lunes, 1 de diciembre de 2014
EN EL ICRT, MAS CONOCIDO POR ICR.
EN EL ICRT, MAS CONOCIDO POR ICR.
Como había comentado anteriormente, mis gestiones para trabajar en el Instituto Cubano de Radio y Televisión se demoraron por causa de la burocracia del aparato "ideológico" del Comité Central del Partido. Por suerte pocos días después, la vicepresidenta del ICRT, Josefa Bracero me comunicó que ya podía incorporarme a trabajar. Yo le había hablado del tema de la demora para que nuestros asuntos fueran transparentes y entendió mi premura y por qué había comenzado a laborar en Publicitur, pero fiel a su actuar en la vida, a pesar de lo que la había dicho, no paró el proceso de trámites para yo asumir el cargo de Director de Recursos Humanos en la entonces flamante Dirección de la Radio Cubana, una especie de estado libre asociado dentro del ICRT y que no solo justificaba su existencia sino propugnaba su independencia de ese organismo con una gestión eficiente de la cual era Josefa la inspiradora.
La Radio Cubana.
La Radio en Cuba no solo ha sido pionera en muchas cosas sino también tiene un arraigo popular que se mantiene hasta nuestros dias a pesar de la fuerte competencia de la Televisión, Internet y el acceso a tantos medios audiovisuales. A pesar de todas las imposiciones ideológicas a las que ha sido y es sometido el medio en detrimento de su audiencia por lo poco atractivo y repetitivo del mensaje, este sigue constituyendo el medio preferido de la población para su información y entretenimiento.
Cuba fue una de las primeras naciones del mundo en tener transmisiones radiales propias. Aunque anteriormente se venían captando en la isla la señales emitidas desde los Estados Unidos, y se intentaban algunas desde ella, sin grandes resultados; fue el 22 de agosto de 1922 cuando surcó el éter por primera vez una señal cubana. Esa primera planta radial llevó las siglas 2LC, al ser propiedad del músico Luis Casas Romero (considerado el padre de la radio cubana), pero, la inauguración oficial de la radio en Cuba tuvo lugar el 10 de octubre del propio año, para la celebración del aniversario del grito de Yara (inicio de la contienda independentista). Fue la PWX, propiedad de la Cuban Telephone Company, la emisora elegida para tal ocasión, que se produjo en el edificio de la compañía, sito aún en la esquina de Águila y Dragones en Centro Habana. Luego de escucharse las notas del himno nacional, interpretado por la orquesta que dirigía Luis Casas Romero, el presidente de entonces, Alfredo Zayas, pronunció un discurso en español e inglés.
Las primeras programaciones comprendían el estado del tiempo, las últimas noticias, la hora y la interpretación de piezas musicales en vivo. El propósito principal de quienes llevaron adelante las primeras señales, fue su ascenso en las esferas política y social.
Luego de una primera etapa de afición, vino un gran boom comercial. En este periodo, Cuba alcanzó facturas ejemplares, al nivel de los países más desarrollados, como el propio Estados Unidos; de igual modo, sirvió de paradigma para otras radios del continente que recibieron en la práctica su asesoría. La radionovela, así como otros frutos de los radio apasionados cubanos, saldrían de la isla por esos años para inscribirse en la historia de la radio universal.
1922. Dos años más tarde, el 22 de Agosto de 1922, hacia su aparición en forma experimental la Radio en Cuba !. Se trata de la Estación 2LC, ubicada en Animas 99 (actual N° 457) de La Habana; con tan solo 10 vatios de potencia operando en la Banda de 360 metros (aproximadamente en la frecuencia de 933 khz). Sus programas se iniciaban a las 9 de la noche, con espacios musicales, el estado del tiempo y el servicio de la hora.
El 24 de febrero de 1958, sale al aire desde la Sierra Maestra, en las montañas del oriente cubano, Radio Rebelde, emisora de la Revolución y con ella comienza una nueva etapa en la historia de la radiodifusión en Cuba. El 24 de mayo de 1962, mediante la Ley 1030 del Consejo de Ministros de Cuba, se crea el Instituto Cubano de Radiodifusión (de ahi parte el que se conozca como ICR), con el objetivo de difundir y orientar las emisiones de la radio y televisión para todo el territorio nacional. En 1975 el nombre sufre un cambio y pasa a denominarse INSTITUTO CUBANO DE RADIO y TELEVISIÓN (ICRT), con las mismas atribuciones.
Después del triunfo revolucionario se trabajó para que la señal de radio pudiera ser captada en todo el territorio nacional y que esta estuviera al servicio del desarrollo socioeconómico, con una red de emisoras nacionales, provinciales, municipales y locales que integran el Subsistema de la Radio Cubana.
GOAR MESTRE
PUMAREJO, PIONERO DE LA TV CUBANA A LA DERECHA.
La Televisión Cubana.
El inicio de la televisión en Cuba está marcado por dos nombres: Gaspar Pumarejo y Goar Mestre, y por la representación de dos monopolios transnacionales: Dumont y RCA Víctor. Gaspar Pumarejo era el dueño de la Unión Radio Televisión y se propuso traer la televisión a Cuba antes que Goar Mestre, que llevaba meses o quizás años fabricando el gran edificio de 23 y M.
Mientras Goar Mestre, formado en la Universidad de Yale, fabricaba un edificio, el de Radiocentro, concebido como un complejo de cine, radio y televisión, con una galería de tiendas, al estilo de Radio City de Nueva York, Pumarejo improvisaba unos estudios de televisión, en su propia casa de Mazón 52, esquina a San Miguel.
Era una carrera entre la Dumont, con quien Mestre tenía negocios, y la RCA que le enviaría los equipos a Pumarejo.
Fue Unión Radio Televisión, quien lanzó al aire la primera señal de televisión comercial en Cuba el 24 de octubre de 1950 por el Canal 4, una de las primeras en América. En 1957 cuando alrededor de 50 países tenían televisión, en Cuba ya contaba 7 años de edad.
La primera imagen televisada por el Canal 4 fue una cajetilla de cigarros Competidora Gaditana con un jingle de Ñico Saquito, y la inauguración contó con el primer control remoto en TV desde el Palacio Presidencial, con las palabras del entonces Presidente de la República, Carlos Prío.
Por la noche se transmitió una gran fiesta en los jardines de la casa, a la cual asistieron estrellas mexicanas, como Pedro Almendáriz y cubanas como Carmen Montejo y Raquel Revuelta, y, por supuesto, Gaspar Pumarejo en primer plano, ya famoso como locutor de radio. El 18 de diciembre de ese mismo año salió al aire el Canal 6, de Goar Mestre, con un programa dramático de tensión escrito por Marcos Behmaras y protagonizado por Alejandro Lugo.
La televisión en Cuba está marcada por tres hombres: Gaspar Pumarejo, Goar Mestre y Fidel Castro. Los dos primeros la crearon. El último la usó para alimentar su mito. Le puso un ejército de censores y la convirtió en la más politizada y aburrida del continente.
Cuba fue de los primeros paises de latinoamerica en tener television (se habla erróneamente de ser el segundo cuando ya en México y en Brasil existían desde unos meses antes) y el segundo país del mundo después de USA en transmitir emisiones de televisión en colores. Ocurrió en 1958 y permitió a Cuba tener el tercer canal de TV a color de la historia del mundo.Cabe mencionar que también fueron los pioneros al transmitir en remoto la primera serie mundial de baseball en 1955 en vivo desde un avión, todo un logro tecnológico para la época.
La Radionovela y la Telenovela.
Ese género, para mi gusto lo considero de arte menor, pero se que tiene la mayor audiencia, pues reporta emociones que el oyente quisiera vivir. Altamente predecible en sus conclusiones y repetitivo a más no poder, tuvo su origen en la radiodifusión cubana. El nombre soap opera significa "obras de jabón", literalmente. Este nombre tan peculiar tiene como origen que en Estados Unidos las primeras soap operas eran dirigidas a las amas de casa que se quedaban en su hogar en las mañanas mientras sus esposos iban a trabajar. Los patrocinadores, conscientes de su mercado, interrumpían la transmisión regularmente para anunciar productos de limpieza como jabón.
El padre de las telenovelas (culebrones o soap opera) que atrapan a muchos frente a las pantallas de la tele, fue un cubano nacido en el santiaguero municipio de San Luis. Su nombre, Félix Benjamín Caignet Salomón. Vino al mundo, para suerte de la radio y la televisión, el 31 de marzo de 1892.
Su formación fue completamente autodidacta. Muy temprano comenzó a laborar escribiendo noticias de los espectáculos, introduciéndose así en el medio cultural. Más tarde escribiría para medios tan populares como “El diario de Cuba”, “El Fígaro”, y “Bohemia” .
En la década de 1930 entra a formar parte del colectivo de la emisora CMKC, realizando el programa infantiles, donde acometió la narración de amenos y divertidos cuentos de su inspiración y de temáticas muy desiguales. Al comenzar a transmitirse la serie para niños “Chilín y Bebita”, comienzan a darse los sustanciales aportes de Félix B. Caignet a la radio. Aquel espacio llevaba un alto contenido didáctico. Y fue así como introdujo en la radio el “género episódico”, enganchando a sus jóvenes oyentes con la curiosidad de saber cómo continuarían aquellas historias,una fórmula vigente aún hoy en dia con gran éxito en telenovelas y seriales.
Através de la CMKD inicia las transmisiones de “Chan-Li-Po”, primer espectáculo seriado detectivesco que se radiaba en Cuba. El primero de los capítulos llevó por nombre “La serpiente roja”, introduciendo la figura el “narrador” dentro del espectáculo radial, adquiriendo un dominio pleno del suspenso y el falso suspenso; dejando a miles de radioyentes con la ansiedad de escuchar el próximo capítulo.
En 1947, Caignet tuvo una idea brillante. Mezcló todos estos ingredientes, pero añadiendo un fondo sentimental. Y ya en 1948, comienza a radiarse la reconocida internacionalmente como primera “radionovela” de Latinoamérica, “El derecho de nacer”, la que se convertiría en paradigma para este género que aquí nacía, en esta radio de una ciudad cubana, y que se extendería rápidamente a otras naciones del continente, y el mundo, y que sirviera de base para el nacimiento de las telenovelas, que más tarde, con su prolongada extensión de interés puramente comercial, llegarían a ser llamadas “culebrones”.
“El derecho de nacer”, se estrenó en Cuba el 1 de abril de 1948. En 1952, para la radio se hicieron dos versiones internacionales y otra en 1966. Los primeros en llevar “O Direito do Nascer” a la televisión fueron los brasileños, en 1964, con episodios desconocidos. Después de su muerte se realizaron dos versiones televisivas en español (1981 y 2001), y dos en portugués (1978 y 2001).
En los tiempos actuales la radionovela cubana se mantiene pero ha declinado considerablemente en el resto del mundo, sin embargo la telenovela tiene un auge espectacular y una producción escandalosa en países tales como Estados Unidos (en español), México, Colombia, Argentina, Venezuela y el campeón indiscutible: Brasil.
Pero como se explica en la magnífica obra "Llorar es un Placer" de Reynaldo González, sin Félix B. Caignet no existiría ese género, al menos como lo conocemos.
Recuerdos de infancia.
A finales de los años 40 y principios de los 50 en los que transcurrió mi infancia, el entretenimiento por excelencia y alrededor de los cuales se reunía toda la familia despues de la comida, era escuchar la Radio.
En la casa comenzaba la rutina radial con Divorciadas a las once, seguía con los Tres Villalobos, Jackie el Pecoso y Tamacún, Chicharito y Sopeira , Angeles de la Calle, Tierra adentro hasta llegar a las tres de la tarde a la Guantanamera, historias de crónica roja dramatizadas y con guajiras interpretadas por Joseito Fernández y cuyo tema musical se haria mundialmente famoso al incorporársele los versos sencillos de José Martí.
La noche comenzaba a las 7 con Leonardo Moncada, el Folletin Hiel de Vaca y otras novelas, pero siempre se desechaban por Cascabeles Candado con Mamacusa Alambrito la genial interpretación de Luis Echegoyen y que denominaba como Mamacusa Alambrito, la del alma grande y el cuerpo flaquito y su único vestido dominguero llamado el mameyón. Después venían las paginas sonoras de la Novela del Aire.
Las mas escuchadas y largas fueron Collar de Lagrimas y por supuesto El Derecho de Nacer.
Después comenzó la televisión pero ni todos podían tenerla ni se perdió la afición por la radio.
EL CABARET REGALIAS CON EL INCOMPARABLE ALVAREZ GUEDES.
Llegó el televisor.
En el año 1957 mi padre compró, a plazos por supuesto, un televisor Motorola de 14 pulgadas. Creo que éramos los únicos en la cuadra que teníamos ese aparato y muchos amiguitos venían a ver tal maravilla, sobre todo los "muñequitos" o dibujos animados, repetidos hasta la saciedad pero que no nos aburrían. El resto del día era de las amas de casa viendo Reina por un Día, Cocina al minuto y programas similares. Después de los muñequitos había programas añorados por los muchachos como las series americanas La Ley del Revólver, Bat Masterson, Tombstone, Arizona, Pájaros de Acero y Patrulla de Caminos. La noche era de los programas musicales y cómicos: Jueves de Partagás, La Taberna de Pedro, El Cabaret Regalías, Dick y Biondi, y otros que eran delicia de todos.
La Revolución.
Con la Revolución y el monopolio estatal de la Radio y la Televisión se fue politizando de forma extrema la programación, aunque subsistieron buenos programas entre los que se destacaron los musicales, de los cuales ya hable en el articulo sobre música cubana (Nocturno, Sorpresa Musical en la Radio y Para Bailar, Todo el Mundo Canta, Juntos a las Nueve y otros en la TV). Sin embargo en los primeros años de la revolución el artista más seguido era Fidel Castro. Sus interminables discursos eran acompañados por toda la familia delante del televisor comiendo chocolate con galletas y dando por ciertas todas sus evaluaciones y profecías.
Después quedó atrás ese furor, como una telenovela que se repite y no acaba nunca y entonces los preferidos fueron programas sin muchos recursos pero con excelsos actores, actrices y directores, como fueron San Nicolás del Peladero y muchas aventuras juveniles.
SAN NICOLAS DEL PELADERO, UN CLASICO.
De la época actual prefiero no hablar de la Televisión. Viví de cerca el mundo de los informativos de televisión y ellos son una total burla al televidente y a ellos mismos. Solo pueden decir lo que les dijeron que dijeran.
El resto de la programación, salvo muy contadas excepciones, un desastre. Los musicales más vulgares no pueden ser, lo único que brilla es lo que se toma de programación extranjera y se le añade un comentario, como el caso de Pasaje a lo Desconocido. Y lo único que evolucionó un poco, la programación deportiva, se ve empañada por unos comentaristas deportivos que debían ser adoctrinadores políticos y no narrar un juego de pelota o de boxeo. Estos últimos creo que son peores que los pobres periodistas a los que obligan a decir lo que ellos saben que es mentira.
La Radio, sin embargo, y sobre todo por las personas que la han dirigido, ha mantenido un perfil más obligado hacia los intereses y gustos de sus oyentes, por supuesto sin dejar de repetir la cantaleta oficial, porque no hay otra forma de mantenerse en el aire, pero yo diría que con otra dignidad.
JOSEFA BRACERA, LA MEJOR CONOCEDORA DE LA RADIO EN CUBA.
La Dirección de la Radio.
Comencé en 1989 en la Dirección de la Radio Cubana como Director de Recursos Humanos. Pronto me di cuenta de que la Radio dentro del ICRT era un mundo aparte, por suerte mucho más organizado, disciplinado y reconocido y además respetado. Todo ello se debía a Josefa Bracero y al trabajo de equipo que había logrado con su colectivo de dirección.
Creo que se ordenar y pusieron en su lugar y se desarrolló una cultura general radial beneficiosa para el país y para el desarrollo profesional de sus locutores, actores, directores, asesores y técnicos. Se trabajó e implantó un sistema salarial dependiente de la formación profesional y resultados del trabajo, se efectuó la evaluación del personal artístico y se implantaron o reformularios reglamentos para casi todas las esferas de acción del medio.
En 1985 asumí las funciones de Director General de Economía y Administración y se perfeccionaron aspectos relacionados con la economía y se logró, pese al rechazo inaudito de muchos periodistas, introducir los equipos de computación en Radio Reloj, lo que después fue extensivo.
Tengo muchas anécdotas de esas épocas, pero voy a referirme a unas pocas:
-Desarrollo de la Informática.
Un pequeño equipo de dos Ingenieras Industriales especializadas en Informática, y compañeras mías de la CUJAE, desarrollaban el trabajo de Informática en la Radio Cubana. Marisela y Lucrecia luchaban a brazo partido increíblemente contra el que dirigía la actividad, Calixto Rodríguez, un Ingeniero en Telecomunicaciones que parece que se quedó en la época de Marconi y no avizoraba la importancia y necesidad de la digitalización en un medio como la radio.
Esa desatención trajo como consecuencia que la actividad fuera traspasada a mi subordinación. Ahí comenzó la introducción de equipos y sistemas automatizados en el control de la programación, en la Economía, en los Recursos Humanos y en la producción radial, comenzando como dije en Radio Reloj.
ASI EMPEZO LA COMPUTACION EN LA RADIO CUBANA.
Pues como apoyo a esta actividad visitó Cuba un ingeniero alemán, el cual hablaba perfectamente el español, porque en sus andanzas había trabajado en El Salvador y en Uruguay. Este trajo una donación modesta de equipos los cuales propició instalar. Como parte de su atención lo llevamos a conocer Varadero. Era un frío día de enero, recién entraba un frente frío. No obstante cuando íbamos camino a Varadero, a la altura de Santa María del Mar, las playas del este de La Habana, nos explica que es muy aficionado a nadar y que quisiera ver el mar de cerca.
Las olas eran de casi 3 metros y el frí mortal para un cubano, pero el intrépido nativo de Hamburgo, de aguas congeladas el año entero, nos pidió lo dejáramos entrar al agua y con tremenda preocupación accedimos. ¡Qué agua más sabrosa! Nos dijo al salir de la playa, y nosotros con cuello de tortuga, casi congelándonos. En Varadero fue similar. Pero por suerte no hubo incidentes que lamentar.
El Focsa.
Como parte de una estrategia de reacomodo de locales, se decidió que mis oficinas radicarían provisionalmente (¡cuidado con la palabrita!) en el edificio FOCSA. Con carácter aventurero recibí y asimilé la noticia pues en mis visitas allí a otras dependencias del ICRT me daba cuenta del lamentable estado de ese emblemático edificio.
La oficina radicaba en el piso 16, era uno de los apartamentos más grandes con que contaba el edificio y comenzamos a analizar las ventajas: mucha ventilación, cosa buena ante las incesantes reducciones o eliminaciones totales del uso de aire acondicionado en las oficinas del edificio del ICRT; agua abundante para los baños, también crítica en el local donde antes estábamos; mayores espacios indudablemente y menos control directo. Pero después vinieron los contras: Excesivo viento, problemas serios con los elevadores, pasillos sin luces lo que hacían casi imposible caminar con seguridad en horas nocturnas, el agua era salobre por lo que había que buscar y llevar agua embotellada, lo que en ocasiones era un problema y frecuentes cortes de electricidad.
Casi dos años estuvimos en el FOCSA, durante ese tiempo hubo ciclones cercanos que inundaron la oficina, muchos días sin ascensor lo que nos obligaba a subir 16 pisos por la escalera o tomar uno directo hasta el piso 26 y bajar 12 pisos en una escalera oscura, accidente que dejo varios muertos al caerse un ascensor, y el miedo a ser asaltados, pero por suerte se decidió rehabilitar el edificio y regresamos al edificio central con una ubicación mejor.
PEDRO PEREZ , DIRECTOR DE RADIO TAINO, UN HOMBRE SIN MANCHAS AL QUE NO SE PUEDE OLVIDAR.
Radio Taíno Varadero y Traslado.
Mis relaciones con Josefa siempre fueron las mejores y mi respeto por su trabajo y sabiduría se mantienen hasta hoy en día. Ambos además éramos viciosos fumadores de cigarros suaves o rubios, cuestión que ella pudo abandonar cuando se vió urgida de ser operada a corazón abierto y yo muchos años después a someterme a una angioplastia por el dichoso vicio. Por suerte ambos dejamos eso atrás.
En 1997 se decide extender las transmisiones de Radio Taíno, emisora dirigida al turismo y que representaba la casi única fuente de ingreso en divisas de la Radio Cubana a través de la publicidad, creándose una emisora local denominada Radio Taíno Varadero que tendría similares perfiles que la casa matriz a fin de reforzar el ingreso de financiamiento de la Radio Cubana.
Después se decidiría, ante el éxito de Taíno, transferir esos ingresos a la Dirección del ICRT y crear un fondo único, distribuyéndose los ingresos a través de un órgano colegiado, en el cual me correspondía llevar las necesidades de la Radio semanalmente, y en el cual siempre nos daban la mala, a pesar de ser los únicos que teníamos ingresos sostenidos.
Bueno pues negociamos con varias entidades turísticas y entre ellas la desaparecida cadena hotelera Horizontes, donde laboraba un amigo del Director de Administración, Avila, subordinado a mí, decidió ayudarnos.
Por ello efectué una visita a Varadero a ver los posibles inmuebles que nos ofrecían y seleccionamos uno bastante céntrico, con buen precio y con instalaciones adecuadas para una estación de radio. Una nueva visita a ese lugar ya para posesionarnos del mismo, hace que me encuentre con un viejo conocido, Benjamín, que había sido Director de Relaciones Internacionales del ICRT y al cual le había perdido la pista.
Benjamín me cuenta de sus andanzas por la cadena de tiendas Caracol, del Ministerio del Turismo, donde ocupa el cargo de Director Económico en la Distribuidora de esa cadena, una especie de importadora, almacenera y distribuidora de los productos a vender. Me cuenta que va a trasladarse pronto a la cadena Rumbos, de cafeterías y restaurantes y me propone que vaya a sustituirlo.
No me interesó mucho la idea, salvo las ventajas que representa en Cuba trabajar en el sector turístico, sobre todo entonces con muchos recursos y beneficios, pero el interés se despertó cuando me habló de que me proponía hablara con el Director, muy capaz y buena gente. Cuando dijo su nombre, ya la idea me interesó, y mucho.
Mario Guillén había sido Director de una dependencia de Cupet, la empresa petrolera del Ministerio de la Industria Básica, en el cual hice buena amistad con su esposa, Maggi. La vida me hizo encontrarme con Mario Guillén, ya que fue Vicepresidente Comercial del Instituto Cubano del Libro, y con el mismo tenía las mejores relaciones y el mejor criterio de su persona y capacidad. Así que no desprecié la oportunidad y me fui de nuevo a aventurarme en tierras desconocidas, lo que narraré en un próximo artículo.
Algo así como el suspenso de las telenovelas...
EN LA UNION SOVIETICA.
EN LA UNION SOVIETICA.

