jueves, 1 de agosto de 2019

El terror siempre presente dentro de un núcleo del Partido


El terror siempre presente dentro de un núcleo del Partido

Cuando era niño, la extraña palabra "ñángaras" era algo incomprensible para mí, aunque siempre que se mencionaba: fulano es ñángara, sabía que se referías a alguien que no servía y del que había que apartarse.  Ya después con los años me di cuenta de que me había quedado corto en mis apreciaciones.

Según los comunistas: ñángara es un luchador infatigable por las causas justas sin importar su condición social, económica, credo político, religión o raza.

Según se conoce en Panamá, es una persona que se cree con poder para hacer lo que le da la gana, un vago, arrogante, escandaloso y presumido que todo lo que hace va en perjucio de los demás.  Esta acepción retrata a Fidel Castro y sus compinches de manera exacta.
En Colombia se refiere a alguien salido del fango, del barro, anarquista, plebe, lumpen, izquierdista, revolucionario, rebelde, escoria de la sociedad.
En Honduras se refiere a un anarquista, desobediente o persona de izquierda.

Según el diccionario dela Real Academia de la Lengua Española es una persona de ideología izquierdista dedicada a armar desorden público, tiene bajo conocimiento teórico, son empleados por los líderes por su fanatismo por lo que son personas de poco conocimiento político, baja educación y que pueden ser facilmente manipulables.

Pero en Cuba, tenemos muy claro, más ahora después de haber proliferado ese estamento social, que un ñángara es la expresión coloquial y despectiva de los comunistas y simpatizantes de izquierda, a los que se identifica con un viejo versito:

Viva el comunismo y la igualdad, si tienes un peso, dame la mitad.


A pesar de que nos criamos con esos conceptos, durante más de medio siglo el pueblo cubano ha sido bombardeado con la afirmación de que el Partido Comunista es el partido de la democracia y los derechos humanos y por ello solamente podrá estar integrado por los mejores y más destacados miembros de la sociedad, los que hará que el país en que viven sea más justa, más digna, más culta, más solidaria y más desarrollada.  El Partido se ha identificado con el que fundara Martí en 1892, el Partido Revolucionario Cubano y como aquel debe garantizar la independencia y crear una sociedad con todos y para el bien de todos y ser la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado como aparece en la constitución acomodada a tales efectos.

Más de medio siglo después de haberse fundado el Partido Comunista de Cuba por Fidel Castro vemos que todo lo dicho anteriormente ha sido letra muerta y una gran estafa.

El primer Partido Comunista, fundado por Julio Antonio Mella y Carlos Baliño en 1925 haciéndose eco de lo que estaba ocurriendo en la Unión Soviética, y que más tarde pasaría a llamarse en 1938 Unión Revolucionaria Comunista y a partir de 1944 Partido Socialista Popular con Blas Roca al frente, pero a esta organización, con el nombre que fuera porque era el mismo perro con diferente collar lo que le interesaba era que se estableciera en Cuba un sistema comunista subordinado y fiel a Moscú para construir un Estado cubano basado en el modelo estalinista de partido único.

Blas Roca para acomodar al trópico las ideas marxistas, escribió “Los Fundamentos del Socialismo en Cuba” en 1943, en donde expresó:

“Con los adelantos que ya tiene Cuba, con la fecundidad prodigiosa de su suelo, con los progresos que le ha traído la revolución, con la inteligencia, la vivacidad y el espíritu emprendedor y fraternal de los cubanos, la aplicación de los principios socialistas producirá milagros, transformando esta tierra en unos pocos años en el paraíso del mundo”.

Era algo así como una nuevo Utopía de Tomás Moro, aún más absurda que la original. Pero la historia de los comunistas cubanos fue solo la de acomodarse lo mejor posible dentro de los gobiernos de turno y no arriesgar mucho, por no decir nada.

Los comunistas tuvieron un papel muy pobre en la revolución popular de 1933 que derrocó al dictador Gerardo Machado.   Entonces el Partido lo presidía Blas Roca y sus decisiones eran consultadas con Stalin, por lo que apoyaron la revuelta en Brasil, al frente Popular en Chile, el programa nacionalista anti norteamericano en México y la alianza con Batista en Cuba en la llamada Unión Revolucionaria.

En 1938 el entonces coronel Batista aprueba oficialmente la publicación del periódico del partido, “Hoy” habiendo acordado previamente con el hombre fuerte de Cuba el adoptar una posición positiva hacia él y denominándolo un defensor de la democracia.

Un partido que se decía humanista, progresista, anti nazi y enemigo de la política antisemita, no movió un dedo para demandar la aceptación de los cientos de refugiados judíos que llegaron en el vapor Saint Louis.  Las pugnas internas en el gobierno hicieron que no fueran aceptados y tuvieran que regresar a Europa.  En uno de los hechos más vergonzosos de la política en Cuba, con la mayor responsabilidad del gobernante de turno, el presidente Laredo Brú, los comunistas fueron cómplices sordos, a pesar de la emigración judía que había llegado al país en los años veinte habían apoyado y hasta debían la  fundación del Partido Comunista a un grupo de judíos del centro de Europa, que dirigieron al reducido grupo de cubanos que ya profesaban las ideas marxistas, incluyendo entre ellos a algunos anarquistas encabezados por Fabio Grobart.


Los comunistas continuaron proponiendo un acercamiento a Batista, con el cual habían mantenido excelentes relaciones como parte de la Coalición Socialista Democrática, que fue el gobierno constitucional cubano entre 1940 y 1944, los años de la Segunda Guerra Mundial.

Como prueba de esa alianza, los líderes comunistas Carlos Rafael Rodríguez y Blas Roca escribieron en 1945 su libro “En Defensa del Pueblo” donde afirmaban que el ídolo del pueblo,  el gran hombre de nuestra política nacional, Fulgencio Batista no se ha ido para siempre y regresará cuando el pueblo lo necesite.

Carlos Prío Socarrás  fue elegido presidente  en 1948 por una exigua minoría, mientras que los comunistas perdieron tres asientos en el Senado.  También en ese año, el Partido criticó a un grupo de estudiantes revoltosos, entre los que se encontraba Fidel Castro, por haber participado en los tumultos y revueltas callejeras ocurridos durante una conferencia internacional en Colombia, el llamado “Bogotazo”.  Y a partir de ese año y hasta 1952, los comunistas perdieron el control de los sindicatos cubanos.

El gobierno de Prío, continuador del de Grau, se caracterizó al igual que el anterior por su corrupción escandalosa, la aparición de bandas armadas de gangsters y una situación de inestabilidad e inconformidad social.  Los comunistas pretendían una especie de golpe de estado de frente único para acabar con ese desgobierno, pero eso no fue lo que ocurrió, su llamado ídolo y hombre fuerte tomó el poder por la fuerza el 10 de marzo de 1952.

Los comunistas en Cuba eran unos camajanes, políticos, y aunque minoritariamente, eran parte integrante de la política y la sociedad cubana. Tenían bienestar económico, eran dueños de la emisora Mil Diez y del periódico Hoy y como todos sabíamos que las posibilidades de implantar un régimen comunista en Cuba eran más remotas que sacarse la lotería dos veces seguidas, la gente los miraba hasta con lástima, los veía como a otros politiqueros, que eran tan peligrosos como los otros, aunque desconocía la siniestra ala secreta y violenta de esa organización al mando de Fabio Grobart.  Lo único que hacían bien los comunistas era hacer mucho ruido, pero al final había pocas nueces.

Ese estatus de Partido Legal y defensa del socialismo con sus medios de prensa duró hasta el momento en que cometieron, probablemente sin quererlo, un error que les costó muy caro.

Mientras Fidel Castro con su grupo de carne de cañón se preparaban en la Granja Siboney para asaltar al cuartel Moncada, el 24 de julio de 1953, la plana mayor del Partido Socialista Popular celebraba en un popular restaurante de Santiago de Cuba el cumpleaños de Blas Roca, su secretario general.  No importaba la Guerra Fría, la Guerra de Corea, el golpe de Estado de Batista y las tensiones con el naciente campo socialista.

Tras el asalto al cuartel Moncada, a pesar de que no había militantes comunistas involucrados en el hecho, la casualidad hizo pensar a Batista que ellos estaban inmersos en la conspiración, por lo que fueron ilegalizados como partido y prohibida su publicación.   Blas Roca defendió no estar inmiscuidos en los hechos, pero de nada sirvió.

De hecho a Fidel Castro no le hacía falta incluir en su movimiento a los desprestigiados politiqueros ni la imagen del comunismo, por lo que no hubo contactos entre las organizaciones.

En la medida en que creció la rebelión contra Batista, los comunistas se dieron cuenta de que el loco que había asaltado al cuartel Moncada y alzado en armas en la Sierra Maestra era una posibilidad única para implantar el sistema comunista en el país.  Pero lo subestimaron y pensaron que alguien joven, inexperto, idealista y ambiciosa podía ser manipulado por ellos y aprovechar su carisma y su ambición para sus intereses.  Sería como un bebé en sus expertas manos y lo enseñarían a hablar, a caminar y a pensar.

Al principio del triunfo de la Revolución y pese a que habían sido muy pocos los comunistas  incorporados a las huestes rebeldes, varios comandantes, encabezados por  Hubert Matos protestaron porque los comunistas estaban tomando posiciones en el nuevo régimen. Lo cierto es que se les había concedido ciertos privilegios, sobre todo cargos importantes en las O.R.I,, Organizaciones Revolucionarias Integradas, engendro para acabar con el poder político de todos los participantes en las luchas contra Batista como eran el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Movimiento de Resistencia Cívica.

Sin duda un hecho sorprendente fue la autodisolución del Partido Socialista Popular, donde deciden integrarse a las ORI, por primera vez un partido comunista  se disuelve por voluntad propia.  No se sabe si este suicidio político fue una decisión interna atendiendo a las posibilidades de formar parte del nuevo gobierno o fue una maniobra diseñada por Moscú.

Ya a los viejos comunistas del PSP Batista los usó como a tantos otros y los desechó cuando ya no le eran necesarios, algunas de sus figuras fueron catalogadas como canchanchanes del dictador, y al final quedaron como como cómplices mediocres de los ataques a la democracia.

Pero a pesar de ello Blas Roca le entregó al ‘nuevo camarada’ Fidel Castro la organización secreta del Partido a cambio de nada.  Y la nueva traición no se hizo esperar.

A partir de ese momento Aníbal Escalante, Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez y Joaquín Ordoqui Mesa, los principales líderes políticos del PSP tuvieron destinos inciertos.

Aníbal Escalante, tras ocupar cargos cimeros en la dirección del Partido Unido de la Revolución Socialista Cubana (PURSC), sucesor de las ORI, fue acusado y convertido en cadáver político en procesos conocidos como el “sectarismo” y la “microfracción”, dos conspiraciones de Fidel Castro para  socavar el poder de los viejos comunistas.

Blas Roca sufrió una exclusión de la que más tarde pudo salir no se sabe por qué, quizás a instancias de los soviéticos, de los que dependía Cuba totalmente.  Algo parecido ocurrió con Lázaro Peña, líder de la CTC, proscrito que después volvió a las andadas. Si tuviera que apostar, lo haría a la mano de los soviéticos.

Joaquín Ordoqui fue acusado de proteger al delator de los militantes del Directorio Revolucionario asesinados en los sucesos de Humboldt 7 y encarcelado hasta su muerte a pesar de haber sido nombrado Comandante, Viceministro de las Fuerzas Armadas y miembro de la dirección nacional de las ORI.

Se establecieron nuevas reglas de juego.  Para los comunistas lo más importante era el Partido, algo impersonal y eso se mantuvo con las ORI, cuando la gente decía: “la ORI, la ORI, la ORI es la candela, la ORI es el partido de la clase obrera”. Pero a partir de esos momentos, después con el PURS y el nuevo Partido Comunista, Fidel encabeza todo, es quien hace todo lo bueno y nunca se equivoca, está más allá de toda crítica y se le debe obediencia ciega.  Al mejor estilo de ¡Heil Hitler! O del culto a la personalidad de Stalin, la sumisión absoluta al caudillo, llevado a nivel de divinidad, por encima de la imagen del Partido, ocurre por primera vez en la historia de Cuba, tan llena de líderes de gran prestigio y moral.

Y esa obediencia ciega se extendería como un virus a toda la sociedad cubana con carácter obligatorio.  El que no lo entendiera así pagaría las consecuencias y tendría que abandonar el país.

Hay un cuento de un escolta de Fidel Castro en la Sierra Maestra que fue vecino mío, que tenía adoración por el líder y aunque había sido jubilado y desatendido mantenía fidelidad hacia el líder a pesar de que un día hubo un acto de inauguración de una escuela para niños minusválidos al lado de la cual vivía y tomaron su casa como opuesto de mando de la escolta.  El jefe del grupo le dijo a Fidel: ahí vive Nangue y quiere saludarte.  Ya al comandante no le hacía falta Nangue y no fue a verlo.

No se si por eso o porque ya estaba avanzado su Alzheimer, me contó un día que cuando Fidel te daba la mano parecía la de una mujer, porque la tenía muy suave, con uñas cuidadas y su apretón era muy débil, no como el que corresponde a una persona con tanto poder de mando, del que se espera un apretón fuerte y enérgico.

