baratas, salvo dos casos, el té que era gratis y el cafe (café instantáneo en polvo brasileño) que costaba más que la carne: 28 kopecs.

Tratamos de identificar el significado de cada palabra y por supuesto las que mas pegaron fueron carne (miasa) y leche (molokó).
Pues todos los días, en desayuno y almuerzo, sin faltar uno, llegaba el pinareño a la cola del restaurante y decía varias veces: "vamo´ a caerle al morococo". Ya "caerle al morococo" lo decíamos hasta para tomarnos un helado en la calle.

El traductor.
El traductor hizo muy buena confianza conmigo, yo solo era unos años mayor que él, tenía dos hijos varones igual que yo y me confesó unas cuantas cosas que solo se le confiesan a alguien al que le es imposible denunciarlo. Siempre después de almuerzo sobre las dos de la tarde teníamos todo el tiempo disponible para nosotros. Yo aproveché para conocer una y cada una de todas las estaciones del metro de Moscú, aunténticas maravillas arquitectónicas. El metro es mucho más que un medio de transporte. Es una forma de viajar por la historia, de seguir desde primera línea la evolución de una ciudad y sus habitantes. En torno al subterráneo de Moscú se prodigan las leyendas, como la que cuenta que Stalin ordenó construir una línea secreta al Kremlin para su uso en caso de emergencia.
ALMACENES GUM.

Otras veces iba a tiendas, sobre todo comercios grandes como los almacenes Gum y otros cuyo nombre no recuerdo. Lo que si recuerdo bien es que a Jorge Barrera, del que he hablado, su hermana le había enviado un jean Lee que no le servía, así que se lo compré bien barato y fue mi caballo de batalla en Moscú. El Lee todos los rusos sabían de donde provenía y me miraban inquisitivamente, ellos podían comprar ropas de todo tipo pero de poca calidad, salvo los abrigos. Dondequiera que me pusiera en una cola en una tienda moscovita, se ponía no se cuantos rusos inmediatamente detrás de mí. Me explicó el traductor que lo que comprara un extranjero es porque era de buena calidad.

Lo que si me impactó fue el sistema de compra y pago en las tiendas soviéticas. Usted entraba haciendo pago previo de forma exacta de lo que iba a comprar, es decir voy a comprar un pañuelo y una corbata y valen entre los dos 7.50 rublos, usted pagaba esa cantidad y a la salida le revisaban el ticket contra los artículos. Yo no se como rayos se valían los compradores de no equivocarse.

Claro que existían también tiendas de productos japoneses fundamentalmente, que vendían en un rublo convertible, algo como el CUC cubano y a precios realmente exhorbitantes (parece que hasta en eso y ya desaparecida la Unión Soviética, copiamos de ellos).

Pues les narro dos anécdotas con el traductor. Me invitó a salir en su Lada 1500, que pudo comprar gracias a los siete años de trabajo en la embajada en Madrid. Pero me habla de como mantenerlo. Me lleva a una tienda de accesorios automotrices y vemos unas gomas ring 13 propias para el Lada y de fabricación soviética, también vemos otras japonesas mucho más caras. De ahí seguimos a varios lugares en donde misteriosamente entrábamos por detrás y donde vendían productos en bolsa negra o robados. Al final compra dos neumáticos por un precio inferior al de una sola goma en el comercio legal.

Igual ocurre con la gasolina, por menos del 60% del precio oficial la compra de contrabando. Le hice saber que en Cuba, en momentos de bonanza como eran los años 80, el panorama era el mismo. Parece que es un mal que trae el socialismo innato: el robo y el comercio clandestino.

El otro episodio se refiere a la Escuela Superior del Partido. Allí había dos cafeterías donde se vendía además de lo habitual para consumir, carne fresca. En uno podían comprar los empleados y alumnos, en el otro, donde la carne era de mayor calidad y más barata, solo podían hacerlos los que ostentaran cargos de dirección política o administrativa. Nada, igual que en Cuba que unos eran mas iguales que otros.