Arriba los pobres del mundo.
Casi todos conocen la historia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, su surgimiento a partir de la Revolución de Octubre y el derrocamiento del zarismo en la antigua Rusia, la desgastadora guerra civil y la posterior lucha por el poder entre mencheviques, bolcheviques y rusos blancos, el triunfo del leninismo y la instauración del primer país socialista, la inmensa tarea de pasar de una economía casi feudalista a un país con un alto grado de desarrollo, la dictadura de Stalin y el triunfo sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial (Gran Guerra Patria), que tuvo como conclusión, a partir de la ocupación militar de muchos países de Europa oriental a la creación del bloque de países socialistas, unido a los triunfos derivados de la lucha armanda contra los japoneses y a seguir el ejemplo de la URSS, de la instauración de sistemas socialistas en China, Corea y VietNam, la famosa denominación de Churchill de "la cortina de hierro" y el surgimiento y profundización de la guerra fría con momentos críticos como el bloqueo de Berlín en 1948, la guerra de Corea, la aparición de la OTAN y el Tratado de Varsovia como bloques militares antagónicos, la creación del muro de Berlín en 1961 y la Crisis de los misiles en Cuba de 1962, sin olvidar la rivalidad surgida en la carrera espacial, donde Estados Unidos y la Unión Soviética iniciaron una competencia en la búsqueda de hitos históricos que se justificaron por razones tanto de seguridad nacional como por razones ideológicas asociadas a la superioridad tecnológica.
Esta apretada síntesis resume la existencia de un país durante algo más de 70 años, el cual se desmoronó por si solo, lo que demuestra la fragilidad de sus cimientos. De sus aspectos mas relevantes y mi visita a ese país, vamos a hablar hoy.
LA BATALLA DE STALINGRADO, AHORA VOLGOGRADO.
La Segunda Guerra Mundial, Gran Guerra Patria para la Unión Soviética.
La Gran Guerra Patria es el término dado por los soviéticos a la guerra contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El término surgió por primera vez en el periódico Pravda el 23 de junio de 1941.
Las repúblicas soviéticas perdieron unos 27 millones de personas en una guerra que se inició con la invasión nazi a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, y culminó con la caída de Berlín el 3 de mayo de 1945 a manos del Ejército Rojo.
La batalla de Stalingrado supuso el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial, el momento en que las tropas soviéticas, tras las derrotas iniciales de la Operación Barbarroja, pasaron a la ofensiva contra las fuerzas del Eje. De hecho, la importancia de esta batalla se aprecia en la cantidad enorme de bajas de ambas partes, la destrucción total de la ciudad y las enormes pérdidas de hombres y material sufridas por la Wehrmacht; por ello, la crítica histórica considera que la batalla de Stalingrado fue la derrota militar más dura (y más decisiva) de la Alemania nazi, tras la cual la iniciativa en combate correspondió al Ejército Rojo. La Unión Soviética fue el país combatiente que soportó casi el 80% del ataque de los países del Eje en Europa, por lo que la victoria en la batalla de Stalingrado y la consiguiente contraofensiva significaron el comienzo del desmoronamiento de la máquina bélica alemana.
Los historiadores soviéticos designaron como "Gran Guerra Patria" sólo al enfrentamiento entre la Unión Soviética y la Alemania nazi para darle un significado de un choque de ideologías donde el comunismo había derrotado al fascismo; se prefería utilizar este último término (en vez de nazismo), pues permitía al gobierno soviético abarcar en la lista de agresores vencidos a países aliados del Tercer Reich como la Italia fascista, Rumania, Finlandia, España o Hungría, que habían participado con tropas en el ataque a la Unión Soviética.
Sin duda la victoria soviética agrandó los límites geográficos de la Unión Soviética con las anexiones territoriales principales y la ocupación de los países Bálticos (Lituania, Letonia, y Estonia), del este de Polonia, Besarabia, y algunos otros territorios durante la Segunda Guerra Mundial desde 1945 hasta la disolución, los límites correspondieron aproximadamente a aquellos de la extinta Rusia Imperial, con las exclusiones notables de Polonia, la mayor parte de Finlandia, y Alaska.
La Unión Soviética sufrió enormemente durante la guerra, pero a pesar de ello, surgió del conflicto como una superpotencia militar. Una vez que negó el reconocimiento diplomático del mundo occidental, la Unión Soviética tuvo relaciones oficiales con prácticamente todas las naciones en la década de 1940. Como miembro de las Naciones Unidas durante su fundación en 1945, se convirtió en uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU, que le dio el derecho de veto a cualquiera de sus resoluciones.
La Unión Soviética con la victoria consiguió un estatus como una de las dos superpotencias del mundo durante más de cuatro décadas a través de su hegemonía en Europa oriental derivada de su fuerza militar, su fuerza económica, su ayuda a países en vías de desarrollo y de sus investigaciones científicas, especialmente en tecnología espacial y armamento.

WINSTON CHURCHILL.
La Cortina de Hierro.
La Cortina de Hierro (terminología empleada en América) o Telón de Acero (en España), es un término histórico que proviene de las expresiones alemana Eiserner Vorhang e inglesa Iron Curtain y se refiera a la frontera política, ideológica y física, entre la Europa Occidental y el Bloque Comunista, tras la Segunda Guerra Mundial. Churchill popularizó el término en una conferencia en Estados Unidos en 1946, cuando dijo: "Desde Stettin, en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente (Europa) un telón de acero."
La frontera de la que hablaba Churchill dividía a los Estados socialistas, encabezados política, económica y militarmente por la Unión Soviética, y los Estados capitalistas, alineados con los Estados Unidos. El término había sido utilizado antes por el Ministro de Propaganda de la Alemania nazi Joseph Goebbels, quien declaró el 25 de febrero de 1945 en un artículo titulado «El Año 2000», en el periódico semanal Das Reich:
"Si los alemanes bajan sus armas, los soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Un telón de acero (ein eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas."
Sin duda era una cortina de hierro o un telón de acero donde los ciudadanos de esos países eran prácticamente rehenes dentro de sus propios estados, como pude conocer posteriormente, y casi no me daba cuenta que en un sitio tan lejano como Cuba también existía un telón de acero.
La Guerra Fría.
La Guerra Fría fue un enfrentamiento político, económico, social, militar, informativo y hasta deportivo que tuvo lugar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la desaparición de la URSS desencadenado a partir de 1989 con la caída del muro de Berlín y en 1991 conla extinció de la URSS, entre los bloques occidental-capitalista liderado por Estados Unidos, y el oriental-comunista liderado por la Unión Soviética. Las razones de este enfrentamiento fueron esencialmente ideológicas y políticas.
Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos económicos, políticos e ideológicos, que se comprometieron, marcaron significativamente gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX. Las dos superpotencias ciertamente deseaban implantar su modelo de gobierno en todo el planeta y agotaban todos los recursos para ello.

MISILEN LA FORTALEZA DE LA CABAÑA, LA HABANA, QUE REMEMORA LOS EMPLEADOS EN LA CRISIS DE LOS MISILES.
Cuba y la Unión Soviética.
Por supuesto que toda la ideología anterior al proceso revolucionario satanizaba al comunismo y en particular a la Unión Soviética, a la cual nadie nombraba como tal sino la identificaba como Rusia. Tras el establecimiento de lazos diplomáticos con la Unión Soviética con el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, Cuba aumentó su dependencia del mercado y de la ayuda militar soviética, volviéndose un aliado de la Unión Soviética en la Guerra Fría. En 1972 Cuba ingresa en el CAME, una organización económica entre estados socialistas, diseñada para promover la cooperación mutua entre Estados de economía planificada. Moscú mantuvo un contacto regular con La Habana, manteniendo relaciones estrechas hasta el colapso del campo socialista en 1990.
Por supuesto que la Unión Soviética suministraba a Cuba casi de todo, se creó una dependencia peor que la que existía antes de la revolución con los Estados Unidos. Desde la energía hasta los alimentos, desde las armas hasta la ideología, Cuba se convirtió en un apéndice de la Unión Soviética. No se si en la historia ha existido un lazo dependiente tan fuerte, mucho peor que el monocultivo que Cuba practicó durante siglos con el azúcar.
Es por ello que todo el proceso de entrenamiento, preparación de profesionales, capacitación, se hacía en la Unión Soviética. No había esfera de la sociedad y la economía que no dependiera de los recursos y relaciones con los soviéticos. Cuba era una parte importantísima de la Guerra Fría, sobre todo por ser el primer país socialista en América y por su cercanía geográfica con los Estados Unidos.
La Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre. Uno de los puntos críticos de la Guerra Fría.
A partir de las nacionalizaciones de empresas norteamericanas y el comienzo de las medidas coercitivas contra Cuba, el gobierno revolucionario pidió ayuda a la Unión Soviética. "Quizás hubiera tomado una línea diferente si los estadounidenses hubieran sido más suaves con él", afirma Oleg Troyanovski, un asesor de Jrushchov. "La Guerra Fría estaba en pleno auge. Así que cualquier cosa desagradable para los estadounidenses era bienvenida en este país, y viceversa". Nikita Jrushchov apoyó plenamente al proceso cubano.
Más seguro que nunca dentro de su país, Fidel Castro Buscó exportar la revolución al resto de América Latina. Desde preparación de guerrilleros, soporte económico y militar y envío de entrenadores y especialistas militares a varios países de América Central, en particular Nicaragua y El Salvador, Venezuela, Colombia, Bolivia, Argentina y varios países africanos, se pensaba factible la repetición del triunfo rebelde en Cuba mediante la promoción de las revoluciones violentas al estilo de la cubana. Alarmado, el gobierno de Estados Unidos siguió presionando a Cuba.

Pero los cubanos, creían que Estados Unidos sí tenía intenciones de atacar a Cuba, y pidieron ayuda a Rusia".
La solicitud de Castro inspiró al líder soviético Nikita Jrushchov a extender una osada oferta. Se había jactado ante el mundo del poderío nuclear soviético, pero en realidad conocía bien las limitaciones de sus misiles nucleares de largo alcance. No obstante tenían de mediano alcance.
"Del territorio de la Unión Soviética no tenían manera de alcanzar territorio estadounidense, pero desplegados en Cuba se convertirían en armas nucleares estratégicas", sostiene el general Anatoly Gribkov, que estaba al mando de las tropas soviéticas en Cuba. "Creo que esta, significaba en la práctica, podíamos reducir las diferencias entre nuestras fuerzas".
Se podía apreciar inmediatamente la importancia estratégica que tenía la presencia de estos proyectiles en Cuba.
En julio de 1962, bajo las narices de Estados Unidos, el primero de 150 barcos soviéticos, cargados con misiles nucleares profundamente camuflados y más de 40.000 soldados partió hacia Cuba.
"Los estadounidenses no se dieron cuenta de que pudimos llevar no una, sino 43.000 personas hasta allí, más equipos, armas, y todo lo necesario para el trabajo de instalación", dice el general Nikolai Bieloborodov . "Colocamos todos los autos, camiones y tractores encima, y los equipos militares estaban bajo cubierta".
Pero la CIA había notado el aumento en buques soviéticos que se dirigían a Cuba.El 14 de octubre, un avión espía U-2 sobrevoló toda la isla para descubrir lo que ocurría. La mañana siguiente, el Centro de interpretación fotográfica en Washington comenzó a analizar las fotos tomadas por el U-2.
"Lo soviéticos nunca habían enviado armas nucleares fuera de las fronteras soviéticas, y no se pensaba que iban a hacerlo. La verdad es que nunca se nos ocurrió que tomarían tal riesgo", mantiene Roger Hilsman, jefe del departamento de inteligencia en el Departamento de Estado en Washington.
A las 8:45 de la mañana del 16 de octubre, la CIA informó a Kennedy que, sin duda, había misiles soviéticos en Cuba.
Los misiles en Cuba hicieron a Estados Unidos más vulnerable que nunca. La Unión Soviética podía ahora atacar si previo aviso.
Un primer ataque hubiera destruido todas las bases aéreas estadounidenses, bases de bombarderos, bases de misiles y todas las ciudades salvo Seattle, que estaba fuera de alcance. Pero Washington DC, Nueva York, ... todas hubieran quedado en ruinas con el alto costo en vidas humanas.
"Todos nuestros envíos son de carácter defensivo. Si no tiene intención de invadir a Cuba, no debe preocuparse, porque todas las armas son defensivas", le decía el canciller soviético Gromyko a Kennedy.
Kennedy reveló al mundo el descubrimiento de los misiles soviéticos en Cuba, e informó que había impuesto un bloqueo.
Kennedy declaró: "El propósito de estas bases no puede ser otro que obtener la capacidad de un ataque nuclear contra el hemisferio occidental. Para detener esta escalada ofensiva, se está iniciando una cuarentena estricta de todo el equipo militar ofensivo que está siendo embarcado a Cuba. Todo buque de cualquier tipo que se dirija a Cuba desde cualquier nación o puerto será enviado de regreso si se descubre que contiene carga de armas ofensivas".
"Insto al presidente Jrushchov a que detenga y elimine esta amenaza clandestina, irresponsable y provocadora contra la paz mundial, y a las relaciones estables entre nuestros dos países. Él tiene ahora la oportunidad de retirar al mundo del abismo de la destrucción", añadió el presidente.
La primera reacción de Moscú llegó a la mañana siguiente: "Denunciando la cuarentena de armas contra Cuba como un paso hacia la guerra mundial termonuclear, la Unión Soviética hoy ordenó a sus fuerzas armadas que se preparen para el combate, y las fuerzas del Pacto de Varsovia, homólogo comunista de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en seguida hicieron lo mismo".
Mientras las superpotencias se preparaban para un conflicto, Cuba anunció una "alarma de combate". Más de un cuarto de millón de personas esperaban para repeler una invasión estadounidense. La flota estadounidense rodeaba Cuba. Los buques soviéticos mantuvieron su rumbo. Con la inminencia de la confrontación, Kennedy propició un contacto directo con Moscú.
El Pentágono dijo que Estados Unidos estaba listo para hundir todo buque del bloque comunista que se dirigiera a Cuba, que se negara a detenerse y ser registrado bajo el bloqueo. Además, se utilizará la fuerza si es necesario para detener y registrar cualquier buque de cualquier país que se dirija a Cuba".
Ese fue el momento más peligroso, pero a la mañana siguiente comenzaron a cambiar las cosas. Jrushchov intentó lograr un trato mejor, y exigió un canje. Los misiles soviéticos en Cuba a cambio de los estadounidenses en Turquía.
El Presidente Kennedy estaba preparado para retirar los misiles estadounidenses de Turquía... Pero eran parte de la contribución de Estados Unidos a la OTAN, y no podía prometer nada a Jrushchov.
Mientras tanto, la crisis había escalado de nuevo. Un avión espía U-2 estadounidense había sobrevolado una base antiaérea soviética en la parte oriental de Cuba y el comandante soviético ordenó de lanzar un misil tierra-aire contra el avión.
La guerra parecía inminente, o por lo menos un ataque. Castro envió un mensaje a Jrushchov. Dijo que Estados Unidos atacaría en sólo horas, y que, una vez lanzado el ataque, la Unión Soviética debería responder inmediatamente con un golpe aniquilador.
Estos Unidos le hizo saber a la URSS su decisión de atacar y Jrushchov, temiendo que ésta sería la última oportunidad de evitar la guerra, envió un mensaje relámpago a Radio Moscú aceptando las condiciones de Kennedy. Se transmitió a todo el mundo.
La televisión estadounidense daba la noticia: "El gobierno soviético ha ordenado el desmantelamiento de armas en Cuba, su embalaje y devolución a la Unión Soviética". En la cadena CBS, el presentador Charles Collingsworth anunciaba: "Este es el día, y tenemos buenas razones para creerlo, en que el mundo evadió la más terrible amenaza de holocausto nuclear desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".
"Nosotros, realmente, nos sentimos indignados", decía mientras tanto Fidel Castro. "¿Cómo lo sabemos? El día 28, por la mañana, la radio empieza a hablar noticias de que hay un acuerdo. Y que el acuerdo consiste en la retirada de los proyectiles y que Kennedy iba a dar una garantía a Jushchov. Fue realmente un acuerdo bochornoso. A mí no me pasaba eso por la mente, qué sosos pudieron ser".
"El mundo entero tenía la impresión que Jrushchov había perdido, porque había cedido a la presión de un presidente fuerte... Que lo había sacado todo de Cuba y no había recibido nada a cambio", señala Dobrynin. "Nadie sabía del acuerdo sobre los misiles en Turquía. Si usted me pregunta quién ganó o perdió, yo diría que ni Kennedy ni Jrushchov".
Bajo la estricta vigilancia de Estados Unidos, buques soviéticos se llevaron los misiles de Cuba.
Si esta crisis no se hubiera resuelto, Estados Unidos hubiéra invadido Cuba, se habría desatado una guerra nuclear y la cantidad de personas muertas en todo el mundo en esa guerra hubiera sido desastrosa. Esa fue la mayor crisis del siglo XX, y es importante que Kennedy y Jrushchov la hayan resuelto.
CAAD 30.
Mis vivencias personales en esos momentos son inolvidables. Como la mayor parte de los cubanos veía la posición norteamericana como una amenaza a nuestro país y por tanto mucho antes me había incorporado a las Milicias Nacionales Revolucionarias. El 22 de Octubre de 1962 me encontraba terminando un curso militar de 45 días en la fortaleza de la Cabaña, aprendiendo el manejo de los cañones antiaéreos dobles de 30 milímetros de fabricación checa denominados CAAD 30. De veras que ya estaba desesperado por concluir el entrenamiento e irme a casa después de 45 días de vida cuartelaria. Esa tarde, ya anocheciendo, con el cielo bien nublado, recibimos una orden de alarma de combate, con cascos, mochila, fusil FAL y todo lo necesario para una guerra nos llevaron a un gigantesco patio, donde hoy en día se celebran las Ferias del Libro de La Habana, y comenzamos a hervir agua en grandes bidones de 55 galones a partir de fogatas de leña, a su vez otros nos dedicamos a romper los huacales de madera que contenían los CAAD 30 y sus municiones.
Los cañones venían envueltos en grandes cantidades de grasa sólida, por lo que el trabajo se convirtió en interminable, con grandes hisopos con agua caliente fuimos limpiando y armando los cañones. Por supuesto que comenzó a soplar un aire frío y a llover torrencialmente para completar el panorama desolador. Ya casi al amanecer tomamos uno de los cañones y comenzamos a empujarlo hasta aproximadamente unos diez kilómetros, una pequeña playita a un costado del pueblecito pesquero de Cojímar, al que llegamos ya de día con la compañía de la incesante lluvia. Emplazamos el CAAD 30 y en ese momento nos daba lo mismo que explotara una bomba nuclear, que llegara la invasión americana o que no pasara nada, lo único que queríamos era que cesara la lluvia, descansar y comer algo.
Ahi vivimos al pie del cañón otros dos meses más, aunque ya se suponía que había pasado el peligro.
Los misiles finalmente fueron retirados, pero el temor de un enfrentamiento armado entre los Estados Unidos y Cuba no desapareció.
Crecimos con la noción de que iba a haber una guerra.
De lo que ocurrió alguna vez en la campiña de Pinar del Río, sólo queda una placa de metal en mitad de un campo abandonado, la que dice: "Este es el lugar donde un regimiento de misiles soviéticos tuvo su base durante la Crisis de Octubre de 1962".
En un país como la Cuba, que asigna tanta importancia a los acontecimientos históricos, los aniversarios políticos y los monumentos, es sorprendente ver el trato casi despreciativo hacia esta placa. Tal vez sea una muestra de la ambivalencia (por no decir trastorno bipolar, antiguamente llamado psicosis maníaco-depresiva) de los dirigentes cubanos, los mismos que gobernaban en 1962 y que no han tenido tratamiento durante más de medio siglo.
Mucho, por supuesto, ha cambiado desde entonces, no sólo han desaparecido las bases soviéticas, sino que también lo ha hecho la Unión Soviética. No obstante, la crisis que fue considerada como el acontecimiento más peligroso de la Guerra Fría, por lo menos en este hemisferio, tuvo en Cuba un impacto imperecedero. En tiempos recientes, por las vueltas que da la vida, se habla mucho de "el regreso de los rusos", pero eso merece otro comentario.
Visita a la Unión Soviética.
Trabajaba entonces en el Instituto Cubano del Libro, cuando se proyectó un viaje de actualización y entrenamiento en sistemas de Comercio del Libro durante un mes en Moscú y Leningrado. La URSS contaba con un extenso y poderosísimo sistema editorial y de comercio del libro y con editoriales prestigiosas, así que seguramente íbamos a sacar provecho de esa visita.
El entrenamiento estaba previsto durante todo el mes de junio, por ser el más favorable para visitar los cubanos a ese país desde el punto de vista climático.
En esos momentos se encontraba en reparaciones la terminal internacional del aeropuerto José Martí de la Habana, por lo que sus servicios se prestaban en el centro turístico Río Cristal del que ya he hablado, muy cercano a mi casa en el reparto Fontanar. Pues como ocurre siempre hubo confusión en la hora de salida y llegué tarde al chequeo del vuelo, por lo que tuve que irme al día siguiente. Ese mismo día concluía uno de los numerosos encuentros que sostuvieron Mijail Gorbachov y Ronald Reagan y este último abandonaba Moscú.
Viajé en Aeroflot en un vuelo en el que había bastantes asientos vacíos, así que me acomodé en la fila de tres que me correspondía en los últimos asientos situados al lado de los motores de los incómodos y ruidosos IL-62 y así, sin ningún entretenimiento, hice el viaje de casi 14 horas hasta Moscú, escala incluida. La escala fue en el aeropuerto de Shannon, en Irlanda. Acostumbrado al humilde aeropuerto de La Habana, aquello me pareció fantástico, me asombré cuando con precisión británica a las 8 de la mañana en punto se abrieron simultáneamente todas las cortinas de seguridad de mas de cien metros de comercios y dejaron ver las mercancías, sobre todo vajillas y adornos de cerámica de la mayor calidad. Por supuesto que el único que no tenía un centavo para tomarse una cerveza o comer un bocadillo era yo, solo llevaba rublos que no tenían valor en ninguna parte que no fuera la URSS. Como buen cubano no deje de pedir una bolsa plástica en una tienda, para al menos tener un recuerdo.
Llegue a Moscú casi al atardecer y no había nadie esperándome. Ni gota de ruso sabía y por señas logré me regalaran dos kopecs o centavos para hacer una llamada telefónica al Agregado Cultural de la Embajada, el ¿notable? poeta Pablo Armando Fernández, encargado de la visita. El mismo nunca me respondió, solo una ayudante y me dijo que tomara un taxi. Su gestión fue tan notable como su poesía, que ya es decir.
Tomé un taxi, después de ver como discutían los taxistas para disputarse el viaje. Me tocó una mujer taxista de más de 6 pies de altura, con piernas más peludas que las mías y que al salir del aeropuerto por poco aplasta a un borracho que tenía en la mano un pomo de colonia, al que le dijo quien sabe cuantas cosas.
A duras penas llegué al hotel y el dinero de bolsillo que traía no me alcanzó, así que suerte que algunos de mis compañeros estaba en el lobby del hotel y me ayudaron a pagar.
Al registrarme tomaron y retuvieron mi pasaporte y me dieron una tarjeta de identificación de dicho hotel.
MAUSOLEO DE LENIN Y MURALLA DEL KREMLIM.
Hotel Ural.
El Hotel Ural era un hotel no muy viejo por dentro, pero de arquitectura similar a la de Los Rascacielos de Stalin, popularmente conocidos también como las Siete hermanas, que es un conjunto de siete rascacielos construidos en una elaborada combinación de estilo barroco ruso y gótico. El hotel tenía unos diez pisos y cuando se abría uno de los dos raquíticos ascensores, daba acceso a una especie de pequeña sala desde la que se divisaban los pasillos del hotel. En ese lugar había una señora mayor que vendía agua saborizada, te, caramelos y cigarros.
Pero ese no era su función fundamental, sino era la de constituirse en la espía principal de cada piso, controlando todos los movimientos de los que al hotel tenían acceso y por supuesto reportarlo.
Mi habitación era la última de una esquina a una céntrica calle y por ir yo al frente del grupo de veinte cubanos, era la única que contaba con servicio sanitario y baño propio. El resto debían ir a un baño colectivo existente en cada piso y en el caso de querer bañarse tenían que pagar 30 kopecs por su uso. Por supuesto que no tenía tranquilidad, todo el mundo iba a hacer sus necesidades y a bañarse a mi habitación, y por supuesto que la persona que nos atendía indagó por qué había tanto movimiento hacia mi habitación. Los rusos no comprendían que los cubanos tienen que bañarse todos los días.
Antes de pasar a otro tema voy a hablar del una anécdota simpática. Nos habían dado una asignación monetaria bastante generosa de lo cual hablaré más adelante, pero el cubano siempre quiere más, así que un par de pinareños (el Director Provincial de Comercio del Libro y su técnico comercial) se pusieron de acuerdo para vigilar a la vigilante del piso y robarle las botellas vacías de agua consumidas por los huéspedes y que ellas vendían después a dos centavos o kopecs cada una. Era bien temprano cuando salí a estirar las piernas mucho antes que los demás (como contaré prácticamente no anochecía), cuando veo a los dos personajes citados con un saco cada uno. Los sorprendí, los regañé y les dije que no repitieran el hecho. Ahora tenían que cuidarse de la cuidadora y de mí.
VODA FAMOSO MUNDIALMENTE, STOLICHNAYA.
Escuela Superior del PCUS de Moscú.
La Escuela Superior del Partido Comunista de la Unión Soviética de Moscú era igualmente un edificio impresionante. Cuando el ómnibus que nos recogía nos dejó en ese lugar nos parecía estar en un búnker visto tantas veces en películas de la segunda guerra mundial. De inmediato surgió un personaje que se identificó como nuestro traductor y me buscaba a mí. Era un muchacho joven, medio pelirrojo, medio rubio, de bigote rubio, alto y que hablaba con un español completamente castizo.
Me contó que había estudiado español en la URSS pero que estuvo siete años como traductor en la embajada de la Unión Soviética en Madrid, así que de ahí su forma de hablar. Se me haría inseparable durante casi todo el mes de nuestra estancia. Me llevó a conocer al Director de la Escuela, un personaje supongo que de altas esferas, pues tenía, a diferencia de casi todos los demás, un traje de corte impecable, una oficina propia de un magnate y disponía de un automóvil Chaika, distintivo de poder. Me recibió muy afectuosamente y en forma misteriosa, sacó de una gaveta cerrada con llave, una botella de vodka Stolichnaya, bien conocido en Cuba y dos copas.
Hizo un brindis conmigo y lanzó la copa contra una chimenea existente. El traductor me indicó que hiciera lo mismo y así fue. Era un brindis a que gracias a mi presencia podía tomarse una copa de vodka, prohibido por la Ley Seca que imperaba en el país y de la que solo se exceptuaban los extranjeros.
A su vez me hizo entrega de un sobre con una suma tres veces superior a la entregada al resto de los miembros de la delegación y que ya era representativa, como conocí después de dos o tres meses de trabajo de un profesional como un abogado o un médico.
De ese dinero entregado solamente teníamos que pagar lo que comiéramos y de eso voy a hablar ahora.