Yo le dije, y no se si me entendió: ocurre igual con el que te habla y no te mira a los ojos. En esa gente no se puede confiar.

Seguramente se estaba entrenando para construir el Partido Comunista de Cuba a su imagen y semejanza.


Organización interna del Partido

Si vamos a hablar de lo que son las reuniones del Partido, es saludable conocer por encima su organización. Al buen estilo sovietico, copiaron las estructuras organizativas internas del PCUS.

Un Buró Político del Comité Central del Partido, que ostenta el máximo poder en la figura de su Secretario General o Primer Secretario.

Le sigue en poder el Comité Central que se auxilia para sus funciones de un Secretariado.

Se le subordinan los Buroes Provinciales del Partido, con una organización parecida en funciones al Comité Central pero con carácter territorial y que siguen los lineamientos del Buró Político. A su vez están los Buroes Municipales del Partido, orientados y controlados por la instancia Provincial.

Como subalternos están los Comités del Partido en lugares donde existen varios núcleos que tienen afinidad por formar parte de una empresa, institución o entidad y que controlan el trabajo de los Núcleos.

Y el Núcleo del Partido Comunista, que es la instancia primaria y que debía ser la más importante en el funcionamiento de un partido político en un país donde está implantado un partido único.

Y como órgano máximo de decisiones están los Congresos y Conferencias del Partido y los Plenos anuales del Comité Central.

-Se establece que es militante del Partido Comunista de Cuba el ciudadano cubano que se
identifica con su política, trazada por los órganos y organismos superiores y acepta sus estatutos, pertenece a uno de sus núcleos, actúa en él, en uno de sus organismos o en ambos, abona la cuota establecida, cumple las decisiones y acuerdos del partido y lucha y trabaja por llevar adelante la construcción del socialismo.

- El ingreso al Partido Comunista de Cuba es voluntario, se realiza mediante
las asambleas de elección de trabajadores ejemplares y por selección individual o por méritos extraordinarios

Conozco a mucha gente que para mantener sus cargos o favorecer a sus hijos o familia han tenido que aceptar ingresar a las filas del Partido y así se lo han hecho saber.  A mi personalmente pocas semanas después de casarme me llamaron al Partido Provincial de La Habana en la calle M en el Vedado y me tuvieron hasta las dos de la mañana instándole a ingresar al Partido y a que fuera a Camagüey a la Columna Juvenil del Centenario y que al regreso tendría ubicaciones muy deseadas en el Partido.

A un amigo, siempre risueño por lo que le apodaban “Risa” y que era un destacado trabajador, lo propusieron para el Partido y sabiendo lo que le esperaba, dijo que él era brujero y que no podía ingresar a la organización.  Eran los tiempos en que se combatían a las religiones, así que con esa mentira, pues no era para nada un practicante religioso, pudo salir del paso.
Y otros que estaban situados en cargos con asignaciones importantes de recursos, incluyendo carros en un país donde nadie pudo durante cincuenta años comprarlos, o viajes al extranjero, tuvieron que aceptar el ingreso al Partido.   Es por eso que la gente decía sobre la gente que viajaba y se quedaban en cualquier parte, que siempre eran militantes del Partido y no trabajadores sin militancia, por lo que era una afiliación de mentiritas para poder irse del país.


-Otro de los aspectos que debe cumplir el militante es defender la Revolución en todos los terrenos, en cada momento y en cualquier circunstancia. Enfrentar con decisión y valentía las situaciones y manifestaciones que en orden de las ideas o en la práctica pueda afectar la marcha de nuestro proceso revolucionario, entorpezcan la aplicación de medidas necesarias o tiendan a crear confusión o irritación en el pueblo.  El militante del partido debe actuar con abnegación, sacrificio y dedicación a la causa revolucionaria y ser un fiel exponente de la política de la Revolución y el partido. Basar sus relaciones en la moral y los principios revolucionarios.

-Ser ejemplo de actitud comunista ante el trabajo y en la responsabilidad social específica que desempeñe, dominar los conocimientos correspondientes a su contenido de trabajo; entregar sistemáticamente su mayor contribución personal a la búsqueda de soluciones a los problemas que se presenten, impulsando a los demás en esa misma dirección. Esforzarse por lograr la mayor eficiencia y calidad en los resultados de su labor, haciendo corresponder en su conducta la palabra con los hechos.

Estos acápites dan risa.  En primera instancia, mientras más lejos se llegue en el escalar  posiciones en el Partido se muestra que menos cumples los aspectos de abnegación, moral y principios y mucho menos en ser ejemplo con tu trabajo.  Todo lo que tienes que hacer es asentir y tratar se saberle algo a los jefes y manipularlos con ese conocimiento.

-Mantener una actitud ejemplar ante la defensa, cumpliendo cabalmente las tareas de la preparación combativa, la vigilancia revolucionaria;

El mejor ejemplo de esto está en las Fuerzas Armadas, la gran fábrica de vagos y borrachos que hay en Cuba.

-Observar y exigir la disciplina partidista, estatal y social, igual y obligatoria para todos los militantes del partido, independientemente de sus méritos personales y de los cargos que ocupan. Cumplir y contribuir a la más fiel observancia de las normas jurídicas vigentes.

Hay cientos o quizás miles de casos de corrupción en el Partido, algunos divulgados y otros que todos lo saben pero que todos evitan hablar de ello, pero por lo regular todos buscan por sobre todo su beneficio personal y explotan los lugares sobre los que tienen esfera de acción, porque a cualquier nivel el Partido es el que manda, así que como el caso del Secretario del Partido en un municipio, hace que le lleven a su casa bolas de carne de res y quesos, el otro construye una casa o reconstruye la que tiene, asigna viviendas a amigos y queridas y así sucesivamente.  Si está en un nivel muy elevado, como  los varios secretarios de la UJC defenestrados o secretarios del Partido Provinciales, entonces el caso sale en la prensa, pero de ahi no pasa.

-Ser objetivo y veraz en los informes que rinda sobre su trabajo o el trabajo de otros, así como sobre el cumplimiento de los planes.  Desarrollar la crítica y la autocrítica, poner al desnudo los defectos y errores en el trabajo y tratar resueltamente de eliminarlos, ser exigente y luchar contra toda manifestación de indolencia ante las cosas mal hechas, contra el formalismo y la tendencia a la exageración de los éxitos.

Este es un cuento que nadie se lo cree en Cuba. Ni siquiera en los núcleos del Partido se maneja la verdad, se manipulan los logros y las estadísticas y solo se llega a conclusiones negativas y se incinera a un chivo expiatorio cuando el escándalo es de grandes proporciones.

-Criticar directamente o en el seno del núcleo, o del organismo donde actúa, los defectos, errores o desviaciones de los compañeros, con el propósito de que los rectifiquen y de contribuir a la educación comunista de los mismos. Ser autocrítico y asumir una actitud receptiva y reflexiva ante la crítica de los demás.

Si se critica a alguien con poder, indefectiblemente van a salir varios guatacas en su defensa, ahora si eres un simple militante y botaste una hoja de papel fuera del cesto, tienes que hacerte una autocrítica, porque una de las cosas que más se practica y que mide la firmeza revolucionaria de un núcleo, es las sanciones que se le impongan a sus miembros.  Mientras más miedo, más sumisión y cumplimiento de las órdenes.

-Al proponer, designar o evaluar a dirigentes, colaboradores o funcionarios, guiarse por la capacidad política y profesional, los méritos y la firmeza ideológica de estos y en ningún caso por razones de amistad, parentesco o relaciones personales.

Probablemente esta sea una de las reglas que menos se cumpla.  En Cuba para una promoción solamente interesa lo ideológico, aunque sea teatro e hipocresía.  Si además de ser un incondicional al sistema sabes algo de lo que vas a dirigir, es muy bueno.  Y del nepotismo y el amiguismo mejor ni hablar, empezando por el burro del hermano de Fidel.

-Las sanciones que el partido aplica a sus militantes tienen el fin de contribuir a su educación comunista, corregir sus defectos y errores e inculcarles la necesidad de la disciplina partidista, estatal y social y de mantener la unidad y la pureza de las filas del partido.  Los núcleos tienen la facultad para decidir sanciones acerca de sus integrantes.  La sanción del partido al militante que viole la Constitución, las leyes u otras disposiciones legales es independiente de la que corresponda imponer, por los mismos hechos, a las autoridades facultadas para ello.

Otra falsedad, las sanciones tienen como objetivo meter miedo, asustar, aterrar y no mantener una pureza que no existe.  Y si la sanción a un militante que violó las leyes es de un personaje con padrinos, después le tiran la toalla sin duda alguna.

-Los núcleos u organismos de dirección del partido o la comisión creada al efecto, pueden acordar la desactivación de un militante cuando este lo solicite o si consideran que no está en condiciones o posibilidades para continuar en el seno del partido. Esta decisión no constituye una sanción.

Está al menos da la posibilidad de quitarse la pesadilla de pertenecer al Partido de una forma civilizada, aunque depende también de los que estudien el caso, pero en los últimos tiempos, a diferencia de años atrás, la gente abandona masivamente las filas, y si no es por esta vía, lo hacen a la fuerza, porque ahora pueden dedicarse a trabajar por cuenta propia y no dependen del Estado como único empleador.

El cuentecito del Centralismo Democrático.

Este es un cuento parecido al de la dialéctica, aunque más sutil.

-El Partido Comunista debe funcionar de acuerdo con los principios del centralismo democrático, que norman toda su vida interna y constituyen la condición esencial de la cohesión ideológica y política y que permite que todos los dirigentes sean democráticamente elegidos desde la base hasta sus instancias máximas y respondan sistemáticamente por su gestión ante los que lo eligieron.

-Las decisiones adoptadas por la mayoría, sobre la base de la más amplia libertad de discusión, son de obligatoriocumplimiento para todos y cada uno de sus integrantes., así como las decisiones de las diferentes instancias del Partido son de obligatorio cumplimiento para sus subordinados y cada uno de sus integrantes.

-En la elección de todos los organismos de dirección del partido se observan los principios de la renovación sistemática de sus integrantes, así como se vela por la continuidad de la dirección.

Todos estos son embustes, en el Partido, al igual que en el gobierno del país, los aspirantes a los cargos de dirección en cualquier nivel, hasta el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros y el Primer Secretario del Partido, son elegidos a dedo y a las correspondientes elecciones llegan las propuestas de candidatura por las que debe votarse.  Y de la renovación, da risa, porque durante más de medio siglo han estado en los cargos clave del Partido y el Estado casi los mismos, salvo aquellos que pudieran haber proyectado sombra sobre los históricos, la gerontocracia que se apoderó del poder en 1959.

-Las organizaciones de base evalúan integral y sistemáticamente a sus militantes.
Esta sin duda es una de las principales tareas del Partido, mantener sobre sus militantes el temor de que le señalen errores y de que por ello lo sancionen y puedan ver afectada su posición laboral.  La política del miedo por encima de todo.

-Las organizaciones de base del partido no pueden actuar como órganos administrativos ni dirigir la gestión administrativa, pero están en el deber de contribuir al cumplimiento eficiente de las tareas económicas y sociales encomendadas a estos y son responsables ante el partido por el mantenimiento de un adecuado estado político, ideológico y moral en el colectivo laboral.
Tienen el derecho y el deber de controlar la actividad de dirección y administración,
sean o no militantes del partido, los que ejercen estas funciones.

Durante muchos años los dirigentes del partido eran a su vez administradores o la máxima figura dirigente de la institución o empresa.  Ya hace tiempo que no es así, pero los dirigentes del Partido siempre, sin excepciones, son aliados de la administración al igual que el sindicato.

-El congreso es el órgano supremo del partido y decide sobre todas las cuestiones más importantes de la política, la organización y la actividad del partido en general y sus resoluciones son definitivas, de obligatorio e ineludible cumplimiento para todo el partido.
El congreso examina y señala las vías para la solución de los problemas más importantes de la construcción del socialismo y aprueba los lineamientos y programas estratégicos para el desarrollo económico, social y cultural de la nación. Son facultades del congreso aprobar el programa o lineamientos programáticos y los Estatutos del Partido, así como elegir el Comité Central.

Los Congresos sólo han sido tribunas para resaltar la figura de Fidel Castro y lanzar campañas, plataformas programáticas, lineamientos y proyectos que ninguno ha conducido a mejorar el bienestar del pueblo.

-El partido orienta y dirige el trabajo de las organizaciones de masas y sociales sobre la base del principio del acatamiento libre y consciente de su papel dirigente y en virtud de la influencia de sus militantes en el seno de las masas y con reconocimiento de la independencia orgánica y la autonomía de dichas organizaciones.

En definitiva los dirigentes de todas esas organizaciones, unos trajinados por las instancias correspondientes del Partido, cumplen a cabalidad con todo lo que se les orienten y buscan destacarse para salir de ese entorno donde actúan y pasar a ser cuadros y funcionarios del Partido, donde tienen más poder y más recursos.  Así dejan de ser marionetas y pasan a ser titiriteros.

Las normas de funcionamiento del Partido no pueden dejar nada a la improvisación que se aparte un milímetro de los dogmas que priman en la organización partidista, como una guía que mantenga sobre todo lo demás la sumisión, la obediencia y el miedo.