El traductor nos acompañó durante nuestra estancia en Moscú durante tres semanas y allí dió paso a un nuevo personaje al que apodamos "el Estrujado" porque en 8 o 9 días que nos acompañó en el viaje a Leningrado y el regreso y partida a Cuba, no se cambió ni la camisa.

El último recuerdo del traductor, el españolizado, fue impactante. Me explicó que la identificación o carné de identidad en la antigua URSS era un libro llamado Passport o pasaporte, y eso era de hecho, para ir de una ciudad a otra y sobre todo para ir a Moscú, había que obtener una especie de visado. Extranjeros en su propio país eran los soviéticos.

CALLE ARBAT.

Y debo hablar que el tercer domingo de junio, cuando en Cuba se celebra el día de los Padres, fui a pasear por la Calle Arbat, una calle peatonal de alrededor de un kilómetro de largo y uno de los más pintorescos de Moscú y a lo largo de su avenida principal te podrás encontrar con cafeterías, tiendas artesanales, pinacotecas y un ambiente bohemio muy concurrido de artistas callejeros, músicos, retratistas, etc. además de contar con la casa museo de Pushkin, el célebre escritor ruso.

Pues por allí andaba cuando de pronto en medio de aquel dia veraniego, comencé a sentir un frío intenso, a ponerse negro el cielo y comencé a temblar como una hoja. No pude más y tuve que entrar al primer lugar con abrigo que ví: una especie de sala de video donde proyectaban documentales y animados rusos. No entendía nada pero me salvé del frío glacial. Ahi tuve mi respuesta a por qué en pleno verano, muchos rusos andaban con abrigos aunque hubiera calor.



Leningrado.

El viaje a Leningrado comenzó con algo que me gusta muchísimo: los trenes. En una de las estaciones de trenes de Moscú, La manera más clásica y popular es viajar en tren. La conexión ferroviaria entre Moscú y San Petersburgo se estableció en el año 1851. Moscú y San Petersburgo están distanciadas 650 km. Hay trenes de día y nocturnos. Los nocturnos tardan cerca de 8 horas y tienen coche-cama para dormir. Por supuesto nos impactó la gigantesca estación, y sobre todo la puntualidad de los trenes. Invariablemente cada pocos minutos salía un tren y llegaba otro.

Está de más decir que no dormimos nada durante el viaje, estuvimos todo el tiempo en el pasillo disfrutando del paisaje, casi todo gigantescos bosques de pinos y abedules, cruce de inmensos ríos y cruce sistemático de un tren con otro en sentido contrario, todo a la luz de una noche que era casi de día. El tren Moscú-Leningrado (hoy volvió a llamarse San Petersburgo) es una experiencia inolvidable.

En la estación nos esperaba un ómnibus, el cual nos dió un recorrido por la hermosa ciudad (es un entarimado de más de 40 islas, más de 60 ríos y canales y 342 puentes sobre ellos, que dan al carácter de la ciudad los rasgos románticos. 22 grandes puentes que cruzan el río Neva son levadizos, o sea, se levantan de noche para dejar pasar a los grandes barcos mercantes.)

Simplemente en ese recorrido nos dimos cuenta (algunos) que es una ciudad de famosos museos y palacios aristocráticos, hermosos parques, majestuosos templos y magníficos monumentos. La gran cantidad de puentes, palacios, iglesias, monumentos, museos y edificios de toda índole hace que a San Petersburgo le llamen a menudo "el museo al aire libre".

Hicimos una breve parada en un complejo de hoteles finlandeses que hasta Pepsi Cola tenían pero a precios no prohibitivos para nosotros, pero si para los ciudadanos soviéticos. De ahi fuimos a un famoso hotel cuyo nombre no conservé, pero que se nota por todas partes es de mediados del siglo XIX. Escalones de mármol, viejos pero relucientes ascensores de puertas de rejillas, lustrosa marquetería de maderas preciosas, todo apuntaba a un hotel de lujo, salvo el consabido hecho de no contar con baños ni sanitarios propios en las habitaciones.
Esta vez si me las vi negras. En la espaciosa habitación sólo había un triste lavamanos, a cuyos pies había unos 50 centímetros alrededor de un material plástico protector del piso. Pues con un vaso me bañaba en ese pequeño espacio y al sanitario no queda otro remedio que ir al público. Claro que también contábamos con la presencia de la cuidadora infaltable.