UN LUJOSO CHAIKA SIMILAR AL QUE TENIA EL DIRECTOR DE LA ESCUELA.
El curso era realmente un bluff, un engaño. Muy pocas materias de comercio del libro y casi todas políticas, y a tono con los tiempos, todas criticando el sistema soviético, sobre todo la doble moral, la falta de democracia, el atraso económico y tecnológico, males que se repiten en todos los lugares donde el socialismo ha dirigido la sociedad.
Lo curioso es que sobre un tema del que conozco un poco, la informática, hacían presunción de adelanto. Un aula con unas 20 computadoras personales marca Robotron de la extinta República Democrática Alemana y una impresora de punto les parecía un gran adelanto técnico.
Crearon un documento y lo mandaron a imprimir y aquello parecía que no iba a materializarse nunca, cuando al fin comenzó el zumbido de la impresora. Por prudencia no hablé de que en mi oficina contaba con dos computadoras personales, una NEC y otra Sony las que funcionaban en esa fecha a una velocidad muchas veces superior a la muestra.
Por supuesto siempre hubo cubanos extremistas que le salieron a discutir al profesor sus expresiones de la falta de información y de libertad de expresión que había existido en la URSS y que no permitían otro punto de vista que no fuera el oficial. Las revistas Life y Selecciones del Reader's Digest decían muchas verdades, según el profesor, y eso un cubano enceguecido no podía pasarlo.
EL VERDADERO SIGNIFICADO DE MOLOKO.
Vamos a caerle al "morococo".
La delegación o participantes en el entrenamiento estaba integrada por veinte personas, tres técnicos de la Distribuidora Nacional del Libro, y el resto eran Directores Provinciales de Comercio del Libro o técnicos en dicha especialidad. No obstante tratarse de una actividad cultural había un amplio abanico de personas con cultura elevada, cultura media y hasta perfectos anormales. En esta última categoría estaban el Director de Pinar del Río y su técnico, de los cuales ya hablé había sorprendido arañando centavos y después los mencionaré por algo más denigrante.
Pero fue el técnico Comercial de Pinar del Río, que hasta el momento dudo si sabe hablar bien el español y como entró a trabajar en algo relacionado con la literatura, el que puso un punto jocoso en nuestra estancia allí.
El primer día llegamos sobre las 8 de la mañana a la Escuela y el traductor nos explicó que había un restaurante y dos cafeterías donde podíamos desayunar y almorzar. Los precios eran bien módicos, una carne con papas o un biste, 25 kopecs, un canapé de jamón o chorizo, 15 kopecs (los soviéticos no habían descubierto aún el sandwich y solo comían una parte del pan con el relleno adentro sin tapa), leche o chocolate con leche cinco kopecs, y así todo un abanico de comidas bien baratas, salvo dos casos, el té que era gratis y el cafe (café instantáneo en polvo brasileño) que costaba más que la carne: 28 kopecs.
Tratamos de identificar el significado de cada palabra y por supuesto las que mas pegaron fueron carne (miasa) y leche (molokó).
Pues todos los días, en desayuno y almuerzo, sin faltar uno, llegaba el pinareño a la cola del restaurante y decía varias veces: "vamo´ a caerle al morococo". Ya "caerle al morococo" lo decíamos hasta para tomarnos un helado en la calle.
El traductor.
El traductor hizo muy buena confianza conmigo, yo solo era unos años mayor que él, tenía dos hijos varones igual que yo y me confesó unas cuantas cosas que solo se le confiesan a alguien al que le es imposible denunciarlo. Siempre después de almuerzo sobre las dos de la tarde teníamos todo el tiempo disponible para nosotros. Yo aproveché para conocer una y cada una de todas las estaciones del metro de Moscú, aunténticas maravillas arquitectónicas. El metro es mucho más que un medio de transporte. Es una forma de viajar por la historia, de seguir desde primera línea la evolución de una ciudad y sus habitantes. En torno al subterráneo de Moscú se prodigan las leyendas, como la que cuenta que Stalin ordenó construir una línea secreta al Kremlin para su uso en caso de emergencia.
ALMACENES GUM.
Otras veces iba a tiendas, sobre todo comercios grandes como los almacenes Gum y otros cuyo nombre no recuerdo. Lo que si recuerdo bien es que a Jorge Barrera, del que he hablado, su hermana le había enviado un jean Lee que no le servía, así que se lo compré bien barato y fue mi caballo de batalla en Moscú. El Lee todos los rusos sabían de donde provenía y me miraban inquisitivamente, ellos podían comprar ropas de todo tipo pero de poca calidad, salvo los abrigos. Dondequiera que me pusiera en una cola en una tienda moscovita, se ponía no se cuantos rusos inmediatamente detrás de mí. Me explicó el traductor que lo que comprara un extranjero es porque era de buena calidad.
Lo que si me impactó fue el sistema de compra y pago en las tiendas soviéticas. Usted entraba haciendo pago previo de forma exacta de lo que iba a comprar, es decir voy a comprar un pañuelo y una corbata y valen entre los dos 7.50 rublos, usted pagaba esa cantidad y a la salida le revisaban el ticket contra los artículos. Yo no se como rayos se valían los compradores de no equivocarse.
Claro que existían también tiendas de productos japoneses fundamentalmente, que vendían en un rublo convertible, algo como el CUC cubano y a precios realmente exhorbitantes (parece que hasta en eso y ya desaparecida la Unión Soviética, copiamos de ellos).
Pues les narro dos anécdotas con el traductor. Me invitó a salir en su Lada 1500, que pudo comprar gracias a los siete años de trabajo en la embajada en Madrid. Pero me habla de como mantenerlo. Me lleva a una tienda de accesorios automotrices y vemos unas gomas ring 13 propias para el Lada y de fabricación soviética, también vemos otras japonesas mucho más caras. De ahí seguimos a varios lugares en donde misteriosamente entrábamos por detrás y donde vendían productos en bolsa negra o robados. Al final compra dos neumáticos por un precio inferior al de una sola goma en el comercio legal.
Igual ocurre con la gasolina, por menos del 60% del precio oficial la compra de contrabando. Le hice saber que en Cuba, en momentos de bonanza como eran los años 80, el panorama era el mismo. Parece que es un mal que trae el socialismo innato: el robo y el comercio clandestino.
El otro episodio se refiere a la Escuela Superior del Partido. Allí había dos cafeterías donde se vendía además de lo habitual para consumir, carne fresca. En uno podían comprar los empleados y alumnos, en el otro, donde la carne era de mayor calidad y más barata, solo podían hacerlos los que ostentaran cargos de dirección política o administrativa. Nada, igual que en Cuba que unos eran mas iguales que otros.
El traductor nos acompañó durante nuestra estancia en Moscú durante tres semanas y allí dió paso a un nuevo personaje al que apodamos "el Estrujado" porque en 8 o 9 días que nos acompañó en el viaje a Leningrado y el regreso y partida a Cuba, no se cambió ni la camisa.
El último recuerdo del traductor, el españolizado, fue impactante. Me explicó que la identificación o carné de identidad en la antigua URSS era un libro llamado Passport o pasaporte, y eso era de hecho, para ir de una ciudad a otra y sobre todo para ir a Moscú, había que obtener una especie de visado. Extranjeros en su propio país eran los soviéticos.
CALLE ARBAT.
Y debo hablar que el tercer domingo de junio, cuando en Cuba se celebra el día de los Padres, fui a pasear por la Calle Arbat, una calle peatonal de alrededor de un kilómetro de largo y uno de los más pintorescos de Moscú y a lo largo de su avenida principal te podrás encontrar con cafeterías, tiendas artesanales, pinacotecas y un ambiente bohemio muy concurrido de artistas callejeros, músicos, retratistas, etc. además de contar con la casa museo de Pushkin, el célebre escritor ruso.
Pues por allí andaba cuando de pronto en medio de aquel dia veraniego, comencé a sentir un frío intenso, a ponerse negro el cielo y comencé a temblar como una hoja. No pude más y tuve que entrar al primer lugar con abrigo que ví: una especie de sala de video donde proyectaban documentales y animados rusos. No entendía nada pero me salvé del frío glacial. Ahi tuve mi respuesta a por qué en pleno verano, muchos rusos andaban con abrigos aunque hubiera calor.
Leningrado.
El viaje a Leningrado comenzó con algo que me gusta muchísimo: los trenes. En una de las estaciones de trenes de Moscú, La manera más clásica y popular es viajar en tren. La conexión ferroviaria entre Moscú y San Petersburgo se estableció en el año 1851. Moscú y San Petersburgo están distanciadas 650 km. Hay trenes de día y nocturnos. Los nocturnos tardan cerca de 8 horas y tienen coche-cama para dormir. Por supuesto nos impactó la gigantesca estación, y sobre todo la puntualidad de los trenes. Invariablemente cada pocos minutos salía un tren y llegaba otro.
Está de más decir que no dormimos nada durante el viaje, estuvimos todo el tiempo en el pasillo disfrutando del paisaje, casi todo gigantescos bosques de pinos y abedules, cruce de inmensos ríos y cruce sistemático de un tren con otro en sentido contrario, todo a la luz de una noche que era casi de día. El tren Moscú-Leningrado (hoy volvió a llamarse San Petersburgo) es una experiencia inolvidable.
En la estación nos esperaba un ómnibus, el cual nos dió un recorrido por la hermosa ciudad (es un entarimado de más de 40 islas, más de 60 ríos y canales y 342 puentes sobre ellos, que dan al carácter de la ciudad los rasgos románticos. 22 grandes puentes que cruzan el río Neva son levadizos, o sea, se levantan de noche para dejar pasar a los grandes barcos mercantes.)
Simplemente en ese recorrido nos dimos cuenta (algunos) que es una ciudad de famosos museos y palacios aristocráticos, hermosos parques, majestuosos templos y magníficos monumentos. La gran cantidad de puentes, palacios, iglesias, monumentos, museos y edificios de toda índole hace que a San Petersburgo le llamen a menudo "el museo al aire libre".
Hicimos una breve parada en un complejo de hoteles finlandeses que hasta Pepsi Cola tenían pero a precios no prohibitivos para nosotros, pero si para los ciudadanos soviéticos. De ahi fuimos a un famoso hotel cuyo nombre no conservé, pero que se nota por todas partes es de mediados del siglo XIX. Escalones de mármol, viejos pero relucientes ascensores de puertas de rejillas, lustrosa marquetería de maderas preciosas, todo apuntaba a un hotel de lujo, salvo el consabido hecho de no contar con baños ni sanitarios propios en las habitaciones.
Esta vez si me las vi negras. En la espaciosa habitación sólo había un triste lavamanos, a cuyos pies había unos 50 centímetros alrededor de un material plástico protector del piso. Pues con un vaso me bañaba en ese pequeño espacio y al sanitario no queda otro remedio que ir al público. Claro que también contábamos con la presencia de la cuidadora infaltable.
Leningrado o San Petersburgo o la Venecia del Norte es una ciudad en la que nunca alcanza el tiempo para ver las cosas interesantes que hay, pero pude ver algunas en la corta semana que pasé allí. San Petersburgo fue fundada por Pedro I el Grande en el año 1703, Zar de la Rusia Imperial y descendiente de la dinastía Románov, iniciando un vasto proyecto urbanístico que convirtió a la ciudad en la capital del imperio durante más de doscientos años. Posteriormente fue conocida como Petrogrado entre los años 1914 y 1924, y como Leningrado en tiempos de la Unión Soviética y ahora recuperó su nombre original.
El palacio de Peterhof (hoy Petrodvoréts) se encuentra al oeste de San Petersburgo junto a la costa del Golfo de Finlandia, en las cercanías de la fortaleza de Kronstadt, convirtiéndolo en un emplazamiento especialmente atractivo para el Zar. El conjunto aquitectónico muestra el extravagante lujo y la opulencia que rodeaba la vida de los zares. En torno al palacio se crearon dos majestuosos parques, el conocido como Parque Superior, que cuenta con cinco fuentes y el Parque Inferior, abarcando una superficie de más de cien hectáreas, donde se encuentra el complejo de fuentes más grande construido por el hombre.
Las fuentes de los jardines de Petrodvoréts alcanzan un grado inusual de belleza y creatividad, siendo alimentadas por manantiales naturales, conformando una espectacular obra de canalización de más de veinte kilómetros de longitud. El mayor logro tecnológico de las fuentes de los zares es que todas ellas operan sin el uso de bombas, suministrando el agua de manantiales naturales y acumulándose en los embalses de los jardines superiores, permitiendo que la diferencia de elevación cree la presión necesaria que impulsa la mayoría de las fuentes del Parque Inferior, incluyendo a la Gran Cascada. Recordemos que fueron construidas a principios de los 1700.
Pues fue en una de esas fuentes con nuestra visita al Palacio de Verano, donde los pinareños sacaron la garra nuevamente. Habíamos visitado ya el Palacio en sus interiores y disfrutabamos de la hermosa vista de las fuentes, una de ellas con la sorpresa de que pisas una piedra y sale un chorro de agua, pero llegamos a una donde, igual que en la Fontana de Trevi en Roma, en la que una leyenda tradicional sostiene que los visitantes que arrojan una moneda a la fuente aseguran su regreso a ese lugar. Pues allí nos encontramos miles de monedas, lo que nunca supuse que a los pocos minutos un miliciano o policía soviético detuviera al técnico de Pinar del Río, el cual, bajo la mirada atenta de su compinche director provincial, se había quitado los zapatos y arremangado el pantalón y estaba dentro de la fuente recogiendo las monedas de mayor denominación. Nueva verguenza y explicación a las autoridades, que de mala gana no arrestaron al guajiro.
De ahi en adelante y una vez teerminadas las visitas dirigidas al acorazado Potemkin, la casa de la Moneda y a la oficina de Lenin, preferí ir solo a los lugares que solo a mí me interesaban, como el museo del Hermitage. El Museo del Hermitage cuyo nombre proviene del francés ermitage, «ermita», «refugio del ermitaño») es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los antiguos zares. El museo se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta el año 1917 cuando fue declarado Museo Estatal. Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas.
Pagué con mucho gusto el alto precio de entrada, pero sólo disponía de un día y eso solo alcanza para ver algunas salas.
Otros recuerdos que tengo de Leningrado o San Petersburgo están relacionados con su clima. Estuve allí a finales de junio, o sea pleno verano y recuerdo que uno de mis compañeros leyó 35 grados en un termómetro y había buen sol pero realmente no hacía nada de calor, mas bien fresco. Nos llamó la atención que los miles de canales de la ciudad estaban colmados de hombres, mujeres y niños en trajes de baño y muchos se bañaban en sus aguas. Alguno de nosotros fue a tocar el agua y resulta que estaba más fría que la de un refrigerador, si un cubano se baña ahí "adiós Lola".
El otro se refiere a las Noches Blancas.
En las ciudades situadas cerca de los círculos polares seproducen entre los meses de mayo a julio un espectáculo inigualable: Las Noches Blancas. La ciudad rusa más famosa donde se puede ver las “noches blancas” es San Petersburgo, sobre todo en los meses de mayo, junio y julio. El sol está presente en el horizonte casi veinte horas al día y de inmediato vuelve a amanecer, no como en Cuba, donde la salida y puesta del sol son muy rápidas, sino de forma muy lenta, por lo que casi en ningún momento oscurece completamente.
Más de una noche fui testigo de la elevación de los puentes del río Neva, que se hace para permitir a los barcos mercantes navegar por el río desde el mar Báltico hacía el lago Ládoga, se ha convertido en un espectáculo famoso, único y característico de San Petersburgo, por lo que es uno de los símbolos de la ciudad. Durante las Noches Blancas las calles nocturnas y las orillas del Neva, como malecones, están llenas de gente paseando, disfrutando y observando la elevación de los puentes. Muchas cafeterías, bares y terrazas están abiertas toda la noche.
Más bien sentía frío, pues a las dos de la mañana, con 15 grados de temperatura o menos, es bien frío para los cubanos, pero valía la pena ver el espectáculo. Como gran aficionado a la literatura, me acordé mucho de una novela de Fiodor Dostoyevski que disfruté muchísimo en mi juventud y por ser corta leí más de una vez: Noches Blancas, que trata de sus cotidianos paseos por las calles de San Petersburgo durante cuatro noches y una mañana. Trata de un joven soñador y solitario quee imagina constantemente su vejez solitaria. Durante uno de sus largos y cotidianos paseos por la ciudad se encuentra con una joven, Nástienka a la que encuentra llorando, comienzan a hablar y los dos se agradan. Hasta entonces, éste nunca se había enamorado, pero hay algo de ella que lo hechiza.Se encuentra a una mujer llorando, él le empieza a hablar y los dos se agradan. Ella le cuenta lo sola que se siente y se citan para hablar al siguiente día con una condición: que él no la ame para siempre.
Ella le cuenta que tuvo un novio, el cual la noche antes de que este dejara Petersburgo para trabajar en Moscú, Nastenka se escapa de su abuela ciega y su criada sorda y le pide que se case con ella. Él rechaza su oferta, diciéndole que no tiene dinero para mantenerla, pero que volverá un año exacto después. Nastenka le cuenta que hace exactamente un año de eso, pero que en ese tiempo no le ha escrito ni una simple carta.
Dos días después, ambos se revelan su amor. Hacen planes de boda, y cuando se van a despedir, aparece el prometido que estaba en Moscú, besa en los labios a nuestro joven narrador, pero marcha con su prometido.
Al siguiente día le llega una carta, la cual rompe pero luego compone, en la que le dice que ella lo ama como amigo, y que espera su perdón. Ella lo invita a formar parte de su vida, aún con su prometido presente. Él se niega a ello, pero agradece sinceramente la oportunidad vivida de compartir con otra persona la felicidad efímera de unas "noches blancas". La obra nos habla sobre amar libremente a otra persona, aun cuando el destino indique que no pueden estar juntos. Todo un tango ruso.
Al vivir las Noches Blancas rememoré esa novela tan profunda como todas las obras de Dostoyevski.
Y como colofón una cordial invitación a una comida en algo llamado Casa de la Prensa y el Escritor, donde nos agasajaron, me tomé la única cerveza soviética (malísima y caliente) para la que hacían largas colas los afectados por la Ley Seca, y me dieron por la antivena del gusto con la comida, un entrante de borsch. El borsch es una sopa de verduras, que incluye generalmente raíces de remolacha que le dan un color rojo intenso, y para colmo era fría. Nunca olvidaré tan mala comida para mi gusto, ya que detesto la remolacha y la cerveza caliente, pero ya me había desquitado comiendo a mi gusto todos los días que pasé en la Unión Soviética menos ese,que desgraciadamente es el que más recuerdo.
Regreso a Cuba.
El regreso a Cuba lo hicimos en un moderno entonces avión IL-86, remedo del Jumbo Boeing 747, que realmente resultó cómodo. Ya en el avión, a las pocas horas voy al baño y veo que no había nada, ni jabón, ni papel sanitario, nada. Uno de los pinareños (otra vez) mostraba en el bolsillo interior de su saco un poco de perfume que se había llevado del baño, no importaba que pusieran los perfumes sin tapa, así mismo lo sustraían.
Al hacer escala en Gander, Canada, veo que había demora en bajarse por parte de algunos pasajeros. El aeropuerto entonces, no se si ahora será así todavía, no tiene túneles articulados, por lo que había que descender a la pista. En esos momentos había 2 grados centígrados de temperatura, punto de congelación excedido para un cubano. Antes de entrar a la puerta del salón del aeropuerto vemos a la izquierda a una patrulla de la policía con dos policías canadienses con los brazos cruzados (recuerdo hasta el nombre del oficial: Mr. Reynolds), las cuatro puertas del auto abiertas y prendidas las luces intermitentes de la misma. Toda una invitación a quedarse.
Cinco cubanos que regresaban a Cuba se quedan en Gander y ello provoca casi cuatro horas de demora pues bajaron todos los equipajes, los revisaron y volvieron a subir. No obstante la lata de Coca Cola que me ofrecieron, la guardé para llevársela a mis hijos que nunca la habían visto. Hay otra anécdota más impactante y triste a la vez relacionada con Gander y mi padre, que ya contaré.
Conclusión.
Creo que fue una experiencia importante irrepetible.
Pude constatar que Mijaíl Gorbachov, premio Nobel de la Paz 1990, una de las figuras más destacadas y al mismo tiempo más contradictorias de la política del siglo XX y que encabezó la Unión Soviética durante casi siete años en calidad de secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (1985-1991), y como presidente de la URSS (1990-1991) el último en la historia del país, fue un reformador legendario que llevó libertad y democracia a un país “cerrado” y que creó los conceptos de “glásnost” (transparencia y libertad de expresión) y “perestroika” (reconstrucción, reforma).
Sea como fuere, Gorbachov contribuyó a la transformación de todo el panorama político internacional. A él se le atribuye la caída del muro de Berlín y la finalización de la Guerra Fría.
Pude observar como la libre expresión acabó sin tirar un tiro con todo un sistema montado durante más de 70 años. En las clases que recibimos en la Escuela Superior del PCUS de Moscú no desdeñaban motivos para criticar al socialismo, valorar al comunismo de una utopía y denunciar que la historia de Rusia había sido manipulada y escondida las verdades, sobre todo por el estalinismo y por los burócratas de Jruschov, Brezhnev, Andropov y Chernenko. Y a través del traductor y de otros cubanos que vivían allí y con los que compartí, conocí, o mejor ratifiqué que aquel era un régimen impuesto y no deseado por la gran mayoría de la población.
Las manifestaciones masivas que viví en los alrededores de las oficinas del periódico Pravda, donde tuve que refugiarme pues llegaron los policías con porras a darle golpes a los que protestaban en contra de la existencia del mencionado Pasaporte, los que fueron obligados a montar en guaguas rusas marca Paz similares a las que existían en Cuba, más las protestas mediante gestos de los que veían en cualquier parte la Conferencia del Partido que se celebró durante mi estancia allí, corroboraron mi criterio.
Como describiera Orwell en su obra "1984", un país presidido por un poder absoluto que controla hasta los pensamientos y donde el Partido quiere tener el poder por amor al poder mismo, no puede subsistir.
Como dijo el maestro Pablo Neruda: "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".