 Chistes de militantes y núcleos

Recuerdo un cuento de los tantos que proliferaron durante la etapa de dominación soviética en Cuba, y uno de ellos, retratando qué cosa es un núcleo del Partido, dice:

-En un avión van un americano, un ruso y un cubano, tiene una avería y cae en el medio de la selva, cerca de una tribu de pigmeos que tenían dos características, eran muy cultos y leían mucho y eran caníbales.

Detuvieron a los tres pasajeros y tras comerse a los pilotos, les dijeron que se salvaría el que hiciera una pregunta que ellos no pudieran responder correctamente.

El americano pide que le den una descripción detallada de la Declaración de Independencia, quién la redactó y quiénes participaron en ello, en qué tiempo, cuando la votó el Congreso y cuando fue firmada y por cuantos representantes de cuantas colonias.  Los pigmeos responden que Thomas Jefferson redactó la Declaración en 17 días, auxiliado por Benjamin Franklin, John Adams, Roger Sherman y Robert Livingston.  El 2 de julio de 1776 la votó el Congreso y el 4 de Julio se firmó por 56 representantes de las 13 colonias, por ello el 4 de julio se celebra el Día de la Independencia.

Ese día se comieron al americano.

Al día siguiente le tocó al ruso, el que pidió que le recitaran Ruslán y Liudmila.  Los pigmeos afilaron los cuchillos y pusieron a calentar la olla y recitaron el cuento de hadas épico, con una dedicatoria, seis cantos y el epílogo de Aleksandr Pushkin que narra el rapto de la princesa Liudmila por un mago malvado y su restate por el caballero Ruslán.

Ese día se comieron al ruso.

Después le tocó al cubano, que se había roto la cabeza la noche anterior sobre qué pregunta hacer.  El cubano antes que sacaran los cuchillos, disparó de sopetón:
-Díganme qué cosa es una reunión del núcleo del Partido.

Todo el día estuvieron deliberando, se consultaron unos a otros, convocaron a algunos que no estaban presentes y al llegar la noche se rindieron y a su vez le pidieron les dijera la respuesta, a lo que el cubano dijo:

-Una reunión que un núcleo del Partido es algo similar a lo que ustedes hacen, pasarse horas y horas discutiendo a ver cómo joden a alguien.

Pero aquí no acaban los cuentos, está el muy popular sobre las ejemplaridad de sus miembros.

Un militante regresa de Angola, a donde fue enviado a la guerra.  Era un militante muy callado, que participaba en todo y era muy respetuoso en el cumplimiento de las tareas, pero al que el entusiasmo no se le veía por ninguna parte, sencillamente cumplía y ya.  Un trío de funcionarios del Partido lo llaman y le dicen:

- Tenemos que comunicarle algo muy delicado y esperamos que su reacción sea la de un militante del Partido.  Mientras usted cumplía su deber de militante en Angola, su esposa se acostaba con otro tipo que ni siquiera es militante, un carnicero, por lo que usted debe terminar esa relación de inmediato, botarla de su casa y divorciarse.

El militante respondió que no iba a dejar a su mujer por ninguna causa, así que ahí mismo decidieron separarlo de las filas del Partido.

Aparentemente cabizbajo, llegó a su casa, llamó a su mujer y le dijo que le daba cinco minutos para que recogiera sus cosas y se fuera de la casa.  Tras haberse ido con sus bártulos, el ex militante se sentó en el sofá, abrió una botella de ron y dijo:

- ¡Qué par de paquetes me he quitado de encima!.


Los masones y los comunistas

Siempre entre los miembros del Partido se comenta que los masones son mejores que ellos, que esa es una hermandad y que ellos son gente unidos aparentemente por unos ideales que al final no comulgan, por ello tienen que invocar una disciplina ciega y un acatamiento al llamado centralismo democrático que de democrático no tiene nada porque todo “se cocina” antes de la reunión.

Si alguno de sus miembros se enferma, se hace un listado de quiénes lo van a visitar y con qué periodicidad, como si fuera una guardia militar.  Con las guardias en las diferentes instancias del Partido también ocurre lo mismo, las peores, las de la madrugada, nunca le tocan a los que ocupan cargos de dirección en el núcleo.

Y si hay que participar en alguna tarea de choque, las llamadas así porque nadie quiere chocar con ellas, como son trabajos de construcción o agricultura en sustitución de su jornada laboral, o la peor que ha existido, la de construir túneles por la guerra del todo el pueblo que se avecinaba.  En esos tampocos el secretario y sus ayudantes eran afectados.


Opinión del pueblo

Esta es una de las tareas más ridículas que acomete el Partido.  Se le asigna mensualmente a un grupo de militantes recoger opiniones sobre determinado tema.  Por supuesto que lo deben hacer de forma taimada y hasta semi secreta, pero la gente, conociendo que los que indagan o hablan de un tema son del Partido, no sueltan la lengua o dan evasivas.

Por eso es que muchos de los que han sido encomendados con esa tarea, inventan opiniones de su propia cosecha, las disfrazan y adornan y eso es lo que entregan a la dirección del núcleo y es lo que llega al Municipio del Partido, pero al final, da igual que lo que llegue allí sea una mentira, porque las probabilidades de que se haga algo útil con la información son tan probables como que se nos aparezca de madrugada en la casa un extraterrestre.


La reunión

Cuando va a comenzar una reunión del Partido los que esperan o entran al salón donde se va a efectuar todos, con muy pocas excepciones, tienen las caras largas o preocupadas.  Saben que allí no se reparten dulces ni se dan golpecitos de asentimiento en la espalda, sino que lo que se avecina es una batalla campal donde va a primar la puñalada trapera, la  intriga y ver como se quitan de arriba tareas o sanciones.

Y si eres uno de los que cometiste un error, o un desliz, o simplemente te cansaste de soportar tanta intriga, o estás aburrido de tragar vinagre cada vez que vas a una de esas reuniones, prepárate para sufrir.

Ya previamente se han acumulado no el hecho o la violación de los reglamentos cometidos, te van a sacar hasta cuando de niño te orinaste en la cama o le metiste un sopapo a un niño más chiquito o te sorprendieron siendo infiel o hasta si dijiste algo incorrecto políticamente, que puede ir desde decir que el team Cuba de pelota no sirve o que en tal país capitalista hay algo bueno o hay un nivel de vida mejor que el cubano, o hasta que tal película americana es una obra de arte, o dijiste “ruso” en lugar de “soviético”.

A esa hora y teniendo en cuenta la gravedad del hecho, es posible que cada uno de los militantes pudiera ser convocado a que dé su opinión, como la película del Hombre de Maisinicú cuando dicen: “Pínchalo, coño, pínchalo...” para que todos sean cómplices de lo que va a pasar.

En el núcleo del Partido impera cualquier cosa menos la hermandad y la transparencia.

Para sobrevivir a ese pedazo de infierno “Lo que hay que saber es cogerle la vuelta al sistema”, como se apuntaba en otra película cubana, Los Sobrevivientes.

En esencia estar en una reunión del núcleo del partido es como comparar al comunismo con el capitalismo.  En el capitalismo si te dan una patada por el culo puedes protestar, mientras que en el socialismo si te dan una patada por el culo, estás obligado a aplaudir.  Tienes que aceptar como bueno lo que no te gusta.

Era algo así como el chiste acerca del premio que daba la Embajada Soviética en La Habana por un concurso, donde el primer premio era una semana en la Unión Soviética, el segundo premio era dos semanas en la Unión Soviética y el tercer premio era un mes en la Unión Soviética.

Pero hay reuniones de los núcleos tan memorables que siempre trascienden el secretismo del Partido, veamos algunas de ellas.

El militante X era el Jefe del Almacén de Productos Terminados en el Combinado del Vidrio de La Lisa, un depósito gigante con un nivel de recepción y distribución de gran volumen y con más de treinta trabajadores y medios de transporte y movimiento interno.  Era uno de los pocos lugares donde la gente lo pensaba dos veces antes de robar porque el jefe no dejaba pasar una que no estuviera dentro de la legalidad.  En su vida personal era muy querido porque era a su vez el manager del equipo de pelota de la empresa y participaba con su familia en todas las actividades del centro y del barrio.  Pero un día fue citado para ir a la guerra de Angola y  respondió que allí no tenía nada que buscar, que si era para defender a Cuba él era el primero pero para otros países se negaba.

El núcleo del Partido al que pertenecía convocó una reunión a la cual asistieron representantes del Comité del Partido y hasta del Municipio.  A pesar de que no se debe hablar de los asuntos internos que se debaten en el Partido, muchos de los allí presentes hablaron del humillante trato que recibió el militante X por haberse negado a ir a Angola.  Hicieron cómplice a todos los miembros, algunos de los cuales esbozaron un tímido reproche, lo cual fue criticado después por los funcionarios municipales, pero al final, como ocurre en el Partido en todos sus niveles, las decisiones que lleva la instancia superior, que aparentemente es una propuesta, no contempla otra opción sino que la gente la apruebe unánimemente.  Y así ocurrió.  X no abrió la boca salvo para decir que en Cuba todo y fuera de ella nada, con la esperanza de que no fuera afectado en su ubicación laboral.

Pero los caprichos de Fidel Castro tienen que ser obedecidos ciegamente por los militantes del Partido, por lo que X fue expulsado del Partido y dos días después fue sustituido en su cargo de Jefe del Almacén y ubicado como dependiente del mismo.  El almacén comenzó a caer en una crisis funcional y operativa, aparecieron robos y faltantes, pero eso no le importaba al Partido, sino castigar a los que no obedecieran sus órdenes, costara lo que costara. 

A los que participaron en aquella reunión les quedó un sabor amargo de haber sido partícipes en esa indignidad, y temblaban ante la posibilidad de que a ellos les ocurriera lo mismo si eran convocados y no aceptaban lo decidido por el organismo superior.

Otro caso es el resultado de la envidia y la intriga porque en los propios núcleos existen facciones que desean que alguien con prestigio o poder administrativo sea defenestrado o ridiculizado para ellos alcanzar esa posición y uno de los casos fue el de un jefe de departamento destacado y reconocido al que uno de sus subordinados, uno de los mejores trabajadores de su esfera, fue investigado por el grupo contrario al jefe y encontraron que tenía un título falsificado.  Quisieron implicar al jefe diciendo que éste conocía del fraude y tras una profunda investigación y el testimonio del implicado, fue exonerado de culpa.

Entonces vino la revancha, el jefe de departamento y sus afines tomaron la ofensiva y finalmente lograron que varios de sus oponentes fueran sancionados, algunos con separación de las filas y de sus cargos por hallarse negligencia y falsedad en sus reportes y responsabilidades.

Hay una historia muy simpática sobre el comandante Lussón, que al ser destituido como Ministro de Transporte, aparte de ser categorizado como un “ñame” por haberse encontrado que al asignársele la casa que fuera del fallecido Blas Roca, le puso dieciséis equipos de aire acondicionado y cerró la piscina que antes era sitio concurrente de todos los muchachos del barrio y se convirtió en propiedad exclusiva suya.

Pues al ser trasladado él y su esposa y secretaria al núcleo de administración del Combinado del Vidrio, esta historia se mantuvo en secreto hasta que meses más tarde fuera enviado a Angola.  Los desmadres que dejó desde el punto de vista económico, hicieron que una auditoría detectara miles de violaciones, pero los responsables de la economía se cuidaron de no autorizar nada y todo lo firmaba Lussón.  Pero querían sangre y pidieron sancionar a varios jefes por no alertar a tiempo de lo que ocurría y uno de ellos era el Secretario del núcleo al que pertenecía el ignorante militar.  Pues el secretario reveló los antecedentes de derroche y corrupción de Lussón y ahí quedó el asunto.  Le echaron tierra y le dieron pisón al asunto y no se habló más de ello, pero el Secretario fue sancionado políticamente por no haber llevado el tema a discusión en el núcleo.  El Secretario era hermano de la coreógrafa y bailarina del ICRT, Cristy Domínguez y al poco tiempo, joven aún, murió producto de un infarto provocado por los disgustos que sufrió.

Eso nos reafirma la convicción de que el Partido es cualquier cosa menos una fraternidad cohesionada alrededor de una idea, sino un circo romano donde todos quieren poner al otro en la arena.  Desde el circo más pequeño, el núcleo, hasta el Buró Político, por donde han pasado tanta gente, algunos muy capacitados, pero que en algún momento gozaron de un prestigio y una popularidad que a Fidel Castro no le gustó.  desde Joel Iglesias, comandante ahora tomador de ron en un bar de mala muerte y que permanece en el ostracismo, Luis Orlando Domínguez, conocido como Landy y que fuera condenado a 15 años de presidio, Robertico Robaina, ahora pintor y dueño de una cafetería, Otto Rivero acusado de corrupción por la batalla de ideas y Carlos Lage que todos saben como acabó: matando mosquitos, Felipe Pérez Roque, de Canciller a empleado en una empresa de construcción, Carlos Aldana, de número tres a deportado a Topes de Collantes, Humberto Pérez, ideólogo del Sistema de Dirección de la Economía a especialista financiero y una lista interminable.  Sin duda el peor circo, el que no perdona y siempre tiene el pulgar hacia abajo es el del Buró Político.