Leningrado o San Petersburgo o la Venecia del Norte es una ciudad en la que nunca alcanza el tiempo para ver las cosas interesantes que hay, pero pude ver algunas en la corta semana que pasé allí. San Petersburgo fue fundada por Pedro I el Grande en el año 1703, Zar de la Rusia Imperial y descendiente de la dinastía Románov, iniciando un vasto proyecto urbanístico que convirtió a la ciudad en la capital del imperio durante más de doscientos años. Posteriormente fue conocida como Petrogrado entre los años 1914 y 1924, y como Leningrado en tiempos de la Unión Soviética y ahora recuperó su nombre original.

El palacio de Peterhof (hoy Petrodvoréts) se encuentra al oeste de San Petersburgo junto a la costa del Golfo de Finlandia, en las cercanías de la fortaleza de Kronstadt, convirtiéndolo en un emplazamiento especialmente atractivo para el Zar. El conjunto aquitectónico muestra el extravagante lujo y la opulencia que rodeaba la vida de los zares. En torno al palacio se crearon dos majestuosos parques, el conocido como Parque Superior, que cuenta con cinco fuentes y el Parque Inferior, abarcando una superficie de más de cien hectáreas, donde se encuentra el complejo de fuentes más grande construido por el hombre.

Las fuentes de los jardines de Petrodvoréts alcanzan un grado inusual de belleza y creatividad, siendo alimentadas por manantiales naturales, conformando una espectacular obra de canalización de más de veinte kilómetros de longitud. El mayor logro tecnológico de las fuentes de los zares es que todas ellas operan sin el uso de bombas, suministrando el agua de manantiales naturales y acumulándose en los embalses de los jardines superiores, permitiendo que la diferencia de elevación cree la presión necesaria que impulsa la mayoría de las fuentes del Parque Inferior, incluyendo a la Gran Cascada. Recordemos que fueron construidas a principios de los 1700.


Pues fue en una de esas fuentes con nuestra visita al Palacio de Verano, donde los pinareños sacaron la garra nuevamente. Habíamos visitado ya el Palacio en sus interiores y disfrutabamos de la hermosa vista de las fuentes, una de ellas con la sorpresa de que pisas una piedra y sale un chorro de agua, pero llegamos a una donde, igual que en la Fontana de Trevi en Roma, en la que una leyenda tradicional sostiene que los visitantes que arrojan una moneda a la fuente aseguran su regreso a ese lugar. Pues allí nos encontramos miles de monedas, lo que nunca supuse que a los pocos minutos un miliciano o policía soviético detuviera al técnico de Pinar del Río, el cual, bajo la mirada atenta de su compinche director provincial, se había quitado los zapatos y arremangado el pantalón y estaba dentro de la fuente recogiendo las monedas de mayor denominación. Nueva verguenza y explicación a las autoridades, que de mala gana no arrestaron al guajiro.

De ahi en adelante y una vez teerminadas las visitas dirigidas al acorazado Potemkin, la casa de la Moneda y a la oficina de Lenin, preferí ir solo a los lugares que solo a mí me interesaban, como el museo del Hermitage. El Museo del Hermitage cuyo nombre proviene del francés ermitage, «ermita», «refugio del ermitaño») es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los antiguos zares. El museo se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta el año 1917 cuando fue declarado Museo Estatal. Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas.

Pagué con mucho gusto el alto precio de entrada, pero sólo disponía de un día y eso solo alcanza para ver algunas salas.