Arriba los pobres del mundo.
Casi todos conocen la historia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, su surgimiento a partir de la Revolución de Octubre y el derrocamiento del zarismo en la antigua Rusia, la desgastadora guerra civil y la posterior lucha por el poder entre mencheviques, bolcheviques y rusos blancos, el triunfo del leninismo y la instauración del primer país socialista, la inmensa tarea de pasar de una economía casi feudalista a un país con un alto grado de desarrollo, la dictadura de Stalin y el triunfo sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial (Gran Guerra Patria), que tuvo como conclusión, a partir de la ocupación militar de muchos países de Europa oriental a la creación del bloque de países socialistas, unido a los triunfos derivados de la lucha armanda contra los japoneses y a seguir el ejemplo de la URSS, de la instauración de sistemas socialistas en China, Corea y VietNam, la famosa denominación de Churchill de "la cortina de hierro" y el surgimiento y profundización de la guerra fría con momentos críticos como el bloqueo de Berlín en 1948, la guerra de Corea, la aparición de la OTAN y el Tratado de Varsovia como bloques militares antagónicos, la creación del muro de Berlín en 1961 y la Crisis de los misiles en Cuba de 1962, sin olvidar la rivalidad surgida en la carrera espacial, donde Estados Unidos y la Unión Soviética iniciaron una competencia en la búsqueda de hitos históricos que se justificaron por razones tanto de seguridad nacional como por razones ideológicas asociadas a la superioridad tecnológica.
Esta apretada síntesis resume la existencia de un país durante algo más de 70 años, el cual se desmoronó por si solo, lo que demuestra la fragilidad de sus cimientos. De sus aspectos mas relevantes y mi visita a ese país, vamos a hablar hoy.
LA BATALLA DE STALINGRADO, AHORA VOLGOGRADO.
La Segunda Guerra Mundial, Gran Guerra Patria para la Unión Soviética.
La Gran Guerra Patria es el término dado por los soviéticos a la guerra contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El término surgió por primera vez en el periódico Pravda el 23 de junio de 1941.
Las repúblicas soviéticas perdieron unos 27 millones de personas en una guerra que se inició con la invasión nazi a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, y culminó con la caída de Berlín el 3 de mayo de 1945 a manos del Ejército Rojo.
La batalla de Stalingrado supuso el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial, el momento en que las tropas soviéticas, tras las derrotas iniciales de la Operación Barbarroja, pasaron a la ofensiva contra las fuerzas del Eje. De hecho, la importancia de esta batalla se aprecia en la cantidad enorme de bajas de ambas partes, la destrucción total de la ciudad y las enormes pérdidas de hombres y material sufridas por la Wehrmacht; por ello, la crítica histórica considera que la batalla de Stalingrado fue la derrota militar más dura (y más decisiva) de la Alemania nazi, tras la cual la iniciativa en combate correspondió al Ejército Rojo. La Unión Soviética fue el país combatiente que soportó casi el 80% del ataque de los países del Eje en Europa, por lo que la victoria en la batalla de Stalingrado y la consiguiente contraofensiva significaron el comienzo del desmoronamiento de la máquina bélica alemana.
Los historiadores soviéticos designaron como "Gran Guerra Patria" sólo al enfrentamiento entre la Unión Soviética y la Alemania nazi para darle un significado de un choque de ideologías donde el comunismo había derrotado al fascismo; se prefería utilizar este último término (en vez de nazismo), pues permitía al gobierno soviético abarcar en la lista de agresores vencidos a países aliados del Tercer Reich como la Italia fascista, Rumania, Finlandia, España o Hungría, que habían participado con tropas en el ataque a la Unión Soviética.
Sin duda la victoria soviética agrandó los límites geográficos de la Unión Soviética con las anexiones territoriales principales y la ocupación de los países Bálticos (Lituania, Letonia, y Estonia), del este de Polonia, Besarabia, y algunos otros territorios durante la Segunda Guerra Mundial desde 1945 hasta la disolución, los límites correspondieron aproximadamente a aquellos de la extinta Rusia Imperial, con las exclusiones notables de Polonia, la mayor parte de Finlandia, y Alaska.
La Unión Soviética sufrió enormemente durante la guerra, pero a pesar de ello, surgió del conflicto como una superpotencia militar. Una vez que negó el reconocimiento diplomático del mundo occidental, la Unión Soviética tuvo relaciones oficiales con prácticamente todas las naciones en la década de 1940. Como miembro de las Naciones Unidas durante su fundación en 1945, se convirtió en uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU, que le dio el derecho de veto a cualquiera de sus resoluciones.
La Unión Soviética con la victoria consiguió un estatus como una de las dos superpotencias del mundo durante más de cuatro décadas a través de su hegemonía en Europa oriental derivada de su fuerza militar, su fuerza económica, su ayuda a países en vías de desarrollo y de sus investigaciones científicas, especialmente en tecnología espacial y armamento.

WINSTON CHURCHILL.
La Cortina de Hierro.
La Cortina de Hierro (terminología empleada en América) o Telón de Acero (en España), es un término histórico que proviene de las expresiones alemana Eiserner Vorhang e inglesa Iron Curtain y se refiera a la frontera política, ideológica y física, entre la Europa Occidental y el Bloque Comunista, tras la Segunda Guerra Mundial. Churchill popularizó el término en una conferencia en Estados Unidos en 1946, cuando dijo: "Desde Stettin, en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente (Europa) un telón de acero."
La frontera de la que hablaba Churchill dividía a los Estados socialistas, encabezados política, económica y militarmente por la Unión Soviética, y los Estados capitalistas, alineados con los Estados Unidos. El término había sido utilizado antes por el Ministro de Propaganda de la Alemania nazi Joseph Goebbels, quien declaró el 25 de febrero de 1945 en un artículo titulado «El Año 2000», en el periódico semanal Das Reich:
"Si los alemanes bajan sus armas, los soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Un telón de acero (ein eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas."
Sin duda era una cortina de hierro o un telón de acero donde los ciudadanos de esos países eran prácticamente rehenes dentro de sus propios estados, como pude conocer posteriormente, y casi no me daba cuenta que en un sitio tan lejano como Cuba también existía un telón de acero.
La Guerra Fría.
La Guerra Fría fue un enfrentamiento político, económico, social, militar, informativo y hasta deportivo que tuvo lugar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la desaparición de la URSS desencadenado a partir de 1989 con la caída del muro de Berlín y en 1991 conla extinció de la URSS, entre los bloques occidental-capitalista liderado por Estados Unidos, y el oriental-comunista liderado por la Unión Soviética. Las razones de este enfrentamiento fueron esencialmente ideológicas y políticas.
Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos económicos, políticos e ideológicos, que se comprometieron, marcaron significativamente gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX. Las dos superpotencias ciertamente deseaban implantar su modelo de gobierno en todo el planeta y agotaban todos los recursos para ello.

MISILEN LA FORTALEZA DE LA CABAÑA, LA HABANA, QUE REMEMORA LOS EMPLEADOS EN LA CRISIS DE LOS MISILES.
Cuba y la Unión Soviética.
Por supuesto que toda la ideología anterior al proceso revolucionario satanizaba al comunismo y en particular a la Unión Soviética, a la cual nadie nombraba como tal sino la identificaba como Rusia. Tras el establecimiento de lazos diplomáticos con la Unión Soviética con el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, Cuba aumentó su dependencia del mercado y de la ayuda militar soviética, volviéndose un aliado de la Unión Soviética en la Guerra Fría. En 1972 Cuba ingresa en el CAME, una organización económica entre estados socialistas, diseñada para promover la cooperación mutua entre Estados de economía planificada. Moscú mantuvo un contacto regular con La Habana, manteniendo relaciones estrechas hasta el colapso del campo socialista en 1990.
Por supuesto que la Unión Soviética suministraba a Cuba casi de todo, se creó una dependencia peor que la que existía antes de la revolución con los Estados Unidos. Desde la energía hasta los alimentos, desde las armas hasta la ideología, Cuba se convirtió en un apéndice de la Unión Soviética. No se si en la historia ha existido un lazo dependiente tan fuerte, mucho peor que el monocultivo que Cuba practicó durante siglos con el azúcar.
Es por ello que todo el proceso de entrenamiento, preparación de profesionales, capacitación, se hacía en la Unión Soviética. No había esfera de la sociedad y la economía que no dependiera de los recursos y relaciones con los soviéticos. Cuba era una parte importantísima de la Guerra Fría, sobre todo por ser el primer país socialista en América y por su cercanía geográfica con los Estados Unidos.
La Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre. Uno de los puntos críticos de la Guerra Fría.
A partir de las nacionalizaciones de empresas norteamericanas y el comienzo de las medidas coercitivas contra Cuba, el gobierno revolucionario pidió ayuda a la Unión Soviética. "Quizás hubiera tomado una línea diferente si los estadounidenses hubieran sido más suaves con él", afirma Oleg Troyanovski, un asesor de Jrushchov. "La Guerra Fría estaba en pleno auge. Así que cualquier cosa desagradable para los estadounidenses era bienvenida en este país, y viceversa". Nikita Jrushchov apoyó plenamente al proceso cubano.
Más seguro que nunca dentro de su país, Fidel Castro Buscó exportar la revolución al resto de América Latina. Desde preparación de guerrilleros, soporte económico y militar y envío de entrenadores y especialistas militares a varios países de América Central, en particular Nicaragua y El Salvador, Venezuela, Colombia, Bolivia, Argentina y varios países africanos, se pensaba factible la repetición del triunfo rebelde en Cuba mediante la promoción de las revoluciones violentas al estilo de la cubana. Alarmado, el gobierno de Estados Unidos siguió presionando a Cuba.