Mitin de repudio

Los sucesos del puerto de Mariel en 1980 trajeron un momento de definición, a veces silenciosa y callada, porque la peor cara del comunismo se manifestó en esos instantes con los mítines de repudio.  En los núcleos del Partido se orientó que ante la situación creada con los sucesos de la Embajada de Perú y el Mariel, los verdaderos revolucionarios tenían que manifestarse y por ello todo el que presentara su baja por esa causa tenía que ser llevado  hasta la entrada del centro acompañado de todos los insultos e improperios, empujones y todo lo que desprestigiara su persona.   Que igualmente había que ir hasta su casa y actuar en consecuencia, pintarle la fachada con agravios y ofensas, tirarles huevos y pintura y a su salida hacia el Mariel vejarlos, sojuzgarlos y humillarlos.

Hubo muchos militantes que no dijeron nada en la reunión del núcleo, pero después, cuando se debían producir los hechos, se ocultaron o se fueron del centro para evitar hacerse cómplices de un acto tan denigrante e inhumano, digno de los nazis y no de nuestro país y de nuestra época.

El mitin de repudio se creó por el Partido como la versión cubana del pogrom resultante del asesinato en 1881 del zar Alejandro II del cual se culpó a los judíos y comenzó contra ellos una ola de violencia.  Ampliamente empleado por Stalin y por Hitler, los mítines de repudio se hicieron no contra los judíos, sino contra los que preferían irse de Cuba y en lugar de los camisas pardas estuvieron al frente los comités de defensa de la revolución y los militantes del Partido.

Para ello apareció en  la portada de Granma con grandes titulares: ''Ahora entrará en acción el pueblo'' y en los núcleos se orientó lo que había que hacer, caer en lo más agraviante hacia el ser humano para así defender la revolución.

Eso no quedó allí, los militantes que no fueron vistos en los mítines de repudio fueron cuestionados en las reuniones, algunos dijeron que se negaban a caer tan bajo y que estaban en desacuerdo.  Miles fueron sancionados, pero poco tiempo después, cínicamente el Buró Político explicó que en ningún momento se había orientado el empleo de ese tipo de hechos.  Su reacción ante la opinión pública internacional le hizo dar marcha atrás y negar en público lo que había instigado en silencio, pero en Cuba y en particular en los núcleos, una vez más se dieron cuenta de que el país se manejaba con una mentira tras otra.

Al final tenemos que llegar a una conclusión, no hay quien entienda a los núcleos del partido ni a la sociedad cubana, que se supone se rija por lo que dispone el partido.

En Cuba no hay desempleo, pero nadie trabaja, nadie trabaja pero se cumplen todos los planes, se cumplen todos los planes pero las tiendas no tienen productos, las tiendas no tienen productos pero todo el mundo come y se viste, todo el mundo come y se viste, pero todo el mundo protesta, todo el mundo protesta, pero van a los actos políticos y aplauden a Fidel o a Raúl o a sus títeres.  Aplauden a Fidel y a Raúl o a sus títeres pero todos quieren que el comunismo se acabe pronto.  Cuba es un país surrealista.  García Márquez se quedó corto con Cien Años de Soledad y si hubiera sido miembro de un núcleo del Partido Comunista, quién sabe qué hubiera pasado.  Probablemente hubiera ganado otro Nobel.  La realidad es más rica que el realismo mágico.

El Partido hoy

El socialismo es un sistema que fue en picada no por las acciones de Juan Pablo II ni por las de Reagan, sino por el vuelco que le dió Gorbachov a la política en su país y con la Glasnost y la Perestroika la gente se sintió un poco libre por primera vez en más de siete décadas.  Siempre recordaré al traductor que tuve en mi viaje a ese país y que siendo miembro del Partido me hablaba del odio que le tenía la gente a los dirigentes, al Partido y sobre todo a la KGB, que era la que mantenía al pueblo frenado por su represión y que muchos de sus compañeros de núcleo pensaban igual que él.

Desde la caída del muro de Berlín y sus posteriores hechos con la desaparición de la URSS, la izquierda no tiene un faro que le señale el camino.  El izquierdismo se convirtió en nada y la mayor prueba de ello es Cuba, donde increíblemente y mágicamente surgió otro loco que suplió los subsidios que antes daban los soviéticos y mantuvieron a flote al régimen.

Pero todo va más allá de la economía, porque la economía socialista mostró su fracaso una y otra vez y si país con esos regímenes han podido crecer ha sido gracias a que han introducido la economía de mercado como sistema y desechado las viejas ideas.  No se puede creer en ideales que están más allá de las condiciones materiales.

Para consolar un poco a los bobos que todavía creen en el mito y en la utopía, el Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba sacó un artículo titulado: “Es bello ser comunista, aunque cause dolores de cabeza”.

Pero ese artículo no es completamente inútil, en la triste realidad en la que viven los cubanos, al Granma le pueden sacar beneficios empleándolo para envolver la basura, limpiar los cristales y hasta para su higiene personal, por lo que sería conveniente, si es que el Partido vela por las necesidades del pueblo, que el socialismo le brindara un periódico con diferente textura y con más páginas.  Lastima que el carné del Partido ni siquiera para eso sirvió y su legado será las amarguras que vivieron sus militantes en sus reuniones.

El Partido ha sido tan nefasto para nuestro país que ni para abono queda su legado.  Por suerte, entre toda la escatológica verborrea de Fidel Castro, casi nada tiene sentido ni se cumple, en particular cuando decía: los hombres mueren, el Partido es inmortal.  El Partido está tan muerto como él.

Hoy que el comunismo es una reminiscencias teórica en casi todo el planeta, los cubanos siguen conviviendo con él, donde como en 1984 de Orwell, “quien controla el presente controla el pasado”, por lo que se sigue empleando lo ocurrido en los años cincuenta y el gobierno de Batista para justificar su permanencia en el poder, sin tener en cuenta que la Cuba de hoy no tiene nada que ver el el presidente que estuvo menos de siete años en el poder entonces.  La revolución pregona que uno de sus objetivos principales fue la educación, pero saber leer y escribir no es ser educado cuando sus únicos intereses son la pelota, el fútbol y la telenovela.  Y el que puede, el celular

Pero la dirección política del país se ha quedado congelada en los inicios de la revolución y hace suya otro postulado de 1984: “No existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano”.   Ya Fidel Castro no existe, su hermano demostró ser un incapaz y el estado sigue queriendo controlarlo todo, pero ya no tiene recursos para controlar nada que no sean los que se atreven a desobedecerlo.

Los destinos de la nación se designan de la misma forma como ha sido con los miembros del Comité Central del Partido: “con el dedo”.

Ya las pocas monarquías que existen son simplemente figuras decorativas, y aunque en Cuba nunca ha habido reyes, un autotitulado emperador que dice que había renunciado a las prerrogativas y las mieles del poder, la destruyó y nos deja una herencia funesta, entre las que se halla el Partido, que como todos sus similares en otros países, irá a parar al basurero de la historia.


lunes, 22 de julio de 2019

Historias endemoniadas cubanas


Historias endemoniadas cubanas

De que al hombre le gusta el misterio y las cosas que lo aterrorizan o que no puede explicarse,  no queda duda alguna.  Si no fuera así el prolífico escritor Stephen King no hubiera publicado más de medio centenar de libros, casi todos superventas y muchos de ellos llevados exitosamente al cine, ni desde niños nos hubiéramos embelesado con las narraciones que entrañaba una aventura o un peligro,las que nos cautivaron y así disfrutamos a Julio Verne y a Emilio Salgari, y un poco después a maestros del misterio como Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft, Bram Stoker, Mary Shelley, Anne Rice y otros, que con sus personajes de Drácula, Frankenstein, el Gato Negro, el fantasma de la Ópera nos pusieron los pelos de punta.

Pero sin duda, los que tuvieron la suerte de tener una abuela como la mía, temblaron desde mucho antes.  Mi abuela me contaba las historias y yo se las pedía nuevamente, casi todas las que vivió o escuchó en su infancia en la Sierra Norte de Sevilla, como eran los tres pelos del diablo, sus aventuras con los lobos y la caperucita roja.
Me gustaba mucho el cuento de los tres pelos del diablo que en síntesis narra que cuando un joven se enamora de la hija del rey, éste le encarga una misión casi imposible, traerle tres pelos que tiene que arrancarle al diablo. Muchos problemas se le suceden junto a otras personas que se encontrará en su travesía hacia el Infierno para conseguir tres pelos del diablo. un rey malvado, de una princesa afortunada, y hasta un diablo engañado.  Y aunque ya me sabía el final, lo escuchaba como si no lo conociera.

Hoy en día apenas quedan lobos en Andalucía, pero a finales del siglo XIX eran abundantísimos, por lo que mi abuela tenía muchos cuentos sobre los lobos, que la acechaban en sus andanzas por la Sierra Norte de Sevilla. Yo me veía junto con ella subiéndome a un árbol o corriendo hasta la cabaña más cercana, mientras el aire frío nos hacía sentir aún más miedo a que los lobos nos alcanzaran.

Los lobos han llenado con su presencia numerosas manifestaciones de la cultura popular en España, y muchos cuentos infantiles lo incorporan como personaje imprescindible y siempre malo porque representa al macho abusador y torpe.  Solamente en Andalucía hay más de veinte cuentos infantiles sobre lobos y zorras, en las cuales el lobo es muy fuerte pero bobo y la zorra es más débil pero muy lista.  Y seguramente no lo recuerdo pero mi abuela debe haberme contado muchas de esas historias.  Sentado en su regazo quisiera estar ahora y que me narrara esos cuentos otra vez.  Ese está entre los mejores recuerdos de mi vida.

El cuento de Caperucita no hay ni que hacerlo, creo que se conoce en todas partes del mundo y de sus dos versiones, todos nos quedamos con la de Perrault, porque la de los hermanos Grimm no tiene un final feliz, y los cuentos que nos gustan son los que terminan bien.

Otra figura muy compartida como recurso para asustar a los niños y eliminar sus majaderías es el hombre del saco, que probablemente tenga su origen en el mal aspecto de indigentes que acostumbran a llevar sus pertenencias en un saco y que nos advertía que si no nos portábamos bien y no cumplíamos los principios que nos enseñaban podíamos llegar a convertirnos en alguien como el viejo del saco.

Estas historias, con su mezcla de suspenso, terror e intriga por conocerlas, se alimentó con los comics o muñequitos de La Dalia Negra, Cuentos de Brujas o Misterios del Gato Negro y más tarde con las obras de Poe y los clásicos de terror Drácula y Frankenstein.

En artículos anteriores ya hemos repasado a personajes, hechos y leyendas tenebrosas, fantásticas o relacionadas con la muerte y sus misterios, como son el de Irma Izquierdo, la estigmatizada; la Dama Azul del Castillo de Jagua; la tiñosa blanca de Camagüey; la leyenda de Dolores Rondón; Blacamán; el rechazo de mi perra Lía a acercarse al Cementerio Chino en la calle 26 en el Vedado; las tumbas de la Milagrosa, el Hermano José y la tumba vertical de Casimiro en el Cementerio de Colón; el Güije; el Pelú de Mayajigua y el de Baracoa con su maldición; el velorio de Pachencho; Juana Martín y su tumba en forma de dominó; las supersticiones del cubano y otros.

Pero siempre quedan cientos de historias, sobre todo muchas que son producto de la fantasía e imaginación de nuestros campesinos, los llamados “cuenteros” con sus crónicas, creíbles o no, pero siempre interesantes y hasta divertidas.

Leyenda del niño con diente largo

Uno de los relatos que debemos mencionar es la famosa leyenda del “niño con diente largo”,  leyenda que narra la historia de un campesino que viajaba a caballo durante una noche oscura y tenebrosa bajo la lluvia y que al escuchar el llanto de un niño pequeño se detuvo y lo encontró empapado entre los arbustos.  Era un bebé casi recién nacido envuelto en un paño negro, color no adecuado ni usual para cobijarlos.  Subió al caballo y arropando al nené pensó que debía secarlo y hacerlo entrar en calor, pero que no tenía nada adecuado para darle de comer, porque solo tenía en su casa tasajo y galletas.

El niño quitó el paño que casi le cubría la cara y enseñando unos dientes afilados y grandes le dijo al jinete:

Ya yo tengo dientes para comer galletas.

Asustado, el campesino soltó el bulto, el que se desvaneció en el aire antes de caer y eso reforzó su decisión de huir lo más lejos posible de ese lugar.  Se dice que el guajiro más nunca fue visto en los alrededores y que lo ocurrido se lo contó a un lugareño con el que se encontrara muchos años después, al que le llamó la atención de que el hombre, antes fuerte y viril, ahora era un anciano arrugado y débil.

Ramón Mentira, el cuentero

En el caserío llamado Marcos Vázquez, en Las Ovas, cercano a la capital de Pinar del Río sus habitantes tenían un entretenimiento nocturno incomparable con las historias descabelladas de Ramón González.

Antes de comenzar, repetía todos los días que el que no creyera sus historias es que había sido criado con “leche pedía”.  Todos sabía que lo que decía era mentira, pero el campesino era un poeta inventando las historias.  Aunque lo bautizaron como Ramón Mentira, nadie se lo dijo de frente porque era un hombre serio que inspiraba respeto.