Otros recuerdos que tengo de Leningrado o San Petersburgo están relacionados con su clima. Estuve allí a finales de junio, o sea pleno verano y recuerdo que uno de mis compañeros leyó 35 grados en un termómetro y había buen sol pero realmente no hacía nada de calor, mas bien fresco. Nos llamó la atención que los miles de canales de la ciudad estaban colmados de hombres, mujeres y niños en trajes de baño y muchos se bañaban en sus aguas. Alguno de nosotros fue a tocar el agua y resulta que estaba más fría que la de un refrigerador, si un cubano se baña ahí "adiós Lola".


El otro se refiere a las Noches Blancas.
En las ciudades situadas cerca de los círculos polares seproducen entre los meses de mayo a julio un espectáculo inigualable: Las Noches Blancas. La ciudad rusa más famosa donde se puede ver las “noches blancas” es San Petersburgo, sobre todo en los meses de mayo, junio y julio. El sol está presente en el horizonte casi veinte horas al día y de inmediato vuelve a amanecer, no como en Cuba, donde la salida y puesta del sol son muy rápidas, sino de forma muy lenta, por lo que casi en ningún momento oscurece completamente.

Más de una noche fui testigo de la elevación de los puentes del río Neva, que se hace para permitir a los barcos mercantes navegar por el río desde el mar Báltico hacía el lago Ládoga, se ha convertido en un espectáculo famoso, único y característico de San Petersburgo, por lo que es uno de los símbolos de la ciudad. Durante las Noches Blancas las calles nocturnas y las orillas del Neva, como malecones, están llenas de gente paseando, disfrutando y observando la elevación de los puentes. Muchas cafeterías, bares y terrazas están abiertas toda la noche.

Más bien sentía frío, pues a las dos de la mañana, con 15 grados de temperatura o menos, es bien frío para los cubanos, pero valía la pena ver el espectáculo. Como gran aficionado a la literatura, me acordé mucho de una novela de Fiodor Dostoyevski que disfruté muchísimo en mi juventud y por ser corta leí más de una vez: Noches Blancas, que trata de sus cotidianos paseos por las calles de San Petersburgo durante cuatro noches y una mañana. Trata de un joven soñador y solitario quee imagina constantemente su vejez solitaria. Durante uno de sus largos y cotidianos paseos por la ciudad se encuentra con una joven, Nástienka a la que encuentra llorando, comienzan a hablar y los dos se agradan. Hasta entonces, éste nunca se había enamorado, pero hay algo de ella que lo hechiza.Se encuentra a una mujer llorando, él le empieza a hablar y los dos se agradan. Ella le cuenta lo sola que se siente y se citan para hablar al siguiente día con una condición: que él no la ame para siempre.

Ella le cuenta que tuvo un novio, el cual la noche antes de que este dejara Petersburgo para trabajar en Moscú, Nastenka se escapa de su abuela ciega y su criada sorda y le pide que se case con ella. Él rechaza su oferta, diciéndole que no tiene dinero para mantenerla, pero que volverá un año exacto después. Nastenka le cuenta que hace exactamente un año de eso, pero que en ese tiempo no le ha escrito ni una simple carta.
Dos días después, ambos se revelan su amor. Hacen planes de boda, y cuando se van a despedir, aparece el prometido que estaba en Moscú, besa en los labios a nuestro joven narrador, pero marcha con su prometido.

Al siguiente día le llega una carta, la cual rompe pero luego compone, en la que le dice que ella lo ama como amigo, y que espera su perdón. Ella lo invita a formar parte de su vida, aún con su prometido presente. Él se niega a ello, pero agradece sinceramente la oportunidad vivida de compartir con otra persona la felicidad efímera de unas "noches blancas". La obra nos habla sobre amar libremente a otra persona, aun cuando el destino indique que no pueden estar juntos. Todo un tango ruso.

Al vivir las Noches Blancas rememoré esa novela tan profunda como todas las obras de Dostoyevski.

Y como colofón una cordial invitación a una comida en algo llamado Casa de la Prensa y el Escritor, donde nos agasajaron, me tomé la única cerveza soviética (malísima y caliente) para la que hacían largas colas los afectados por la Ley Seca, y me dieron por la antivena del gusto con la comida, un entrante de borsch. El borsch es una sopa de verduras, que incluye generalmente raíces de remolacha que le dan un color rojo intenso, y para colmo era fría. Nunca olvidaré tan mala comida para mi gusto, ya que detesto la remolacha y la cerveza caliente, pero ya me había desquitado comiendo a mi gusto todos los días que pasé en la Unión Soviética menos ese,que desgraciadamente es el que más recuerdo.