Pero los cubanos, creían que Estados Unidos sí tenía intenciones de atacar a Cuba, y pidieron ayuda a Rusia".
La solicitud de Castro inspiró al líder soviético Nikita Jrushchov a extender una osada oferta. Se había jactado ante el mundo del poderío nuclear soviético, pero en realidad conocía bien las limitaciones de sus misiles nucleares de largo alcance. No obstante tenían de mediano alcance.
"Del territorio de la Unión Soviética no tenían manera de alcanzar territorio estadounidense, pero desplegados en Cuba se convertirían en armas nucleares estratégicas", sostiene el general Anatoly Gribkov, que estaba al mando de las tropas soviéticas en Cuba. "Creo que esta, significaba en la práctica, podíamos reducir las diferencias entre nuestras fuerzas".
Se podía apreciar inmediatamente la importancia estratégica que tenía la presencia de estos proyectiles en Cuba.
En julio de 1962, bajo las narices de Estados Unidos, el primero de 150 barcos soviéticos, cargados con misiles nucleares profundamente camuflados y más de 40.000 soldados partió hacia Cuba.
"Los estadounidenses no se dieron cuenta de que pudimos llevar no una, sino 43.000 personas hasta allí, más equipos, armas, y todo lo necesario para el trabajo de instalación", dice el general Nikolai Bieloborodov . "Colocamos todos los autos, camiones y tractores encima, y los equipos militares estaban bajo cubierta".
Pero la CIA había notado el aumento en buques soviéticos que se dirigían a Cuba.El 14 de octubre, un avión espía U-2 sobrevoló toda la isla para descubrir lo que ocurría. La mañana siguiente, el Centro de interpretación fotográfica en Washington comenzó a analizar las fotos tomadas por el U-2.
"Lo soviéticos nunca habían enviado armas nucleares fuera de las fronteras soviéticas, y no se pensaba que iban a hacerlo. La verdad es que nunca se nos ocurrió que tomarían tal riesgo", mantiene Roger Hilsman, jefe del departamento de inteligencia en el Departamento de Estado en Washington.
A las 8:45 de la mañana del 16 de octubre, la CIA informó a Kennedy que, sin duda, había misiles soviéticos en Cuba.
Los misiles en Cuba hicieron a Estados Unidos más vulnerable que nunca. La Unión Soviética podía ahora atacar si previo aviso.
Un primer ataque hubiera destruido todas las bases aéreas estadounidenses, bases de bombarderos, bases de misiles y todas las ciudades salvo Seattle, que estaba fuera de alcance. Pero Washington DC, Nueva York, ... todas hubieran quedado en ruinas con el alto costo en vidas humanas.
"Todos nuestros envíos son de carácter defensivo. Si no tiene intención de invadir a Cuba, no debe preocuparse, porque todas las armas son defensivas", le decía el canciller soviético Gromyko a Kennedy.
Kennedy reveló al mundo el descubrimiento de los misiles soviéticos en Cuba, e informó que había impuesto un bloqueo.
Kennedy declaró: "El propósito de estas bases no puede ser otro que obtener la capacidad de un ataque nuclear contra el hemisferio occidental. Para detener esta escalada ofensiva, se está iniciando una cuarentena estricta de todo el equipo militar ofensivo que está siendo embarcado a Cuba. Todo buque de cualquier tipo que se dirija a Cuba desde cualquier nación o puerto será enviado de regreso si se descubre que contiene carga de armas ofensivas".
"Insto al presidente Jrushchov a que detenga y elimine esta amenaza clandestina, irresponsable y provocadora contra la paz mundial, y a las relaciones estables entre nuestros dos países. Él tiene ahora la oportunidad de retirar al mundo del abismo de la destrucción", añadió el presidente.
La primera reacción de Moscú llegó a la mañana siguiente: "Denunciando la cuarentena de armas contra Cuba como un paso hacia la guerra mundial termonuclear, la Unión Soviética hoy ordenó a sus fuerzas armadas que se preparen para el combate, y las fuerzas del Pacto de Varsovia, homólogo comunista de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en seguida hicieron lo mismo".
Mientras las superpotencias se preparaban para un conflicto, Cuba anunció una "alarma de combate". Más de un cuarto de millón de personas esperaban para repeler una invasión estadounidense. La flota estadounidense rodeaba Cuba. Los buques soviéticos mantuvieron su rumbo. Con la inminencia de la confrontación, Kennedy propició un contacto directo con Moscú.
El Pentágono dijo que Estados Unidos estaba listo para hundir todo buque del bloque comunista que se dirigiera a Cuba, que se negara a detenerse y ser registrado bajo el bloqueo. Además, se utilizará la fuerza si es necesario para detener y registrar cualquier buque de cualquier país que se dirija a Cuba".
Ese fue el momento más peligroso, pero a la mañana siguiente comenzaron a cambiar las cosas. Jrushchov intentó lograr un trato mejor, y exigió un canje. Los misiles soviéticos en Cuba a cambio de los estadounidenses en Turquía.
El Presidente Kennedy estaba preparado para retirar los misiles estadounidenses de Turquía... Pero eran parte de la contribución de Estados Unidos a la OTAN, y no podía prometer nada a Jrushchov.
Mientras tanto, la crisis había escalado de nuevo. Un avión espía U-2 estadounidense había sobrevolado una base antiaérea soviética en la parte oriental de Cuba y el comandante soviético ordenó de lanzar un misil tierra-aire contra el avión.
La guerra parecía inminente, o por lo menos un ataque. Castro envió un mensaje a Jrushchov. Dijo que Estados Unidos atacaría en sólo horas, y que, una vez lanzado el ataque, la Unión Soviética debería responder inmediatamente con un golpe aniquilador.
Estos Unidos le hizo saber a la URSS su decisión de atacar y Jrushchov, temiendo que ésta sería la última oportunidad de evitar la guerra, envió un mensaje relámpago a Radio Moscú aceptando las condiciones de Kennedy. Se transmitió a todo el mundo.
La televisión estadounidense daba la noticia: "El gobierno soviético ha ordenado el desmantelamiento de armas en Cuba, su embalaje y devolución a la Unión Soviética". En la cadena CBS, el presentador Charles Collingsworth anunciaba: "Este es el día, y tenemos buenas razones para creerlo, en que el mundo evadió la más terrible amenaza de holocausto nuclear desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".
"Nosotros, realmente, nos sentimos indignados", decía mientras tanto Fidel Castro. "¿Cómo lo sabemos? El día 28, por la mañana, la radio empieza a hablar noticias de que hay un acuerdo. Y que el acuerdo consiste en la retirada de los proyectiles y que Kennedy iba a dar una garantía a Jushchov. Fue realmente un acuerdo bochornoso. A mí no me pasaba eso por la mente, qué sosos pudieron ser".
"El mundo entero tenía la impresión que Jrushchov había perdido, porque había cedido a la presión de un presidente fuerte... Que lo había sacado todo de Cuba y no había recibido nada a cambio", señala Dobrynin. "Nadie sabía del acuerdo sobre los misiles en Turquía. Si usted me pregunta quién ganó o perdió, yo diría que ni Kennedy ni Jrushchov".
Bajo la estricta vigilancia de Estados Unidos, buques soviéticos se llevaron los misiles de Cuba.
Si esta crisis no se hubiera resuelto, Estados Unidos hubiéra invadido Cuba, se habría desatado una guerra nuclear y la cantidad de personas muertas en todo el mundo en esa guerra hubiera sido desastrosa. Esa fue la mayor crisis del siglo XX, y es importante que Kennedy y Jrushchov la hayan resuelto.
CAAD 30.
Mis vivencias personales en esos momentos son inolvidables. Como la mayor parte de los cubanos veía la posición norteamericana como una amenaza a nuestro país y por tanto mucho antes me había incorporado a las Milicias Nacionales Revolucionarias. El 22 de Octubre de 1962 me encontraba terminando un curso militar de 45 días en la fortaleza de la Cabaña, aprendiendo el manejo de los cañones antiaéreos dobles de 30 milímetros de fabricación checa denominados CAAD 30. De veras que ya estaba desesperado por concluir el entrenamiento e irme a casa después de 45 días de vida cuartelaria. Esa tarde, ya anocheciendo, con el cielo bien nublado, recibimos una orden de alarma de combate, con cascos, mochila, fusil FAL y todo lo necesario para una guerra nos llevaron a un gigantesco patio, donde hoy en día se celebran las Ferias del Libro de La Habana, y comenzamos a hervir agua en grandes bidones de 55 galones a partir de fogatas de leña, a su vez otros nos dedicamos a romper los huacales de madera que contenían los CAAD 30 y sus municiones.
Los cañones venían envueltos en grandes cantidades de grasa sólida, por lo que el trabajo se convirtió en interminable, con grandes hisopos con agua caliente fuimos limpiando y armando los cañones. Por supuesto que comenzó a soplar un aire frío y a llover torrencialmente para completar el panorama desolador. Ya casi al amanecer tomamos uno de los cañones y comenzamos a empujarlo hasta aproximadamente unos diez kilómetros, una pequeña playita a un costado del pueblecito pesquero de Cojímar, al que llegamos ya de día con la compañía de la incesante lluvia. Emplazamos el CAAD 30 y en ese momento nos daba lo mismo que explotara una bomba nuclear, que llegara la invasión americana o que no pasara nada, lo único que queríamos era que cesara la lluvia, descansar y comer algo.
Ahi vivimos al pie del cañón otros dos meses más, aunque ya se suponía que había pasado el peligro.
Los misiles finalmente fueron retirados, pero el temor de un enfrentamiento armado entre los Estados Unidos y Cuba no desapareció.
Crecimos con la noción de que iba a haber una guerra.
De lo que ocurrió alguna vez en la campiña de Pinar del Río, sólo queda una placa de metal en mitad de un campo abandonado, la que dice: "Este es el lugar donde un regimiento de misiles soviéticos tuvo su base durante la Crisis de Octubre de 1962".
En un país como la Cuba, que asigna tanta importancia a los acontecimientos históricos, los aniversarios políticos y los monumentos, es sorprendente ver el trato casi despreciativo hacia esta placa. Tal vez sea una muestra de la ambivalencia (por no decir trastorno bipolar, antiguamente llamado psicosis maníaco-depresiva) de los dirigentes cubanos, los mismos que gobernaban en 1962 y que no han tenido tratamiento durante más de medio siglo.
Mucho, por supuesto, ha cambiado desde entonces, no sólo han desaparecido las bases soviéticas, sino que también lo ha hecho la Unión Soviética. No obstante, la crisis que fue considerada como el acontecimiento más peligroso de la Guerra Fría, por lo menos en este hemisferio, tuvo en Cuba un impacto imperecedero. En tiempos recientes, por las vueltas que da la vida, se habla mucho de "el regreso de los rusos", pero eso merece otro comentario.
Visita a la Unión Soviética.
Trabajaba entonces en el Instituto Cubano del Libro, cuando se proyectó un viaje de actualización y entrenamiento en sistemas de Comercio del Libro durante un mes en Moscú y Leningrado. La URSS contaba con un extenso y poderosísimo sistema editorial y de comercio del libro y con editoriales prestigiosas, así que seguramente íbamos a sacar provecho de esa visita.
El entrenamiento estaba previsto durante todo el mes de junio, por ser el más favorable para visitar los cubanos a ese país desde el punto de vista climático.
En esos momentos se encontraba en reparaciones la terminal internacional del aeropuerto José Martí de la Habana, por lo que sus servicios se prestaban en el centro turístico Río Cristal del que ya he hablado, muy cercano a mi casa en el reparto Fontanar. Pues como ocurre siempre hubo confusión en la hora de salida y llegué tarde al chequeo del vuelo, por lo que tuve que irme al día siguiente. Ese mismo día concluía uno de los numerosos encuentros que sostuvieron Mijail Gorbachov y Ronald Reagan y este último abandonaba Moscú.
Viajé en Aeroflot en un vuelo en el que había bastantes asientos vacíos, así que me acomodé en la fila de tres que me correspondía en los últimos asientos situados al lado de los motores de los incómodos y ruidosos IL-62 y así, sin ningún entretenimiento, hice el viaje de casi 14 horas hasta Moscú, escala incluida. La escala fue en el aeropuerto de Shannon, en Irlanda. Acostumbrado al humilde aeropuerto de La Habana, aquello me pareció fantástico, me asombré cuando con precisión británica a las 8 de la mañana en punto se abrieron simultáneamente todas las cortinas de seguridad de mas de cien metros de comercios y dejaron ver las mercancías, sobre todo vajillas y adornos de cerámica de la mayor calidad. Por supuesto que el único que no tenía un centavo para tomarse una cerveza o comer un bocadillo era yo, solo llevaba rublos que no tenían valor en ninguna parte que no fuera la URSS. Como buen cubano no deje de pedir una bolsa plástica en una tienda, para al menos tener un recuerdo.
Llegue a Moscú casi al atardecer y no había nadie esperándome. Ni gota de ruso sabía y por señas logré me regalaran dos kopecs o centavos para hacer una llamada telefónica al Agregado Cultural de la Embajada, el ¿notable? poeta Pablo Armando Fernández, encargado de la visita. El mismo nunca me respondió, solo una ayudante y me dijo que tomara un taxi. Su gestión fue tan notable como su poesía, que ya es decir.
Tomé un taxi, después de ver como discutían los taxistas para disputarse el viaje. Me tocó una mujer taxista de más de 6 pies de altura, con piernas más peludas que las mías y que al salir del aeropuerto por poco aplasta a un borracho que tenía en la mano un pomo de colonia, al que le dijo quien sabe cuantas cosas.
A duras penas llegué al hotel y el dinero de bolsillo que traía no me alcanzó, así que suerte que algunos de mis compañeros estaba en el lobby del hotel y me ayudaron a pagar.
Al registrarme tomaron y retuvieron mi pasaporte y me dieron una tarjeta de identificación de dicho hotel.
MAUSOLEO DE LENIN Y MURALLA DEL KREMLIM.
Hotel Ural.
El Hotel Ural era un hotel no muy viejo por dentro, pero de arquitectura similar a la de Los Rascacielos de Stalin, popularmente conocidos también como las Siete hermanas, que es un conjunto de siete rascacielos construidos en una elaborada combinación de estilo barroco ruso y gótico. El hotel tenía unos diez pisos y cuando se abría uno de los dos raquíticos ascensores, daba acceso a una especie de pequeña sala desde la que se divisaban los pasillos del hotel. En ese lugar había una señora mayor que vendía agua saborizada, te, caramelos y cigarros.
Pero ese no era su función fundamental, sino era la de constituirse en la espía principal de cada piso, controlando todos los movimientos de los que al hotel tenían acceso y por supuesto reportarlo.
Mi habitación era la última de una esquina a una céntrica calle y por ir yo al frente del grupo de veinte cubanos, era la única que contaba con servicio sanitario y baño propio. El resto debían ir a un baño colectivo existente en cada piso y en el caso de querer bañarse tenían que pagar 30 kopecs por su uso. Por supuesto que no tenía tranquilidad, todo el mundo iba a hacer sus necesidades y a bañarse a mi habitación, y por supuesto que la persona que nos atendía indagó por qué había tanto movimiento hacia mi habitación. Los rusos no comprendían que los cubanos tienen que bañarse todos los días.
Antes de pasar a otro tema voy a hablar del una anécdota simpática. Nos habían dado una asignación monetaria bastante generosa de lo cual hablaré más adelante, pero el cubano siempre quiere más, así que un par de pinareños (el Director Provincial de Comercio del Libro y su técnico comercial) se pusieron de acuerdo para vigilar a la vigilante del piso y robarle las botellas vacías de agua consumidas por los huéspedes y que ellas vendían después a dos centavos o kopecs cada una. Era bien temprano cuando salí a estirar las piernas mucho antes que los demás (como contaré prácticamente no anochecía), cuando veo a los dos personajes citados con un saco cada uno. Los sorprendí, los regañé y les dije que no repitieran el hecho. Ahora tenían que cuidarse de la cuidadora y de mí.
VODA FAMOSO MUNDIALMENTE, STOLICHNAYA.
Escuela Superior del PCUS de Moscú.
La Escuela Superior del Partido Comunista de la Unión Soviética de Moscú era igualmente un edificio impresionante. Cuando el ómnibus que nos recogía nos dejó en ese lugar nos parecía estar en un búnker visto tantas veces en películas de la segunda guerra mundial. De inmediato surgió un personaje que se identificó como nuestro traductor y me buscaba a mí. Era un muchacho joven, medio pelirrojo, medio rubio, de bigote rubio, alto y que hablaba con un español completamente castizo.
Me contó que había estudiado español en la URSS pero que estuvo siete años como traductor en la embajada de la Unión Soviética en Madrid, así que de ahí su forma de hablar. Se me haría inseparable durante casi todo el mes de nuestra estancia. Me llevó a conocer al Director de la Escuela, un personaje supongo que de altas esferas, pues tenía, a diferencia de casi todos los demás, un traje de corte impecable, una oficina propia de un magnate y disponía de un automóvil Chaika, distintivo de poder. Me recibió muy afectuosamente y en forma misteriosa, sacó de una gaveta cerrada con llave, una botella de vodka Stolichnaya, bien conocido en Cuba y dos copas.
Hizo un brindis conmigo y lanzó la copa contra una chimenea existente. El traductor me indicó que hiciera lo mismo y así fue. Era un brindis a que gracias a mi presencia podía tomarse una copa de vodka, prohibido por la Ley Seca que imperaba en el país y de la que solo se exceptuaban los extranjeros.
A su vez me hizo entrega de un sobre con una suma tres veces superior a la entregada al resto de los miembros de la delegación y que ya era representativa, como conocí después de dos o tres meses de trabajo de un profesional como un abogado o un médico.
De ese dinero entregado solamente teníamos que pagar lo que comiéramos y de eso voy a hablar ahora.