Sus narraciones eran fantásticas, como la de la perrita blanca que tenía que era tan hambrienta que le arrebataba la comida de sus manos, de lo cual se cansó y Ramón puso un balín en la candela y cuando estuvo al rojo vivo lo echó dentro de un pedazo de pan.  La perrita pronto le quitó el bocado y se lo tragó.  Cuenta que le dolió mucho cuando la vió revolcándose en el piso, pero que el susto fue mayor cuando la perra le dijo: ¡Me quemaste, Ramón!.  Seguidamente el animal salió corriendo y se perdió, pero a los dos años regresó y al verlo le dijo: ¡Ramón, ya estoy curá!.

Ramón permanecía imperturbable tras hacer sus cuentas y probablemente se creía lo que él mismo narraba e Isabel, su esposa, asentía, y cuando los demás dudaban le decía:

–Verdad mijito, verdad.

Ramón fue una especie de versión local de otros grandes de la cuentística cubana, esos que recrearon historias rebuscadas, las que aumentaban y exageraban, llenaban de fantasía y magia y que nos hacían poner los pelos de punta y a su vez reír, muchas veces convirtiendo una mentira en verdad: el Cuentero Mayor, Onelio Jorge Cardoso, al que Neruda lo calificó como el mejor cuentista de América Latina, y Samuel Feijóo, probablemente el más profundo de los investigadores del verdadero folclor cubano, el campesino y no el afrocubano que ahora se quiere identificar como el folclor autóctono de nuestro país.

Mucha gente en Cuba, sobre todo en las zonas rurales, recuerdan cuando de pequeño, le encantaban y atemorizaban a la vez los cuentos que el abuelo contaba en las noches campesinas, sentados en taburetes, a la luz de un quinqué y tratando de coger los cocuyos que cruzaban cerca.  No sabían entonces diferenciar entre la realidad y la fantasía, entre lo objetivo y lo exagerado, de reir y ponerse los pelos de punta a la vez, en un acto que permitía mantener viva la transmisión oral de historias y leyendas, algo indisolublemente ligado a la cultura cubana.

Y como decía el guajiro: De cualquier palo podrío sale un pájaro cabezón.

Ellos, los conocidos y los anónimos, fueron el mejor ejemplo de lo que dijo el asturiano Ramón de Campoamor:

"En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira."


 La leyenda de La Rondona.

Hace más de un siglo que se oye en Remedios, provincia de Villa Clara, antigua Las Villas, la leyenda de María Manuela, una cubana poseída por demonios y que fuera exorcizada.  Los más viejos de la localidad aseguran que no es una leyenda, sino que fue una historia verídica.

María Manuela era una joven hermosa perteneciente a una de las familias dominantes de esa población y que tenía un carácter dominante y áspero y que siempre quería hacer lo que deseara aunque ello afectara a otros.  Como era hija única de padres ricos, siempre satisfacía sus caprichos.

Se cuenta que su madre para ver su actitud, le pidió prestados siete reales, a lo que la hija le respondió que no tenía esa cantidad. La madre la increpó y le dijo egoista, y que si le pedía ese dinero es porque sabía que lo tenía, ante lo cual María le respondió con ira:

¡Siete legiones de demonios es lo que yo tengo dentro del cuerpo!.

La madre se retiró muy triste, al darse cuenta de la mala entraña de su hija y sus malas formas con ella.

A partir de ese día María Manuela comenzó a sufrir convulsiones, escupía perennemente y hablaba como un hombre de las clases más bajas profiriendo maldiciones, sacaba la lengua constantemente hasta lo increíble pues se lamía la cara y sus partes pudendas.
toda clase de trastornos, incluyendo terribles convulsiones.

No comía nada, por lo que fue adelgazando hasta parecer una momia. Fue entonces que comenzaron a llamarla La Rondona, porque la rondaban seres infernales malignos.

Como la ciencia no pudo curarla, la familia decidió someterla a un exorcismo, conjuro mediante el cual la iglesia católica consideraba posible expulsar los demonios del cuerpo de la muchacha.  El párroco de la Iglesia Mayor de Remedios, Marcos García exorcizó repetidamente a la endemoniada, tanto en el templo como en su casa y se cuenta que no respondía cuando la llamaban por su nombre, sino cuando se invocaba a Lucifer, Belcebú o Satanás.

En uno de los conjuros, los demonios dijeron que abandonarían el cuerpo de la joven solo si le permitían alojarse en el del sacristán, el cual  salió corriendo del lugar.  Pero al fin el sacerdote logró lo que deseaba.  El último demonio salió por el dedo gordo del pie derecho, tras lo cual dejó un humo con olor a azufre.

Después de aquello María Manuela, ya conocida como La Rondona para todos los remedianos fue una ferviente religiosa que concurría a diario a la iglesia.  Finalmente murió como todos sin que otro demonio se introdujera en ella y se afirma que su autopsia reveló que tenía muchas anomalías en sus órganos internos.  Al menos esos dicen unos amarillentos documentos de la época que todos citan pero que nadie ha visto.

La Gritona de Seborucal

Seguimos en San Juan de los Remedios,  lugar donde las leyendas de apariciones femeninas son repetidas y que nos hacen pensar de que es un pueblo maldito, tan asolado por fantasmas y demonios como por corsarios y piratas.

En este caso conoceremos la de la Gritona de Seborucal, que es una de las leyendas de apariciones femeninas más conocidas, más antiguas y más temidas del fabulario cubano.

A causa de estar cercana a la costa, Remedios atrajo la codicia de los corsarios desde 1538, los que merodeaban por las costas de Cuba para repartir sus botines o esconderlos, aunque el primer asedio importante ocurrió a principios del siglo XVII cuando unos piratas asentados en las Islas Tortugas, conocidos como “los hermanos de la costa” saquearon la villa y se llevaron a mujeres y a hombres como esclavos.  Se sucedieron los ataques y fue aterrador el asalto a Batabanó, Remedios y Puerto Príncipe (hoy Camagüey) en el mismo año de 1667, cuando ya el famoso bucanero del que vamos a hablar ya había llegado a comandar una flota de cincuenta naves piratas, pero el de nuestra historia es de 1658, cuando Jean David Nau, más conocido como Fran­çois l’OloJnnais, también llamado El Olonés, uno de los personajes más crueles que asoló a Latinoamérica en ese periodo, atacó a Remedios.

El ataque fue tan violento que tras cometer todo tipo de depredaciones a sus indefensos habitantes, solo quedaron las piedras sobre el suelo y como era costumbre ante esos ataques, los remedianos se internaron en los montes, lo que fue aprovechada por los piratas, los que se apoderaron de la iglesia, matando al Obispo De la Torre.  Aunque trató de escapar, por subterráneos y pasadizos del pueblo la joven de nuestra leyenda fue capturada por el mismísimo Olonés, el que pretendió hacerla su amante.

El Olonés sembraba el terror por donde pasaba, a sus cautivos los torturaba y elegía alguno que sirviera de ejemplo a los demás al que o le cortaba vivo su cuerpo en pedazos o le abría el pecho sacándole el corazón, por lo que era un personaje temido y odiado a causa de su crueldad sin razón.   Muy astuto, al bucanero nunca pudieron vencerlo los españoles ni por tierra ni por mar, hasta que finalmente fue capturado por indígenas de una tribu kuna, practicantes del canibalismo, que lo descuartizaron vivo y echaron al fuego de sus despojos, lo que puede considerarse algo así como un “ojo por ojo y diente por diente”.

La leyenda cuenta que la muchacha luchó furiosamente contra el Olonés al que le arañó la cara y el pecho.  El asesino furioso por no alcanzar su objetivo y haber sido ridiculizado por la valiente joven, le cortó la cabeza de un solo tajo.

Después de esos hechos surge la escalofriante historia de que el cuerpo sin cabeza, comenzó a correr y el Olonés la persiguió junto con sus hombres, hasta que cayó en un profundo despeñadero en la zona de Seborucal, cercana a Remedios, de donde se alzó con la cabeza en su lugar maldiciendo al asesino y la furnia se convirtió en un lugar encantado al que nadie se atrevió jamás a bajar.

La leyenda cuenta que la infeliz joven sale de su refugio en la sima en fechas muy señaladas: el primer viernes de enero, el Viernes Santo, el viernes anterior al 25 de diciembre coincidiendo con el nacimiento de Jesucristo y el viernes de Dolores, anterior al Domingo de Ramos.  En esos día sale de su refugio con la cabeza entre las manos, dando vueltas por todo el pueblo a la par que emite unos gritos fantasmales.

Por eso es que comenzaron a llamarla La Gritona de Seborucal y se dice que al escuchar los tenebrosos lamentos las embarazadas abortaban, los perros de volvían locos de tanto aullar, los que la veían quedaban ciegos y los enfermos morían.  Por eso en esos días en los hogares remedianos se repetía:

¡Dios nos salve, ahí viene la gritona de Seborucal!.

El mito, con mucho arraigo en la masa campesina, afirma que la joven ha estado vagando por la zona durante siglos y que a partir de medianoche abandona su morada y que sus gritos de lamento por su desgracia aterrorizan a cualquiera.

La leyenda convirtió en monstruo a la víctima en vez del victimario, el verdadero engendro.  Había que tenerlo miedo a los perversos piratas, corsarios o bucaneros y no a una infeliz que murió por la mano de ellos.


Las gritonas o lloronas no sólo son de México

“Las chicanas ... cruzaron los 3000 kilómetros de frontera que nos separan del país más poderoso del mundo con la Virgen de Guadalupe, la Malinche, la Llorona, la Coatlicue a cuestas y allá les dieron un nuevo valor y una identidad que antes no tenían.”

Elena Poniatowska


Ya vimos que la leyenda de la Llorona no es solo de México, porque en Cuba hay unas cuantas fábulas de mujeres que se lamentan, lloran y gritan.  Espectros femeninos que lloran y gritan para lamentarse en la noche, predominan entre las leyendas de la campiña cubana y otras similares existen en muchos países de Latinoamérica, donde toman los rasgos folclóricos de cada pueblo o región y que se convierten en personajes recurrentes de sus imaginarios colectivos.

La Llorona es una de las más famosas Leyendas Mexicanas, la que trata de una indígena que tenía un romance con un español, de cuya relación surgieron tres hijos.  Este amorío se mantuvo en secreto ya que el hombre pertenecía a un alto nivel social y aquel nexo con una india era nocivo para su estatus, por lo que la abandonó para casarse con una española de la alta sociedad.

Ello dio origen a la leyenda porque la mujer desesperada, tomó a sus tres hijos, los llevó al río y junto con ellos se hundió en las aguas.

Desde ese triste hecho, la culpa de la mujer no la deja descansar, y se afirma que en el río donde ocurrió, ella vaga con lamentos y gritos de dolor clamando por sus hijos.  Pero ya esos lamentos van más allá, pues ella camina sin destino por las calles y plazas de la ciudad, y al que osa mirar, ve a una mujer vestida de blanco con una espesa y larga cabellera negra, rogando por sus hijos de forma tal que hiela la sangre.

Otros aseguran que la verdadera historia de la Llorona era una mujer a la que se le habían perdido sus hijos y trataba de localizarlos llorando y clamando por ellos todas las noches.

Pero lo más acertado es que hay versiones de la leyenda que corresponden a la era prehispánica, en particular los aztecas que se referían a la Llorona como una representación de sus propios dioses, relacionándola con las diosas madre Cihuacóatl, Coatlicue o Tonantzin,  cuya alma vagaba por las veredas y se detenía en las encrucijadas de los caminos donde llamaba a sus hijos con fuertes llantos y horrendos lamentos.  Los sabios chamanes de entonces, conocedores de la astronomía, profetizaron que a este mito había que hacerle caso porque profetizaba el destino funesto que deparaba a los mexicas con la guerra, la muerte y la esclavitud.

Este mito comenzó a aparecer en los alrededores del lago de Texcoco alrededor del año 1500 y Moctezuma era temeroso de esta aparición, que según los sacerdotes, había salido de las aguas y bajado de las montañas y volcanes previniendo la suerte de los aztecas.

Y la profecía se cumplió: los españoles liderados por Hernán Cortés, sometió a la gran Tenochtitlán y como consecuencia de ello hubo miles de muertos, mujeres violadas, dioses profanados, epidemias, esclavitud y atrocidades de todo tipo.  Pero Cihuacoatl (la Llorona) permaneció incólume, y a la medianoche aparecía una mujer vestida de blanco, de la que unos dicen que no tiene rostro, otros que flota y otros que es un fantasma vaporoso, lamentándose por sus hijos.

Con el tiempo la Llorona tuvo nuevas representaciones: las mujeres muertas en el parto y las asesinadas y violadas, las que regresan a nuestro mundo en determinados días, para mantener vivos sus lamentos.

Lo cierto es que a la leyenda de la Llorona, la mexicana le han sacado provecho con trece películas, desde la de 1933, el primer filme de horror mexicano, seguida de La herencia de La Llorona de 1947, La Llorona de 1960, La Maldición de la Llorona de 1963, La venganza de La Llorona de 1974, Las Lloronas de 2004, Kilómetro 31 de 2006, la Trilogía La Llorona (The Wailer) de 2006, 2007 y 2012, J-ok'el de 2007, La Leyenda de La Llorona (animado) de 2011 y La Maldición de la Llorona de 2019.