Regreso a Cuba.
El regreso a Cuba lo hicimos en un moderno entonces avión IL-86, remedo del Jumbo Boeing 747, que realmente resultó cómodo. Ya en el avión, a las pocas horas voy al baño y veo que no había nada, ni jabón, ni papel sanitario, nada. Uno de los pinareños (otra vez) mostraba en el bolsillo interior de su saco un poco de perfume que se había llevado del baño, no importaba que pusieran los perfumes sin tapa, así mismo lo sustraían.

Al hacer escala en Gander, Canada, veo que había demora en bajarse por parte de algunos pasajeros. El aeropuerto entonces, no se si ahora será así todavía, no tiene túneles articulados, por lo que había que descender a la pista. En esos momentos había 2 grados centígrados de temperatura, punto de congelación excedido para un cubano. Antes de entrar a la puerta del salón del aeropuerto vemos a la izquierda a una patrulla de la policía con dos policías canadienses con los brazos cruzados (recuerdo hasta el nombre del oficial: Mr. Reynolds), las cuatro puertas del auto abiertas y prendidas las luces intermitentes de la misma. Toda una invitación a quedarse.

Cinco cubanos que regresaban a Cuba se quedan en Gander y ello provoca casi cuatro horas de demora pues bajaron todos los equipajes, los revisaron y volvieron a subir. No obstante la lata de Coca Cola que me ofrecieron, la guardé para llevársela a mis hijos que nunca la habían visto. Hay otra anécdota más impactante y triste a la vez relacionada con Gander y mi padre, que ya contaré.

Conclusión.

Creo que fue una experiencia importante irrepetible.
Pude constatar que Mijaíl Gorbachov, premio Nobel de la Paz 1990, una de las figuras más destacadas y al mismo tiempo más contradictorias de la política del siglo XX y que encabezó la Unión Soviética durante casi siete años en calidad de secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (1985-1991), y como presidente de la URSS (1990-1991) el último en la historia del país, fue un reformador legendario que llevó libertad y democracia a un país “cerrado” y que creó los conceptos de “glásnost” (transparencia y libertad de expresión) y “perestroika” (reconstrucción, reforma).

Sea como fuere, Gorbachov contribuyó a la transformación de todo el panorama político internacional. A él se le atribuye la caída del muro de Berlín y la finalización de la Guerra Fría.

Pude observar como la libre expresión acabó sin tirar un tiro con todo un sistema montado durante más de 70 años. En las clases que recibimos en la Escuela Superior del PCUS de Moscú no desdeñaban motivos para criticar al socialismo, valorar al comunismo de una utopía y denunciar que la historia de Rusia había sido manipulada y escondida las verdades, sobre todo por el estalinismo y por los burócratas de Jruschov, Brezhnev, Andropov y Chernenko. Y a través del traductor y de otros cubanos que vivían allí y con los que compartí, conocí, o mejor ratifiqué que aquel era un régimen impuesto y no deseado por la gran mayoría de la población.

Las manifestaciones masivas que viví en los alrededores de las oficinas del periódico Pravda, donde tuve que refugiarme pues llegaron los policías con porras a darle golpes a los que protestaban en contra de la existencia del mencionado Pasaporte, los que fueron obligados a montar en guaguas rusas marca Paz similares a las que existían en Cuba, más las protestas mediante gestos de los que veían en cualquier parte la Conferencia del Partido que se celebró durante mi estancia allí, corroboraron mi criterio.

Como describiera Orwell en su obra "1984", un país presidido por un poder absoluto que controla hasta los pensamientos y donde el Partido quiere tener el poder por amor al poder mismo, no puede subsistir.

Como dijo el maestro Pablo Neruda: "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".