UN LUJOSO CHAIKA SIMILAR AL QUE TENIA EL DIRECTOR DE LA ESCUELA.
El curso era realmente un bluff, un engaño. Muy pocas materias de comercio del libro y casi todas políticas, y a tono con los tiempos, todas criticando el sistema soviético, sobre todo la doble moral, la falta de democracia, el atraso económico y tecnológico, males que se repiten en todos los lugares donde el socialismo ha dirigido la sociedad.
Lo curioso es que sobre un tema del que conozco un poco, la informática, hacían presunción de adelanto. Un aula con unas 20 computadoras personales marca Robotron de la extinta República Democrática Alemana y una impresora de punto les parecía un gran adelanto técnico.
Crearon un documento y lo mandaron a imprimir y aquello parecía que no iba a materializarse nunca, cuando al fin comenzó el zumbido de la impresora. Por prudencia no hablé de que en mi oficina contaba con dos computadoras personales, una NEC y otra Sony las que funcionaban en esa fecha a una velocidad muchas veces superior a la muestra.
Por supuesto siempre hubo cubanos extremistas que le salieron a discutir al profesor sus expresiones de la falta de información y de libertad de expresión que había existido en la URSS y que no permitían otro punto de vista que no fuera el oficial. Las revistas Life y Selecciones del Reader's Digest decían muchas verdades, según el profesor, y eso un cubano enceguecido no podía pasarlo.
EL VERDADERO SIGNIFICADO DE MOLOKO.
Vamos a caerle al "morococo".
La delegación o participantes en el entrenamiento estaba integrada por veinte personas, tres técnicos de la Distribuidora Nacional del Libro, y el resto eran Directores Provinciales de Comercio del Libro o técnicos en dicha especialidad. No obstante tratarse de una actividad cultural había un amplio abanico de personas con cultura elevada, cultura media y hasta perfectos anormales. En esta última categoría estaban el Director de Pinar del Río y su técnico, de los cuales ya hablé había sorprendido arañando centavos y después los mencionaré por algo más denigrante.
Pero fue el técnico Comercial de Pinar del Río, que hasta el momento dudo si sabe hablar bien el español y como entró a trabajar en algo relacionado con la literatura, el que puso un punto jocoso en nuestra estancia allí.
El primer día llegamos sobre las 8 de la mañana a la Escuela y el traductor nos explicó que había un restaurante y dos cafeterías donde podíamos desayunar y almorzar. Los precios eran bien módicos, una carne con papas o un biste, 25 kopecs, un canapé de jamón o chorizo, 15 kopecs (los soviéticos no habían descubierto aún el sandwich y solo comían una parte del pan con el relleno adentro sin tapa), leche o chocolate con leche cinco kopecs, y así todo un abanico de comidas bien baratas, salvo dos casos, el té que era gratis y el cafe (café instantáneo en polvo brasileño) que costaba más que la carne: 28 kopecs.
Tratamos de identificar el significado de cada palabra y por supuesto las que mas pegaron fueron carne (miasa) y leche (molokó).
Pues todos los días, en desayuno y almuerzo, sin faltar uno, llegaba el pinareño a la cola del restaurante y decía varias veces: "vamo´ a caerle al morococo". Ya "caerle al morococo" lo decíamos hasta para tomarnos un helado en la calle.
El traductor.
El traductor hizo muy buena confianza conmigo, yo solo era unos años mayor que él, tenía dos hijos varones igual que yo y me confesó unas cuantas cosas que solo se le confiesan a alguien al que le es imposible denunciarlo. Siempre después de almuerzo sobre las dos de la tarde teníamos todo el tiempo disponible para nosotros. Yo aproveché para conocer una y cada una de todas las estaciones del metro de Moscú, aunténticas maravillas arquitectónicas. El metro es mucho más que un medio de transporte. Es una forma de viajar por la historia, de seguir desde primera línea la evolución de una ciudad y sus habitantes. En torno al subterráneo de Moscú se prodigan las leyendas, como la que cuenta que Stalin ordenó construir una línea secreta al Kremlin para su uso en caso de emergencia.
ALMACENES GUM.
Otras veces iba a tiendas, sobre todo comercios grandes como los almacenes Gum y otros cuyo nombre no recuerdo. Lo que si recuerdo bien es que a Jorge Barrera, del que he hablado, su hermana le había enviado un jean Lee que no le servía, así que se lo compré bien barato y fue mi caballo de batalla en Moscú. El Lee todos los rusos sabían de donde provenía y me miraban inquisitivamente, ellos podían comprar ropas de todo tipo pero de poca calidad, salvo los abrigos. Dondequiera que me pusiera en una cola en una tienda moscovita, se ponía no se cuantos rusos inmediatamente detrás de mí. Me explicó el traductor que lo que comprara un extranjero es porque era de buena calidad.
Lo que si me impactó fue el sistema de compra y pago en las tiendas soviéticas. Usted entraba haciendo pago previo de forma exacta de lo que iba a comprar, es decir voy a comprar un pañuelo y una corbata y valen entre los dos 7.50 rublos, usted pagaba esa cantidad y a la salida le revisaban el ticket contra los artículos. Yo no se como rayos se valían los compradores de no equivocarse.
Claro que existían también tiendas de productos japoneses fundamentalmente, que vendían en un rublo convertible, algo como el CUC cubano y a precios realmente exhorbitantes (parece que hasta en eso y ya desaparecida la Unión Soviética, copiamos de ellos).
Pues les narro dos anécdotas con el traductor. Me invitó a salir en su Lada 1500, que pudo comprar gracias a los siete años de trabajo en la embajada en Madrid. Pero me habla de como mantenerlo. Me lleva a una tienda de accesorios automotrices y vemos unas gomas ring 13 propias para el Lada y de fabricación soviética, también vemos otras japonesas mucho más caras. De ahí seguimos a varios lugares en donde misteriosamente entrábamos por detrás y donde vendían productos en bolsa negra o robados. Al final compra dos neumáticos por un precio inferior al de una sola goma en el comercio legal.
Igual ocurre con la gasolina, por menos del 60% del precio oficial la compra de contrabando. Le hice saber que en Cuba, en momentos de bonanza como eran los años 80, el panorama era el mismo. Parece que es un mal que trae el socialismo innato: el robo y el comercio clandestino.
El otro episodio se refiere a la Escuela Superior del Partido. Allí había dos cafeterías donde se vendía además de lo habitual para consumir, carne fresca. En uno podían comprar los empleados y alumnos, en el otro, donde la carne era de mayor calidad y más barata, solo podían hacerlos los que ostentaran cargos de dirección política o administrativa. Nada, igual que en Cuba que unos eran mas iguales que otros.
El traductor nos acompañó durante nuestra estancia en Moscú durante tres semanas y allí dió paso a un nuevo personaje al que apodamos "el Estrujado" porque en 8 o 9 días que nos acompañó en el viaje a Leningrado y el regreso y partida a Cuba, no se cambió ni la camisa.
El último recuerdo del traductor, el españolizado, fue impactante. Me explicó que la identificación o carné de identidad en la antigua URSS era un libro llamado Passport o pasaporte, y eso era de hecho, para ir de una ciudad a otra y sobre todo para ir a Moscú, había que obtener una especie de visado. Extranjeros en su propio país eran los soviéticos.
CALLE ARBAT.
Y debo hablar que el tercer domingo de junio, cuando en Cuba se celebra el día de los Padres, fui a pasear por la Calle Arbat, una calle peatonal de alrededor de un kilómetro de largo y uno de los más pintorescos de Moscú y a lo largo de su avenida principal te podrás encontrar con cafeterías, tiendas artesanales, pinacotecas y un ambiente bohemio muy concurrido de artistas callejeros, músicos, retratistas, etc. además de contar con la casa museo de Pushkin, el célebre escritor ruso.
Pues por allí andaba cuando de pronto en medio de aquel dia veraniego, comencé a sentir un frío intenso, a ponerse negro el cielo y comencé a temblar como una hoja. No pude más y tuve que entrar al primer lugar con abrigo que ví: una especie de sala de video donde proyectaban documentales y animados rusos. No entendía nada pero me salvé del frío glacial. Ahi tuve mi respuesta a por qué en pleno verano, muchos rusos andaban con abrigos aunque hubiera calor.
Leningrado.
El viaje a Leningrado comenzó con algo que me gusta muchísimo: los trenes. En una de las estaciones de trenes de Moscú, La manera más clásica y popular es viajar en tren. La conexión ferroviaria entre Moscú y San Petersburgo se estableció en el año 1851. Moscú y San Petersburgo están distanciadas 650 km. Hay trenes de día y nocturnos. Los nocturnos tardan cerca de 8 horas y tienen coche-cama para dormir. Por supuesto nos impactó la gigantesca estación, y sobre todo la puntualidad de los trenes. Invariablemente cada pocos minutos salía un tren y llegaba otro.
Está de más decir que no dormimos nada durante el viaje, estuvimos todo el tiempo en el pasillo disfrutando del paisaje, casi todo gigantescos bosques de pinos y abedules, cruce de inmensos ríos y cruce sistemático de un tren con otro en sentido contrario, todo a la luz de una noche que era casi de día. El tren Moscú-Leningrado (hoy volvió a llamarse San Petersburgo) es una experiencia inolvidable.
En la estación nos esperaba un ómnibus, el cual nos dió un recorrido por la hermosa ciudad (es un entarimado de más de 40 islas, más de 60 ríos y canales y 342 puentes sobre ellos, que dan al carácter de la ciudad los rasgos románticos. 22 grandes puentes que cruzan el río Neva son levadizos, o sea, se levantan de noche para dejar pasar a los grandes barcos mercantes.)
Simplemente en ese recorrido nos dimos cuenta (algunos) que es una ciudad de famosos museos y palacios aristocráticos, hermosos parques, majestuosos templos y magníficos monumentos. La gran cantidad de puentes, palacios, iglesias, monumentos, museos y edificios de toda índole hace que a San Petersburgo le llamen a menudo "el museo al aire libre".
Hicimos una breve parada en un complejo de hoteles finlandeses que hasta Pepsi Cola tenían pero a precios no prohibitivos para nosotros, pero si para los ciudadanos soviéticos. De ahi fuimos a un famoso hotel cuyo nombre no conservé, pero que se nota por todas partes es de mediados del siglo XIX. Escalones de mármol, viejos pero relucientes ascensores de puertas de rejillas, lustrosa marquetería de maderas preciosas, todo apuntaba a un hotel de lujo, salvo el consabido hecho de no contar con baños ni sanitarios propios en las habitaciones.
Esta vez si me las vi negras. En la espaciosa habitación sólo había un triste lavamanos, a cuyos pies había unos 50 centímetros alrededor de un material plástico protector del piso. Pues con un vaso me bañaba en ese pequeño espacio y al sanitario no queda otro remedio que ir al público. Claro que también contábamos con la presencia de la cuidadora infaltable.
Leningrado o San Petersburgo o la Venecia del Norte es una ciudad en la que nunca alcanza el tiempo para ver las cosas interesantes que hay, pero pude ver algunas en la corta semana que pasé allí. San Petersburgo fue fundada por Pedro I el Grande en el año 1703, Zar de la Rusia Imperial y descendiente de la dinastía Románov, iniciando un vasto proyecto urbanístico que convirtió a la ciudad en la capital del imperio durante más de doscientos años. Posteriormente fue conocida como Petrogrado entre los años 1914 y 1924, y como Leningrado en tiempos de la Unión Soviética y ahora recuperó su nombre original.
El palacio de Peterhof (hoy Petrodvoréts) se encuentra al oeste de San Petersburgo junto a la costa del Golfo de Finlandia, en las cercanías de la fortaleza de Kronstadt, convirtiéndolo en un emplazamiento especialmente atractivo para el Zar. El conjunto aquitectónico muestra el extravagante lujo y la opulencia que rodeaba la vida de los zares. En torno al palacio se crearon dos majestuosos parques, el conocido como Parque Superior, que cuenta con cinco fuentes y el Parque Inferior, abarcando una superficie de más de cien hectáreas, donde se encuentra el complejo de fuentes más grande construido por el hombre.
Las fuentes de los jardines de Petrodvoréts alcanzan un grado inusual de belleza y creatividad, siendo alimentadas por manantiales naturales, conformando una espectacular obra de canalización de más de veinte kilómetros de longitud. El mayor logro tecnológico de las fuentes de los zares es que todas ellas operan sin el uso de bombas, suministrando el agua de manantiales naturales y acumulándose en los embalses de los jardines superiores, permitiendo que la diferencia de elevación cree la presión necesaria que impulsa la mayoría de las fuentes del Parque Inferior, incluyendo a la Gran Cascada. Recordemos que fueron construidas a principios de los 1700.
Pues fue en una de esas fuentes con nuestra visita al Palacio de Verano, donde los pinareños sacaron la garra nuevamente. Habíamos visitado ya el Palacio en sus interiores y disfrutabamos de la hermosa vista de las fuentes, una de ellas con la sorpresa de que pisas una piedra y sale un chorro de agua, pero llegamos a una donde, igual que en la Fontana de Trevi en Roma, en la que una leyenda tradicional sostiene que los visitantes que arrojan una moneda a la fuente aseguran su regreso a ese lugar. Pues allí nos encontramos miles de monedas, lo que nunca supuse que a los pocos minutos un miliciano o policía soviético detuviera al técnico de Pinar del Río, el cual, bajo la mirada atenta de su compinche director provincial, se había quitado los zapatos y arremangado el pantalón y estaba dentro de la fuente recogiendo las monedas de mayor denominación. Nueva verguenza y explicación a las autoridades, que de mala gana no arrestaron al guajiro.
De ahi en adelante y una vez teerminadas las visitas dirigidas al acorazado Potemkin, la casa de la Moneda y a la oficina de Lenin, preferí ir solo a los lugares que solo a mí me interesaban, como el museo del Hermitage. El Museo del Hermitage cuyo nombre proviene del francés ermitage, «ermita», «refugio del ermitaño») es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los antiguos zares. El museo se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta el año 1917 cuando fue declarado Museo Estatal. Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas.
Pagué con mucho gusto el alto precio de entrada, pero sólo disponía de un día y eso solo alcanza para ver algunas salas.
Otros recuerdos que tengo de Leningrado o San Petersburgo están relacionados con su clima. Estuve allí a finales de junio, o sea pleno verano y recuerdo que uno de mis compañeros leyó 35 grados en un termómetro y había buen sol pero realmente no hacía nada de calor, mas bien fresco. Nos llamó la atención que los miles de canales de la ciudad estaban colmados de hombres, mujeres y niños en trajes de baño y muchos se bañaban en sus aguas. Alguno de nosotros fue a tocar el agua y resulta que estaba más fría que la de un refrigerador, si un cubano se baña ahí "adiós Lola".
El otro se refiere a las Noches Blancas.
En las ciudades situadas cerca de los círculos polares seproducen entre los meses de mayo a julio un espectáculo inigualable: Las Noches Blancas. La ciudad rusa más famosa donde se puede ver las “noches blancas” es San Petersburgo, sobre todo en los meses de mayo, junio y julio. El sol está presente en el horizonte casi veinte horas al día y de inmediato vuelve a amanecer, no como en Cuba, donde la salida y puesta del sol son muy rápidas, sino de forma muy lenta, por lo que casi en ningún momento oscurece completamente.
Más de una noche fui testigo de la elevación de los puentes del río Neva, que se hace para permitir a los barcos mercantes navegar por el río desde el mar Báltico hacía el lago Ládoga, se ha convertido en un espectáculo famoso, único y característico de San Petersburgo, por lo que es uno de los símbolos de la ciudad. Durante las Noches Blancas las calles nocturnas y las orillas del Neva, como malecones, están llenas de gente paseando, disfrutando y observando la elevación de los puentes. Muchas cafeterías, bares y terrazas están abiertas toda la noche.
Más bien sentía frío, pues a las dos de la mañana, con 15 grados de temperatura o menos, es bien frío para los cubanos, pero valía la pena ver el espectáculo. Como gran aficionado a la literatura, me acordé mucho de una novela de Fiodor Dostoyevski que disfruté muchísimo en mi juventud y por ser corta leí más de una vez: Noches Blancas, que trata de sus cotidianos paseos por las calles de San Petersburgo durante cuatro noches y una mañana. Trata de un joven soñador y solitario quee imagina constantemente su vejez solitaria. Durante uno de sus largos y cotidianos paseos por la ciudad se encuentra con una joven, Nástienka a la que encuentra llorando, comienzan a hablar y los dos se agradan. Hasta entonces, éste nunca se había enamorado, pero hay algo de ella que lo hechiza.Se encuentra a una mujer llorando, él le empieza a hablar y los dos se agradan. Ella le cuenta lo sola que se siente y se citan para hablar al siguiente día con una condición: que él no la ame para siempre.
Ella le cuenta que tuvo un novio, el cual la noche antes de que este dejara Petersburgo para trabajar en Moscú, Nastenka se escapa de su abuela ciega y su criada sorda y le pide que se case con ella. Él rechaza su oferta, diciéndole que no tiene dinero para mantenerla, pero que volverá un año exacto después. Nastenka le cuenta que hace exactamente un año de eso, pero que en ese tiempo no le ha escrito ni una simple carta.
Dos días después, ambos se revelan su amor. Hacen planes de boda, y cuando se van a despedir, aparece el prometido que estaba en Moscú, besa en los labios a nuestro joven narrador, pero marcha con su prometido.
Al siguiente día le llega una carta, la cual rompe pero luego compone, en la que le dice que ella lo ama como amigo, y que espera su perdón. Ella lo invita a formar parte de su vida, aún con su prometido presente. Él se niega a ello, pero agradece sinceramente la oportunidad vivida de compartir con otra persona la felicidad efímera de unas "noches blancas". La obra nos habla sobre amar libremente a otra persona, aun cuando el destino indique que no pueden estar juntos. Todo un tango ruso.
Al vivir las Noches Blancas rememoré esa novela tan profunda como todas las obras de Dostoyevski.
Y como colofón una cordial invitación a una comida en algo llamado Casa de la Prensa y el Escritor, donde nos agasajaron, me tomé la única cerveza soviética (malísima y caliente) para la que hacían largas colas los afectados por la Ley Seca, y me dieron por la antivena del gusto con la comida, un entrante de borsch. El borsch es una sopa de verduras, que incluye generalmente raíces de remolacha que le dan un color rojo intenso, y para colmo era fría. Nunca olvidaré tan mala comida para mi gusto, ya que detesto la remolacha y la cerveza caliente, pero ya me había desquitado comiendo a mi gusto todos los días que pasé en la Unión Soviética menos ese,que desgraciadamente es el que más recuerdo.
Regreso a Cuba.
El regreso a Cuba lo hicimos en un moderno entonces avión IL-86, remedo del Jumbo Boeing 747, que realmente resultó cómodo. Ya en el avión, a las pocas horas voy al baño y veo que no había nada, ni jabón, ni papel sanitario, nada. Uno de los pinareños (otra vez) mostraba en el bolsillo interior de su saco un poco de perfume que se había llevado del baño, no importaba que pusieran los perfumes sin tapa, así mismo lo sustraían.
Al hacer escala en Gander, Canada, veo que había demora en bajarse por parte de algunos pasajeros. El aeropuerto entonces, no se si ahora será así todavía, no tiene túneles articulados, por lo que había que descender a la pista. En esos momentos había 2 grados centígrados de temperatura, punto de congelación excedido para un cubano. Antes de entrar a la puerta del salón del aeropuerto vemos a la izquierda a una patrulla de la policía con dos policías canadienses con los brazos cruzados (recuerdo hasta el nombre del oficial: Mr. Reynolds), las cuatro puertas del auto abiertas y prendidas las luces intermitentes de la misma. Toda una invitación a quedarse.
Cinco cubanos que regresaban a Cuba se quedan en Gander y ello provoca casi cuatro horas de demora pues bajaron todos los equipajes, los revisaron y volvieron a subir. No obstante la lata de Coca Cola que me ofrecieron, la guardé para llevársela a mis hijos que nunca la habían visto. Hay otra anécdota más impactante y triste a la vez relacionada con Gander y mi padre, que ya contaré.
Conclusión.
Creo que fue una experiencia importante irrepetible.
Pude constatar que Mijaíl Gorbachov, premio Nobel de la Paz 1990, una de las figuras más destacadas y al mismo tiempo más contradictorias de la política del siglo XX y que encabezó la Unión Soviética durante casi siete años en calidad de secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (1985-1991), y como presidente de la URSS (1990-1991) el último en la historia del país, fue un reformador legendario que llevó libertad y democracia a un país “cerrado” y que creó los conceptos de “glásnost” (transparencia y libertad de expresión) y “perestroika” (reconstrucción, reforma).
Sea como fuere, Gorbachov contribuyó a la transformación de todo el panorama político internacional. A él se le atribuye la caída del muro de Berlín y la finalización de la Guerra Fría.
Pude observar como la libre expresión acabó sin tirar un tiro con todo un sistema montado durante más de 70 años. En las clases que recibimos en la Escuela Superior del PCUS de Moscú no desdeñaban motivos para criticar al socialismo, valorar al comunismo de una utopía y denunciar que la historia de Rusia había sido manipulada y escondida las verdades, sobre todo por el estalinismo y por los burócratas de Jruschov, Brezhnev, Andropov y Chernenko. Y a través del traductor y de otros cubanos que vivían allí y con los que compartí, conocí, o mejor ratifiqué que aquel era un régimen impuesto y no deseado por la gran mayoría de la población.
Las manifestaciones masivas que viví en los alrededores de las oficinas del periódico Pravda, donde tuve que refugiarme pues llegaron los policías con porras a darle golpes a los que protestaban en contra de la existencia del mencionado Pasaporte, los que fueron obligados a montar en guaguas rusas marca Paz similares a las que existían en Cuba, más las protestas mediante gestos de los que veían en cualquier parte la Conferencia del Partido que se celebró durante mi estancia allí, corroboraron mi criterio.
Como describiera Orwell en su obra "1984", un país presidido por un poder absoluto que controla hasta los pensamientos y donde el Partido quiere tener el poder por amor al poder mismo, no puede subsistir.
Como dijo el maestro Pablo Neruda: "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".
martes, 1 de julio de 2014
LA RELIGION EN CUBA.
CRISTO DE LA HABANA
LA RELIGION EN CUBA.
Voy a tratar un tema en el que no soy muy versado ni aficionado, pero del cual puedo contar mis vivencias y mis consideraciones. Se trata de hablar sobre la religión en Cuba.En primer lugar creo que la mayoría de los cubanos eran y siguen siendo apegados a las costumbres externas de la fé católica, pero con poco fervor interno.
La histórica irreligiosidad del cubano facilitó que no fuera muy traumático el pasar de una sociedad laica pero respetuosa de las creencias, a un régimen ateo y enemigo de las religiones, como es el socialismo, el que las consideraba como escribiera Bruno Bauer, amigo personal de Marx y miembro de la izquierda hegeliana "el opio de los pueblos", lema que se pregonaba una y otra vez en la Cuba revolucionaria.
La colonia española en América más parecida a la madre patria siempre fue Cuba, salvo en ese aspecto particular de la religión, que si tenía un peso decisivo en otros países como México y muchos países de centro y sudamérica. Las revoluciones fracasaron donde hubo un frente religioso popular fuerte, por ejemplo, Comunion Tradicionalista en España durante la guerra civil, que después se fundiría con la Falange Española, y los Cristeros de Mexico de 1926 a 1929, contra la dictadura del presidente Plutarco Elías Calles, donde se llevó a cabo un conflicto armado entre el gobierno y milicias de laicos, presbíteros y religiosos católicos que resistían la aplicación de legislación y políticas públicas orientadas a restringir el poder y la participación de la Iglesia católica sobre los bienes de la nación así como en procedimientos civiles. Solo como una curiosidad, Calles y otros caudillos fundaron el Partido Nacional Revolucionario, más tarde PRI que estaría en el poder en México por más de 70 años, que no obstante se evalúa que dió estabilidad política a México acabando con las oscilaciones del país entre dictaduras militares y anarquía, como había sucedido desde la independencia de España en 1821.
Pero aquel fervor jamás existió en Cuba. El papel de la iglesia como soporte fundamental de la colonia española en Cuba, hizo que los criollos, al margen de las tradiciones que le impusieran, sintieran rechazo hacia la iglesia católica. Y hablo de la iglesia católica porque era la de mayor cantidad de adeptos, siendo mucho menor los seguidores de las religiones protestantes, judías, sincréticas y hasta las logias masónicas.
Un papel importante que sí jugó el clero en Cuba estuvo relacionado con la educación. Tenían los colegios privados de mayor influencia en la sociedad cubana. Su alumnado de hembras o varones, provenía fundamentalmente de sectores de la media y alta burguesía, aunque muchas familias de grupos sociales menos favorecidos hacían un extraordinario esfuerzo económico por el alto costo de la matrícula, uniformes de diario y de gala, ropa deportiva y otras erogaciones, para propiciar que sus hijos mantuvieran relaciones con muchachos de familias acomodadas y gozaran de una educación de verdadera calidad. Tenían edificios propios con amplios locales para la docencia, campos deportivos, laboratorios, talleres, ómnibus para la recogida y distribución a domicilio de los estudiantes. Los miembros de la congregación eran los encargados de impartir la enseñanza aunque también admitían maestros seglares. En su gran mayoría, profesores españoles atendían de manera especial la enseñanza religiosa y tenía una ganada fama de que se daba una buena educación.
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COLEGIO DE BELEN
Estas escualas tenían presencia en todo el país y los principales eran: Colegio de Belén, Colegio La Salle, Colegio Escolapios (Escuelas Pías), Hermanos Maristas, Colegio del Sagrado Corazón, Colegio de las Ursulinas, La Inmaculada, Nuestra Señora de Lourdes, Hermanos Salesianos y otros.
También estaba la universidad Católica de Villanueva. La primera intervención estadounidense propició la presencia de misiones sostenidas por distintas Iglesias como la Bautista, Metodista, Episcopal, Presbiteriana, las que contaban con colegios más pequeños y no alcanzaron la influencia de los colegios católicos, aunque gozaron de mucho prestigio.
En la década de los años cincuenta la influencia norteamericana en la sociedad cubana abarcaba no sólo la economía y la política, sino también la cultura generando hábitos, modelos y gustos culturales que incluso alcanzaron lo religioso. Para esa época, aunque algunos movimientos católicos habían alcanzado un cierto grado de desarrollo y mostraban una profunda sensibilidad en asuntos sociales, les faltó, sin embargo, una comprensión más cabal por parte de la Jerarquía de la Iglesia y de sectores del catolicismo de la situación general del país. De esta manera la Iglesia, como institución, no participaría en la gesta popular insurreccional desarrollada a partir del golpe de estado para derrocar la tiranía y restablecer el orden constitucional, como tampoco lo hizo en las luchas emancipadoras del siglo XIX contra el colonialismo español.
Ocho sacerdotes se integraron como capellanes a las fuerzas revolucionarias contra la tiranía de Batista y numerosos jóvenes católicos se incorporaron a la lucha en la clandestinidad, el Ejército Rebelde o el Movimiento de Resistencia Cívica, en un gesto que estuvo movido más por una inspiración patriótica que por la fe.

EL PADRE SARDIÑAS, COMANDANTE DEL EJERCITO REBELDE.
El triunfo revolucionario de enero de 1959 representó para el catolicismo institucional un serio dilema, teniendo en cuenta el peso histórico de sus relaciones con la sociedad cubana. La Iglesia en Cuba, estaba lastrada por sus estrechos vínculos con el colonialismo español y su posterior compromiso con la influencia norteamericana.
Como reconoció un posterior documento eclesial, en el que responsabiliza al gobierno colonial español por lo sucedido, la alta jerarquía de la Iglesia se mantendrá al margen de los grandes ideales independentistas del pueblo cubano, no fue así en otros países, como México donde los propulsores de la independencia tenían un gran componente de sacerdotes católicos. Era la etapa de una Iglesia sin gobierno, empobrecida y manipulada. En cuanto al modo y manera en que surgió la confrontación de la Iglesia con el Estado revolucionario en Cuba, no cabe dudas que obedeció tanto a factores internacionales como nacionales.
Este profundo cambio social dañó a influyentes sectores tanto de la burguesía nacional como foránea, quienes a su vez constituían los principales benefactores de los programas eclesiásticos, los que, como tendencia general, recurrieron primero a la Iglesia Católica y a los sentimientos religiosos para intentar frenar al movimiento revolucionario, alimentando intensas campañas de propaganda sobre una supuesta persecución religiosa y la pérdida de libertad de conciencia y culto, presentadas como consecuencia del carácter marxista que desde esa época manifestó el gobierno revolucionario, para posteriormente emigrar, con lo que la Iglesia perdió su principal sustento económico. No hay duda que tenían visión de que precisamente iba a ser así.
Prácticamente desde el triunfo mismo de la Revolución Cubana comenzó el éxodo de obispos, sacerdotes, religiosos y líderes laicos de Cuba que, si bien en esta etapa no resultó significativo y más bien estuvo representado por aquellos con un mayor vínculo con la depuesta tiranía, resultó el preámbulo de lo que sucedería en la medida que las medidas políticas se fueran radicalizando.

VAPOR ESPAÑOL COVADONGA.
La Jerarquía Eclesiástica asumió una posición de confrontación política como correspondencia a las confrontaciones y limitaciones que se le estaban imponiendo. El 20 de enero de 1960 se produjo un incidente cuando el embajador español en La Habana, Juan Pablo Lojendio, se defendió ante la acusación de actividad de oposición política que se le atribuía a una parte de clero español y diplomáticos de la embajada española radicados en Cuba.
Como resultado de este suceso, el 23 de enero de 1960 sería expulsado del país dicho diplomático,. De inmediato, circuló un documento firmado por quince Superiores de Órdenes Religiosas radicadas en Cuba, en el que reafirmaron que atacar al embajador era atacar a la Iglesia pues el mismo se había destacado como defensor de la Iglesia Católica, alegando su obligación de “salir por los fueros de la verdad sobre España.
El 17 de septiembre de 1961 son expulsados 130 sacerdotes católicos, en su mayoría españoles, junto al Obispo Auxiliar de La Habana, Mons. Eduardo Boza Masvidal, los cuales salen del país en el buque español “Covadonga”. Alrededor de otros 300 sacerdotes, monjas, religiosos, seminaristas y algunos laicos, por voluntad propia, emigraron en esa oportunidad. Un reducido grupo de sacerdotes incluidos inicialmente en la relación del clero a expulsar, se escondieron por unos días y finalmente algunos se quedaron y otros emigraron por voluntad propia.
Agunas de las religiosas y muchos sacerdotes y hermanos de órdenes religiosas, abandonaron el país en contra de su voluntad. La Iglesia Católica en Cuba vio debilitar rápidamente sus comunidades e influencia social como consecuencia de dicha emigración, lo que además de afectar uno de sus principales sustentos económicos, provocó la detención de muchos de los laicos inconformes con la pérdida de algunas de sus propiedades, en particular los colegios católicos, que le representaban un importante ingreso económico e influencia en la estructura social.
Al triunfar la Revolución, el clero de la Iglesia en Cuba estaba integrado por 240 sacerdotes seculares, la mayoría de ellos españoles (sólo 95 eran cubanos) y los regulares ascendían a 483 (sólo 30 cubanos), para un total general de 723 sacerdotes.
Pero hubo un caso que me impresionó mucho. Fue conocido como el Caso Betancourt, en el cual se trató infructuosamente de desviar un avión de Cubana de Aviación hacia Los Estados Unidos. Angel María Betancourt Cueto intenta apoderarse a punta de pistola de un Il-18 que volaba de Santiago de Cuba a La Habana, con 97 personas a bordo. El piloto Fernando Álvarez se opone al secuestro y aterriza en La Habana. El secuestrador entonces mata al piloto y al escolta y hiere gravemente al copiloto en un suceso conmociona a todo el país. El secuestrador es apresado en una iglesia de la Habana Vieja y ejecutado.