La fórmula general del capital, elaborada por Carlos Marx expresada mediante el enunciado  Dinero – Mercancía – Dinero Incrementado, también es válida para los sucesos paranormales.
Al terror se le saca mucho dinero, porque el ser humano por naturaleza es curioso y miedoso.

Otras gritonas cubanas

Aparte de la Rondona y la Gritona de Seborucal, hay una abundancia de personajes de este corte en nuestro país, veamos algunas de ellas.


La gritona de Jibacoa

Fueron numerosos los casos de familias cuyos hombres, padres e hijos, se incorporaron a las fuerzas independentistas mambisas y las madres, esposas y hermanas, que permanecieron en sus hogares, fueron desalojadas y condenadas al hambre y la muerte.  El caso que nos ocupa, ocurrido en 1895 al inicio de la Guerra de Independencia, es el de una madre y su hija, cuyo esposo se había unido a los mambises, la que fue atrapada, quemaron su bohío, mataron sus animales y los españoles las encerraron en una cueva en la zona de Vegas de Jibacoa, en la Sierra Maestra, en el Oriente de Cuba, en los alrededores de su altura máxima, el Pico Turquino.

Allí fueron abandonadas, e imposibilitadas de sobrevivir, murieron en aquella cueva.  Poco tiempo después de ello, los gritos de auxilio de las víctimas de la crueldad del ejército español, se escuchaban por gran parte de las sierras.  Después de terminar la guerra, encontraron sus restos y tras darle cristiana sepultura, por lo que pensaron que los gritos ya no se escucharían más, pero se equivocaron, muchísimos años después esos chillidos espeluznantes se continuaron oyendo.  Y otros aseguran que si pasas de noche, cerca de la cueva, los sentirás.

La gritona de La Yaya

La Yaya es un asentamiento ubicado en el municipio Manicaragua, en las Montañas de Guamuhaya, alturas de Escambray en Villa Clara, en el cual hay algunas elevaciones notables y donde estaba el que fuera hermoso, famoso y ya desaparecido Salto del Hanabanilla, uno de los símbolos de la belleza de la geografía cubana.

Cercano al lugar al que nos referimos están la  Loma de la Yaya, Loma Cara de la Virgen, Subida del Sijú y Cerro Feo, de donde también se habla de historias tenebrosas ocurridas en esos lugares.

En la Yaya vivía una mujer que tuvo la desgracia de que sus hijas murieran como consecuencia de la Guerra de Independencia y lo que más le dolía era que no había podido bautizar a ninguna de las dos.  Ella iba cada noche a las orillas del río, un afluente del Arimao, a dar rienda sueltas a su dolor gritando.  Una noche un jinete se detuvo preguntando por su penar, a lo que le respondió que necesitaba bautizar a sus hijas.  El hombre entró al río junto con las dos fantasmales apariciones que eran las niñas para realizar la ceremonia y no volvió a salir del agua.

Esta leyenda tiene otra versión en la obra de Feijóo que cuenta que un jinete pastoreaba sus reses de noche y se encontró con una aparición, por lo que del susto salió al trote y dejó atrás al ganado.  Había visto a una mujer vaporosa, gritando desesperadamente:

¡Bautíceme los hijos, que están judíos…!

También se dice que en esos tiempos La Yaya era puro monte y el dueño de esas tierras, donde había mucho ganado, quería atemorizar para que no entraran en sus predios, por lo que ofreció dinero a un famoso curandero de la localidad para que saliera de noche y diera esos gritos y también se encargara de propagandizar la leyenda de la aparición de la Gritona, lo que por supuesto dio los frutos esperados.

La Gritona del Río

También en la zona hay otra leyenda parecida, que asegura que hay una mujer de apariencia fantasmagórica, que se pone gritar y a lamentarse a media noche en la orilla del río, lamentándose que un amante que no le correspondía la decapitó.  Se asegura que al que escuche los gritos de esta aparición será maldecido con enfermedades, desgracias personales, y hasta con la muerte.  A veces también esta mujer aparece en otra versión, ahora sin cabeza y cargando un bebé muerto pidiendo a gritos que alguien se la bautice en el río.

La Pelúa de Cunagua

Muy cercano a Cunagua, en la costa norte de la zona centro-oriental de Cuba, está la ciudad de Morón, famosa por el Gallo remedo de su par sevillano de Morón de la Frontera y las Torticas de Morón creadas por Doña Fina en alusión a los polvorones españoles y con un toque cubano. Y como todos los pueblos cubanos Morón y Cunagua tienen sus historias inverosímiles y una de ellas es la de la Pelúa de Cunagua que aquí les contamos.

Era usual que en la zona fueran muchos braceros haitianos a trabajar en la zafra, pero era tiempo muerto y uno de ellos se fue al monte a cazar jutías para no morir de hambre, pero el infeliz se perdió en la espesura y estuvo perdido una semana, por lo que lo dieron por muerto y aunque denunciaron el hecho la Guardia Rural no hizo el menor caso, por supuesto por tratarse de un negro y haitiano.  Pero justamente al séptimo día apareció en el batey Las Llaves, al norte de la Loma de Cunagua, donde vivía, dando gritos de terror.

Lo detuvieron pensando que se había vuelto loco, pero contó que había estado preso por una mujer altísima, de más de siete pies de altura, que tenía todo el cuerpo cubierto de pelos y que el pensó al inicio que se trataba de un gorila o un mono gigantesco.  La mujer lo llevó y retuvo en una cueva cuya entrada estaba tapiada con una roca grandísima y lo alimentó con plátanos maduros y cuando intentaba escaparse le pisoteaba los pies con mucha fuerza y que él no se explicaba el motivo de su secuestro, aunque pensó que lo quería como marido y desechó la idea inicial de que se lo iba a comer.

Detalló al personaje, que según contó tenía manos como las de las personas, pero cascos en vez de pies, un pelo larguísimo que la cubría y hablaba patuá y español, que lo sorprendió en los mangles y que lo cargó como si fuera una pluma, caminó muchos kilómetros y atravesó a nado con él a cuestas una laguna hasta llegar a la cueva donde movió la inmensa roca que probablemente requeriría la fuerza de veinte hombres para moverla. Desde su desaparición, por las noches en el batey sonaban toques de santos, invocando al haitiano perdido con gritos y él los escuchaba desde la cueva a pesar de estar tapiada y lejos, pero no podía escaparse pues la Pelúa no solo lo había amenazado de muerte si lo intentaba, sino que también le había sacado las uñas de los pies y se los pisaba al menor movimiento del raptado.  Un día La Pelúa fue a buscar comida y dejó la roca de la puerta de la cueva abierta, es decir, confiada en que él no podía caminar.  Pero en ese momento se le apareció una virgen que le dijo que escapara que él podía caminar, pero aparentemente hubo un conjuro o bendición y logró escapar y llegar al batey.

Al negro haitiano no lo fueron a buscar, pero a la peluda bruja sí, por lo que salió una partida de la Rural y encontraron la cueva, pero de la mujer ni rastro. Después se organizaron los pobladores para buscar a la Pelúa, pero nunca pudieron encontrarla.

El caso es que al haitiano le quedó fama de loco, a pesar de que varios campesinos también aseguraron haberse cruzado o visto a la Pelúa en los montes.

Esta historia apareció en la prensa de la época, sobre los años 30 del siglo pasado, por lo que los de la localidad lo dan por real.  Existen muchos pelúos en el imaginario cubano y hasta tienen estatuas en Mayajigua y en Baracoa, pero aparentemente estos fueron personajes reales.

Después de esos hechos el haitiano no quiso quedarse en Cunagua por temor a que La Pelúa lo buscara y se fue para la zona de Esmeralda, con tanta suerte que compró un billete de lotería porque una voz en su interior se lo insistía y pensó que era la virgen, y resultó ganador, por lo que compró un pasaje y regresó a Haití.


La leyenda del Cayo las Brujas

Seguimos en la zona central de la Isla, tan pródiga en hechos tenebrosos y fantásticos, en este caso Cayo las Brujas, en la cayería al norte de Villa Clara cercana a Caibarién, probablemente de los lugares más hermosos y las mejores playas del país.  Un lugar paradisíaco donde ahora se accesa mediante un pedraplén y hay numerosos hoteles cinco estrellas y hasta un aeropuerto para naves de medio porte.

Hay una creencia popular en toda la zona villareña de que en ese lugar existen desde hace siglos personajes fantasmales, los que allí se reúnen para ayudar a que una joven de la localidad pudiera encontrarse con su amante, un pescador, el cual era mal visto por el padre de la muchacha.

Son historias de fantasmas, ruidos y apariciones que circulan entre los pobladores,  narraciones que se asocian con los encuentros amorosos entre un pescador y una joven de la localidad. Según se dice allí se reunían brujas y fantasmas para propiciar el encuentro de esta joven pareja, a espaldas del celoso padre de la muchacha.  Los aquelarres que allí se celebran tienen como objetivo ayudar en la relación amorosa de la pareja citada.

Se dice que un día el joven pescador no acudió a la cita porque los hermanos de la muchacha, según indicaciones del padre, lo habían emborrachado, y ella sintiéndose rechazada y abandonada, desapareció y no se supo más de ella.

La historia tuvo más veracidad cuando cada tarde, el pescador enamorado, se embriagaba y se adentraba en el mar buscando a su novia y solo regresaba a la mañana siguiente, ya sobrio, contaba que había estado toda la noche con ella, una historia que nadie le creía, pero que reforzó la leyenda.

Después de ello, algunos curiosos decidieron seguir al enamorado y tras vero tambaleante por su embriaguez, veía como se metía al mar y aunque no lo seguían ni podían verlo, oían risas y quejidos y se veía volar a una bruja sobre su escoba.  Tasta un día en que también desapareció el joven enamorado.

Estos personajes se evocan, en diferentes lugares del Cayo, en particular alrededor del hotel Villa Las Brujas, lugar que se define como el del encuentro de los enamorados,  en magníficas  esculturas de mujer mirando al mar en espera del regreso de su amado, también relacionada con otra historia, la de “La leyenda de la bruja del cayo“, una especie de Penélope tropical sin la suerte de ella, porque era hermosa cuando su amado partió a pescar y se hizo vieja esperándolo, pero nunca regresó.

Y por supuesto hay quienes afirman que en las noches más tranquilas cerca del cayo, se oyen lamentos angustiosos de la doncella.  Pero todavía no he sabido de ninguno de los miles de turistas que han pasado por esa instalación que no hable de otra cosa de la belleza del lugar, que es lo único que verdaderamente nos puede embrujar de ese lugar.

Lo cierto es que el lugar, casi un paraíso terrenal, no tiene nada que nos haga pensar en que esté embrujado, salvo el hecho de que tanta belleza nos embruja.

 La leyenda de la Madre de Aguas

Tenemos mucha suerte, porque en Cuba las únicas serpientes conocidas no son venenosas y solo existen el majá y si son pequeñas como jubos.  Hay varias especies, pero el más grande, famoso y llamativo por los colores de su piel, es el majá de Santa María o Boa Cubana, un animal inofensivo y tímido, a pesar de lo cual yo le tengo terror por mi ofidiofobia.

Sobre la base de la existencia del majá se ha tejido otra leyenda cubana que también aparece en otros países de América Latina, La Madre de Agua.  En otros lugares el mito se asocia a una mujer muy blanca, de pelo largo dorado, ojos verdes grandes y que se peina con un espinazo de pescado, tiene el tamaño de una palma real y la persona que la vea tiene que persignarse con un gajo de albahaca porque si no le entra fiebre y queda hipnotizado y hasta inconsciente.

Esta leyenda en nuestro país, surgida de la cultura popular campesina, todavía le pone los pelos de punta a más de uno, y sus fantásticas historias cada día son más exageradas.
La Madre de Agua se esconde en el fondo de las charcas, las que nunca se secan mientras ella esté ahí, por muy fuerte que sea la sequía, tiene tantos años y no ha dejado de crecer, por lo que sus dimensiones son inmensas y ha adquirido poderes sobrenaturales capaces de atraer trombas marinas en las zonas costeras y rabos de nube en tierra adentro. Su hambre es tal que puede devorar lo mismo una gallina que una yunta de bueyes.

Los mitos en la zona central del país, la más prolífica en historias sobrenaturales, afirman que la Madre de Aguas habita en ríos y lagunas, que es un majá inmenso que tiene dos cuernos y escamas durísimas y que aquel que intente atacarla perece al momento. En Sagua la Grande, en la Laguna de Hoyuelos, se cuenta que el que entraba en la laguna no volvía a aparecer.  Era la guarida de una Madre de Aguas, un majá gigante que no atacaba a nadie pero al que entraba al agua lo devoraba y el que la viera se enfermaba con una fiebre altísima.