AVION IL-18 DE CUBANA DE AVIACION.
Cuando Betancourt llegó a esa iglesia por primera vez, ya estaba la prensa y la televisión esperando su llegada para hacer ver al pueblo que los curas eran unos contrarrevolucionarios que escondían asesinos, buscando un motivo para cerrar la iglesia. El propio cardenal Manuel Arteaga Betancourt, debido a la represión, se vio obligado a refugiarse en la Embajada de Argentina primero y
después en la sede de la Nunciatura Apostólica, en 1961-62. Un año más tarde, el 20 de marzo de 1963, falleció.
Durante esa etapa de ofensivas y nacionalizaciones a granel, planes económicos y utopías de formar un hombre nuevo, que peleara como una máquina de matar imperialistas en cualquier sitio del planeta, se confiscaron cientos de propiedades pertenecientes a la iglesia católica, en particular las escuelas.
El asedio oficial provocó que los templos se vaciaran. Era casi un sacrilegio adorar a Jesús. Las imágenes del Sagrado Corazón, presentes en todas las casas, se escondieron en un cuarto de desahogo o detrás de la puerta del escaparate. Los más cobardes sustituyeron estas imágenes por otras de los líderes políticos.
No se podía separar a Dios de los cambios sociales. Tanto el brasileño Leonardo Boff, figura destacada de la Teología de la Liberación en Brasil, como el padre Camilo Torres en Colombia, el sacerdote asturiano Gaspar García Laviana, influenciado por las ideas de la teología de la liberación tomó las armas en la Nicaragua de Somoza, así como también el sacerdote aragonés Manuel Pérez Martínez quien llegaría a ser comandante del Ejército de Liberación de Colombia, o el guerrillero salvadoreño Roque Dalton, dormían con la Biblia, un libro de Carlos Marx y al lado un rosario. Tal y como hicieron los soldados rebeldes cubanos, que desde el más humilde hasta el jefe máximo que tenían crucifijos y medallas de la Virgen de la Caridad del Cobre, y hasta un cura Comandante.
Pero al pasar los años y comenzar una travesía revolucionaria con el intento de subvertir el status quo existente en América Latina y crear nuevos modelos como Cuba, ésta chocó con el alto grado de catolicismo practicante existente en latinoamérica.Para ratificar esta política, el primer congreso del Partido Comunista de Cuba, dedicó un amplio espacio a fijar la posición del partido sobre la religión como ideología y sobre las relaciones con las iglesias. Dentro de la Plataforma Programática, en el capítulo dedicado a la política ideológica, se sitúa una resolución sobre política y religión. En ella se exponen los planteamientos leninistas sobre el tema:

EL OPIO DE LOS PUEBLOS, SEGUN MARX.
“la religión es expresión de una conciencia alienada y anticientífica que debe ser superada.” Se afirma que “el partido se esfuerza para difundir entre las masas las concepciones científicas del materialismo dialéctico e histórico y para liberarlas de los dogmas, y prejuicios que las religiones engendran”. Se establece la libertad de profesar una fe religiosa y celebrar cultos en recintos religiosos, pero también se dice que la edificación del socialismo supondrá la superación de la religión.
Yo personalmente vi varias veces y hasta me instaron a participar, en agresiones verbales y físicas a las personas, pocas y sobre todo de edad avanzada que continuaban yendo a las iglesias, cuando éstas abrían, porque varias eran atendidas por un mismo sacerdote. Es algo que se niega ahora, como se niegan los mítines de repudio a los que en el año 1980 decidieron abandonar el país, o se pregona que en Cuba los Beatles nunca estuvieron prohibidos y tantas otras cosas que se afirma nunca ocurrieron. A los que vivimos esas etapas no nos pueden cambiar la historia real, ni hacernos creer que lo ocurrido fue de otra forma, ni tratar de salvar responsabilidades que llegaron hasta los más altos niveles de la sociedad y el estado.
Por supuesto que dejó de celebrarse la semana santa, dejaron de darse permiso para procesiones y peregrinaciones, se declaró como día laborable el 25 de diciembre, por tanto no había forma, sumado a las escaseces materiales, de celebrar la Nochebuena. Y lo peor de todo, se abolió el Día de Reyes y se trasladó para una fecha cercana al 26 de julio con el nombre de Día de los Niños, desapareció la ilusión de los Reyes Magos. Un famoso cantautor defensor de la Revolución pero religioso, Amaury Pérez Vidal, quien en 1994 se atrevió a sacar un disco titulado "Retrato de Navidad" con canciones alegóricas a la celebración y otras de corte religioso, estuvo vetado de los medios radial y televisivo por más de un año, explicado en entrevistas por él mismo.
Se hizo más famosa que nunca la canción de Barbarito Diez, "La Mora" que rezaba en una estrofa:
"¿Cuándo volverá? (Coro) la noche buena ¿cuándo volverá? (coro)
el lechoncito ¿cuándo volverá? (coro) bien asadito ¿cuándo volverá? (coro)
los rabanitos ¿cuándo volverá? (coro)
las lechuguitas ¿cuándo volverá? (coro)
ay los traguitos"
Volvió más de 30 años después.
Por supuesto que las personas que concurrían a la iglesia, eran inmediatamente "fichadas" por los Comités de Defensa de la Revolución y ni pensar en bautizar a sus hijos ante el temor de las represalias. Mi hijo mayor, Carlitos, fue bautizado clandestinamente en la iglesia del poblado de Wajay, a través de una persona allegada a la misma y sus padrinos fueron sus abuelos maternos, Fina y Antonio. No debía enterarse nadie de esa decisión, porque podía traernos problemas en nuestra vida laboral y profesional. Cuando nació nuestro hijo Alexander en 1974 ya la señora había fallecido y no nos atrevimos a ir a la iglesia, así que Alex se bautizó en Argentina con casi 30 años.

¿CUANDO VOLVERA LA NOCHEBUENA?.
Todas las planillas de cualquier tipo de solicitud, en un lugar donde el estado es dueño y señor en todos los aspectos de la vida, preguntaban reiteradamente si era religioso y cuestiones relacionadas con la religión. El acceso a ser miembro del Partido o de la Juventud Comunista era vetado si usted confesaba o negaba y se le confirmaba que usted tenía alguna creencia.
El colmo fue que las canciones que mencionaran a Dios eran vetadas o arregladas, como fue el caso de "La gloria eres tú" de José Antonio Méndez, un bolero antológico el cual los ignorantes atribuyen ahora a Luis Miguel, el cual decía: "Eres mi bien lo que me tiene extasiado, por que negar que estoy de ti enamorado, de tu dulce alma que es toda sentimiento/De esos ojazos negros de un raro fulgor, que me dominan e incitan al amor, eres un encanto eres mi ilusion/Dios dice que la gloria esta en el cielo, que es de los mortales el consuelo al morir/Bendito Dios porque al tenerte yo en vida no necesito ir al cielo tisu, si alma mia, la gloria eres tu."
Por supuesto que Dios desapareció de la letra al ejecutarse por cualquier cantante en Cuba o si no desparecía ya no era "bendito Dios", sino "desmiento a Dios".
Otro colmo fue ni siquiera respetar la memoria de destacados revolucionarios que habían muerto en acciones heroicas contra la dictadura y que profesaban una religión católica como en el caso del dirigente estudiantil José Antonio Echevarría y de religión protestante como el caso de Frank País. En el caso del primero hasta se desvirtuó y arregló un escrito suyo, especie de testamento político, en una conmemoración de su muerte, porque mencionaba a Dios.

IGLESIA DE WAJAY DONDE BAUTIZARON A MI HIJO MAYOR.
Mientras tanto, clandestinamente, sin necesidad de ir a templos, la religión sincrética cubana ganaba adeptos.
La Masonería en Cuba.
La palabra «masonería» viene del francés «masón «, que quiere decir «albañil». En efecto, al principio la masonería era una especie de cofradía o hermandad de albañiles especializados en realizar las grandes construcciones, como las catedrales y los palacios de los reyes y los príncipes. Por eso usaban en sus ritos de iniciación la escuadra y el compás, y sus grados estaban de acuerdo con el mismo oficio de la albañilería: aprendiz, compañero, maestro, etc.
La Iglesia Católica prohíbe pertenecer a la masonería porque se trata de una sociedad secreta, rechaza toda religión sobrenatural: la Revelación, la Biblia, los dogmas de fe, los misterios, etc. y se preocupa esencialmente por los intereses de sus miembros, pero a su vez actúa sobre la base de principios dogmáticos. Para ser masón tienes que creer en algún dios (del cristianismo, judío, etc.) no importa cual. Por eso se lo nombra como GADU (Gran Arquitecto del Universo) para que no haya discriminaciones religiosas. (En la masonería no se discuten ni temas religiosos ni temas políticos).
La rica historia masónica de Cuba es bien extensa. La masonería no es una organización política, aunque en ocasiones sus miembros fueron perseguidos por causas políticas. Tampoco es una secta religiosa, aunque sus adeptos confiesan una fe absoluta hacia sus principios. En el pasado la Iglesia Católica los trató como a herejes y muchas monarquías los consideraban una amenaza fatal para sus coronas por su insistente vocación de oponerse a cualquier tiranía religiosa o política. Pero, indudablemente, la masonería ya ha dejado atrás sus momentos más gloriosos, cuando los nombres de grandes literatos, músicos, y pensadores prestigiaban sus filas. Muy lejos ha quedado aquella época dorada en que Mozart escribía su cantata masónica "El elogio a la amistad", inspirado en los ideales de la hermandad, o los revolucionarios del 1789 franceses gritaban por las calles de París el lema masón de Liberté, Egalité, Fraternité. Pero desde George Washington a Benito Juárez (sin olvidar a Walt Disney) es innegable la influencia social que ha tenido esta asociación fraternal en la historia moderna.

TEMPLO NACIONAL MASONICO EN CARLOS III Y BELASCOAIN.
En Cuba la masonería también cuenta con un pasado ilustre, indisolublemente ligado a la formación misma de la nacionalidad y en sus filas militaron los hombres que luego lucharon por la independencia del país. Antonio Maceo, pertenecía a él desde 1864, Ignacio Agramonte y otros ilustres camagüeyanos se iniciaron en la logia "Tínima No. 16", y en Bayamo "La Estrella Tropical No. 19" agrupaba entre otros a Perucho Figueredo, Francisco Vicente Aguilera y Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria. Y por supuesto, documentos hallados en una logia de la ciudad de Cienfuegos, confirman la afiliación masónica de José Martí, quien tuvo esa influencia de sus más cercanos maestros como José María de Mendive y ya militaba en esa organización a los 18 años.
Los masones cubanos llegan a tener gran fuerza e inauguran la Gran Logia con sede en La Habana. Con el triunfo revolucionario la Masonería comienza a enfrentar dificultades: disminuyeron sensiblemente sus recursos financieros y vieron limitadas muchas de sus gestiones filantrópicas de carácter privado, debido a los profundos cambios ocurridos en el país. A esto se suma el éxodo hacia el exterior de una parte de sus miembros, mientras que muy pocos jóvenes se interesaban por ingresar en la institución y preferían dedicarse por entero a un proceso que prometía cumplir con creces todo aquello que los masones han enarbolado siempre como su mayor divisa: "Libertad, Igualdad, Fraternidad". De 34 mil miembros en 1959, la cifra se había reducido a 19.582 en 1981. Pero cuando
parecía que el destino de la masonería en Cuba era languidecer calladamente hasta su total extinción, comienzan a registrarse signos de recuperación. A partir de 1982 se advierte un ligero crecimiento que ya no se detendrá hasta el presente, cuando su membresía asciende a más de 28 mil afiliados.

JUDIOS EN CUBA. CEMENTERIO JUDIO, SINAGOGA BET SHALOM Y BUQUE SAN LUIS.
Judios en Cuba.
Desde pequeño uno evaluaba a los judíos por lo que decían nuestras abuelas, como personas oscuras, avaras y traicioneras, además de responsables de la muerte de Jesucristo. Ahora que después de viejo he conocido mi ascendencia sefardita, o sea judíos españoles (Sefarad, el término que la tradición identifica con la Península Ibérica), aunque en la familia jamás se ha hablado de ello, es que me he interesado con más profundidad, aunque no es desconocido para nadie lo que ocurrió durante el holocausto nazi y el por qué de aquella salvajada: los judíos son unos triunfadores en cualquier parte del mundo.
La historia de los judíos en Cuba está relacionada con nuestra historia desde su descubrimiento en 1492. El español Luis de Torres, un judío, estaba entre los primeros europeos en caminar en nuestra tierra. Junto a los primeros colonizadores vinieron los primeros judíos quienes huían de una España dominada por la Inquisición.
Hay algunos documentos que sugieren que la única gobernadora de Cuba, Doña Isabel de Bobadilla, era judía. Otro judío, Francisco Gómez de León, fue preso y ejecutado en La Habana a principios del siglo XVII por sus convicciones religiosas. Los orígenes de la comunidad judía cubana están ligados a la Guerra de Independencia (1868) y la guerra hispano- cubano – norteamericana (1898). Judíos de la Florida estuvieron entre los más activos partidarios de José Martí. Los judíos americanos fueron los primeros emigrantes que comenzaron a establecerse en la Isla como soldados veteranos o como negociantes a finales del siglo XIX. En 1904 ellos fundaron la “United Hebrew Congregation” con una sinagoga reformista y en 1906 adquirieron un cementerio.
Durante los años previos a la primera guerra mundial, inmigrantes sefardíes comenzaron a arribar a nuestro país desde Turquía y el Cercano Oriente. En 1914 los judíos sefardíes establecieron una organización comunitaria llamada “Chevet Ahim”.La inmigración desde la Europa del Este comenzó en 1920-21. Para la mayoría de esos judíos, Cuba solo era un punto de tránsito en el camino a los Estados Unidos. Pero como resultado del endurecimiento de las leyes de inmigración de EUA en 1924, miles de ellos se vieron obligados a permanecer en Cuba, y hasta después de 1924, miles de ellos continuaron arribando.
El 13 de mayo de 1939 zarpó el “San Luis” del puerto de Hamburgo con más de 900 judíos alemanes, quienes trataban de huir de la persecución nazi. El destino era La Habana, Cuba, y todos los viajeros disponían de visas o permisos oficiales que presuntamente les garantizaban la entrada a nuestra nación. Pero el entonces presidente cubano, Federico Laredo Bru, invalidó por decreto esas autorizaciones y no permitió que la embarcación entrara al puerto habanero.
Tras la negativa de otros países en aceptarlos, el “San Luis” regresa de nuevo a Europa desembarcando en la ciudad de Amberes. De los más de 900 pasajeros a bordo del “San Luis”, sólo 240 pudieron sobrevivir al holocausto, el resto terminaron capturados por los nazis o murieron en los campos de concentración.
No es hasta 1953 con la fundación del Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea y la construcción de este gran centro comunitario, que culminaron los intentos de centralizar esta organización comunitaria. Por supuesto que esta religión, minoritaria en Cuba, también se vio afectada por el éxodo de sus miembros y la política oficial hacia todas las religiones.

IGLESIA METODISTA EN MARIANAO.
Religiones protestantes en Cuba.
Las religiones protestantes en Cuba tienen un fuerte vínculo con las migraciones, fundamentalmente de la empresa misionera norteamericana. Se empiezan a establecer con masividad después de la instauración de la República pero desde la época de las Guerras de Independencia, ya existía la influencia de los cubanos con membresía en esas iglesias que habían emigrado a Estados Unidos y formado parte del Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí, los que insertaron en su discurso evangelizador un contenido patriótico.
Hasta el triunfo de la Revolución existió en estas iglesias un fuerte tutelaje por parte de las iglesias madres que radicaban en Estados Unidos, pero no obstante la transculturación que ello representaba, estas iglesias tuvieron gran influencia social a través de la educación que establecía y acentuaba preceptos morales positivos. Después de la Revolución, estas iglesias sufrieron el mismo tipo de negación que todas las religiones, pero se mantuvieron la mayoría de los pastores y solamente emigraron los misioneros o procedentes de Estados Unidos. En los últimos años las iglesias Bautista, Metodista, Evangélica Pentecostal, Episcopal y Presbiteriana hay alcanzado una gran fortaleza e incrementado notablemente sus miembros, ya que se trata de una iglesia más moderna y práctica, que atrae sobre todo a la juventud.

TIENDA DE SANTERIA EN CUBA.
La Santería.
Históricamente, esta religión, por llamarla de alguna forma, surge como consecuencia del sincretismo de la religión católicas con religiones africanas practicadas por los esclavos negros que habían sido traídos a Cuba. Siempre fueron prácticas mayoritarias de las personas de color y la variación en la composición étnica de la población cubana ha hecho que sea la que ha ganado más adeptos. Además era difícil de perseguir por no contar con templos y ser secretos muchos de sus ritos.
Creo que esta secta se ha convertido más que en una práctica ferviente, en un lucrativo negocio donde prima el engaño y la explotación de sus fieles de forma más descarada que el resto de las religiones. El coste de “hacerse santo” en la isla de Cuba varía según la nacionalidad es escandaloso. Los dedicados a esta industria suelen indagar el país, profesión y hasta si el futuro ‘ahijado’ tiene una abultada cuenta en el banco. La mayor parte de los religiosos le han dado un giro negativo a la santería. La han transformado en una empresa que mueve mucho dinero y donde ciertos babalawos (título Yoruba que denota a los Sacerdotes de Orunmila u Orula, es el Orisha de la sabiduría que opera a través del sistema adivinatorio de Ifá y que es conocedor del pasado, el presente y el futuro) solo piensan de qué forma pueden desplumar a sus ‘ahijados’. Sobre todo si son extranjeros o cubanos de buena posición. Es una aberración mayúscula, por el origen de estas creencias, nacidas en los barracones de negros esclavos quienes desde sus regiones africanas traían los preceptos y fundamentos de un culto altruista y solidario con el prójimo”,y que se fundió con las prácticas católicas de los españoles.
Decenas de babalaos, como se les dice en Cuba, a nombre de su secta extorsionan a sus "ahijados". Pero mucha gente ingenua y sin conocimientos de santería caen en manos de incautos. A pesar de santeros y babalaos tramposos y pícaros, el número de seguidores de las religiones afrocubanas se ha multiplicado en relación con los devotos del catolicismo. En Cuba, hay refrán que dice: “quien no tiene de congo, tiene de carabalí”.
Yo no tengo de congo ni de carabalí y creo que la santería, de todas las religiones es la más desprestigiada y falta de ética. Sin embargo, hasta donde vivo ahora en Irapuato, Guanajuato, México hay un local de los santeros cubanos con sus respectivas santas vestidas de blanco, que si no pagas, no hay adivinación, claro es la ética de esas creencias, que han tomado fuerza en muchos países. Hasta en en México existe una sociedad yoruba.

...Y CUATRO SETENTA Y CINCO, QUE YA SE ME HABIA OLVIDAO´
¡Impresionante carácter misionero de los seguidores de esta religión! En la santería si no hay plata por delante no hay adivinanza, remedios ni protección.
Recordemos la famosa canción de Abelardo Barroso de los años cincuenta "El brujo de Guanabacoa" donde dice:
Me boté a Guanabacoa a casa de un babalao, Pa´que mirara mi casa y a mí que estaba salao´´.
Me cobraron uno cinco, Yo sólo pagué la mesa, Lo gallo, Pato´ y Paloma, no entraron en esa cuenta.
Cuenta, cuento.
Me empezaron a mirar con siete pedazo´ e coco, que tiraban para arriba y empezaban a saltá´,
Mientras yo invocaba a Orula, a mi Changó y a Yemayá.
Pa´que digan la verdad, No me vayan a engañar.
Usted me trae un gallo gordo, Me trae manteca e cacao, Me trae maíz, miel de abeja,
Ah! Y cuatro setenta y cinco, que ya se me había olvidao´.
Y cuatro setenta y cinco, que ya se me había olvidao´.
Que ya se me había olvidao´.
Y si esta es una canción de los años 50, que no será ahora...

EN LA COMUNION CON MI HERMANO Y CON CARA DE POCOS AMIGOS POR LO QUE HABIA VISTO UN MOMENTO ANTES.