En Camajuaní, también en Las Villas y cercana a Remedios, existía el ingenio llamado La Matilde donde había un pozo insondable donde había un majá con cuernos.  En la dotación de cientos de esclavos había terror porque los enviaran a limpiarlo y se negaban aunque los azotaran o los pusieran en el cepo.  Pero algunos esclavos, que recibían favores y prebendas de sus amos, se ofrecieron para la tarea, pero algunos no regresaron y otros se volvieron locos o se suicidaron ahorcándose

Y hay muchas otras referencias e historias sobre estos terroríficos engendros, hasta en un lagunato en la propia Habana se decía que había una de ellas en varias ocasiones durante la década de 1980, pero lo indiscutible es que la biología marina reconoce la existencia de las serpientes cuya descripción corresponde con la de las Madres de Agua, y las ha bautizado con una locución latinas resonante: “Epicrates angulifer”, que no es otra cosa sino el majá de Santamaría, la boa cubana.

Lo más objetivo del surgimiento de estas leyendas es que nacen en los campos cubanos como un mecanismo para alejar a los niños del peligro de morir ahogados en los ríos o en pozas a los que los menores se escapaban para sus travesuras sin supervisión de adultos.

Ante la escasez del preciado líquido en todas partes de Cuba actualmente, la gente en lugar de pensar en las Madres de Agua, dirán: ¡el agua está de madre!.

La gallina de la Plaza del Cristo.

Seguimos en Remedios, ahora con la leyenda de una gallina que iba con sus doce pollitos, todos sin cabeza, recorriendo todas las noches la Plaza del Cristo y sus alrededores.  Se dice que muchísima gente los vió y cuando observaron los pollitos sin cabeza, corrieron despavoridos.  Desapareció o dejó de verse durante años y volvió a las andadas a principios del siglo XX, aunque ahora la gallina era gigante, del tamaño de un ternero, y sus pollitos eran inmensos, como carneros, seguían descabezados, pero de sus pescuezos surgían chorros de sangre, pero de ella no quedaba rastro en el suelo.

Ante este espectro, los habitantes del barrio dejaron de salir a la calle de noche y los visitantes y asiduos a esa zona tan céntrica, no se atrevían a acercarse.

La gallina y sus polluelos desaparecieron nuevamente y no se han visto más.  Si lo hubieran hecho en la Cuba actual, seguramente le hubieran arrancado la cabeza a la gallina y se la hubieran comido junto con los descabezados pollos, sin importar si eran malditos o no.

La Bruja Gritona de San Salvador

Y seguimos en Remedios, donde nunca se acaban las leyendas, ahora con Ana de Rojas, perteneciente a una de las familias que habían fundado el pueblo y que era una persona de mucha popularidad en la villa a finales del siglo XIX.

Pero la popularidad no era positiva, respondía a que vivía en una casa que parecía el basurero municipal y por las noches vagaba por las calles con una vela encendida que la precedía lanzando gritos de terror para atemorizar a los vecinos.

Es por ello que la vecina de Ana de Rojas llegó a ser considerada por los remedianos como una bruja.  Su vivienda era un caos, una mezcla de abandono total y pobreza extrema.  Los muebles y espejos estaban rotos, había perros, gallinas, puercos, conejos y todo tipo de alimañas que convivían con la mugre en ese desastre habitacional.

Ana de Rojas era una fiel devota de San Salvador de Horta, uno de los patronos en los que se fraccionaba el pueblo para las competencias de las famosas Parrandas Remedianas, una de las manifestaciones culturales más ricas y auténticas del país, comparable solo con las de Bejucal en La Habana.  Y Ana era la encargada de limpiar y mantener inmaculado el templo donde se honraba a San Salvador, situado en el extremo norte del pueblo en el barrio del mismo nombre y cercana a la estación del ferrocarril.  De allí partía uno de los bandos con su insignia, un gallo blanco, representando a San Salvador.

Con el tiempo y el abandono el templo estaba muy deteriorado y en un estado ruinoso (hoy en día ya no existe), pero a pesar de eso Ana de Rojas iba allí cada tarde junto con su esclava Manuela para tocar las campanas y convocar a misa a los limitados feligreses que todavía iban a la destartalada iglesia.  Sin embargo su verdadero entretenimiento era otro y era nocturno.

Como es costumbre en el campo, los remedianos se acostaban “con las gallinas” y se levantaban con ellas.  Ese era el momento que aprovechaba la anciana, ya transtornada por la desidia con su Santo Patrono, salía a la calle despeinada y con un palo en la punta del cual había una vela encendida, y se dedicaba a gritar y a gemir, lo que trajo el pánico en la zona.

Las autoridades pidieron ayuda a las instancias del gobierno provincial, por lo que llegó a Remedios el comisario Antonio Abad González, conocido como “La Rabia”, por su áspero carácter y por entrar en cólera rápidamente.  Por supuesto que La Rabia no creía en fantasmas, por lo que una noche decidió esperar con un palo a la aparición, y cuando Ana llegó con su palo con una vela y gritando, sin avisarla, le cayó a palazos y le fracturó varios costillas, lo que le hizo gritar aún más.

Ya desenmascarada, se refugió en su guarida y no salió más. Vivía de la venta de frutas, se hizo adivinadora y leía el futuro y tiraba las cartas y hasta preparaba conjuros.  Algunos intrusos quisieron investigar sobre su vida y misterios y ella los recibía a guatacazos defendiéndose como una fiera.

Más tarde, terminando el siglo XIX, Ana de Rojas, acostada en su hamaca mecida por su esclava, ahora sirvienta, mientras gritaba desaforadamente se fue de este mundo junto con el siglo.

La Falsa Bruja de San Salvador pasó a la historia como una tradición oral que afirma que todavía en fechas señaladas continúa deambulando por el barrio con su palo y su vela y regresa hasta el lugar donde están las ruinas de su antigua casa.

No se puede definir si las parrandas remedianas son un mito o una fiesta popular, pero historias como esta, son las que hacen que mantenga su vigencia.

El médico francés de Remedios

No terminan las misteriosas historias de Remedios, y esta es una de las más inquietantes.  Se trata la del médico Manuel Delgado Jorrín, el que llegó a la villa en la década de 1920.

Era un personaje tenebroso, solo salía de noche en su coche de caballos con las cortinas bajadas y se dice que dormía como un faquir, en una tabla con puntillas, que hablaba con los muertos y que se podía convertir, como los vampiros, en un animal si era necesario escapar.
Realmente el doctor Jorrín era una persona muy alta, delgado, encorvado y muy descuidado, con ojos penetrantes muy pequeños.  Se decía que era francés por su acento, aunque la mayoría decía por su nombre que era cubano y que había estudiado en Francia.

Compró una inmensa casona colonial en la calle San Simón en la salida del pueblo, donde vivía con su esposa, que había dejado a su anterior marido, un gallego y se fue con él.  Con el compartían pocas personas y el aspecto de la mansión era tenebroso.  La propiedad estaba rodeada por una cerca de piedra cubierta por una tupida enredadera y la puerta estaba conformada por las llamadas “piedras de rayo”, una piedra en forma de punta de flecha a las que en Cuba se les dice "chinas pelonas", pero de esa forma y a las que se les atribuye propiedades esotéricas.

Allí instaló un consultorio para atender a los pacientes y lo mismo atendía un embarazo que consultas espirituales, se decía que era un practicante de la brujería y tenía poderes mágicos.
Se auxiliaba de dos enormes perros negros que no se apartaban de los lados del doctor, la consulta tenía varias puertas de acceso y no se sabía por cual de ellas iba a entrar o retirarse.  No salía mucho a la cale y solo lo hacía en las noches para ver a algún paciente en su coche con las cortinas bajadas para evitar que lo vieran.

El misterioso doctor Delgado Jorrín murió en 1970, sus funerales se realizaron con mucha discreción por su hija y unos pocos allegados y para seguir el misterio después del entierro, para aumentar el enigma, su cadáver desapareció del cementerio local.

Hoy a un costado de la vetusta casona, se alza una frondosa ceiba y un alto pino sembrados por Jorrín, de los que se dice que representan su fuerza, vigente aún después de su muerte porque entre sus raíces hay plantado un conjuro que brinda poderes sobrenaturales.

La Bella Durmiente de Cienfuegos

El cementerio de Reina de Cienfuegos, al igual que el Acea, son hermosos camposantos con incomparables monumentos funerarios.  En el Reina existe un hermoso panteón que es llamado la tumba de la Bella Durmiente y donde descansan los restos de María Josefa Álvarez Miró, fallecida en plena juventud a los veinticuatro años en julio de 1907.

Tras su inhumación, fue situada sobre su tumba una hermosa escultura, encargada a un escultor italiano,  Santo Saccomanno, por la madre de la joven para perpetuar su memoria y dar a creer que no había muerto sino que se encontraba durmiendo.  Otros afirman que el de la idea fue su esposo, Vicente González, dueño del hotel La Unión, que quería que ella fuera no solo su evocación sino que resaltara entre tantos bellos monumentos del cementerio.

La Bella Durmiente de Cienfuegos, esculpida en mármol de Carrara, se encuentra inclinada sobre una cruz, tiene un ramo de amapolas que sostiene en su mano derecha sobre el regazo y que simboliza la vida y en la mano izquierda aplasta una serpiente que es la muerte.  A pesar de que guarda semejanza con otras que hay en Italia, es uno de los monumentos fúnebres más relevantes de la Necrópolis de Reina, probablemente la composición estrella del cementerio.

Desde hace un siglo los cienfuegueros nombran al panteón como la tumba de la Bella Durmiente y al igual que otras en otros camposantos del país, como es el caso de la Milagrosa en el Cementerio de Colón, se tejieron muchas leyendas en torno a ella.


El pórtico del Cementerio de Colón

Existe una leyenda sobre el pórtico principal del Cementerio de Colón en La Habana, muy curiosa.

Poco más de dos millones es la población de la capital cubana, y casi esa misma cantidad, descansa en la necrópolis Cristóbal Colón. Allí hay monumentos funerarios de todo tipo y los más populares son los relacionados con historias de amor como son las de  Modesto y Margarita, Catalina y Juan Pedro, el chulo Yarini y Berta, la tumba de Leocadia y Hermano José, una respetada y famosa médium de mediados del siglo pasado y su guía espiritual, y sobresale entre todas, la de José Vicente y Amelia, mas conocida como La Milagrosa, probablemente la más visitada y venerada.  Y alrededor de todas ellas, nacieron sus leyendas.

Este gigantesco camposanto habanero está considerado como uno de los más importantes y famosos del mundo y además de la coincidencia numérica hay otros elementos de relevancia. Su fama sólo la supera el de Staglieno, en Génova, Italia, famoso por sus monumentos funerarios y el de Montjuic, en Barcelona, España.  En este predio de cincuenta y siete  hectáreas hay más de cincuenta y tres mil mausoleos, galerías, capillas, panteones y osarios. Son disímiles los estilos arquitectónicos que se encuentran, tales como el gótico, el moderno, las formas renacentistas, románicas, griegas, el art decó y el militar son algunos de los más visibles. La inauguración de este gran cementerio a cielo abierto cuenta ya con ciento cuarenta y tres años y es el único edificado en honor al descubridor del Nuevo Mundo en toda América y su nombre está dado porque se piensa que sus cenizas descansan en esta necrópolis, que cuenta con riquezas por valor aproximado de mil millones de dólares.

En realidad los restos mortales de Colón estuvieron ciento dos años, desde 1796 a 1898 en un nicho situado en la Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada de La Habana, de donde fueron trasladados a la Catedral de Sevilla cuando Cuba se emancipó de la Madre Patria.

Pero en el Cementerio de Colón descansan los restos de muchísimas personalidades relevantes en la historia de Cuba, lo que sería objeto de un análisis mucho más profundo.  De lo que vamos a tratar es de Calixto de Loira, el arquitecto que proyectó el cementerio.  Era el arquitecto más importante del país entonces y a su fallecimiento, se dice que sus restos reposan en el lugar más destacado de su obra arquitectónica: el pórtico principal de la Necrópolis.

Se dice que cuando Calixto de Loira falleció, estaban en avance los trabajos de construcción del nuevo cementerio que sustituiría al de Espada y que entonces se decidió que sus restos fueran a descansar junto al pedestal en el pórtico de entrada.  el afamado escultor cubano José Vilalta Saavedra fue encargado de esculpir el pórtico de inspiración románica, con tres entradas que aluden a la trinidad divina, con tres esculturas que representan las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad, leyenda que cobró fuerza con el paso de los años.

Pero los estudios realizados demuestran que esta teoría no es cierta, y que que desde sus primeros años de creado este camposanto se ha convertido en un lugar que propicia la especulación e invención de las más misteriosas leyendas y esta no es más que una de ellas.

Otros afirman que el proyecto de cementerio diseñado por Loira y titulado La pálida muerte, que entraba lo mismo en las chozas miserables que en los más encumbrados palacios y de la cual nadie se salvaba, fue un atrevimiento que le costó la vida y murió con sólo treinta y dos años de edad el 28 de septiembre de 1874 debido a una tuberculosis pulmonar.  El gallego había aportado a nuestro país obras como el Pabellón de Mendigos la Casa de Beneficencia y otros planes para el desarrollo habanero.

En los archivos del Cementerio de Colón se describe que fue enterrado el día 29, en la que se llamara Galería de Tobías, extensa galería subterránea de cien metros de largo proyectada por él mismo. Esta fue una de las primeras edificaciones que se construyeran en la necrópolis y el primer cuerpo en ocupar uno de los nichos.  El destino quiso que el primero en estrenar la obra  fuera su propio autor.

Pero de todas formas mucha gente sigue creyendo que sus restos están en el pórtico en la calle Zapata y 12 en el Vedado.


El Manco de Auras

Ya está no se trata de cementerios, sino de alguien que contribuía a que los cementerios se siguieran llenando, el Manco de Auras,  el asesino de Holguín del que se decía que era más malo que el diablo.

San Marcos de Auras, rebautizada por la revolución como Floro Pérez aunque se dice que el nombre viene desde la revuelta contra Machado, equidistante a la ciudad de Holguín y al puerto de Gibara, era el centro de una rica zona agrícola.

Algo muy curioso de Auras es que fue el último pueblo tomado en la Guerra de Independencia,  y tomado por los españoles, que aunque perdieron la guerra desalojaron de el lugar en esa oportunidad a los cubanos y se quedaron allí hasta la evacuación de sus tropas hacia España a través del puerto de Gibara el 30 de noviembre de 1898.

Allí vivía un inmigrante malagueño, marino mercante, que llegó a tener tan mala fama, que cuando alguien quiere referirse a una persona mala, cuando en otras partes de Cuba dicen: es más malo que una araña pelúa” o “es más malo que boruga”, allí expresan:  “es más malo que el Manco Rondán”.

Francisco Rondán Rodríguez como se llamaba, llegó a Holguín en 1820 y se convirtió en una de las personas más ricas e influyentes del territorio.  Se inició en los negocios gracias a una herencia que recibió al morir su amigo Pedro Fabiella, pero por supuesto que su fortuna fue producto de negocios turbulentos y sucios, como el tráfico de esclavos y sobre todo por el asesinato de personas adineradas que se hospedaban en su mesón llamado la Casa Larga, de unos dos mil metros cuadrados, la que se comunicaba mediante túneles con otros inmuebles suyos.  En la Casa Larga había un sótano, un pozo y una trampa secreta activada mediante una palanca.

Rondán acostumbraba invitar a los ricos comerciantes y ganaderos que pasaban por el pueblo a pernoctar en su mesón, donde los invitaba al cuarto secreto para jugar a las cartas por dinero y si estos tenían la mala suerte de ganarle activaba una palanca y los hacía caer en la trampa, al caer en la cual los degollaba junto con el barbero del poblado.

La fortuna que obtuvo desfalcando a sus víctimas, la invirtió en el contrabando de negros esclavos y en una de esas tratas negreras tuvo una pelea la que le costó un brazo, por lo que a partir de ahí fue conocido como el Manco Rondán.  Al final el Manco todo lo que tenía estaba manchado de sangre.

En la fábrica de tabacos en el llamado edificio La Azotea, otra de las misteriosas casonas de Rondán y hasta donde se dice que llegaba la red de túneles que confluían en La Casa Larga. Existe también la creencia de que existe un túnel secreto donde dos amantes compartían su pasión; la mujer de un funcionario español y un teniente de Voluntarios, pero ese  túnel nunca se ha descubierto, ni siquiera durante la restauración del edificio y es probable que sea solamente parte de la leyenda.

Invirtió mucho dinero en tierras, en gran número de esclavos, en una hacienda ganadera de caballos, porcinos y vacunos. Construyó un ingenio azucarero, pero fracasó en este empeño. Ostentó varios cargos públicos, hasta Alcalde municipal y regidor y Presidente de la Junta de Armamento y Defensa.

Rondán se mudó a Holguín con su familia y se lo llevó todo para construir La Periquera en el lugar más céntrico de la ciudad, la mansión colonial que se puede observar claramente desde el centro de la plaza, que tendría una triste historia en el asalto por los mambises y después sería el centro político de la localidad por el lugar estratégico que ocupa.

Es entonces que los nuevos dueños de la Casa Larga trataron de cegar el pozo donde eran asesinadas sus víctimas, pero no lo consiguieron, era como si no tuviera fin, por lo que este continuó en medio de la casa como un recordatorio tétrico de lo allí ocurrido.  Posteriormente allí hubo una posada, barbería, panadería, tabaquería, un cuartel del ejército español, un cuartel del ejército de Batista y hasta el primer cine de Auras, cuando todavía era silente.

De su pozo se pudieron extraer armas antiguas y algunos restos y cuando desmantelaron el viejo horno de la panadería, se produjo un aluvión de monedas de oro, algo no comprobado y bastante improbable pues seguramente Rondán cargó con todo lo que tenía al irse a vivir a Holguín.

La voracidad e indolencia revolucionaria, destruyó esta edificación, fue demolida y los tablones de cedro del techo terminaron convertidos en muebles domésticos. Se destruyó así un edificio de gran valor cultural y económico, pues bien pudo ser explotado, junto con sus leyendas, en el desarrollo turístico y cultural de la nación.

Rondán murió en junio de 1875, sin purgar sus culpas.  Rafael Rondán, uno de sus seis hijos (el resto se fueron a España o a Estados Unidos)  dirigió instancias al Ministerio de la Guerra espanol pidiendo el abono de nueve mil trescientos siete pesos por la ocupación de su propiedad durante más de dos años a partir del inicio de la Guerra de los Diez Años y reconociendo los servicios a España ante el sitio de Holguín por los mambises.  La respuesta de los tribunales fue de falta de personalidad en el actor y la incompetencia de la jurisdicción, por lo que no le pagaron nada.

Pero la referencia a alguien muy malo, malísimo, siempre en esa zona estará ligada a la figura del Manco Rondán, un tipo bien malvado.


Otras figuras del bestiario cubano.

Hay muchas otras figuras como el cagüeiro, el güije, el sijú y otras criaturas que componen, junto a muchos otros, la zoología fantástica cubana.

El cagüeiro, es un ente transmutante que tiene la facultad de convertirse en el animal que quiera o en un objeto inanimado para hacer sus fechorías y escapar de sus enemigos.  El güije,
también conocido como Jigüe o Chichiricú, habita en los ríos y es el duende característico de la cultura cubana y Caribeña y se representa como un negrito diminuto, cabezón, de facciones grotescas con ojos saltones y muy resbaladizo.  El sijú es un ave de la familia de los búhos endémica de Cuba y es el más pequeño de los búhos antillanos. Se conoce como sijú platanero no porque coma plátanos, sino por estar a menudo en los platanales, donde se siente a gusto.  Esta pequeña lechuza no se por qué se identifica en Cuba como una forma de compararlo con alguien que es feo, pues es un ave bien bonita.  Es  un hábil cazador. Emite un sonido algo parecido a un “cu-cu-cu, se-se, si-si-si”, con las últimas notas de un tono más alto, que según creencias campesinas escuchar su canto es augurio de muerte.

Así podemos encontrar una multitud de seres mitológicos como las brujas, el minotauro, el unicornio, el dragón, las sirenas, de presencia universal y más cercanos la ciguapa una criatura mítica femenina, similar a una mujer india que camina con sus pies vueltos al revés; el babujal, el espíritu maligno de los campos cubanos que se presenta en forma de un lagarto gigante; el catraco, un gato con cuatro pies de altura y cabeza de pulpo; el coabay, un murciélago gigante que salía de su cueva a prima noche y tras adaptar la figura de una persona recién fallecida, iba a visitar a sus familiares; el gigantesco caimán de Jinaguayabo, cercano a Remedios; los hombres peste de Remedios, que no tenían ojos y por sus cuencas salían gusanos mientras se les iba cayendo la piel podrida la que causaba un gran hedor; el manatí gritón del río Cuyaguateje; el grillo de Guajabana, Remedios, es el único del bestiario que apareció en la prensa y es un insecto gigante cuyo chirrido no dejaba dormir a nadie; el majadrilo era un majá que andaba erecto como una persona y tenía cabeza y patas de cocodrilo; el júa, que se aparece el día de San Juan, el veinticuatro de junio, y es nuestra versión del Ave Fénix, que se enciende y resurge de sus cenizas, el caballo marino de Cayo Fragoso y decenas de otros producto del imaginario popular, sobre todo campesino.

4 de diciembre

Cuando era niño, había un día en que nos recomendaban, o más bien nos mandaban a no salir de la casa, porque para celebrar el 4 de diciembre, los brujeros y santeros secuestraban a niños y niñas para sacrificarlos en honor a Santa Bárbara en el día de su festividad.

Año tras año nos contaban del caso en que un hombre que iba en una guagua con un saco cuyo contenido se movía constantemente y el chofer, al conocer el hecho paró en cuanto vio al primer policía y le contó la sospecha, y al revisar el bulto, adentro había un niño con la boca cosida. Se aproximaba la fecha fatídica y el niño, sangre inocente, iba a ser sacrificado a Changó

Changó, la representación sincrética de Santa Bárbara es muy popular entre los dioses del panteón Yoruba, que antes era una religión que se practicaba casi a escondidas y que ahora se ha convertido en todo un negocio en Cuba, auspiciada por el propio gobierno como una forma de estupidizar aún más (si se puede) al sufrido pueblo cubano.  Chango, que lo mismo es hombre que mujer, es el Orisha de los rayos y truenos, la virilidad, la danza y el fuego, la intensidad de vivir, la pasión y las riquezas y que originalmente guerrero y brujo, por error quemó su casa y mató a su esposa y sus hijos, por lo que se convirtió en deidad.

Sus ofrendas incluyen inmolar en su nombre a carneros, gallos, codornices, jicoteas, gallina de guinea, palomas, y hasta niños.

Esta religión es tan primitiva que sus ceremonias, llena de ofrendas vivas, dejan un rastro de crueldad y pestilencia, pero para evitar la cólera de sus dioses, exactamente como los indígenas de los tiempos prehispánicos en algunas civilizaciones, consienten la sangre ajena como un regalo preciado a los que suponen que pueden controlar nuestro destino.  Pero para ello la sangre la tienen que poner otros.

¿Qué clase de felicidad y bienestar puede traer la realización de un acto horrible ejecutado mediante un morboso mito. El derecho a la vida, hasta de los animales, si no es para alimentarse, también debe ser respetado, pero el secuestro y asesinato de niños con estos fines es algo abominable que nos retrotrae a los momentos más oscuros de la mal llamada civilización.

Desde inicios de diciembre, todos los niños buscábamos la manera de ir en grupos hasta la cercana escuela y regresar de igual forma y nunca que nos cogiera la noche.  No se si estos hechos ocurrieron ciertamente o no, pero lo cierto es que vivíamos aterrados en esas fechas y cuando pasábamos por las cercanías de algún solar o del Canal en el Cerro, lugares donde predominaba la santería y las ofrendas a sus dioses, tratábamos de pasar lo más rápido posible y mirando recelosos hacia todos lados..


Pero el cubano, por naturaleza, todo lo tira a relajo. Tenía que llegar finalmente una película de terror, en este caso de zombies en La Habana, que es una mezcla del amor por la capital y la emigración cubana y la siempre deficiente respuesta del gobierno para hacerle frente a los males que afectan a los ciudadanos, en este caso una epidemia de muertos vivientes.  Terror con una buena mezcla de política y de humor criollo del bueno, del autóctono.

De todas maneras los cubanos estamos acostumbrados a vivir en un ambiente de terror desde hace más de medio siglo y este tipo de historia lo más que pueden causarnos es risa.

Y lo que ha sucedido solo ha tenido una solución: abandonar el país.  Y es muy significativo que Fidel Castro haya dicho, como una premonición de lo que sería su desgobierno, el 4 de enero de 1959 en Camagüey, las siguientes palabras:

"...Patria no solo quiere decir un lugar donde uno pueda gritar, hablar y caminar sin que lo maten; patria es un lugar donde se puede vivir, patria es un lugar donde se puede trabajar y ganar el sustento honradamente y, además, ganar lo que es justo que se gane por su trabajo. Patria es el lugar donde no se explota al ciudadano, porque si explotan al ciudadano, si le quitan lo que le pertenece, si le roban lo que tiene, no es patria. Precisamente la tragedia de nuestro pueblo ha sido no tener patria. Y la mejor prueba, la mejor prueba de que no tenemos patria es que decenas de miles y miles de hijos de esta tierra se van de Cuba para otro país, para poder vivir, pero no tienen patria. Y no se van todos los que quieren, sino los pocos que pueden...."

El colmo del cinismo de un gobernante que precisamente por no cumplir nada de lo que prometió,  ha provocado que el cubano solo piense en una cosa: en marcharse del país, con un éxodo gigantesco que no cesa a pesar de que durante cincuenta años la posibilidad de hacerlo era muy remota.

Gracias a su gestión dictatorial, este es un país donde se puede decir adiós a las certezas del mundo real y esperar siempre lo inesperado. Como si se tratara de una leyenda en lugar de una existencia.

Las leyendas va desapareciendo porque los jóvenes cada vez disfrutan menos con las historias fantásticas y los cuentos folclóricos. La propia figura del cuentero ya está casi extinta, porque la gente ya no cree en nada.

A partir de los postulados de este resumen, probablemente exclamaría un campesino supersticioso, pero astuto:

“Hay cosas que si no existieran, habría que inventarlas”.

Pero en estos tiempos de Trump, parece que la gente ya prefiere lo falso antes que la verdad.  Eran más bonitas estas leyendas.