PARROQUIA DE SAN SALVADOR DEL CERRO DONDE HICE MI PRIMERA COMUNION.
Mi comunión.
He hablado mucho de la religión, que es un tema bien candente en Cuba, pero no he hablado de mis experiencias personales. En mi familia, como en todas las casas cubanas, se invocaba constantemente a Dios, en la sala había un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, en el comedor uno de la Ultima Cena, en los cuartos no faltaban las imágenes de la Virgen de la Caridad del Cobre y del Angel de la Guarda para los niños, pero no éramos católicos practicantes, es decir no había hábito de concurrir a la iglesia y además no existía muy buen criterio de los curas.
No obstante, mi hermano y yo estábamos bautizados y llegó el momento de hacer la primera comunión ambos juntos, yo tendría unos diez años y mi hermano Roberto unos ocho. Fuimos a la parroquia de San Salvador de El Cerro, donde había una especie de comunión colectiva de la que formábamos parte nosotros. Oficiaría la ceremonia un conocido sacerdote con alguna jerarquía en la iglesia cubana, Monseñor Alfredo Muller, obispo titular de Anea y nombrado auxiliar del cardenal arzobispo de La Habana, Mons. Manuel Artega Betancourt.
Por supuesto vino toda la preparación, los trajes, la confesión y todo lo necesario para realizar una ceremonia como Dios manda. El día de la comunión se había preparado una fiesta para después de la eucaristía y para ello había una buena cantidad de bocadillos, dulces y otras golosinas. Por ser uno de los mayores, un sacristán me llamó para ayudar en el traslado a un local de las cosas que se
ofrecerían, tomé una bandeja y abrí una puerta y me encontré con una sorpresa, el Monseñor estaba "apretando" y besando a una de las "beatas" de la iglesia.
Se cumplía una vez más el dicho atribuido a los curas de que "haz lo que yo digo y no lo que yo hago". Ni recuerdo cuantos padres nuestros y ave marías había rezado como penitencia por confesar mis pecados infantiles-libidinosos y resulta que ahora el cura cometía esos mismos pecados y en la propia iglesia.
Por supuesto que participé de la ceremonia, comí las golosinas y quedé "puesto y convidado" con la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. También me daba cuenta que ese era parte de los falsos ministros de Dios que tanto han dado que hablar, sobre todo en los últimos tiempos y que la mayoría de la comunidad sacerdotal está formada por personas bien convencidas de su papel y sobre todo al servicio de la comunidad. El mayor ejemplo que he visto de eso está en las monjitas que cuidan ancianos y enfermos y los padres que ejercen el sacerdocio en las comunidades más intrincadas de América Latina y viven de forma humilde.


CUMPLIENDO UNA PROMESA A SAN LAZARO Y LA IGLESIA DEL RINCON.
Sán Lázaro.
El San Lázaro que se venera en Cuba es San Lázaro, el personaje bíblico amigo de Jesús y hermano de Marta y María Magdalena y es una especie de sincretismo de el anterior, Lázaro, el mendigo que aparece en una parábola del Evangelio de San Lucas y Babalú Ayé, el orisha que se sincretiza con los dos anteriores.
La parábola del rico epulón y el pobre Lázaro o del hombre rico y del mendigo Lázaro, es una parábola de Jesús de Nazaret que se encuentra en el Nuevo Testamento (Evangelio de Lucas, capítulo 16, versículos 19 al 31). Relata la historia de dos hombres y el destino final de cada uno de ellos: el pobre Lázaro llega a la gloria del cielo y el rico epulón es condenado al infierno. Es la única de las parábolas que contiene un nombre propio: el del pobre Lázaro.
La condición de leproso del pobre Lázaro hizo que se convirtiera en el santo patrón de la lepra. En iconografía, la representación de perros lamiéndole las llagas le hacen similar a San Roque, santo patrón de la peste, con el que no tiene nada que ver. San Lázaro ante todo ayuda a curar las enfermedades de la piel, la lepra, enfermedades venéreas, las epidemias y las afecciones de las extremidades. Al lado del Santuario se encuentra el Sanatorio de leprosos de Cuba. En Cuba muchos ponen sus deseos y promesas en manos de San Lázaro un santo al que se le atribuyen milagros mayormente relacionados con la salud. Son muchas las promesas que se hacen cada año y son muchos los que llegan al poblado de El Rincón en la Habana cada 17 de diciembre para pagar por sus promesas cumplidas y otros simplemente van a venerar al santo.
Cada año el santuario recibe más de 100 000 visitas y en sus alrededores se genera una inmensa fuente de negocios, venta de alimentos, flores, velas, animales para sacrificios, alquileres de carros y camiones entre otros. La vida del pequeño pueblo de El Rincón, cercano a La Habana es el santuario. Siempre se encuentra el altar lleno de gente, los fieles ponen flores, encienden velas, dan monedas y piden a San Lázaro sus deseos y hacen sus promesas. El Santo lo resuelve todo o casi todo. Pero una vez la promesa hecha, hay obligatoriamente que cumplirla, porque San Lázaro es milagroso pero con el no se juega y el no acepta desobediencia.
El 16 de diciembre en el largo camino de más de treinta kilómetros hasta el santuario, sobre todo por la Avenida de Rancho Boyeros, se pueden apreciar desde las primeras horas de la tarde como van los fieles caminando, arrastrando piedras, de rodillas o como hicieron la promesa, cumpliéndola fielmente, muchos con vestidos de tela de saco de yute. Ese día la peregrinación supera los cincuenta mil creyentes, lo que ocasiona el cierre del tráfico automotor de las carreteras de acceso a el Rincón, se asignan refuerzos especiales de ómnibus para evacuar a los peregrinos y los embotellamientos son frecuentes.
Cuba fue oficialmente un país ateo y no laico pero estas promesas y peregrinaciones no pudieron ser silenciadas, al igual que ocurrió con la Virgen de la Caridad del Cobre en su santuario en Santiago de Cuba, de lo cual ya he hablado.



IGLESIA DEL CEMENTERIO DE COLON Y TUMBA DE LA MILAGROSA.
La Milagrosa.
En el cementerio de Colón hay una tumba hermosa, pero que pasaría inadvertida, es la tumba más visitada. Su localización es segura por las muchas visitas que a todo momento tiene y por las muchas flores prolijamente dispuestas. La costumbre ha impuesto dar tres toques con la bruñida aldaba de bronce, persignarse y quedar sumido en una silenciosa súplica de su intercesión en salud, amores, negocios, viajes. Hay que retirarse sin dar la espalda a la santa. Todos conocen a La Milagrosa y de que es una santa poderosa.
Pero los más jóvenes no saben quién fue Amelia Goiry. La versión más difundida apunta a que la joven Amelia, apenas a un año de casarse, murió por complicaciones durante el parto. El bebé, que tampoco sobreviviera, fue colocado en el féretro a los pies de la madre. Tres años después, al ir a exhumarse los restos, el cuerpo incorrupto de la joven se dice que tenía al niño en brazos, por lo que la tumba volvió a sellarse, y así ha permanecido hasta la actualidad. El viudo contribuyó involuntariamente a la leyenda, hasta su muerte 17 años después, pues pretendió despertar a diario a su amada con tres aldabonazos sobre la lápida.
A la tumba van muchísimos extranjeros. De todas partes: de México, de España, de Rusia, curiosos. Vienen a pedirle a Amelia, porque la fama de su poder es mundial".
A lo mejor yo no creo en ella, pero muestro mi respeto las veces que he estado ahí y no le doy la espalda.



IGLESIA DEL SAGRADO CORAZON EN LA CALLE REINA. ANA Y LA CATEDRAL DE LA HABANA. IGLESIA DEL SAGRADO CORAZON.
Cambio de política.
Pienso que por oportunismo ideológico, se mejoraron las relaciones entre la Iglesia y el Estado en los años 90. El sacerdote brasileño de la teología de la liberación Frei Betto publicó un libro impensable en 1959: Fidel y la religión.
Se necesitaban templos. Y el gobierno dio luz verde para que los beatos edificaran sus santuarios. La iglesia católica conservó sus ermitas. Es cierto que en los primeros 30 años de revolución daban misa a sala vacía. Pero nunca dejaron de hacer sus celebraciones. El otrora Seminario de San Carlos, a tiro de piedra de la Bahía de La Habana, es el único sitio donde se desarrollan diálogos respetuosos y se habla de una futura Cuba democrática, con la participación de académicos, intelectuales y disidentes de diferentes tendencias.
En general, la población aprueba las devoluciones de antiguos colegios y conventos, de algunos ya la gente no sabía ni que habían sido y los llamaban "la escuela de los rusos" por ejemplificar alguno. La gente desearía que a la vuelta de unos años, la iglesia católica tenga una mayor participación en la salud pública y la educación. De hecho, ya Caritas-Cuba presta ayuda social a cientos de ciudadanos de escasos recursos económicos. Sin olvidar que los asilos de ancianos y hospitales para leprosos en Cuba han gozado siempre de la mejor atención por parte de las monjas, atención que no se compara con la mejor institución hospitalaria estatal, aún con las exclusivas para extranjeros.
Al margen de las críticas de ambas partes ("...y siguen los abuelos de las dos orillas, echándose el anzuelo, la culpa y la semilla, porque aunque lo traten de esconder, la gente siempre sueña porque saben que existen; 7 vidas, 7 mares, 7 maravillas y 7 ciudades, 7 notas musicales, 7 cielos y pecados capitales, 7 potencias, 7 colores, 7 lunas y 7 soles, 7 enanos de Blanca Nieves, 17 instantes de una primavera y 7 amaneceres..."Siete de Carlos Varela) sin duda la jerarquía católica cubana, cuyo máximo dirigente fue víctima de la tenebrosa UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) cuando era seminarista, tuvo la inteligencia y la valentía de lograr avances en una sociedad tan cerrada como la cubana y propició la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba.

En el año 1990, el IV Congreso del Partido Comunista propició una cierta apertura al permitir que sus militantes, al mismo tiempo, pudieran pertenecer a una orden religiosa. En cierta forma y en este aspecto, fue el fin de la doble moral que practica el cubano en todo su actuar ante la vida.
Una maestra jubilada comentaba: "Toda mi familia fue bautista y yo tenía que esconderlo con gran dolor de mi alma". Tuvo que aceptar una educación constitucionalmente laica, que en ocasiones era "francamente antirreligiosa, negando a Cristo y pretendiendo que los alumnos colocaran en altares ateos a revolucionarios vivos o muertos convertidos en héroes o mártires".
Al mismo ritmo que la idolatría por la revolución y sus líderes comenzó a desvanecerse, personas con tendencia a la veneración, depositaron su fe en los más diversos cultos. Los testigos de Jehová, otrora perseguidos, reprimidos y encarcelados, predican hoy por toda la Isla. Ha aumentado el interés por filosofías y credos orientales relacionados con Buda, Confucio, Mahoma, u otras deidades occidentales como los innumerables Cristos y vírgenes que existen a lo largo de toda América Latina, sin hablar del gran ganador por ser el más simplista: los cultos afrocubanos.
Esta visita, largamente esperada, estuvo preparada por el arduo trabajo de todo un año. Desde que se conoció la fecha de la misma, los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos, se entregaron con tesón para que produjese abundantes frutos espirituales en la vida de nuestra nación. La misión con la imagen peregrina de la Virgen de la Caridad por los distintos pueblos y ciudades de Cuba fue el punto culminante de los trabajos previos a la visita pastoral de Juan Pablo II.
Esta gran misión, como ya hemos expresado en otras oportunidades, puso en evidencia la fe religiosa presente en la gran mayoría del pueblo cubano.Los cinco días que el Santo Padre estuvo entre nosotros se caracterizaron por la gran alegría que, a lo largo de todo el país, el pueblo de Cuba manifestó espontáneamente. Juan Pablo II cautivó el corazón de los cubanos, desde los niños hasta los más ancianos. Lo percibimos cercano, amigo, hermano, padre, y tan familiar, como si fuera un cubano más. Cuando se marchó sentimos que nos separábamos de alguien que supo llenar nuestras vidas durante estos espléndidos e inolvidables días. El Papa misionero hizo surgir del corazón del cubano los mejores sentimientos que se expresaban de forma natural y entusiasta. Esto se reflejó en las cuatro celebraciones litúrgicas en las que el pueblo vibró con el Papa, permaneciendo de pie durante largas horas y manifestando su fe, devoción y sintonía entre todos, con respuestas al unísono en el momento de la Profesión de Fe. Estos sentimientos, más que todo, explican la activa participación de las multitudes en las grandes celebraciones litúrgicas y en los otros actos públicos que
contaron con la presencia del Papa.

CARDENAL JAIME ORTEGA ALAMINO, ARZOBISPO DE LA HABANA. HA TENIDO DIFICIL TAREA.
Antes de la visita, en un discurso se justificó ante la opinión cubana la visita del Papa y se trató de aclarar la duda que seguramente se planteaba en la mente de todo cubano: cómo es posible que después de cuarenta años durante los cuales se nos ha inculcado y convencido de que vivimos en un Estado ateo como única verdad, venga a nuestro país nada menos que el representante de Cristo en la tierra. Aquella contradicción fue magistralmente despejada con un argumento poco creíble para los que vivieron esa era:
Se dijo que la Revolución cubana nunca ha perseguido la Iglesia y ha respetado plenamente los sentimientos religiosos. Para apoyar esta afirmación se hizo un recuento histórico de las persecuciones de que fueron objeto los católicos a través de la historia (incluso, hizo una referencia, que no venía al caso, al Decreto de Guerra a Muerte dictado por El Libertador), para concluir recordando que en la revolución cubana "no se dio un solo caso de violencia física contra un sacerdote, ni hubo un solo templo cerrado".
En Cuba, puede que no se haya perseguido a los sacerdotes ni se cerrara ninguna iglesia. Pero también es cierto que a la iglesia se le ha mantenido siempre asfixiada y sometida a limitaciones de todo tipo insoportables. Desde el comienzo de la Revolución, la única fuente de ingresos con que cuenta el clero son las donaciones de los fieles. Estos ingresos progresivamente fueron mermando en la medida en los creyentes se fueron alejando de la iglesia por temor a las represalias del estado o fueron abandonando el país. El trabajador que asistiera a la misa corría el riesgo de perder el empleo.
El joven que visitara la iglesia perdía las oportunidades de asistir a la escuela o la universidad. El niño que fuera bautizado quedaba marcado para el resto de su vida como enemigo potencial del sistema. La feligresía fue quedando reducida a las personas mayores que habiendo perdido todo en manos de la Revolución no les quedaba otro refugio que la fe en Dios. El clero quedó sometido a un régimen de limitaciones tales que sólo la disciplina religiosa y la fe en Dios le permitía sobrevivir.


EL PAPA JUAN PABLO II EN CUBA.
Y el Papa pregonaba en sus homilías:
"Vengo como peregrino del amor, de la verdad y de la esperanza que Cuba se abra al mundo, que el mundo se abra a Cuba", "Los valores del Evangelio de Jesucristo no son un peligro para ningún proyecto social"
Después el papa Benedicto XVI visitó Cuba en el 2012. En su visita estuvo acompañado por multitudes de personas, destacándose la participación de una inmensa cantidad de fervorosos jóvenes, lo cual es sorprendente, pues en su inmensa mayoría carecieron de formación religiosa mientras recibían la propaganda oficial para apartarlos de la fe.
Como conclusión, hay que decir que con formas de resistencia no heroica, dialogando con el Gobierno, aprobando sus logros sociales pero criticando sus comportamientos autoritarios, la Iglesia Católica y otras comunidades religiosas lograron derrotar y revertir las políticas del proyecto ateísta que, hasta la década de los 80, fue parte inseparable del proyecto comunista.
Y ahí cambió todo, ahora Cuba es propulsora de la profesión de todas las creencias. Cuba ahora es más papista que el Papa. En Cuba se ha producido un cambio hacia la espiritualidad, promovido por la convicción de que los valores éticos y morales son indispensables en la vida de las personas.

“Todo lo que sirve a la causa del Partido Comunista es absolutamente moral”.
Lenin.

PAPA BENEDICTO XVI EN CUBA.
Colofón:
Que no se siente herido ningún amigo creyente, que saben que respeto mucho las creencias y criterios de cada cual, pero analizando la historia vivida durante los últimos 50 años en Cuba he llegado a una conclusión que no se si calificarla de poco ortodoxa, supongo que otros también la hayan analizado, y es la similitud entre la Iglesia Católica y el Partido Comunista de Cuba, vista a la luz de unos pocos principios:
La misa la oficia un sacerdote gordo con barriga prominente y numerosos ayudantes.
Las reuniones del Partido a cualquier nivel la oficia un personaje gordo, con barriga prominente y numerosos ayudantes.
Hay una ciega obediencia a Dios.
Hay una ciega obediencia al Partido.
Debemos ser semejantes a Jesús.
Seremos como el Ché.
Se reitera hasta el cansancio cumplir con los mandamientos.
Se reitera hasta el cansancio cumplir con los reglamentos, lineamientos, etc.
Se hacen loas por parte de los fieles a Jesús.
Se hacen loas por parte de los militantes al Partido y sus dirigentes (consignas)
Los que no comparten las ideas son satanizados.
Los que no comparten las ideas son tildados de disidentes, traidores.
Pasan el cepillo en cada oficio religioso.
Te pasan la cuchilla si no pagas religiosamente la cuota de militancia en el Partido.
Pregonan "Haz lo que yo digo y no lo que yo hago".
Pregonan "Haz lo que yo digo y no lo que yo hago". Encima de eso controlan toda tu vida.
Bueno hay que llegar a una conclusión, ambas son militancias voluntarias pero la de profesar la religión católica no tiene medidas coercitivas ni punitivas si la abandonas, como tampoco te controla toda tu accionar. Si tuviera que elegir no sería muy difícil la decisión.

CARNE DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA.
Pero voy a enumerar dos anécdotas que nos demuestran que hasta ahí van las similitudes:
En el año 1969, estando recién casado, me seleccionaron trabajador ejemplar a partir de mis méritos y desempeño laboral. Ello implicaba que era un escogido o apto para ser procesado para integrar las filas del Partido Comunista de Cuba. Fui citado a las oficinas del Partido
Comunista en su sede provincial de La Habana en M y 21 en el Vedado. Allí habían tres personas, una hablando, la otra escribiendo y la otra mirándome fijamente, me instaron a aceptar mi admisión al Partido, la necesidad de contar con elementos jóvenes, dispuestos a todo por la Revolución. Decliné la oferta, y durante casi cinco horas estuvieron hablándome sin cesar de mi responsabilidad con la patria (identificaban a la patria con el partido como una misma cosa) con la sociedad, con mi familia, interminable charla que culminó con mi posición de no aceptar la oferta. De mala gana y casi maldiciéndome me dejaron marchar.
En la actualidad en mi nueva vida en México, Oswaldo un amigo, familia y compadre mexicano me cuenta que estuvo en un Seminario durante cinco años, donde estudió toda la enseñanza secundaria, donde aprendió a ser un sincero creyente, donde pudo constatar la calidad de la educación en escuelas católicas y donde pudo conocer la humildad y entrega de los sacerdotes, que predicaban con el ejemplo e instruían a los jóvenes en valores éticos y morales y una actitud positiva hacia la vida. Me hacía la anécdota de un padre que era multimillonario y sin embargo abandonó todo por el servicio eclesiático. Les enseñaban a valerse por sí mismos en excursiones y acampadas entre ellas al Nevado de Colima.
Llegado el momento lo instaron a decidir por su vida futura y si de verdad quería ser un ministro de Dios. Oswaldo explicó que aunque poseía la fe, no tenía la vocación necesaria para esa tarea en la vida. La respuesta de los sacerdotes fue agradecerle su sinceridad y desearle fuera un hombre de bien y que nunca se alejara de la Iglesia, cosas que ha cumplido a partir de los preceptos que allí aprendió.

"MISIONEROS" METALIZADOS EN MEXICO.
Creo que dos actitudes tan diferentes dan un ejemplo de que en uno prima la voluntariedad y en otro la voluntariedad con una pistola en la cabeza y temerosos siempre de las represalias.
Mucha gente en México, donde vivo ahora, no entiende por qué los cubanos no son más fervientes en sus creencias y ven como una cosa casi de otro planeta la persecución de que fueron objeto las religiones en Cuba y por qué muchos cubanos ni siquiera están bautizados, por qué la comunión de los hijos no es una fiesta importante para los padres y por qué no existen bodas por la iglesia, así como que los cubanos más viejos seguimos llamándonos "compadres" no por motivos religiosos sino por la influencia de las películas mexicanas en nuestra cultura. Con estas vivencias en las que no hay nada de exageración, espero convencerlos.
No puede haber mejor final de este post que un fragmento del artículo "El Profeta", de Luis Aguilar León, destacado intelectual cubano que estudió en los colegios jesuitas de Dolores, en Santiago de Cuba, y Belén, en La Habana, coincidiendo en ambos centros educacionales con el joven Fidel Castro.
"Los cubanos están entre vosotros, pero no son de vosotros. No intentéis conocerlos porque su alma vive en el mundo impenetrable del dualismo. Los cubanos beben de una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen con su música. Los cubanos toman en serio los chistes y hacen de todo lo serio un chiste. Y ellos mismos no se conocen."
"Nunca subestiméis a los cubanos. El brazo derecho de San Pedro es cubano, y el mejor consejero del Diablo es también cubano. Cuba no ha dado ni un santo ni un hereje. Pero los cubanos santifican entre los heréticos y heretizan entre los santos. Su espíritu es universal e irreverente. Los cubanos creen simultáneamente en el Dios de los católicos, en Changó, en la charada y en los horóscopos. Tratan a los dioses de tú y se burlan de los ritos religiosos. Dicen que no creen en nadie, y creen en todo. Y ni renuncian a sus ilusiones, ni aprenden de las desilusiones."
Creo que no hay otra definición más exacta del cubano y la religión.

HASTA UNA IGLESIA ORTODOXA RUSA HAY EN LA HABANA. AHORA QUIEREN HACER UNA SINAGOGA.
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